Fe de erratas: ayer, Zoe, nuestros amigos Ana, Emma y Miguel Ángel y un servidor no estuvimos en Kinépolis (el cine más grande del mundo, en Pozuelo, que dirige tan eficazmente mi admirado Manu Claessens) sino en Micropolix, la ciudad de los niños en San Sebastián de los Reyes.
Como cinéfilo, no soy muy partidario de las pelis de terror; sin embargo, dado que hoy es Halloween (esa festividad de culto a los fallecidos de origen celta que EE UU ha convertido, como tantas cosas, en un negocio), he ido a ver esta mañana Los ojos de Julia, de los productores de El Orfanato y con Belén Rueda como protagonista. Tengo El Orfanato en mi corazón y en mi memoria para siempre, porque esta película dirigida por “Jota” Bayona con guión de Sergio Sánchez inauguró el Festival de Sitges de 2007 (Manel Adell, DG de Desigual, me invitó a ese evento patrocinado por ellos), el Cine Fórum Empresarial APD de las navidades de hace tres años, éxito de taquilla, de crítica y de público.
Pues bien, Los ojos de Julia es un peliculón. Una historia sobre Sara, una chica con enfermedad degenerativa que se está quedando ciega y presuntamente se suicida. Su hermana gemela, Julia, sufre la misma enfermedad y pretende saber qué le ha pasado a Sara. Belén Rueda lo borda una vez más, acompañada de actorazos como Lluis Homar o Julia Gutiérrez Caba. Sorprendente Pablo Derqui, hasta ahora actor de series televisivas, que me ha recordado a Juan Diego Botto en Plenilunio.
La ceguera como metáfora de la crisis, de la falta de claridad en la visión. Ante el miedo a la ceguera, algunos prefieren suicidarse. Y sin embargo, como se dice en la película, para perder el miedo lo importante es combatir, y eso que hay “personas sin luz”, que pueden ser muy crueles con los demás. Más que una película de miedo, Los ojos de Julia es una historia de amor. La pareja de Julia “puede ver el Universo en sus ojos”. Esta es la crítica de Jordi Batlle en Fotogramas:
“El equívoco puede surgir de la ecuación Belén Rueda (actriz) + Guillermo del Toro (productor) = El Orfanato (J.A. Bayona, 2007), es decir: terror gótico por un tubo. Nada de eso: Los ojos de Julia tiene, es cierto, una genuina atmósfera de terror, pero se trata de un thriller de tomo y lomo, un thriller de suspense o, si prefieren, un psychothriller, con ecos de Alfred Hitchcock y del Michael Powell de El Fotógrafo del Pánico (1960), que reverberan al alimón en el extraordinario clímax, donde Rueda y el villano se pelean en la habitación a oscuras, intermitentemente iluminada por los flashes de una cámara, los mismos que cegaban a Raymond Burr en la escena homóloga de La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954). Hay otros momentos memorables en el segundo film de Guillem Morales: la heroína persiguiendo al malo por un siniestro pasillo cuyos fluorescentes se van encendiendo justo al paso del perseguido o la magnífica escena, otra vez de ascendente hitchcockiano, del descubrimiento de la falsa ceguera por el leve temblor del líquido de una taza.
Aunque el guión del film tiene más agujeros que el cuerpo de un borracho tras pronunciar el nombre de Lily Langtry en presencia del juez Roy Bean, y algunos personajes aparecen más bien desdibujados (o directamente inverosímiles: el papel de Lluís Homar se lleva ahí la palma), Guillem Morales sortea todo escollo argumental mediante constantes ideas de cine, algo que, en esta época inundada de films estéticamente inocuos, buena falta nos hace. Miel sobre hojuelas, la galería de secundarios es jugosa: Francesc Orella (el policía descreído), Joan Dalmau (el empleado del hotel que sabía demasiado), la venerable Julia Gutiérrez Caba (la ciega solitaria con golpe de teatro final), etcétera. Un ejercicio de género, en fin, de impecable confección”.
