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miércoles, 31 de marzo de 2010

Edipo y el Big Bang

He comenzado mis mini-vacaciones de Semana Santa a la hora de comer. Desde Barajas, he recogido a Zoe y, después de comer en Mills, un restaurante junto al Palacio de Hielo, nos hemos ido a ver La niñera mágica y el Big Bang, que estrenaban hoy. Se trata de una película escrita y protagonizada por Emma Thomson, segunda parte de las aventuras de Nanny McPhee (basada en la nurse Matilda, de la escritora Christiana Brand), una institutriz que aparece por sorpresa y que cuida de los niños mientras no la quieran, pero la necesiten y desaparece cuando la quieran, pero no la necesiten. En esta ocasión, ambientada en una granja durante la segunda Guerra Mundial, la “niñera mágica” aporta a sus pupilos y a los espectadores de la película cinco lecciones: a comportarse con una buena educación, ser generosos, ayudarse mutuamente, ser valientes, y tener fe. Coraje, Ilusión, Superación, Generosidad y Colaboración como grandes cualidades en aquellos tiempos y en los nuestros. La peli es muy de la productora “Working Title” (grandes actrices y actores británicos, como Maggie Smith, Rhys Ifans o Ralph Fiennes, junto a la estadounidense Maggie Gyllenhaal), de las que te dejan con un buen sabor de boca. El “big bang” no se refiere en este caso al inicio del universo, sino al estallido de una bomba que puede acabar con todo y con todos.

A las 20.45 horas me he puesto a ver el primer partido de cuartos de final entre el Arsenal y el F. C. Barcelona en el Emirates Stadium de Londres. Como escribía John Carlin hace unos días, padres contra hijos futbolísiticamente hablando. En la primera parte, el “padre”, Guardiola, le ha dado una lección al “hijo”, Wenger (por cierto, es curiosa la identificación nominal de Arséne (Wenger) con Arsenal y de Guardiola con Barcelona) y Xavi a Cesc. A jugar al toque, al Barça no le gana nadie: el portero del equipo inglés, Almunia, ha salvado a su equipo en varias ocasiones. A los 25 segundos de la segunda parte, Ibra ha marcado el primero y en el minuto 59, el segundo.
Pero entonces Wenger (que evidentemete se había dado cuenta que jugando a su estilo –y al del Barça- ya había perdido la eliminatoria) ha optado por introducir a Theo Walcott, un chaval de 20 años apodado “la gacela”, considerado el más rápido de Inglaterra. Como no podía superar al padre en construcción de juego, “Edipo” Wenger ha optado por la velocidad. Su ambición le ha dado resultado. Con Walcott en el campo, el Arsenal ha iniciado un nuevo partido. En el 69 ha marcado el propio Walcott y a cinco minutos del final, Cesc Fábregas, de penalti, ha marcado para los “gunners”.
Pocas veces un empate a domicilio, y en Inglaterra, ha sabido más amargo. Wenger se ha mostrado convencido de que puede remontar en Barcelona la eliminatoria y que, sin fortaleza mental, podían haberse llevado un 0-5. “Mi único pesar esta noche es cómo les hemos regalado dos goles”, ha comentado. Guardiola, también en la rueda de prensa, se ha mostrado orgulloso con el juego de su equipo: “ha sido la mejor primera parte desde que soy técnico”. Y piensa que así su equipo no pecará de exceso de confianza en la vuelta.
Para la vuelta, el Arsenal pierde varios jugadores (entre ellos, a Cesc Fábregas) y el Barça, a Puyol y Piqué. La semana que viene, resuelta la eliminatoria. Un servidor apuesta a todas todas por el equipo español.

En fin, que el resultado de este primer partido ha sabido a poco dadas las circunstancias. Dios me libre de enmendarle la plana a Pep Guardiola, cuyo Liderazgo es sobresaliente, pero ese cambio en el minuto 75 de Ibrahimovic, en racha goleadora, por Titi Henry (32 años, 8 en el Arsenal, el mayor goleador del equipo londinense en la historia), para que durante los 15 minutos finales fuera un “fantasma” desubicado, es una pena. Guardiola es humano y seguramente le ha podido más visualizar la gran ovación que se ha llevado Henry de su anterior público que ninguna otra cosa. Eso le honra al "coach" del Barcelona.

martes, 30 de marzo de 2010

La prosperidad del mal

Daniel Cohen, VP de la Escuela de Economía de París y editorialista de Le Monde, ha publicado La prosperidad del mal (en el original francés, La prosperidad del vicio). El vicio al que se refiere el profesor Cohen, el pecado capital que causa la prosperidad, no es la avaricia, sino la envidia.

Desde la noche de los tiempos hasta el siglo XVIII, la renta media de la humanidad estaba estancada, porque todo progreso económico acarreaba casi simultáneamente un crecimiento demográfico (la llamada “ley de Malthus”). Cantillon dirá a mediados del XVIII que cuando los hombres no están apremiados por el hambre se reproducen “como ratas en un granero”. “La ley de Malthus invalida las categorías habituales del bien y del mal. La vida en Tahití, por ejemplo, es paradisíaca, pero eso gracias a una dosis elevada de infanticidio. Más de dos terceras partes de los recién nacidos eran eliminados inmediatamente ahogándolos, estrangulándolos o rompiéndolos el cuello. En efecto, todo lo que contribuye a incrementar la mortalidad resulta ser bueno porque reduce la lucha por las tierras disponibles. Por el contrario, la higiene pública se vuelve contra las sociedades que las respetan. Si el europeo es en promedio más rico que el chino a principios del siglo XVIII es porque es sucio. Para mayor beneficio suyo el europeo no se lava, en tanto que el chino o el japonés se baña siempre que puede. Los europeos de cualquier clase social no tenían nada que objetar ante el hecho de tener un retrete contiguo a sus viviendas a pesar de los problemas de olor. Los japoneses son en comparación modelos absolutos de limpieza. Las calles se lavan con regularidad, antes de entrar en casa se quitan los zapatos… Eso explica que sean más numerosos y más pobres. Es el reino de la prosperidad del vicio.”
En el año 1000, India y China tenían el 50% de la población y la riqueza mundiales (Europa, el 10%). Francis Bacon consideraba que los tres descubrimientos fundamentales del mundo moderno fueron la brújula (para la navegación), la imprenta (para el intercambio de ideas) y la pólvora (para la guerra). Tres inventos chinos. ¿Por qué China no tuvo un Copérnico, un Descartes, un Galileo, un Newton? Tras la invasión de los mogoles en el XIV, China se cierra en sí misma. Europa inventa el Estado-nación, a medio camino entre la ciudad (la polis como Atenas, la ciudad-estado como Florencia o Venecia) y el Imperio (Carlomagno, Roma). Aunque domine en un momento dado (España, Inglaterra, Francia, Holanda), ninguna potencia europea conseguirá imponerse como Imperio.
La ley de Malthus (que convirtió a la economía en una “ciencia lúgubre”) tiene un corolario: trabajar mucho no compensa. Los cazadores-recolectores ganaban tanto como los obreros ingleses de la primera industria, pero trabajando muy poco. A comienzo del siglo XIX un obrero trabajaba diez horas al día y 300 días al año. Los huis de Venezuela trabajan dos horas al día. La transición demográfica (según el autor, iniciada en Francia) significa pasar de 10 hijos por mujer a los dos o menos actuales (1'85 en todo el mundo en 2050).
La revolución industrial provocó una respuesta maltusiana: la población inglesa pasó de 7 millones en 1701 a 8’5 millones en 1801 y a 15 millones en 1841. Sin embargo, la renta per capita crece un 10%. La respuesta no está en un mejor aprovechamiento de la tierra (que siga la ley de rendimientos decrecientes) sino en la exportación de bienes industriales a cambio de productos agrícolas. “Si la falta de esclavos puso su firma en la decadencia del Imperio romano, es la abundancia de la esclavitud africana la que permitirá el auge del Imperio británico”.
La industria sigue la ley de rendimientos constantes, si bien el capital explota al trabajo. “A este niño mío cuando tenía siete años solía llevarle a cuestas a la fábrica, ida y vuelta, a causa de la nieve, y casi siempre trabajaba dieciséis horas. No pocas veces me arrodillaba para darle de comer mientras estaba ante la máquina, pues no debía abandonarla ni interrumpir su trabajo” (testimonio de una madre que recoge Karl Marx en El Capital). Sin embargo, como han demostrado Paul Romer y Robert Lucas, cuanto más desarrollan los mercados, más interesante resulta innovar. La propia riqueza se autoalimenta y los rendimientos son crecientes.
La I Guerra Mundial es consecuencia de la prosperidad; la II Guerra Mundial, de la crisis (el crac del 29). “La moral, la política, la literatura y las religiones se han unido en esta gran conspiración: la creación del ahorro. Un hombre rico irá finalmente al Reino de los Cielos con tal de que haya ahorrado”, escribe Keynes en los años 20. Tras la II GM, ocurre lo que en Francia se ha llamado “Los 30 Gloriosos”. El paso de la agricultura a la industria y de ésta a los servicios. Por cierto, el autor no menciona el Plan Marshall. En 1945, el nivel de vida de los franceses era un 35% del de EEUU; en 1975, era del 75%. Francia creció al 5% anual y EEUU al 2’5%.
Estado del bienestar: en noviembre de 1940 encarga a Beveridge que analice el papel del Estado tras la guerra, para que luche contra “los cinco azotes de la humanidad: la enfermedad, la ignorancia, la dependencia, la decadencia y la infravivienda”. Cohen compara la sanidad europea con la de EEUU. Allí el gasto en sanidad es del 15% del PIB (un 50% más que a este lado del Atlántico), en tanto que 47 M de estadounidenses carecen por completo de cobertura social.
La riqueza no da la felicidad. La felicidad es cuestión de solidez financiera, de familia y de salud (por este orden, según las encuestas). La riqueza no da la felicidad porque el consumo es una droga (procura placer efímero, pero su falta genera desesperación). Es la envidia, respecto a la felicidad, la que mueve el mundo. “Por envidia o por un sueño, cada uno ajusta sus aspiraciones a las de su grupo de referencia”.
La pasión: Para juzgar el comportamiento de los hombres “hay que tener en cuenta el papel de la pasión, incluso en aquellos asuntos en los que se supone que sólo obedecen al interés” (cardenal de Retz). Quienes hemos visto “El secreto de sus ojos” de Campanella, Óscar y Goya a la Mejor película extranjera, recordamos la escena de la pasión y el fan de Racing de Avellaneda.
China está siguiendo, a juicio de Cohen, la misma estrategia del “milagro japonés”: moneda sistemáticamente infravalorada (exportación), educación intensiva (en 2025 más chinos hablarán inglés que en el resto del mundo) y tasas de ahorro del 50% (consumismo, pero altos márgenes). China es “una nueva plutocracia”, cuyo factor de crecimiento es el enriquecimiento personal. India es otra cosa. Según McKinsey, se divide en 1’2 M de familias muy ricas, 40 M de familias con estándares occidentales de consumo, 110 M de familias con una renta entre 1.500 y 4.000 $/año (miseria) y los parias, la mayoría del país.
Daniel Cohen finaliza con dos ideas importantes: la tecnología permite rendimientos crecientes y el peligro del crac ecológico (como le pasó a otras civilizaciones: la sumeria, la maya). En el cibermundo, el capitalismo inmaterial, Europa está retrasada respecto a EEUU. En la sociedad del espectáculo, en el star system, “the winner takes it all” (el ganador se lo lleva todo). Muchos artistas, muchos futbolistas, muchos periodistas, cobran sueldos míseros esperando convertirse en estrellas. Es lo que toca en la industria creativa: o marca blanca o estrella.
Interesante reflexión sobre la economía y sobre el futuro.

lunes, 29 de marzo de 2010

Guardiola inspira al management

Hoy me ha entrevistado Catalunya Radio a propósito de Liderazgo Guardiola, La última pregunta ha sido algo parecido a: “Este libro está hecho en Madrid, la co-autora es de Castilla-La Mancha… ¿no es ir a contracorriente?”. Un servidor ha respondido que “el libro es de Editorial Planeta (cuya sede, por cierto, está en Barcelona) y los autores escribimos sobre el Liderazgo del que es considerado el mejor entrenador del mundo”. Esperemos que “la corriente” sea la admiración, la integración y el aprendizaje y no la confrontación, el ensimismamiento y la envidia. En la vida, como en el deporte, construir cuesta y destruir es fácil.

