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jueves, 2 de junio de 2011

Zoe en Deusto

Una jornada muy especial. Mi hija Zoe y un servidor hemos cogido el vuelo de las 7 menos 5 de la mañana a Bilbao, a celebrar allí el cierre del Programa de Habilidades Directivas que ha realizado la Universidad Comercial de Deusto desde 1998.

Ya en Bilbao, hemos desayunado en la cafetería Metro Moyúa, una de las clásicas de la ciudad. Después, hemos ido a La Alhóndiga: a Zoe le han encantado las columnas de Phillipe Starck (especialmente la del Dragón) y la piscina que se ve desde abajo. Desde allí hemos ido paseando hasta el Guggenheim, deteniéndonos en la librería Elkr (Zoe ha comprado un par de libros, de magia para niños y expediciones, y un servidor ha hecho lo propio: las Sagas artúricas y un recopilación de textos del profesor David Anisi).

Ya en el Museo, hemos estado viéndolo por fuera (le ha maravillado a mi hija la Araña y Puppy, el perro de la entrada) y hemos estado disfrutando del interior, de la exposición de Richard Serra, La materia del tiempo, y El intervalo luminoso. Se acaba de publicar una guía visual del Museo Guggenheim Bilbao que es una preciosidad.

Siguiente parada, el Museo de Bellas Artes. Lo hemos recorrido por entero, fijándonos especialmente en los cuadros de Zuloaga.

Y finalmente, el Museo Marítimo, junto a Euskalduna. Este no lo conocía, a pesar de que su primer director, ex alumno de la Comercial, formó parte de la primera promoción del Programa de Coaching. Una maravilla. Muy didáctico, y en el dique barcos como el Euskadi Europa 93 con el que mi querido amigo el difunto José Luis Ugarte dio la vuelta al mundo solo, sin escalas, en 135 días.

Almuerzo en el Dómine con Almudena, María, Ana, Manolo y Óscar. Los siete lo hemos pasado estupendamente.

Ya por la tarde, hemos ido a la Universidad Comercial de Deusto. Al llegar, hemos coincidido en la entrada con Iago Santalla y su familia. Mi buen amigo José Mari Ulazia se ha unido al grupo y nos ha mostrado las nuevas instalaciones de la Deusto Business School en la tercera planta de este gran edificio. Nuevas aulas, elegantes y funcionales, despachos y salas de reuniones. Un entorno muy luminoso y agradable.

A las 6 ha comenzado el acto. Almudena ha tenido la enorme generosidad de invitarme a que presentara a los ponentes, Manuel Rivero (sociólogo, antropólogo, licenciado en Ciencias políticas, Doctorando en Humanidades, con una amplia experiencia en el BBVA, profesor de la Escuela de Finanzas) y Iago Santalla (Diplomado en educación social y posgrado en servicios culturales). Mis grandes amigos Manolo y Iago nos han hablado de “El ilímite del potencial humano”. Ambos son una maravillosa lección de vida. Manolo ha agradecido a su coach, Iago, las preguntas que le ha formulado para su aprendizaje vivencial (“El espejo me devolvió mi propia imagen en tiempo real. Esta observación de mí mismo desde fuera de mí mismo creó un momento, primero de confusión, y, luego, de conciencia”). Iago nos ha hablado de encontrar los límites y los ilímites, como capacidades de las que somos conscientes, para potenciarlos. Nos ha hablado de la interdependencia (“El nosotros es la única forma de plenitud”). Nos ha hablado de que vivamos la vida y que no podemos vivir para la muerte (que es una imbecilidad, como expresó en su día Celso Emilio Ferreiro). Me quedo además con dos citas de Iago. Una es de Facundo Cabral: “Haz lo que amas. El que trabaja en lo que no ama aunque lo haga todo el día es un desocupado”. ¿Hay mejor manera de decir que el Talento es Disfrute? La otra cita es de Mario Benedetti: “Con tu puedo y con mi quiero, vamos juntos compañero”.

Acaba de salir en castellano el libro de Manuel Rivero y Iago Santalla, “El ilímite del potencial humano”. Los participantes de este acto en Deusto lo han comprado hasta agotarlo. En la contraportada del libro, los autores han tenido la amabilidad de incluir unas palabras de un servidor: “El pensamiento de Iago y de Manuel es tan inspirador, tan poderoso y tan positivo que marca la pauta de nuestros sueños. Si en lugar de obsesionarnos con nuestros presuntos límites soñáramos, pensáramos y actuáramos sobre nuestros ilímites, el mundo sería un lugar mucho mejor para todos. El talento es valer para la vida, y no puede ser de otra manera”.

Almudena y María han clausurado el acto con unas preciosas palabras (les he pedido el texto para incluirlas en su día en este blog) sobre la trayectoria del Programa de Habilidades Directivas en estos 15 años, desde la visión de Susana Rodríguez Vidarte, allí presente, como decana hasta los centenares y centenares (más de 1.500 alumnos, imagino) que se han beneficiado de él.

Ha sido un acto emotivo, entrañable, lleno de vida y de esperanza. El broche de titanio (como el Guggenheim que está enfrente) para un ciclo excepcional. Gracias Susana, Almudena, María y a todas y todos los que han participado en este maravilloso Programa.

Vuelo a las 21.30 a Madrid de vuelta. Zoe se lo ha pasado genial y ha aprendido mucho. Se ha ido a dormir con una camiseta de Kukuxumusu con el león del Athletic y con un pequeño peluche de Puppy. Va a recordar esta jornada en Bilbao, culminada en Deusto, durante toda su vida.

2 comentarios:

Mª José dijo...

Hola Zoe, que tu padre haya disfrutado no es una novedad, cuando lees habitualmente sus comentarios sabes que una de sus características es saber ver y destacar el lado bueno de las cosas y las personas; que tú hayas pasado un gran día en Bilbao, eso es lo verdaderamente emocionante para una bilbaina. A medida que leía el relato pensaba: pobre, Zoe, menudo tute le está metiendo, pero ya veo que eres una campeona y no sólo has aguantado el ir y venir constante, sino que has sabido disfrutarlo y aprender. Enhorabuena!

BELEN dijo...

Geniales Iago y Manuel!!! Merecido comentario. Gracias, Juan Carlos