Espero y confío que Los ojos de Julia se convierta en uno de los éxitos de la temporada otoño-invierno. Bien lo merece.
Esta tarde hemos ido a ver a mi sobrina Adriana Sánchez Cubeiro, que ya tiene seis días. Refleja la paz y la salud de los niños recién nacidos. Es una preciosidad y sus padres y los míos (sus abuelos) están encantadísimos.
En El País Semanal, Claves para amarse uno mismo, del magnífico periodista y gran amigo Borja Vilaseca. Cuando se mide el Optimismo como estilo explicativo de la realidad (Martin Seligman), muchos suelen pecar de una baja autoestima. “No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma”, nos enseña la fantástica Irene Orce. “La vida te trata tal y como tú te tratas a ti mismo” (Louise L. Hay). “La luz es demasiado dolorosa para quienes viven en la oscuridad” (Eckhart Tolle). “Cuando te amas a ti mismo dejas de encontra motivos para luchar, sufrir y entrar en contacto con la vida” (Gerardo Schmelding). Y el proverbio hindú: “Sólo poseemos aquello que no podemos perder en un naufragio”. Borja Vilaseca nos recomienda el libro El arte de la meditación de Matthieu Ricard, la película Alice de Woody Allen y la música de Deva Primal & Miten.
La Liga va siendo cada vez más un Mourinho versus Guardiola. El Real Madrid ganó en Alicante al Hércules (1-3) y el Barça le marcó cinco al Sevilla (5-0). Cristiano Ronaldo lleva 12 goles en liga (dos ayer), 1 en Champions y 2 con su selección; Leo Messi, 7 en liga (dos ayer), 4 en Champions y 1 con su selección. 12 a 12. Xavi Hernández, uno de los jugadores más inteligentes de La Roja y del campeonato nacional de liga, ha desafiado al equipo blanco a una “guerra futbolística”, no dialéctica.
Me alegrado mucho la victoria del Dépor de Lotina (3-0) y del Rácing de Santander (4-1). Los dos equipos se jugaban mucho después de un comienzo nada favorable.
La banda sonora de hoy es Pero a tu lado, de Los Secretos (http://www.youtube.com/watch?v=7A6UXQK3SnE):
He muerto y he resucitado.
Como cinéfilo, no soy muy partidario de las pelis de terror; sin embargo, dado que hoy es Halloween (esa festividad de culto a los fallecidos de origen celta que EE UU ha convertido, como tantas cosas, en un negocio), he ido a ver esta mañana Los ojos de Julia, de los productores de El Orfanato y con Belén Rueda como protagonista. Tengo El Orfanato en mi corazón y en mi memoria para siempre, porque esta película dirigida por “Jota” Bayona con guión de Sergio Sánchez inauguró el Festival de Sitges de 2007 (Manel Adell, DG de Desigual, me invitó a ese evento patrocinado por ellos), el Cine Fórum Empresarial APD de las navidades de hace tres años, éxito de taquilla, de crítica y de público.
Pues bien, Los ojos de Julia es un peliculón. Una historia sobre Sara, una chica con enfermedad degenerativa que se está quedando ciega y presuntamente se suicida. Su hermana gemela, Julia, sufre la misma enfermedad y pretende saber qué le ha pasado a Sara. Belén Rueda lo borda una vez más, acompañada de actorazos como Lluis Homar o Julia Gutiérrez Caba. Sorprendente Pablo Derqui, hasta ahora actor de series televisivas, que me ha recordado a Juan Diego Botto en Plenilunio.