En la edición de El País en Catalunya, podíamos leer este artículo de Ariadna Trillas, jefa de Economía, titulado: “Guardiola inspira al management”
“El famoso vídeo con que Pep Guardiola obsequió a sus jugadores justo antes de la final de la Champions de Roma fue celebrado en mayo pasado como un elogiado ejercicio de motivación, al mezclar en él imágenes de Gladiator con las de todos los miembros del equipo, de modo que salieran al campo como luchadores pletóricos de energía y emociones. Desde entonces, el nombre del entrenador del Barça ha trascendido el universo deportivo y ha empezado a aparecer en artículos, blogs y conferencias de expertos en recursos humanos y en comunicación, entregados al nuevo mago de la gestión de equipos motivados y ávidos de líderes que sirvan de ejemplo para las empresas.

Los expertos en liderazgo destacan la gestión de los egos en un equipo
El management ha caído rendido a los pies de Guardiola, hasta el punto de que, entre la larga lista de libros aparecidos en los últimos meses para contarlo todo sobre el ex futbolista blaugrana, figura ahora uno en el que se intenta aplicar su estilo de liderazgo al que necesitan las empresas de éxito. "Vivimos una edad de oro del deporte y este entraña muchas ventajas para transmitir las cualidades de un líder", señala Juan Carlos Cubeiro, presidente de la consultora Eurotalent y coautor, con Leonor Gallardo, de Liderazgo Guardiola. Cómo lograr que tu equipo sea admirado. La primera edición se agotó en una semana.
Tras revisar y analizar conferencias de prensa, vídeos de partidos y crónicas periodísticas, Cubeiro y Gallardo han acabado por hacer una traslación del fútbol a la empresa. Juegan con las letras del apellido del entrenador y analizan su "liderazgo humilde", su "optimismo inteligente" y otros aspectos como la diversión en el trabajo, la disciplina, la innovación en las tácticas, la visión de equipo y la audacia, resume el consultor.
El Instituto de Empresa, tercera escuela de negocios española con sede en Madrid, ha encargado al periodista, cronista de gestión y profesor de comunicación Miguel Ángel Violán un caso que ejemplifique el estilo de gestión de Guardiola, con vistas a enseñarlo a sus futuros directivos. Lo ha hecho tras escuchar su conferencia sobre el El método Guardiola, resumen de un libro aún sin publicar, en distintos foros, incluidos el Real Colegio de la Complutense, en Harvard.
"El gran valor de Guardiola es el sentido común, entendido como dar significado a las cosas teniendo en cuenta su impacto en la comunidad. Guardiola permite recuperar valores como el esfuerzo, las relaciones interpersonales y el espíritu de cooperación que se habían aparcado tras una época de bonanza en que triunfaban el individualismo y la codicia", explica Violán. Para el periodista y para los distintos expertos en liderazgo consultados, lo más difícil logrado por el entrenador del FC Barcelona ha sido "la gestión de los egos". O cómo hacer funcionar como a un equipo cohesionado a estrellas del fútbol, jóvenes y millonarias.
Los paralelismos entre el deporte y la empresa no son nuevos. Hace 11 años, Jorge Valdano, Juan Antonio Corbalán y Andoni Zubizarreta fundaron Make a team, consultora con vocación de exportar a las empresas los valores del deporte. El propio Jorge Valdano analizó en 2006 el liderazgo de Guardiola en un capítulo del libro Administración inteligente, editado por la Agencia de Evaluación y calidad, del Ministerio de Administraciones Públicas.
Los triunfos del rey del baloncesto, Michael Jordan, al saber ponerse al servicio del equipo de los Chicago Bulls son ya un referente en la gestión en Estados Unidos, como recuerda el profesor de Gestión de Personas en las Organizaciones en la escuela de negocios IESE Santiago Álvarez de Mon. Este explica a menudo a futuros directivos y empresarios cómo manejarse analizando el estilo de Valero Ribera, el exitoso entrenador de balonmano del Barça por dos décadas. Cuando quiere transmitir la importancia de la fortaleza mental recurre al tenista Rafa Nadal. "Es un ejemplo de calidad en el diálogo interior cuando uno sale a ganar. El deporte genera pasiones enormes, nos retrata", señala este profesor.
"Las historias de liderazgo en el deporte facilitan simplificar algo difícilmente simplificable y tan complejo de explicar y enseñar como es llevar las riendas de una empresa", reflexiona el profesor de Política de Empresa de Esade José Luis Álvarez. Pero se confiesa "crítico con las soluciones simples para fenómenos complejos", desdeñoso con cualquier libro que prescinda de la psicología social y convencido de que "un estilo de liderazgo que vale para una situación no vale para otra".
Álvarez y Álvarez de Mon se muestran recelosos de la "banalización" del management que puede desprenderse de las recetas sencillas. Pero ambos coinciden: "Guardiola lo es todo menos banal". El profesor de Esade destaca su "discreción y capacidad de trabajo en un entorno histérico", no tan distinto de los mercados. El profesor de IESE subraya, por su lado, aspectos como su empatía con los jugadores, la capacidad cohesionadora o la gestión de la presión.
La vena lectora de poesía del entrenador y su aspecto de tipo sensible, sencillo, normal y con un nivel cultural elevado le acercan aún más a los empresarios. Al fin y al cabo, a cualquier cuenta de resultados le gustaría acumular un beneficio anual de seis trofeos.”

En esta línea se pronunciaba la editora y escritora Helena López-Casares en un artículo de Expansión del pasado viernes 26 sobre Messi.
"Cuando alguien disfruta con lo que hace se nota y es capaz de contagiar su entusiasmo a los demás. La pasión no se puede ocultar, se podrá disfrazar, llegado el caso, pero no se puede disimular.
En el fútbol es una condición buscada porque la ilusión por lo que uno hace es lo que genera los grandes aportes, las ideas innovadoras, pone en marcha la creatividad, renueva el compromiso e influye en el rendimiento, haciendo que las ideas se transformen en hechos en el terreno de juego.
Las personas que sienten pasión por lo que hacen no son sólo las más satisfechas, sino también las que logran los mejores resultados. Esto es así en el deporte, en el trabajo y en el ámbito personal. Pero, es necesario traducir estas pasiones en acciones concretas para evitar que se queden en el limbo de la mente.
La estela de Messi es alargada y su huella profunda, y las sensaciones que experimenta jugando al fútbol son contagiosas. Pero más allá de su juego, es uno de los futbolistas más generosos del panorama deportivo español, como lo demuestra en sus actuaciones partido tras partido.
El domingo 21 de marzo, cuando podía haber marcado su cuarto gol en el partido que enfrentaba a su club contra el Zaragoza le cedió el balón a Ibrahimovic, el gran fichaje de la temporada azulgrana, que no estaba pasando por su mejor momento para que tirara el penalti que se convirtió en tanto.
Este detalle, le hace grande, pero sobre todo, le hace compañero. Por encima de su propio interés está el equipo. Los medios de comunicación llevan tiempo comentado que Messi va directo a por la Bota de Oro y a por el Pichichi, pero en el momento en el que le deja tirar el penalti a su compañero no están esos pensamientos en su mente.
Si Messi hubiera tirado y marcado ese gol, además de haber significado su cuarto del partido, hubiera sido el décimo gol seguido del jugador en los últimos partidos del Barcelona, hubiera supuesto el alejarse más de sus perseguidores en el Pichichi como Villa o Higuaín, y acercarse más a Rooney en la lucha por la Bota de Oro.
HumildadEl gesto es una demostración de humildad de un jugador al que no se le sube nada a la cabeza. De un futbolista con un enorme sentido de la responsabilidad, de un modelo de comportamiento, con una actitud de entrega que nada tiene que ver posturas egocéntricas o egoístas y, sobre todo, con los pies en el suelo, asentados bien firmes.
Al término del partido Josep Guardiola declaró que Messi fue "determinante en todos los sentidos" para la victoria de su equipo y que «el secreto del jugador es que se cree lo que el equipo hace».
La credibilidad del proyecto y de los líderes que tienen la responsabilidad de sacarlo adelante es clave. ¿Cómo puede uno comprometerse con algo en lo que no cree?
Y es que la voluntad es propia y sólo ponemos el alma en lo que hacemos convencidos, lo demás es cubrir el expediente para salir del paso. Es decir, se pueden hacer cosas de forma obligada, se puede cumplir con un deber por imposición, pero comprometerse con alguien o con algo depende de uno mismo y para llegar a un grado elevado de vinculación e implicación, para poner en juego el talento y desatar el potencial, se requiere la voluntad del interesado.
Leo Messi marca una diferencia con su actitud. Su racha goleadora es imparable, su forma física espectacular, su dominio del balón indiscutible, pero por encima está su generosidad y sentido del equipo, que conforman un ejemplo que sólo se puede conseguir trabajando bajo el prisma de la cooperación y la colaboración.”

domingo, 28 de marzo de 2010

Novelar la realidad

Y colorín colorado, el invierno se ha acabado. El cambio de hora de esta madrugada da por finalizado en la practica el periodo de los fríos y nos adentra, con una hora más de sol, en la época primaveral.

He estado leyendo Multimillonarios por accidente, la historia novelada del nacimiento de Facebook, escrita por el bostoniano Ben Mezrich. Ben es también autor de Bringing down the house, el relato del equipo de blackjack del MIT que se convirtió en el film 21: Blackjack, protagonizado por Kevin Spacey. Multimillonarios por accidente nos explica que Facebook nació en Harvard gracias a un genio de la informática, Mark Zuckerberg, y un emprendedor de origen brasileño, Eduardo Saverin, que básicamente querían ligar con las chicas del campus. El autor ha realizado decenas de entrevistas y recrea lo que pasó entre octubre de 2003 y junio de 2005. Hoy los usuarios de Facebook somos más de 400 millones y Mark Zuckerberg es el más joven en alcanzar la lista de los “billionaires” (más de 1.000 M $) partiendo de la nada.

