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viernes, 21 de enero de 2011

Estoy cambiando el chip

Doble sesión de coaching (la diferencia es que hoy es un servidor el que las recibía). Por la mañana, coaching de comunicación con la mayor experta en comunicación de nuestro país. Ha sido muy impactante y me ha ayudado mucho a descubrir claves sobre lo que soy y lo que quiero ser y marcarme objetivos acordes con ese camino a recorrer. Por la tarde, a las cuatro media, sesión de coaching en calidad de vida con mi coach para mejorar la actividad física y la nutrición. Veremos el cambio en los próximos meses.

He estado leyendo Cambia el chip. Cómo afrontar cambios que parecen imposibles (Switch, en el original inglés), de los hermanos Chip & Dan Heath. Un libro excelente, que ha vendido más de medio millón de ejemplares en Estados Unidos y está avalado por críticas muy positivas de Wired, The Wall Street Journal, Time, Forbes o USA Today.
Los hermanos Heath son profesores universitarios (Chip en Stanford, Dan en Duke) y expertos en comportamiento de las organizaciones. En esta obra se plantean qué hacer para que los cambios (deseados) se produzcan realmente. Comienzan con una sorpresa: “lo que parece un problema de las personas suele ser un problema de la situación”, frecuentemente “el corazón y la mente están en conflicto. Fervientemente”. Utilizando el modelo de Jonathan Haidt (La paradoja de la felicidad), los autores llaman al lado emocional e instintivo (perezoso, caprichoso, busca la gratificación inmediata) el elefante y al racional el jinete (piensa a largo plazo, planifica, es frío, egocéntrico, le da vueltas y vueltas). “Si quiere que las cosas funcionen, tiene que apelar a ambos”. Porque el autocontrol es limitado y controlarse, agotador. Y lo que parece resistencia es falta de claridad.
El modelo que nos presentan los Heath es triple: Dirigir al Jinete, Motivar al elefante y Allanar el camino.
A. Dirigir al Jinete:
- Identificar y seguir las excepciones: Investigar lo que funciona y clonarlo.
- Redactar los movimientos críticos: No pensar en la situación general, pensar en términos de comportamientos específicos.
- Apuntar al destino: El cambio es más fácil cuando sabes adónde vas y por qué vale la pena cambiar.
B. Motivar al Elefante:
- Identificar el sentimiento: No basta con tener información para provocar un cambio. Hay que sentir la necesidad del cambio.
- Reducir la dimensión del cambio: Fragmentar el cambio para que no atemorice al elefante.
- Hacer que se sientan orgullosos: Cultivar un sentido de identidad e infundir la mentalidad de crecimiento.
C. Allanar el Camino.
- Modificar el entorno: Cuando la situación cambia, el comportamiento también cambia. Así que cambie la situación.
- Crear hábitos: Cuando el comportamiento es habitual, es libre, no supone ninguna carga para el Jinete. Busque maneras de fomentar los hábitos.
- Aprovechar la fuerza del grupo: El comportamiento es contagioso. Ayude a expandirlo.

El modelo no sólo es muy sólido (se parece en cierto modo al que utilizamos para la gestión del cambio en Eurotalent: Protagonismo, Optimismo, Emociones, Situación), sino que está excelentemente explicado por decenas de historias, investigaciones y sucedidos muy didácticos. Un gran libro.

Chip y Dan Heath nos recomiendan, en la bibliografía, además del libro de Jonathan Haidt, otros muy interesantes como La actitud del éxito de Carol Dweck, Las claves del cambio de John Kotter y Dan Cohen, Mindless Eating de Brian Wansink, Un pequeño empujón de Thaler y Sunstein, El camino del Kaizen, de Robert Maurer, Divorce Busting de Michele Weiner-Davis, Influencia positiva de Kerry Patterson y Unleashing Change de Steven Kelman. El mejor de todos ellos, sin duda, es Cambia el chip. De lectura obligada para líderes empresariales, económicos, políticos y sociales (yo voy a regalar varios, para que lo apliquen).

Como experto en Liderazgo, creo que para afrontar cambios que parecen imposibles debemos tener en cuenta este decálogo:
1. En una situación negativa, hemos de detectar a aquellos que lo hacen bien y analizar qué tienen en común.
2. El conocimiento no cambia el comportamiento. Hay que practicar (coaching).
3. Tenemos tendencia a darle demasiadas vueltas a las cosas (pensamiento reiterativo). Es la “parálisis por el análisis”. La respuesta es la acción.
4. Saca el máximo partido a tus fortalezas en lugar de centrarte en tus debilidades.
5. Evitar la parálisis de la decisión: te sientes muy incómodo si tienes demasiadas opciones. La ambigüedad es agotadora; es el enemigo.
6. La diferencia no está en los objetivos de resultado (MARTE) sino en los objetivos de comportamiento (hitos). “Hasta que no eres capaz de transformar una idea de cambio en un comportamiento específico, no estás preparado para liderar un esfuerzo de cambio”.
7. Las empresas longevas tienen un objetivo ambicioso, descabellado y audaz. Es la “postal de destino” inspiradora, ilusionante, estimulante. Muestra al Jinete hacia dónde se dirige y al Elefante por qué merece la pena el viaje.
8. Para cambiar el comportamiento, hemos de apelar a los sentimientos. No es analizar-pensar-cambiar, sino Ver-sentir-cambiar. Puedes hacerlo, estás al mando. Las emociones negativas ayudan puntualmente; las positivas amplían y construyen posibilidades.
9. La esperanza es esencial para el éxito de los cambios (es el alimento del elefante). Se necesitan victorias pequeñas y mucho orgullo (una identidad ganadora).
10. Mentalidad de crecimiento y no de “talento fijo”. Hace falta aprendizaje y práctica. Hemos de aprovechar el entorno a nuestro favor, crear hábitos y hacer equipo. Los cambios se consiguen mediante reconocimiento positivo.

Para cambiar el chip, el coaching es insustituible.

1 comentario:

Compañía de Libros dijo...

Yo me lo compré en Amazon el año pasado. Me deslumbró. Ya me había encantado el anterior libro que se tradujo en español por pegar y pegar (éste publicado en Lid) Realmente si has leído mucho, ves repetidas las mismas ideas en todas partes. Sin embargo los Heath son unos comunicadores excepcionales y su divulgación siempre tiene un toque especial. Me alegro muchísimo de la versión en español porque estoy segura de que algunas cosas me las perdí en la versión inglesa.