La ceguera como metáfora de la crisis, de la falta de claridad en la visión. Ante el miedo a la ceguera, algunos prefieren suicidarse. Y sin embargo, como se dice en la película, para perder el miedo lo importante es combatir, y eso que hay “personas sin luz”, que pueden ser muy crueles con los demás. Más que una película de miedo, Los ojos de Julia es una historia de amor. La pareja de Julia “puede ver el Universo en sus ojos”. Esta es la crítica de Jordi Batlle en Fotogramas:
“El equívoco puede surgir de la ecuación Belén Rueda (actriz) + Guillermo del Toro (productor) = El Orfanato (J.A. Bayona, 2007), es decir: terror gótico por un tubo. Nada de eso: Los ojos de Julia tiene, es cierto, una genuina atmósfera de terror, pero se trata de un thriller de tomo y lomo, un thriller de suspense o, si prefieren, un psychothriller, con ecos de Alfred Hitchcock y del Michael Powell de El Fotógrafo del Pánico (1960), que reverberan al alimón en el extraordinario clímax, donde Rueda y el villano se pelean en la habitación a oscuras, intermitentemente iluminada por los flashes de una cámara, los mismos que cegaban a Raymond Burr en la escena homóloga de La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954). Hay otros momentos memorables en el segundo film de Guillem Morales: la heroína persiguiendo al malo por un siniestro pasillo cuyos fluorescentes se van encendiendo justo al paso del perseguido o la magnífica escena, otra vez de ascendente hitchcockiano, del descubrimiento de la falsa ceguera por el leve temblor del líquido de una taza.
Aunque el guión del film tiene más agujeros que el cuerpo de un borracho tras pronunciar el nombre de Lily Langtry en presencia del juez Roy Bean, y algunos personajes aparecen más bien desdibujados (o directamente inverosímiles: el papel de Lluís Homar se lleva ahí la palma), Guillem Morales sortea todo escollo argumental mediante constantes ideas de cine, algo que, en esta época inundada de films estéticamente inocuos, buena falta nos hace. Miel sobre hojuelas, la galería de secundarios es jugosa: Francesc Orella (el policía descreído), Joan Dalmau (el empleado del hotel que sabía demasiado), la venerable Julia Gutiérrez Caba (la ciega solitaria con golpe de teatro final), etcétera. Un ejercicio de género, en fin, de impecable confección”.
Espero y confío que Los ojos de Julia se convierta en uno de los éxitos de la temporada otoño-invierno. Bien lo merece.
Esta tarde hemos ido a ver a mi sobrina Adriana Sánchez Cubeiro, que ya tiene seis días. Refleja la paz y la salud de los niños recién nacidos. Es una preciosidad y sus padres y los míos (sus abuelos) están encantadísimos.
En El País Semanal, Claves para amarse uno mismo, del magnífico periodista y gran amigo Borja Vilaseca. Cuando se mide el Optimismo como estilo explicativo de la realidad (Martin Seligman), muchos suelen pecar de una baja autoestima. “No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma”, nos enseña la fantástica Irene Orce. “La vida te trata tal y como tú te tratas a ti mismo” (Louise L. Hay). “La luz es demasiado dolorosa para quienes viven en la oscuridad” (Eckhart Tolle). “Cuando te amas a ti mismo dejas de encontra motivos para luchar, sufrir y entrar en contacto con la vida” (Gerardo Schmelding). Y el proverbio hindú: “Sólo poseemos aquello que no podemos perder en un naufragio”. Borja Vilaseca nos recomienda el libro El arte de la meditación de Matthieu Ricard, la película Alice de Woody Allen y la música de Deva Primal & Miten.
La Liga va siendo cada vez más un Mourinho versus Guardiola. El Real Madrid ganó en Alicante al Hércules (1-3) y el Barça le marcó cinco al Sevilla (5-0). Cristiano Ronaldo lleva 12 goles en liga (dos ayer), 1 en Champions y 2 con su selección; Leo Messi, 7 en liga (dos ayer), 4 en Champions y 1 con su selección. 12 a 12. Xavi Hernández, uno de los jugadores más inteligentes de La Roja y del campeonato nacional de liga, ha desafiado al equipo blanco a una “guerra futbolística”, no dialéctica.