Novelar la realidad se está convirtiendo en el género por excelencia. Ahí está el caso de El factor humano, el libro de John Carlin convertido en película (Invictus). O de Green Zone, la película de Paul Greengrass que he visto hoy, basada en la novela de Rajiv Chandrasekaran, La vida imperial en la ciudad esmeralda (el relato de las mentiras que provocaron la guerra de Irak: las “armas de destrucción masiva” como excusa para hacer un gran negocio). Vivimos en un mundo en el que la realidad supera la ficción. En esta “sociedad del espectáculo”, hay historias a nuestro alrededor que, debidamente contadas (storytelling), nos enseñan mucho. Kirmen Uribe nos cuenta en su maravilloso Bilbao-Nueva York-Bilbao (otra novela sobre gente real) lo siguiente: “El verano pasado leí en la prensa una entrevista que le hicieron a la actriz Meryl Streep. Vino al festival de cine de San Sebastián y los de la prensa le plantearon la siguiente cuestión. ¿Cuál sería la mejor pregunta que podríamos hacerle y cuál su respuesta? Meryl Streep respondió lo siguiente sin pensárselo dos veces: ‘¿Hoy en día sirve para algo la ficción?’ Ésa era la pregunta que le importaba. Y su respuesta fue ésta: ‘Si cuenta cosas verdaderas, sí’.”

De la prensa de hoy, el Córner inglés de John Carlin, que trata sobre Guardiola, Wenger y el complejo de Edipo. En apenas tres días se verán las caras en la Champions el entrenador del Barcça y su “hijo” futbolístico (21 años mayor) Arséne Wenger, “coach” del Arsenal. Y Cesc Fábregas, uno de los cinco mejores jugadores de la Premier, con su “padre” Xavi Hernández, indiscutible en La Roja. “Barcelona y Arsenal están comprometidos con la idea de que el fútbol existe para dar placer a las multitudes”. ¿Matará Edipo a su padre, Layo, para desposar a su madre (la Champions)? Como escribe John, “será difícil que el pretendiente inglés venza al rey de Europa”. Estoy con mi admirado Carlin: es una final anticipada, porque “el fútbol del Barça y el del Arsenal es de todos. Incluso, si lo quieren, de la dolida afición del Chelsea y del Real Madrid”. Amén.

También en El País, un artículo de Carmen Pérez-Lanzac, Sea corriente y batirá récords de audiencia, sobre este fenómeno televisivo de sacar las cámaras a la calle y que la gente normal cuente cosas: Españoles por el mundo (y sus variantes autonómicas), Callejeros, Vidas anónimas, Comando actualidad, etc. El comunicólogo Antoni González-Rubí explica este Éxito de la realidad desde cuatro claves: la pantalla como ventana (voyeur: observar y mirar sin ser mirados), la realidad supera la ficción (hiperrealismo sin decodificación periodísitica), la sociedad transparente (fusión de los espacios públicos y privados) y protagonistas sin actuar (identificación con la propuesta audiovisual). Me encanta cómo lo explica Antoni. Sin embargo, un servidor prefiere aprender de los mejores (admiración) que alimentar su amigo viendo a alguien similar (o menos feliz) en pantalla.

“Querer aprender, la demanda de conocimientos, se halla en el centro del nuevo consumo”, explica Vicente Verdú en este artículo. Cierto. Pero entiendo que debemos aprender de quienes lo merecen. Por ejemplo, del doctor Gregorio Marañón, que falleció hace 50 años y a quien Juan Pablo Fusi le dedica un sentido homenaje. Su obra, “intimidante”: 125 libros, 250 prólogos, 1.800 artículos…Su pensamiento, liberal. Su responsabilidad, asumir la disidencia en el interior de España. “Hombre discreto y delicado, Marañón fue una clave española”. Su entierro, nos recuerda Fusi, fue el más multitudinario de los celebrados en la capital española en todo el siglo XX. ¿No deberíamos aprender más del Dr. Marañón?

De la prensa económica, me quedo con el titánico esfuerzo de Paz Álvarez en el suplemento Empleo y Directivos de Cinco Días (escribe dos páginas sobre formación on-line, entrevista al DG de Nespresso, comenta tres libros). Muchas gracias, Paz, por tan extraordinaria labor. Tus lectores la necesitamos.
Y me quedo con el trabajo en equipo de Expansión & Empleo. Ángela Méndez escribe sobre Cómo cotizar en el mercado del talento (con la tecnología, los métodos de selección son supuestamente más abiertos y proactivos); Montse Mateos sobre los ‘Business games’ de Cisco, Henkel, KPMG, L’Oréal y PcW; Beatriz Elías, sobre los inconvenientes del teletrabajo; Alberto Córdoba (DBM), un "Cine de Gestión" sobre An Education; José Manuel Casado (2C Casado Consulting) sobre Valor Corporativo y de Mercado, Quique Rodríguez sobre E-learning y Pilar Cambra: ¿Qué te voy a decir? “El alegre carro de la libertad necesita del auriga de la prudencia”.

Mañana lunes participaré en el Encuentro digital en El País, de 12 a 13 horas, sobre Liderazgo Guardiola. Para seguirlo, entrad en la wed de El País. Espero que podamos dialogar on-line entonces.

sábado, 27 de marzo de 2010

Quienes merecen admiración

Día tranquilo y primaveral en Madrid. Hemos ido a Kinépolis esta tarde a ver en 3D de alta definición Cómo entrenar a tu dragón, la última película de Dreamworks (Schrek, Madagascar). A Zoe le ha encantado, que es de lo que se trata.

Gracias, muchísimas gracias por la acogida que habéis dispensado al libro de Guardiola. La segunda edición de Liderazgo Guardiola saldrá el próximo martes día 30, y según la editorial Planeta el 70% de la edición ya está cubierto por las peticiones de las librerías catalanas de cara a Sant Jordi. Y eso que todavía faltan numerosas sorpresas. El lunes Leonor Gallardo estará en un programa de TVE desde Sant Cugat sobre “La soledad del entrenador” y un servidor en El País en el encuentro digital con los lectores de este periódico. Y tras la semana santa, presentación de Liderazgo Guardiola en Barcelona, organizada por AEDIPE con la colaboración de APD y EADA, con los autores, la prologuista (Susanna Griso), el epiloguista (Gabriel Masfurroll, consejero de APD), el Presidente de AEDIPE (Ricard Alfaro) y numerosas sorpresas muy agradables, justo el día antes del clásico en el Bernabéu, en el que muy probablemente se decidirá esta Liga. Según el editor, se están superando las mejores expectativas, y eso sólo es posible gracias a vosotros.

En el último número de la revista Fortune, precisamente el estudio 2010 de las empresas más admiradas (el modelo de esta publicación es el que utilizamos, desde la admiración, para analizar el estilo de Liderazgo de Pep Guardiola). Los 50 primeros son Apple, Google, Berkshire Hathaway, Johnson & Johnson, Amazon, Procter & Gamble, Toyota, Goldman Sachs, Wal-Mart, Coca-Cola, Microsoft, Southwest Airlines, Fedex, McDonald’s, IBM, General Electric, 3M, Morgan Chase, Walt Disney, Cisco Systems, Costco Wholesale, BMW, Target, Nike, Pepsico, Starbucks, Singapore Airlines, Exxon Mobil, American Express, Nordstrom, Intel, Hewlett-Packard, UPS, Nestlé, Caterpillar, Honda, Best buy, SONY, Wells Fargo, EBAY, Nokia, Samsung Electronics, Deere, L’Oréal, AT&T, Lowe’s, General Mills, Marriott, Dupont, Volkswagen. 17 compañías han estado en el All-star desde que empezó esta lista en 2001. Apple es el Guardiola de este año: el 51% de los Consejeros Delegados la eligieron como la más admirada. “Los clientes de Apple son más que clientes; son fans. El mundo entero contuvo la respiración antes del anuncio del iPad. Esto es gestión de la marca en su mejor expresión” (Norbert Reithofer, CEO de BMW). Apple y Google son como el Madrid y el Barça: se distancian de las demás. La clave es la integridad (el artículo lo ha escrito Anna Bernasek, que ha publicado este mes de marzo La economía de la integridad): “La ventaja competitiva de la confianza nunca ha sido más importante ni más valiosa” (Ken Chenault, Consejero Delegado de American Express). ¿Hay alguna relación entre las empresas más admiradas del mundo y los HR Excelence que entregó CRF hace dos días? Vodafone es la 3ª más admirada en Telecomunicaciones (tras Verizon y ATT, por delante de Telefónica y BT). Zurich es la 2ª en Seguros financieros, tras Berkshire Hathaway. Axa es la 6ª en seguros de vida, y la primera europea. Oracle es la 2ª en software, tras Adobe. Unilever, Kellog, Danone y Kraft están entre las 7 primeras en alimentación. Steelcase es la 6ª en equipamiento. Amgen es la 7ª en farma, tras Abbott, Johnson & Johnson, Novartis, Roche, GSK y AstraZeneca. Samsung es la 2ª en electrónica, Siemens la 5ª y LG la 7ª. McDonald’s es la 1ª en restauración. Michelin es la 3ª en auxiliar de la automoción; Volkswagen 4ª y Peugeot 7ª en vehículos. Y no olvidemos que el listado de Fortune sólo tiene en cuenta a las 500 mayores empresas del mundo. El éxito no es por casualidad.

En la misma revista norteamericana, la fascinación de las grandes corporaciones de aquel país por captar talento proveniente de los militares. El Director de Operaciones de Wal-Mart, Bill Simon, es un veterano de la Armada (25 años en el ejército) y el mítico Sam Walton provenía del U. S: Army, como Ross Perot (EDS) y Fred Smith (Federal Express). La mitad de las 100 mayores empresas de EEUU han reclutado durante los últimos tres años. ¿Qué buscan las empresas en este talento? Saben afrontar la ambigüedad, dirigir equipos, ser valientes, resistir la presión… En un momento en el que las personas han perdido la fe en muchas instituciones, la capacidad de liderazgo es más importante que nunca, opina Jeff Immelt, Consejero Delegado de General Electric.

Doblete de Gabriel Masfurroll en la prensa de hoy. En Marca habla (sin tener que citarlo) de Leo Messi, “el Di Stefano del siglo XXI”: “para mí, el mejor es aquél que es muy, muy bueno técnicamente, pero también, y quizá más importante, tácticamente, inteligente y también disciplinado. Además, es el que hace mejor a su equipo. El que actúa como uno más, es solidario y humilde y no se considera el único. Es aquel al que los demás compañeros y el propio entrenador reconocen como el mejor y él, sabiendo que lo es, admite que lo es gracias a todos sus compañeros. Por eso el fútbol es un deporte de equipo. No se trata de ser el más guapo, ni el más sexy ni el más filigranero. Las mejores tabletas de chocolate se fabrican en Suiza o en Bélgica y sirven para otras cosas. No nos equivoquemos buscando los tres pies al gato”.
En Expansión, Gabriel escribe sobre Reinventarse o S.O.S. Propone a nivel nacional que, más allá del ladrillo y la banca, prosperen la medicina, la industria del deporte (“Qué mejor embajador, qué mejor marketing, que tener a deportistas como Nadal, Gasol, Alonso, Pedrosa, Contador, el Barça, el Madrid, las selecciones de fútbol, de baloncesto, etc.”) o la agricultura.

Es el camino de la admiración (a Guardiola, a las empresas que cita Fortune, a Leo Messi, a quienes mejor lo hacen en distintos sectores) o el de la envidia. En Cinco Días, el maestro Javier Fernández Aguado escribe sobre Claudio: navegar con bandera de tonto. Nos recuerda que la envidia (in videre: ver de soslayo) “forma parte esencial de la idiosincrasia española” y nos enseña que el Emperador Claudio, sucesor de Tiberio, simuló la estupidez y eso le salvó de la muerte. “En muchas organizaciones sucede igual”, comenta Javier. Durante el reinado de Claudio, Roma vivió una expansión similar a la de Augusto. Y al final de sus días fue deificado. “La envidia pocas veces es empleada respecto a los difuntos. Por eso, muchos sólo aplauden a los que van camino del camposanto. Más emulación y menos envidia beneficiaría a personas y organizaciones”, concluye JFA.

Efectivamente. No creo en la “envidia sana”. La envidia es un pecado capital, uno de los más estúpidos por cierto. La envidia es fuente de desgracia, de conflicto, de podredumbre. La admiración es fuente de aprendizaje.

viernes, 26 de marzo de 2010

Los próximos 30 años

Vuelo de las 7.30 de la mañana, Bilbao-Madrid. He de reconocer que esta semana tan viajera ya pesa un poco.

Antes de tener la segunda sesión de un proceso de coaching con el DG de una multinacional de la industria, me han entrevistado por teléfono en directo para Radio Voz, en uno de los programas más escuchados de Galicia, sobre el libro Liderazgo Guardiola. Me ha gustado que los periodistas insistieran en que no hace falta ser del Barça ni siquiera que te guste el fútbol, para que el libro de Guardiola te resulte de utilidad. Así es. Se trata de un modelo de Liderazgo que funciona, basado en los principios de las empresas más admiradas según la revista Fortune. Aplicable a un equipo de fútbol, a uno mismo, a una organización.

Durante dos horas, he tenido el placer de disfrutar de una sesión de coaching con un directivo que está retomando las riendas de su vida, pasando de espectador a protagonista (como diría Álvaro González-Alorda), aumentando su ritmo de lectura (ahora está con “Eduardo, ¡estás despedido!”, de Ignacio Álvarez de Mon y “Encantado de conocerme”, de Borja Vilaseca, dos libros estupendos), apuntándose como voluntario a una destacada ONG, etc. Me encanta comprobar cómo se desarrolla una persona cuando quiere, cuando le pone foco, cuando asume con valentía la acción. Pocas cosas le pueden hacer a uno más feliz.

Camino a la oficina, me ha entrevistado por teléfono Ariadna Trillas para El País. Ariadna es una de las mejores periodistas económicas de nuestro entorno y está haciendo un reportaje sobre el management y Guardiola. Una historia de éxito que nos enseña cosas.

Y después de estar un rato en la oficina (el único momento de la semana, en realidad), me he ido a comer con mi compañero Diego Orbea a Xentes, un restaurante gallego en la calle Humilladero, 11. Unos compartido pulpo a feira y un poquiño de carne. Diego era Director de RRHH de una tecnológica, es un extraordinario padre de familia y se ha integrado en Eurotalent a las mil maravillas desde hace varios años. Da clases de creatividad e innovación en la Universidad Comercial de Deusto y de Coaching y RRHH en la Escuela de Negocios San Pablo – CEU. Es una de las personas más leales que conozco, en todos los sentidos.
Hemos dado juntos la clase del Executive MBA del CEU. Un servidor ha tratado de profundizar en el talento y su desarrollo, y Diego se ha centrado en el coaching.

Y a las 6 hemos llegado la Dra. Leonor Gallardo, Marisa Cruzado (primera ejecutiva de la agencia de comunicación CVA) y un servidor a Sogecable, en Tres Cantos. Nos ha entrevistado en directo Antonio San José en Cara a Cara, de CNN +, a propósito de Liderazgo Guardiola. Me gustan mucho las entrevistas de Antonio: están muy bien preparadas y él como persona es afable, encantador, cercano y profundo. Con su compañera de informativos, Leticia Iglesias, hacen un telediario diferente y en sus entrevistas personas sigue la estela de los grandes, como Joaquín Soler Serrano. La media hora de entrevista se nos ha pasado en un vuelo. Leonor, que es profesora de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad de Castilla La Mancha (muchos deseamos que pronto sea Catedrática) es fabulosa en este tipo de entrevistas: serena, directa, sorprendente en sus respuestas, da grandes titulares. Hemos quedado con Antonio ante las cámaras que cuando La Roja gane el Mundial de Sudáfrica volveremos para contarlo.

Hemos pasado por La Casa del libro de la calle Orense Leonor y un servidor para nutrirnos de lecturas para estos días. Tengo pendiente y me he llevado a casa Marketing directo 2.0. Cómo vender más en un entorno digital de mi buen amigo Félix Cuesta; Multimillonarios por accidente, sobre el nacimiento de Facebook, de Ben Mezrich; Liderazgo Peregrino, de Oriol Segarra, con prólogo de Luis Huete; Manipuladores. Un gánster económico revela por qué la economía mundial se ha venido abajo y qué hacer para rehacerla, de John Perkins y La prosperidad del mal, de Daniel Cohen, que ha vendido 85.000 ejemplares en Francia.

Ya en casa, he retomado el libro de Álvaro González-Alorda, Los próximos 30 años. Álvaro es discípulo de mi amigo Luis Huete, profesor de varias escuelas de negocios, consultor y conferenciante. Es un profesional enormemente preparado y de una energía desbordante, que utiliza una frase del gran Benjamín Zander (“Los próximos treinta años van a ser los treinta años más fascinantes de la historia de la humanidad”) para adentrarnos, desde un enfoque poliédrico (como escribe el autor) en los grandes cambios que estamos viviendo.
He llegado a este libro desde dos vías: una alumna del Programa de Liderazgo e Innovación de la Escuela de Negocios Caixanova me lo recomendó el lunes y me dijo que lo estaba degustando como un buen vino, por todas las referencias y conexiones a las que invita desde su página web. Roger Domingo, editor de Los próximos 30 años (y de Liderazgo Guardiola) me dijo al día siguiente que lleva varias semanas entre los más vendidos de La Casa del Libro (ha sido nº 2 en No Ficción). Cuando después apareció ante mis ojos en la librería del aeropuerto, ya no podía ser casualidad. Los economistas lo llamaríamos “una tendencia”.

Los próximos 30 años se puede leer de dos maneras, mal y bien. Mal es, como dice Álvaro, “para que pueda ser leído en dos tardes” (en mi caso, en un par de vuelos). Entonces son 30 capítulos sobre asuntos importantes, y ya está. Demuestra el vigor intelectual del autor y su finura al detectar claves de futuro, pero te quedas con poco más. Una lástima, porque nos perdemos el verdadero valor del libro.
Leerlo bien es como me he atrevido a hacer esta tarde, con algo más de tiempo. Entonces sí, es otro libro, diferente. Álvaro aprovecha como pocos la tecnología disponible para mostrarnos (¿mostrarnos? Lo leemos, lo escuchamos, lo vivimos) un multimedia, como diría Newton, “a hombros de gigantes”. Entonces sí es un libro para rediseñar nuestra vida personal y profesional, porque Álvaro González-Alorda se convierte en un director de orquesta (como mi querido Ben Zander, al que conocí personalmente gracias a la presentación de un libro de Santiago Álvarez de Mon en el IESE) y lidera a un equipazo compuesto por Clayton Christensen (innovaciones disruptivas), McKinsey (profesionales de alto valor), Mihalyi Csikzentmihalyi (retos y capacidades), Jim Collins (líderes de nivel 5,), John Lennon (“la vida es lo que te pasa mientras está ocupado haciendo otros planes”), Barry Schwart (foco y energía), Howard Gardner (inteligencias múltiples), Matthew Kelly (disciplina), Randy Pausch (la última lección), Cicerón (la amistad), Sting (marca personal), Antonio González-Barros (redes sociales), Tim Koegel (presentaciones brillantes), Gerald Zaltman (neurología del consumidor), Steve Jobs (lo valioso de la vida), Ken Robinson (nuevos modelos de educación), Seth Godin (“si no puedes describir tu posición en menos de ocho palabras, es que en realidad no tienes una posición”), Ricardo Semler (tomarse el lunes por la tarde), JFK (apuntar a la luna), la estrategia son conversaciones, Foster Care (cambiar el mundo). He llorado, como no puede ser de otra manera, cuando escuchaba a Ben Zander interpretando a Chopin (enlace 1 del libro).

IMPRESIONANTE “leer” el libro con la página web, con sus vídeos y su banda sonora. Los próximos 30 años tiene a día de hoy 729 fans: yo ya soy uno de ellos.
Con todo, me quedo con el AMOR (no cabe otra palabra) de Álvaro hacia su maestro, Luis Huete. Felicidades, Luis. Tu discípulo nos recuerda en su ópera prima aquella frase de Josef Pieper, “el que ama no sólo ve en la persona amada lo que es ahora, sino lo que proyecta lo que puede llegar a ser”. Como dices en el prólogo, uno de tus mayores logros es haber descubierto profesionalmente a Álvaro. El descubrimiento es la condición necesaria, imprescindible. Pero el gran éxito es lo que habéis hecho juntos: os conocisteis el 4 de febrero de 2005 y desde entonces habéis formado un extraordinario equipo. Lo que escribe Álvaro sobre ti en su blog el pasado 13 de marzo es una de las cosas más bonitas que se puede decir sobre un ser humano (inspiración, ayuda, enseñanza, disfrute: un maestro te puede cambiar la vida), Profesores somos muchos; maestros sois muy pocos.

jueves, 25 de marzo de 2010

Esto sólo lo arreglamos con empresas

Jornada entre Madrid y Bilbao. Vuelo de las 9.35 horas de la mañana A Coruña-Madrid para asistir a la entrega de los Excellence Awards 2010, organizado por el CRF Institute, presente en 12 países, entre ellos China y Sudáfrica. Tras la salutación de Robert Schaefer, responsable de CRF en España, hemos visto un vídeo sobre cómo va a cambiar el mercado laboral en la próxima década y Maite Saénz, directora de la revista Observatorio de Recursos Humanos, ha moderado un debate con José Manuel Casado (socio-director de 2C Consulting) y un servidor (Pilar Jericó, que tambien estaba invitada, no ha podido venir por estar aquejada de fiebre).

He recordado que anoche, tras la cena organizada por APD Noroeste, estuve viendo en la tele un programa de 59 segundos dedicado a Cómo arreglamos esto con Julio Anguita, Enrique Barón, Antonio Garrigues, Manuel Gómez Navarro, Manuel Pimentel, Josep Piqué. Más del 80% de ellos han tenido responsabilidades políticas (ministros o similares), unos dos tercios son empresarios y sin embargo hicieron por lo general un discurso macro (modelos productivos con o sin construcción e inmobiliarias, déficit público, etc). Esto no es que lo arreglemos entre todos (como proclama la campaña de 4 M € que lidera Gómez Navarro). Esto lo arreglamos las empresas. Y hay ganadores y perdedores (de hecho, cerraron más de 200.000 empresas en 2009, un 20% del total, y 242.200 en 2008).