Me alegrado mucho la victoria del Dépor de Lotina (3-0) y del Rácing de Santander (4-1). Los dos equipos se jugaban mucho después de un comienzo nada favorable.
La banda sonora de hoy es Pero a tu lado, de Los Secretos (http://www.youtube.com/watch?v=7A6UXQK3SnE):
He muerto y he resucitado.
Con mis cenizas un árbol he plantado,
su fruto ha dado
y desde hoy algo ha empezado.
y desde hoy algo ha empezado.
He roto todos mis poemas, l
os de tristezas y de penas,
lo he pensado
y hoy sin dudar vuelvo a tu lado.
y hoy sin dudar vuelvo a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado
en otra vida, en otro mundo, pero a tu lado.
en otra vida, en otro mundo, pero a tu lado.
Ya no persigo sueños rotos,
los he cosido con el hilo de tus ojos,
y te he cantado
al son de acordes aún no inventados.
al son de acordes aún no inventados.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado
en otra vida,
en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado
en otra vida,
en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.
Del nº 70 de la revista Psicologies, el artículo Desmontando a Cupido de Ester Alonso: El flechazo. Cupido no lanza sus flechas al azar, sino que lo hace cuidadosamente. Según un estudio de la Universidad Stony Brook del Estado de Nueva York, las personas enamoradas activan las regiones cerebrales ricas en dopamina (hormona asociada al placer); las parejas consolidadas disfrutan de oxitocina, hormona del cariño. “¿Qué es antes, la experiencia o la química? De momento, entendemos el vivir como la sucesión de experiencias y no como un diseño de aportes químicos. Entiendo que estamos en condiciones de invertir los términos, pero espero que no suceda. Daríamos al traste con la libertad y la sorpresa” (José Antonio Bustos, psicólogo y psicoanalista). Para que exista el flechazo, deben confluir dos variables: sentimientos de carencia afectiva y de urgencia.
Del nº 70 de la revista Psicologies, el artículo Desmontando a Cupido de Ester Alonso: El flechazo. Cupido no lanza sus flechas al azar, sino que lo hace cuidadosamente. Según un estudio de la Universidad Stony Brook del Estado de Nueva York, las personas enamoradas activan las regiones cerebrales ricas en dopamina (hormona asociada al placer); las parejas consolidadas disfrutan de oxitocina, hormona del cariño. “¿Qué es antes, la experiencia o la química? De momento, entendemos el vivir como la sucesión de experiencias y no como un diseño de aportes químicos. Entiendo que estamos en condiciones de invertir los términos, pero espero que no suceda. Daríamos al traste con la libertad y la sorpresa” (José Antonio Bustos, psicólogo y psicoanalista). Para que exista el flechazo, deben confluir dos variables: sentimientos de carencia afectiva y de urgencia.