En este debate he tratado de compartir tres ideas:
1ª. Ligada a la existencia de ganadores y perdedores, la importancia de ad-mirar (reflexión) frente a en-vidiar o idealizar. Miras o ves, como escuchas u oyes, olfateas o hueles, palpas o tocas, degustas o gustas. Tenemos que poner los cinco sentidos (la clave de La sensación de fluidez), pero de verdad. Las empresas asistentes merecen nuestra ad-miración.
2ª Esto sólo con empresas… meritocráticas. En el último congreso de empresas familiares se comentó que si cada compañía fichara doce personas más, se acababa el desempleo. Las meritocracias atraen, fidelizan y desarrollan talento porque cuentan con una estrategia eficaz (incluyendo visión, misión y valores), un diseño organizativo adecuado, gestión del desempeño profesionalizada, una cultura corporativa como es debido, climas de satisfacción, rendimiento y desarrollo, políticas activas de compensación y un auténtico liderazgo.
3ª La clave de la competitividad y la productividad es la Calidad Directiva. La nuestra, como país, es baja (la novena economía del mundo y la 6ª en escuelas de negocios es la 33ª en competitividad y la 28ª en calidad directiva). O hacemos algo en la práctica o vamos para atrás como el cangrejo.
Los diez finalistas han sido Axa, Campofrío, Deloitte, France Telecom, Leaseplan servicios, Oracle Ibérica, Steria Ibérica, Vodafone, Wolters Kluwer y Zurich. El tercer premio lo ha ganado Axa, con el Programa “Vive las actitudes Axa”. La medalla de plata, Zurich, con sus Programas de Desarrollo Directivo. Y el premio premio, para el HR Team, Vodafone, con “Vodafone Wellflex”. CRF me ha concedido el honor de entregar este primer premio a Pedro Díaz (DRH de Vodafone España) y parte de su equipo (entre ellos, Paco Torrecuadrada). Un acto muy intenso y positivo en el Ouimad del Palacio de los Deportes. Una oportunidad de distinguir a las empresas que merecen nuestra admiración.

Vuelo de las 15.30 a Bilbao y reunión a las 17 horas en el Guggenheim con Mikel Madariaga (DG de APD Norte), Javier Irureta (jugador, entrenador y actualmente Director Deportivo del Athletic de Bilbao), María Ruiz de Oña (psicóloga deportiva del Athletic), Josu Urrutia (ex jugador del Athletic y responsable de procesos de acompañamiento de Loop Consultores) y Gregorio Arbizu (Jefe del departamento de RRHH de la Autoridad Portuaria de Bilbao).

Octava edición del Cine Fórum empresarial APD con la película Buscando a Eric, de Ken Loach, con Eric Cantona, patrocinado por Adecco. A las 18.30 horas, han presentado el acto Juan Ignacio Vidarte, DG del Museo Guggenheim de Bilbao, y Álvaro Videgain, Consejero de APD Zona Norte y Presidente de Tubacex. Después de la proyección de la película (cine social con optimismo y esperanza), he tenido el privilegio de moderar el debate con Gregorio Arbizu, Jabo Irureta, Maria Ruiz de Oña y Josu Urrutia, durante una hora, hasta las 21.30. Ha sido muy interesante la reflexión de los intervinientes sobre la utilidad del coaching, las emociones, el desarrollo, el presente y el futuro, el deporte y la empresa…

Una vez más, ha quedado claro que el cine es el método del caso del siglo XXI.

miércoles, 24 de marzo de 2010

El salario emocional

Jornada entre Santiago de Compostela y A Coruña. Por la mañana, he podido sacar un poco de tiempo para pasarme por la catedral, abrazar al Apóstol, visitar un par de tiendas (O Pazo das Musas, un precioso establecimiento especializado en música; la librería San Pablo, donde he comparado “Los próximos 30 años”, de Álvaro González-Alorda, que tiene una pinta bárbara) y tomarme un café en el Café Casino, creado en 1873.

Con Santiago Sesto, DG de APD Noroeste, hemos ido a A Coruña. Hemos comido juntos un arrocito con el DG de una gran empresa de ingeniería socio de APD y tomado café con el primer ejecutivo de un gran grupo industrial gallego en el Club Financiero de la ciudad. A las 6.30, Cine Fórum Empresarial de APD con "Shutter Island" en los Filmax del Centro Comercial El Puerto y debate posterior con María Camino Agra, Directora de Desarrollo Estratégico de Directivos de Caixa Galicia, Santiago Vázquez Blanco, Director de Recursos Humanos de R y Paloma Varela, Directora y Terapeuta del Centro Bandura, psicólogos de conducta, además de un servidor. Una hora larga hablando de desarrollo, inteligencia emocional, optimismo, miedo, cerebro social... Santiago Vázquez ha recordado a los asistentes que del 10 al 12 de junio se va a celebrar en esta ciudad gallega el 45º Congreso Internacional de Dirección de Personas, que versará sobre La felicidad en el trabajo y al que asistirán los mejores ponentes mundiales.

Ayer Expansión publicaba un interesante artículo, “Ocho claves para motivar a través del salario emocional”, que es el siguiente:

“La mayor temporalidad en los puestos de trabajo y la reducción general en el nivel salarial obligan a las compañías a volcarse en el denominado 'salario emocional': incentivos no monetarios que reconocen los logros de los empleados. Grass Roots ofrece ocho pistas para mejorar esta política de incentivos.
Los cambios vividos en los últimos años en el mercado laboral han dado la vuelta a los conceptos tradicionales sobre los elementos de motivación y fidelidad de los trabajadores a la empresa. Antes, el sueldo y la antigüedad eran considerados básicos, pero hoy en día la mayor temporalidad en los puestos de trabajo y la reducción general en el nivel salarial obligan a las compañías a volcarse en el denominado salario emocional: incentivos no monetarios que reconocen los logros de los empleados.
La búsqueda de formación, la conciliación entre la vida profesional y personal y un plan de carrera dentro de la empresa son los elementos que conforman la estructura de este nuevo salario, que debe estar bajo supervisión presupuestaria para identificar en todo momento los departamentos donde se aplica y las acciones que merecen la motivación, de acuerdo con Grass Roots.
Un programa bien pensado, estructurado y comunicado puede proporcionar al negocio un importante margen competitivo cuando se trata de atraer a personas clave dentro de la organización y retener la fidelidad de los empelados más valiosos. Grass Roots, multinacional enfocada en ayudar a las organizaciones a mejorar sus resultados empresariales, ha elaborado ocho proposiciones destinadas a que las empresas puedan mejorar esta nueva política de incentivos:
1. Sea transparente. Todo el mundo debe de ser capaz de ver quién ha sido reconocido y por qué. Si bien esta política puede conducir a las personas a cuestionar la validez de algunos casos, está probado que con el tiempo contribuye a incrementar la barra del rendimiento.
2. Mantenga una comunicación fluida. La compañía debe desarrollar un programa de comunicación que informe claramente a la plantilla de la política de reconocimiento por compañeros y jefes cuando excedan las expectativas. Este plan, formulado de manera clara y concisa, debe explicar el lugar que tiene el esquema dentro del conjunto de trabajo operacional. El procedimiento típico es el esquema de nominación de compañero a compañero, lo que crea un claro conjunto de reconocimientos y valores donde los jefes toman la última decisión sobre qué acciones serán reconocidas.
3. Busque en todo momento la vinculación emocional empleado/empresa. Uno de los objetivos del salario emocional es conseguir que la satisfacción de los empleados trascienda las relaciones corporativas y se creen vínculos emocionales.
4. Identifique las –verdaderas- necesidades de los empleados: Una reciente investigación de la Universidad de Chicago ha concluido que "lo que los empleados dicen que quieren y por qué trabajan tan duro no siempre coincide". El estudio descubrió que, aunque mucha gente declare una preferencia por el efectivo, su rendimiento aumentaba notablemente cuando se les ofrecía otra clase de incentivos. No basta con preguntar; hay que preocuparse por averiguar los verdaderos elementos de motivación.
5. No retrase los reconocimientos. El impacto de una recompensa se pierde si el plazo entre la acción y la retribución es demasiado alargado. La inmediatez en la recompensa asegura que un comportamiento óptimo sea reconocido en el tiempo correcto.
6. No descuide la supervisión. Los supervisores directos desempeñan un rol vital en el proceso de recompensa y reconocimiento; una información constante sobre el sistema permitirá un control eficaz sobre el desarrollo y la efectividad del programa.
7. Valore adecuadamente las aportaciones. En todas las empresas, de forma inevitable, el número de trabajadores sobresalientes es una minoría, pero ello no significa que el resto de la plantilla no consiga logros. Los mejores empleadores reconocen que cada trabajador es susceptible de hacer aportaciones. Es conveniente, por tanto, practicar una política de recompensas que abarque al mayor número posible de empleados y departamentos.
8. Tenga presente que el dinero no se recuerda. Las recompensas en efectivo no tardan en desaparecer, absorbidas por los gastos cotidianos. El trato y una buena atención al empleado tiene un impacto motivacional mucho más alto, junto con programas de ayudas que puedan ser percibidos en el día a día, como una mayor flexibilidad horaria, beneficios para maternidad o guarderías de empresa. Las pequeñas recompensas y los agradecimientos al empleado también importan.”

Principios de sentido común, aunque pocas veces de práctica común. En Eurotalent consideramos, con toda modestia, que no existe “el salario emocional”. El salario es retribución, dinero. Cosa distinta es que la compensación (lo que te com-pensa, lo que te pesa como…), que incluye elementos no retributivos. El ser humano necesita una paga digna y muchas otras cosas, como respeto, proyecto, comunicación, reconocimiento, cariño, agradecimiento, compañerismo, un clima de satisfacción, rendimiento y desarrollo… Elementos de compensación personales, de equipo y organizativos, que debemos conocer y aplicar. De hecho, las mejores empresas para trabajar lo son por su cultura (su modo de hacer las cosas), sus climas (en cada equipo), sus competencias (el talento individual y colectivo), su grado de cooperación (compañerismo, trabajo en equipo), su compensación. Nada compensa tanto (a partir de una retribución mínima) como el buen liderazgo.

martes, 23 de marzo de 2010

El poder, la fuerza y el miedo

Trabajo en la oficina de A Coruña, comida con Enrique y Mar en el Club Financiero de la ciudad y por la tarde salida a Santiago a participar en el Cine Fórum de APD que se celebraba en Compostela a partir de las 18.30 en los Cinesa del Centro Comercial Área Central.

Ha sido el primer Cine Fórum en Santiago de Compostela, en pleno Xacobeo. Los dos anteriores en Galicia fueron en diciembre (con la película Ágora, de Alejandro Amenábar, sobre el valor de la tolerancia). Como solemos decir, “el cine es el método del caso del siglo XXI” y hoy la película que nos ha invitado a reflexionar es Shuttle Island, de Martin Scorsese.

Shutter Island es una de las mejores películas del año (casi 45.000 internautas de IMDB la otorgan un 8’1 sobre 10) y Scorsese para muchos el mejor director de cine en activo. Con una estructura de cine negro (por tanto, altamente verosímil), nos presenta las pesquisas de Ted Daniels (Leonardo di Caprio), un agente federal que participó en la liberación del campo de exterminio de Dachau durante la II Guerra Mundial y que ha sufrido la muerte de su joven esposa. Una historia verosímil en la que apreciamos los vericuetos de su mente, altamente inversosímiles.

Tras la salutación de Santiago Sesto Gontán, Director General de APD Noroeste, y antes de la proyección de la película, me he permitido recomendar a los asistentes que se fijaran en los tres tándem que forman parte de la cinta. El formado por los dos investigadores, Daniels y su compañero Chuck Aule (en inglés, “chacal”), el de los psiquiatras, el Dr. Cawley (Sir Ben Kingsley) y el Dr. Naehring (Max Von Sydow), y el de los carceleros (Ted Levine y John Carroll Lynch).

En el coloquio posterior a la película hemos intervenido Loreto Fernández Fernández, Directora de la Cátedra Bancaja de emprendedores de la Universidad de Santiago de Compostela; Belén Varela Romero, Socia Fundadora de RH Positivo y BIU; Susana García Fernández, Directora y Terapeuta de Centro Bandura, psicólogos de conducta, y un servidor. Hemos hablado de la reflexión que provoca una película como ésta: la delgada línea entre la salud y la enfermedad mental, los shock post-traumáticos, la actual “era del miedo” (Belén se ha referido al artículo de John Carlin de ayer, sobre el que he podido hablar con él esta mañana: como somos una sociedad colmada de dones, necesitamos sufrir el riesgo virtual permanentemente), de la importancia de compartir, de la inteligencia emocional, del emprendizaje y el fracaso… De forma metafórica, los guardianes de Shutter Island (de este mundo de locos) serían la dirección, y especialmente la dirección financiera (el principal dice en la película: “Dios ama la violencia”); los psiquiatras los de RRHH, partidarios de la “paz social”, aun llenándonos de pastillas, y el protagonista, Teddy Daniels (un “osito Teddy” criado por los lobos, según bromea con el Dr. Naehring la primera vez que conversan) cada uno de nosotros. “Se inventa historias muy elaboradas para no asumir su responsabilidad”, le dice el personaje que interpreta Ben Kingsley a Daniels al final de la cinta.

Responsabilidad, emociones, felicidad… De todo ello hemos hablado. El público ha participado, y mucho, lo que es de agradecer. Esperemos que esta crisis actual nos enseñe cosas importantes para no tropezar más veces en la misma piedra.

Después, Santiago Sesto nos ha invitado a una cena entre amigos en un local del mismo centro comercial, donde hemos hablado de lo divino y de lo humano.

Tenemos que sacar momentos de reflexión para degustar una película de calidad como Shutter Island y descubrir en ella aspectos útiles para nuestra trayectoria profesional y nuestra vida. No nos queda otra si queremos aprender.

lunes, 22 de marzo de 2010

Cosas que hacer en Galicia

Tras tres días en Andalucía (y el domingo en Madrid), otras tres jornadas en Galicia. Vuelo Madrid - A Coruña de las 7.35 horas de la mañana. Hoy he participado durante todo el día en el Programa de Desarrollo Directivo para la Innovación de la Escuela de Negocios de Caixanova. He estado trabajando con una veintena de ejecutivos el Coaching y el Desarrollo de personas, un tema que les ha despertado mucho interés. Gracias, Valeria, Ángel, Eva María, Carolina, Cristina, Elvira, Graciela, Montserrat, Fernando, Guillermina, Jesús, Xoán, Marina, Leticia, Patricia, Daniel, Pablo, María del Mar, Juan Diego, Alberto, Ana, Ainhoa y Víctor, directivos de los más diversos sectores (ingeniería, textil, hostelería, energía, construcción, informática, minería, industria, náutica, consultoría, así como la Confederación de Empresarios de La Coruña. Lo he pasado muy bien con vosotros, ha habido mucho debate y participación y las nueve horas y media que hemos estado juntos (incluido el almuerzo) se me ha pasado rapidísimamente.

En la prensa de hoy, un sensacional artículo de John Carlin en La Cuarta página de El País, titulado La edad del miedo, que no me resisto a reproducir:

'Vacas locas', gripe porcina, alimentos transgénicos, tabaquismo, terrorismo de Al Qaeda... Las acomodadas sociedades occidentales viven estremecidas por sustos continuos, con frecuencia más virtuales que reales.
Es concebible, aunque poco probable, que haya habido otra época en la que las vacas, los pájaros y los cerdos hayan sido motivo de tanta alarma para tanta gente como en la primera década del siglo XXI. Lo que no es posible es que se haya generado más ruido, o tomado más medidas defensivas, que hoy en torno a los riesgos asociados con estas tres especies.
La llamada enfermedad de las vacas locas, la gripe aviar y la gripe porcina han generado un grado de histeria colectiva y de gasto económico en vasta desproporción a su peligro real. Vemos la misma patología de miedo, junto a su hermano gemelo, una obsesiva aversión al riesgo, en todos los terrenos de la vida contemporánea. El terrorismo global, los teléfonos móviles, los fumadores pasivos, el alcohol, los pedófilos, el cambio climático, el islam, la comida transgénica, la contaminación ambiental, la velocidad en las carreteras, representan algunos de la infinidad de pretextos que nos buscamos para poder disfrutar del perverso placer que despierta el vivir nuestra breve estancia en la Tierra en un estado de casi permanente ansiedad. A esto se suma la creencia implícita de que si uno arma las defensas de manera eficaz, si existe un buen plan, los peligros se pueden evitar.
Esta tendencia a la paranoia y a creer en la fantasía de que podemos controlar nuestros destinos suelen tener su origen en Estados Unidos o en los países del norte de Europa, pero, como motivados por un antiguo e insuperable trauma, por una triste necesidad, quizá, de sentirse plenamente "modernos" y "europeos", los gobernantes españoles se suman a ella con entusiasmo. José María Aznar, paradigma del españolito acomplejado frente a los gigantes anglosajones, se comió lo de las vacas locas, y con patatas. El susto se originó en el Reino Unido. "Millones van a morir", chillaban los titulares, con lo cual exterminaron, por las dudas, a cinco millones de reses. El entonces presidente del Gobierno español dijo que, con la excepción de la locura del País Vasco, ésta era la crisis más grave que amenazaba a España. Sus palabras resultaron ser proféticas: el consumo español de carne bajó al 30% y los ganaderos vivieron una pesadilla. En el Reino Unido murieron más ganaderos a causa del suicidio que de la tan temida enfermedad cerebral.
Hoy, el Gobierno quiere replicar en España el ilimitado terror al tabaco que consume a los británicos, alemanes, escandinavos, estadounidenses. No satisfechos con haber (muy responsablemente) advertido a la ciudadanía sobre los peligros que representan los cigarrillos para la salud, ahora van a prohibir fumar en todos los bares y restaurantes del país. El posible suicidio, o al menos la muerte económica, de una buena parte de los dueños de los bares y restaurantes no es un factor que se tome en cuenta.
Los generadores del miedo suelen tener buenas intenciones. Como en el caso del tabaco. O el de las frutas y los vegetales transgénicos, cuyo impacto sobre la salud, dicen algunos sin saber a ciencia cierta si es verdad, va a ser desastroso. O el de los teléfonos móviles y el supuesto riesgo que su repetido uso puede tener en la incidencia de cáncer cerebral. O el miedo a que si los musulmanes siguen emigrando a Europa, los habitantes del continente se despierten un día de aquí a 30 años y descubran que están viviendo bajo la sharia. O (una tesis más arraigada) la de los peligros del cambio climático.
John Adams, profesor emérito de University College London, ha dedicado su vida a estudiar el fenómeno del riesgo y a asesorar a Gobiernos y empresas sobre el tema. Adams distingue entre riesgos concretos, visibles, palpables -"¿cruzó la calle antes de que llegue ese autobús?"- y lo que él llama "riesgos virtuales". Un riesgo virtual no es medible o visible, según la definición de Adams: "Los científicos no están de acuerdo. No existen pruebas demostrables". En una reunión que Adams tuvo recientemente con un grupo de psiquiatras, uno de ellos postuló que se definiese una nueva enfermedad con el nombre de "Compulsive Risk Assessment Psychosis" (psicosis de evaluación de riesgo compulsivo), cuyas siglas en inglés serían CRAP, que significa "mierda". "La verdad es que esta enfermedad abunda y crece cada día", dice Adams, que sostiene: "Existe el peligro de caer en una actitud absolutamente desproporcionada en cuanto a los riesgos que conlleva una vida normal".
Para Adams, el tema del cambio climático, que penetra la vida normal de la gente más y más, cae dentro de la definición de riesgo virtual, ya que no existe consenso científico sobre la cuestión crucial del papel del hombre en el calentamiento planetario. Con lo cual, dice Adams, "para los que no son científicos nucleares o epidemiólogos o expertos sobre el medio ambiente, acaba siendo una cuestión no de verdad objetiva, sino de lo que uno cree". Por eso, el debate sobre el tema adquiere tonalidades más políticas, o religiosas, que científicas.
Tal es la desesperación por persuadir y la dificultad en explicar, que aquellos que se han convencido del papel del hombre en el cambio climático recurren al alarmismo; se ven obligados a utilizar adjetivos como "catastrófico", "irreversible" y "caótico" al advertir sobre la hecatombe que nos espera. Como se ha visto en las últimas semanas, los científicos responsables del informe oficial de Naciones Unidas sobre el tema no pudieron resistir la tentación de inflar los datos a favor de su tesis. El propio Al Gore, en su celebre documental titulado Una verdad incómoda, cayó en varios errores, en todos los casos destinados a incrementar la alarma general. Uno de ellos fue que el deshielo en la zona de Groenlandia haría subir el nivel del mar en seis metros "en un futuro cercano", cuando el consenso científico es que esto no podría ocurrir hasta pasados más de mil años.
Lo notable de la época en la que vivimos, independientemente de si el riesgo es virtual o real, de si Al Gore tiene razón o no, es la predisposición de la gente a creerse lo peor. Al Qaeda ha sabido sacarle provecho. Un confuso hijo de papá nigeriano hace un patético intento de hacer estallar un avión con una bomba en los calzoncillos y, de repente, se contempla la posibilidad de instalar máquinas en los aeropuertos que permitirán a los agentes de seguridad someter a escrutinio nuestras zonas erógenas. Toda una victoria para Al Qaeda, una banda de fanáticos que está en declive pero que logra un impacto sobre la mente colectiva occidental admirablemente desproporcionada si se considera la capacidad real que tiene para matar a infieles. Osama Bin Laden, que será un loco pero no es tonto, dijo en una entrevista en 2001 que los medios "implantan el miedo y la desazón en los pueblos de Europa y Estados Unidos". Bin Laden agradece, por supuesto, que esto sea así. Si existiera más cordura y sensatez en Europa y Estados Unidos la propaganda del terror de Al Qaeda no sólo pasaría bastante más inadvertida, sino que la guerra de Irak seguramente se podría haber evitado.
¿De dónde procede esta propensión al miedo? Adams cree que de la prosperidad. En el Congo y Bangladesh existen demasiados riesgos inmediatos como para darse el lujo de preocuparse por los riesgos virtuales también. La prosperidad de Occidente, la victoria que se ha logrado sobre las penurias materiales de la vida, también genera la noción de que el destino humano se puede controlar, que si uno se prepara bien y hace buenos planes, evitará el sufrimiento; evitará, incluso, la muerte misma.
De todos modos, agrega Adams, un señor sereno y risueño, la obsesión por evitar el riesgo es una enfermedad en la que no todos tienen que caer. El individuo puede elegir sucumbir o no al bombardeo de emisiones CRAP. El pesimista tomará la actitud de que "si no se puede comprobar que es seguro, supondré que es peligroso"; el optimista, que "si no se puede comprobar que es peligroso, supondré que es seguro".
El optimista, reconciliado a la terrible verdad de que la vida es corta, se encomienda a la suerte o, si es creyente, a Dios. A propósito de lo cual, Woody Allen hizo una vez una pregunta: "¿Cómo haces reír a Dios?". Respuesta: "Contándole tus planes".