, más serena, más digna, más completa y más feliz para todos”. El escultor Richard Serra, estadounidense de raíces españolas: “ser maestro es ser, como Richard Serra, un gran artista, creador de una obra inconfundible y solemne, generosa y honrada, enraizada en la verdad, que nos invita a formar parte de ella, a vivirla con emoción”. Los arqueólogos que trabajan en el Mausoleo de Qinshihuang, en Xi’an. “En el esfuerzo del equipo que ha llevado a cabo ese gran trabajo de rescate e investigación, reconocemos la tradicional y minuciosa tenacidad del pueblo chino, su pujanza y esplendor, expresados en su cada vez mayor apertura al mundo e influencia en él, y en su espectacular desarrollo económico actual”. El sociólogo francés Alain Touraine y el polaco Zygmunt Bauman, representantes de la tradición intelectual europea más brillante. “Son Touraine y Bauman conciencias críticas que nos ayudan a interpretar el complejo mundo que vivimos. Y nos proponen caminos a seguir, como abordar problemas que por ser comunes a toda la Humanidad, sólo tienen soluciones globales”. Tres neurobiólogos, David Julius, Linda Watkins y Baruch Minke, referentes mundiales de la neurobiología sensorial: “Se adentran en la complejidad del sistema nervioso y buscan soluciones para paliar el dolor físico, que de forma aguda o crónica, afecta tantas veces y de forma tan grave al ser humano”. La Transplantation Society y la Organización Nacional de Transplantes de España. “Con casi 35 donantes por millón de personas, lo cual duplica la media de la Unión Europea, la Organización Nacional de Transplantes ha situado a España en el primer puesto mundial de trasplantes. De ello nos sentimos muy orgullosos. Ya podemos hablar de un modelo español de trasplantes que incluso ha adoptado como suyo la Unión Europea y que se ha exportado con éxito a países de Iberoamérica”. El escritor libanés Amin Maalouf: “Gracias por convertir sus espléndidos mundos de ficción, en espacios de convivencia de las culturas; mundos en los que la belleza de las historias narradas alerta a los lectores sobre la urgencia de apostar siempre por la paz por encima de las diferencias de raza, lengua o religión. En el arte del relato, en la reconstrucción de la atmósfera que rodea la vida de sus personajes todo está puesto sutilmente al servicio de la defensa de la convivencia, y del respeto a los demás”. Manos Unidas (40.000 voluntarios, 71 delegaciones): “Manos que se unen para ayudar. Manos que se unen para sanar, alimentar y educar. Manos que se unen, simplemente, para salvar. Que nunca nos falten vuestras manos unidas”. Y el más esperado: La Roja.“En la noche del domingo 11 de julio de este año, España vibró emocionada, ante un acontecimiento largamente soñado: nuestra Selección de Fútbol logró el título de Campeona del Mundo, limpiamente y superando momentos muy difíciles. Por esta razón, y por haber dado un gran ejemplo deportivo y humano durante el largo camino hasta llegar a esa cumbre excepcional, ha sido reconocida con el Premio de los Deportes. Hasta lograr la victoria final, nuestro equipo puso de manifiesto esos valores por los que tan justamente ha sido alabado en todo el mundo: voluntad y tesón, máxima deportividad, humildad, y un juego en el que los rasgos colectivos del fútbol se engrandecían con la ilusión, el talento y la belleza. Toda una lección para los cientos de millones de personas que siguieron en todo el mundo aquellos días intensos, de algo más que deporte y fútbol, que los españoles nunca podremos olvidar. En años anteriores he destacado desde esta tribuna los grandes valores que lleva consigo el deporte y, de manera muy especial, el estímulo que supone para los jóvenes. Pues bien, este año, la ejemplaridad de la Selección Española de Fútbol es también el mejor regalo que vosotros, seleccionador, jugadores, equipo técnico y Real Federación, les habéis ofrecido. No sólo les habéis enseñado lo que se consigue con la noble lucha deportiva, manteniendo la voluntad y el esfuerzo hasta el último minuto del último partido. También les habéis recordado cómo, con unión y compañerismo, con nobleza y confianza, se superan las caídas y las pruebas de la vida diaria. Sin perder nunca la esperanza ni la templanza cuando hay que luchar cotidianamente, cada uno en la tarea que nos corresponde. Habéis formado un grupo excepcional: un seleccionador, Vicente del Bosque que aportó sosiego, discreción y humildad, además de una decisiva contribución técnica. Y un conjunto de jugadores, en los que la calidad futbolística rivaliza a la máxima altura con la humana. Pertenecéis a una formidable generación de deportistas españoles en tantas disciplinas y modalidades que nos ha convertido en una potencia mundial del deporte. Sois la España joven, ambiciosa y capaz, sin complejos ni renuncias; una demostración de que la juventud española actual está preparada para aspirar a las máximas metas”, ha señalado hoy el Príncipe Felipe.