Sensacional artículo. Sí, la edad del miedo, consecuencia de la prosperidad. En El Mundo, el reverso positivo de este tenebroso asunto: el coaching y la mejora. Orfeo Suárez dedica dos páginas a El banquillo y la ‘ciencia del comportamiento’. En la Liga hay 17 entrenadores españoles y sólo tres técnicos extranjeros (Pellegrini, Pochettino y Gorosito). En realidad, como nos recuerda Orfeo, Pochettino es tan español como Fernando Hierro, con quien compartió pupitre en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Es de la misma generación que Pep Guardiola, Míchel, Onésimo, Manolo Jiménez o Quique Sánchez Flores. El jienense Gregorio Manzano, buen amigo de Leonor Gallardo y de un servidor (su Mallorca está en puestos de Champions), es licenciado en psicología y en magisterio. Cuenta con la ayuda de Patricia López, profesora de la Universidad de Granada, para que le ayude en las “ciencias del comportamiento”. Miguel Ángel Lotina, el entrenador del Depor, trabaja con dos psicólogos (uno para él, con el que trabaja el autocontrol y la exposición pública, otro, para el equipo) y lo mismo Míchel, que dispone de un coach externo. “Los entrenadores, más que técnicos, somos generadores de confianza” (Unai Emery, "coach" del Valencia). El modelo español (cuyo máximo representante es nuestro admirado Ginés Meléndez) es puesto como ejemplo por la UEFA. El Liderazgo Guardiola no es una casualidad. Es un modelo que siguen muchos colegas de profesión.

Me he traido a este viaje el libro 100 Cosas que hacer en Galicia al menos una vez en la vida, del periodista Pemón Bouzas. Recorrer ciudades como Santiago, A Coruña, Vigo, Padrón, Noia, Las Rías Baixas, Pontevedra, Ourense, Riveira, Baiona, Mondariz, Lugo, Mondoñedo, Fisterra. Degustar platos como el pulpo á feira, la empanada, los pimientos de Padrón, los mariscos, el cocido de Lalín, la queimada, el ribeiro y el albariño o las filloas. Leer a Rosalía, Castelao, Valle Inclán, o Cunqueiro. En este Xacobeo, Galicia es un sitio donde hay que venir.

Mi amigo y compañero Enrique Ulloa me ha recogido en el hotel Finisterre (desde la habitación, una preciosa vista del castillo de San Antón y los jardines de San Carlos) y hemos cenado en un restaurante junto a la Plaza de María Pita. Hemos compartido pulpo y unas croquetas de marisco, un pescado delicioso y un albariño exquisito… Y hemos hablado, claro está, del coaching, del fútbol, de cómo está el país. Pero siempre desde la esperanza y no desde el miedo, que hay mucho que hacer para sacar esto adelante.

domingo, 21 de marzo de 2010

Ventajas de la generosidad

Esta mañana he estado viendo El mal ajeno, la ópera prima de Óskar Santos, con guión de Daniel Sánchez Arévalo y una exquisita interpretación de Eduardo Noriega (en el papel de un médico de la unidad de dolor insensible con las emociones ajenas), Belén Rueda y Angie Cepeda. Me ha dado mucho que pensar.

De las lecturas del día, me quedo con la revista Psicología práctica. Ofrece un informe de diez páginas sobre la generosidad: “Si tú ganas, yo gano”. Efectivamente, uno de los grandes hallazgos de la neurología es el enorme valor del altruismo. “La generosidad es la mejor inversión porque lo que das de corazón, se te devuelve multiplicado”. Marié Morales se refiere al libro Lo bueno de ser bueno, de Linda Kaplan Thaler y Robin Koval, que dirigen una empresa de publicidad de enorme éxito que es el resultado “de las sonrisas y los cumplidos”. Las inversiones demuestran que las personas generosas tienen más suerte en el amor (Universidad de Toronto), ganan más dinero (por cada 2% de mejora en el ambiente de trabajo se consigue un 1% más de ingresos, según un estudio de Daniel Goleman), gozan de mejor salus (Universidad de Michigan: las personas mayores que ayudan a los demás presentan un 60% de muertes prematuras) y ahorran dinero en psicoterapias (se sienten mucho mejor).

En el mismo informe, los 12 principios de la bondad:
1. Las impresiones positivas son como semillas (efecto dominó)
2. Todos somos importantes
3. Las personas, como las figuras de ajedrez, cambian de posición
4. La amabilidad puede ser parte de tu instinto
5. Que todo tu cuerpo transmita consideración
6. La sonrisa es el gesto más contagioso (estudio de Yale: más que la irritabilidad y la depresión)
7. Las impresiones negativas son como gérmenes (infectan, son tóxicos)
8. La consideración te hace digno de confianza
9. La bondad es un valor en sí mismo (una fuerza muy potente)
10.Comparte el mérito (“Es impresionante lo que puedes conseguir si no te preocupas de quién se lleva el mérito”, Truman)
11.Ayuda a generar confianza y buen humor a tu alrededor
12.Aprende a escuchar (“Mientras hablo, no aprendo nada”, Larry King)
Se nos recomienda desde esta revista hacer al menos tres acciones amables al día: dar las gracias, apreciar el trabajo de los demás, ayudar, preguntar por los seres queridos, etc. Gestos de generosidad gratuitos que son muy importantes. El psicólogo Jorge Barraca nos recuerda un proverbio chino: “Si quieres ser feliz durante una hora, échate una siesta; si quieres ser feliz durante un día, vete a pescar; si quieres ser feliz durante un mes, cásate; si quieres ser feliz durante un año, hereda una fortuna; pero si quieres ser feliz toda la vida, ayuda a los demás”.
José Antonio Marina escribe sobre el poder de la voluntad, que no es una cualidad innata sino la suma de cuatro destrezas que se aprenden: la inhibición del impulso, deliberar si algo es bueno y debemos seguirlo, tomar decisiones y soportar el esfuerzo. Son las virtudes de la acción: la tenacidad, la perseverancia, el aplazamiento de la recompensa, el aguante, la resistencia. “En la Universidad de Padres le damos mucha importancia a este tema en todos los niveles educativos”. Cuatro maestros antiestrés nos cuentan cómo afrontan sus preocupaciones: la psicóloga Victoria Cadalso recomienda hacer una cosa cada vez a su tiempo; el maestro de Reiki John Curtin, tratar siempre de liberar la energía en el momento en que se genera; la profesora de Hatha Yoga Lola Hirsuta, practicar los cinco principios con paciencia y constancia; el artista plástico y formador Javier Melguizo, practicar la expresión corporal y cultivar la espontaneidad y la creatividad. Además, entrevistas a Francesc Torralba (inteligencia espiritual), Amado Ramírez (“admirar la belleza del mundo es el mejor antídoto que conozco contra el sufrimiento”) y Elizabeth Iborra (“El sexo mejora el humor”). Y artículos, además de JAM, de Bernabé Tierno, Verónica de Andrés y Ramiro Calle. Un número muy completo, que merece mucho la pena leer.

En Infoempleo, Laura de Cubas escribe sobre Un jefe motivado en la cuenta de resultados. Habla del mando intermedio, cuya efectividad depende (según Harvard y el Carnegie Mellon) en más de un 85% de su competencia social y no técnica. Laura cita a Gonzalo Antoñanzas (DRH de Ikea), a Íñigo Capell (NH Hoteles) y a Óscar Romero (USP Hospitales). Efectivamente, el clima es más del 40% de los resultados y es en más del 70% generado para bien o para mal por el liderazgo del jefe directo. También en Infoempleo, el estudio de Towers Watson ‘Global Workforce’: el 46% de los empleados españoles no se siente comprometido con su trabajo ni con su empresa. Artículo de mi amiga Isabel Aguilera, conferenciante de Thinking Heads, sobre Aprendizaje sobre gestión en una crisis. Y entrevista, también de Laura de Cubas, a Nieves Segovia, DG del SEK: “Muchas de las profesiones del futuro aún no existen”.

En Expansión & Empleo, Cine de Gestión de Montse Mateos sobre El Concierto. Un precioso ejemplo de liderazgo y trabajo en equipo basado en una historia real, la de un director de orquesta, el mejor del país en la época de Breznev (dirigía la orquesta del Teatro Bolshoi), que es despedido al negarse a expulsar a sus músicos judíos. 30 años después, trabaja como limpiador en el mismo teatro, y se encuentra con la oportunidad de volver a dirigir. Prometo verla, tras leer este estupendo artículo de Montse.

En El Mundo, entrevista al Consejero Delegado de Orange España, Jean-Marc Vignoles: “La ola de suicidios en Francia generó una crisis social con lecciones para todos”, aunque reconoce que “es un fenómeno estrictamente francés”.

Y en El País. Negocios, el artículo de Santiago Hernández sobre Inditex, presente en 73 países. 11.084 M € en ventas, un 7% más. En 2009 abrió 343 tiendas (el 98%, fuera de España). En 2012, el 80% de la facturación se generará en el extranjero. Quienes compran en Zara van una media de 17 veces al año, en tanto que la media del textil es de 3’5 veces. El proyecto de venta online será presentado en junio. Miguel Ángel Méndez escribe sobre la caída de la actividad emprendedora (un 27% menos en el último año, a niveles de 2004). Sólo el 5’1% de los españoles entre 18 y 64 años trabaja o ha fundado una compañía de menos de 42 meses. 602.000 empresas cerraron sus puertas (un 54% más que en 2008), sobre todo por falta de rentabilidad y sequía de financiación. El miedo a fracaso lo comparten el 45% de los potenciales empresarios españoles, frente al 26% de los finlandeses o el 27% de EEUU o Francia. El 37% de los emprendedores son universitarios y la edad media es de 36 años. Sólo el 24% de los emprendedores tiene expectativas de crecimiento. Tenemos, si no cambian las cosas, hibernación para rato.

sábado, 20 de marzo de 2010

"La Roja" o "El tío de la vara"

Anoche, después de tomar pescaíto frito en El Espigón, un delicioso restaurante en la zona de Heliópolis de Sevilla (junto al campo del Betis), estuve viendo un rato en la tele El show de José Mota, que a mi hija Zoe le encanta (ella lo estaba viendo en Madrid). Entre los personajes preferidos por el público, “El tío de la vara”, un justiciero manchego que deshace entuertos a base de pegarle con la vara al malhechor. “El tío de la vara”, que interpreta José Mota, dice desde lo alto de una cima, “¿Sus habéis fijao cómo recorto en silueeeta?”.

En la página central de Cinco Días, dentro del suplemento Empleo y Directivos, Manuel G. Pascual destaca Los empresarios necesitan el espíritu de ‘La Roja’. Se refiere a la intervención de Jorge Carretero (Real Federación Española de Fútbol), Santiago Álvarez de Mon (IESE) y un servidor en el XVIII Foro del Club de Excelencia en Gestión el pasado martes. Destaca de las palabras de Jorge Carretero que el dinero mueve un dinero equivalente a la 17ª potencia mundial, de SAM “el talento hay que saber cuidarlo, estimularlo y saber detectarlo”, de un servidor que “el capitán o director de un equipo humano tiene que saber sacar lo mejor de cada uno” (el líder como coach), de la Presidenta de Banesto, Ana Patricia Botín, que “la palabra clave para salir de la crisis es la calidad” y del Consejero Delegado de Urbaser y Dragados, Javier Polanco, que “el problema del empresariado español es que no nos creemos capaces de ser una empresa internacional en un mercado global”. Precisamente de internacionalización habla Paz Álvarez en el mismo suplemento. Doce empresas españolas (Santander, Telefónica, Repsol YPF, BBVA, Iberdrola, ACS, Cepsa, Mapfre, Acciona, Ferrovial, FCC y Gas Natural Unión Fenosa) están entre las 500 mayores empresas del mundo. Me cabe el privilegio de haber trabajado con todas ellas. Son la punta del iceberg de las más de 2.000 multinacionales españolas y las más de 100.000 empresas que exportan. De la internacionalización depende nuestro futuro.
También en Empleo y Directivos, el artículo El poder del coaching, de Karen Kimsey-House. “El coaching tiene la capacidad de ampliar los recursos disponibles y crear entornos de trabajo que fomentan la responsabilidad compartida y la creatividad dinámica y colborativa”. Según un reciente estudio de Pricewaterhouse con 2.100 clientes de coaching en 64 países, el 78’5% de los profesionales que habían experimentado el coaching se mostraban muy satisfechos y el 96’9% repetiría su experiencia de coaching. El retorno medio para la empresa es de siete veces la inversión inicial. “Trabajar con modelos de transformación humanistas tiene sentido empresarial”. Sin ninguna duda.

O “El líder como coach”, lo que un servidor ha estado trabajando estos días en Sevilla con los responsables de más del 90% del personal de Supermercados MAS, o las antiguas “dotes de mando” que personifica ese “tío de la vara”. Con la vara (real o ficticia) obtienes miedo, obediencia, parálisis. Con el desarrollo del talento, con el cultivo del mismo, consigues climas de satisfacción y alto rendimiento, personas responsables y motivadas, trabajo en equipo, innovación y calidad de servicio al cliente. son dos vías muy distintas: la del entrenador, la del tirano.

En el AVE de vuelta a Madrid he estado leyendo Engage Me (Implícame, aunque el verbo “to engage” tiene más fuerza, algo así como “engancharse”) de la mayor experta hispana en Neuroliderazgo, la argentina residente en Australia Silvia Damiano. Un libro de próxima publicación en inglés y que espero pronto tengamos en castellano. Datos relevantes: las empresas con gente más comprometida generan más ingresos, beneficios y rentabilidad por acción. Las personas más implicadas desempeñan su trabajo un 20% mejor y tratan menos en un 87% de abandonar la compañía (fidelización, rendimiento). Las oficinas con personas involucradas son un 43% más productivas. En el mundo, un 29% de los profesionales muestran un alto nivel de compromiso, un 54% no está implicado y un 17% está activamente desenganchado (datos de Gallup).

¿Qué es el “engangement”? “Es poner tu cabeza y tu corazón en lo que haces y amarlo” (Silvia Damiano). Las tres E (en inglés) de la Implicación son “Enjoyment” (Disfrute), “Emotional connection” (Conexión emocional), “Empowerment” (Responsabilidad). Silvia explica neuronalmente el concepto a partir de la noción de “flow” (fluidez). “Saber cómo irradiar emociones positivas es un asunto muy serio”. Las emociones (y sólo las emociones) son contagiosas, para bien o para mal. Los valores son los principios que guían nuestros dilemas. La inspiración y los valores son los dos ingredientes principales del compromiso.

La segunda parte del libro es sobre “la biología del compromiso” (el tema sobre el que habló Silvia Damiano en el último Congreso internacional de Dirección de Personas en Port Aventura). Cada uno de nosotros está compuesto de 50 billones de células, que en un entorno favorable, tónico, se activan y en uno tóxico evitan las respuestas, la responsabilidad. La falta de seguridad y la depresión activan el circuito de las amenazas. La implicación tiene un impacto biológico real. ¿Motivación? Según los estudios de Ben Palmer (Genos), el 53% de los empleados están motivados por una función en la que puedan hacer una contribución a la sociedad. El 43% se motiva con un trabajo si sus jefes son competitivos (profesionales). El 27% está desmotivado y el 58% está desmotivado si los procedimientos de la empresa son muy rígidos. El respeto y la confianza incrementan la productividad. Cerebro social (Lieberman y Eisenberg, neurocientíficos de UCLA): la buena relación con los demás activa el circuito cerebral del placer. El 48% de las personas prefieren entrevistas cara a cara; el 42%, reuniones de equipo cara a cara; menos del 10% prefieren contactos virtuales. “Construyendo relaciones creamos una fuente de amor, orgullo personal y pertenencia que hace más fácil vivir en este caótico mundo” (Susan Lieberman). “Escuchar es algo magnético y extraño, una fuerza creativa. Cuando nos sentimos escuchados, eso nos crea, nos expande” (Gina, coach transformadora). El altruismo genera posibilidades y beneficios ilimitados. Un propósito en la vida es algo mágico. Y el Liderazgo que engancha.

“Engage Me”, el libro de Silvia Damiano, es el texto definitivo sobre gestión de la implicación y el compromiso. Además he tenido el disfrute de leerlo en el tren, desde Andalucía a Madrid pasando por Castilla - La Mancha escuchando el “Básico” de Revólver: Dos por dos, Tu noche y la mía, Esclavo de tu amor, Como único equipaje, El roce de tu piel, Dentro de ti (Valencia), Si es tan solo amor, Fuera de lugar, Si no hubiera que correr, Si es tan solo amor, San Pedro, Manager’s blues, Ten fe en mí… Maravilloso.

Felicidades a mi amigo Gabriel Masfurroll, ex VP del F. C. Barcelona, fundador de USP Hospitales, consejero de APD y epiloguista de Liderazgo Guardiola. Acaba de ser abuelo (de Gaby Peke). Su nieto Gabriel Masfurroll Martínez-Orozco es socio del Barça desde el minuto uno de vida, Pep Guardiola y su equipo le ha regalado una camiseta firmada (el capitán Carles Puyol ya se ha hecho una foto con él) y desde la habitación del hospital (el Instituto Universitario Dexeus) se ve el Camp Nou. “Otro culé que va coincidiendo con el mejor equipo de la historia”, escribió hoy el orgulloso abuelo en su artículo sabatino del Marca. Me he permitido felicitarle esta misma tarde vía SMS y es el hombre más feliz del mundo con su Gaby III. Bien merecido lo tienes, querido Gabriel.


viernes, 19 de marzo de 2010

Tipos de jefes y de padres

San José, día del Padre y de los Pepes y Pepas (entre ellos, Pep Guardiola: ¡Felicidades!). Segunda jornada en Andalucía con los profesionales de Supermercados MAS, una cadena andaluza con más de 100 establecimientos (ayer, con los encargados de tienda, hoy y mañana sábado, con sus jefes los supervisores), trabajando el desarrollo del liderazgo a través del coaching. Me gusta mucho el compromiso de la gente de MAS y su voluntad de hacer equipo entre ellos. Lo estoy pasando muy bien y me están tratando, como dicen los andaluces, "de lujo".

Ayer Ángela Méndez escribía en Expansión sobre Qué tipo de jefes abunda en su empresa. En realidad, se refería a los “jefes tóxicos” (un 36% de nuestros directivos) y proponía esta tipología:
1. Los tiranos: se creen superiores y tratan de exhibirlo todo lo que pueden. Despiadados absurdos, mediocres, payasos.
2. Los adictos al trabajo: no saben irse a su casa y cuando se van es con trabajo. Mandan emails de madrugada, son frikis laborales.
3. Los acelerados: van siempre como una moto, se creen eficaces pero están desbordados y desorganizan a los demás. Viven en un caos que provocan ellos mismos.
4. Los McGyver: siempre se les ocurre una solución genial para todo. Cuando todo el equipo está asustado por un problema de un plumazo encuentra siete soluciones.
5. Los coleguitas: quiere ser uno más, no el jefe. Le viene grande el puesto e intentan disimularlo haciéndose pasar por un compañero más y evitando problemas.
6. Los muermo: aburridos y sosos. Serían felices sin gente y con un tampón y un sello para visar papeles todo el día, pero alguien los nombró jefes y a aguantar toca.
7. Los mandones: todo es mandar, haz esto, haz lo otro, manda esto, esto así, esto asá. Son muy útiles para dirigir a inútiles y muy limitadores para gente con iniciativa.
8. Los missing: no están, nunca están, el equipo no puede contar con ellos porque no hay forma de verlos ni de que dediquen tiempo a los suyos.

Desde la diversidad intangible, el lado oscuro de los viscerales extrovertidos (los “toros”, decimos en el diversigrama) puede convertirles en mandones, el de los viscerales equivertidos (los “delfines”) en missing, el de los viscerales introvertidos (las “abejas”) en adictos laborales, el de los emocionales extrovertidos (los “bueyes”) en coleguitas, el de los emocionales equivertidos (los “leones”) en acelerados, el de los emocionales introvertidos (los “cisnes”) en caóticos, el de los intelectuales introvetidos (los “búhos”) en muermos, el de los intelectuales equivertidos (las “gacelas”) en dubitativos y el de los intelectuales extrovertidos (las “mariposas”) en tiranos, porque suelen manejar mal las crisis. Los McGyver, que parecen resolutivos, se han colado en esta tipología de jefes con graves imperfecciones.

Ahora bien, la diversidad nos enriquece. Ojalá pudiéramos tener el ímpetu de los bueyes, la capacidad de generar consensos de los delfines, de trabajar de las abejas, la generosidad de los bueyes, la imagen de los leones, la creatividad de los cisnes, la inteligencia de los búhos, la lealtad de las gacelas y la diversión de las mariposas. Y si no podemos tenerla nosotros mismos como jefes, al menos sí en el equipo.

Como estamos en el día del Padre, la tipología de “malos jefes” también es aplicable a nuestros progenitores. Los hay mandones, missing, curroadictos, coleguitas, acelerados, caóticos, muermos, dubitativos y tiranos. Todos podemos serlo en algún momento de nuestras vidas. En el exceso, toda fortaleza puede convertirse en obsesión.

Cuando llega el estrés, el desánimo o el agobio, como jefes y/o como padres mostramos nuestro peor yo. Cuando fluimos, enseñamos nuestra mejor forma de ser: somos líderes versátiles. Serenos, cercanos, sanamente exigentes, seirviendo a los demás y generando sinergias. Es lo que se llama “el principio de Anna Karenina”, por el comienzo de la magna obra de Tolstoi (1877) : «Las familias felices son todas iguales; las familias infelices lo son cada una a su manera».

Esta mañana, en la librería Beta de la calle Sierpes de Sevilla (un antiguo teatro reconvertido en grandiosa librería), me he comprado el último libro de mi buen amigo Roberto Luna-Arocas, El líder no nace, ¡se hace! Viaje hacia el talento. Estaba en el escaparate como una de las principales novedades (sí, Liderazgo Guardiola también estaba por ahí). El prólogo de este Viaje hacia el talento es de un servidor. Se trata de un diálogo humanista de coaching entre un directivo que desea mejorar sus competencias de liderazgo y su coach ejecutivo. Un texto muy entretenido y profundo. Seguro que será un éxito editorial.

jueves, 18 de marzo de 2010

Las fallas y los fallos

AVE de las 6.30 de la mañana a Sevilla, donde estaré trabajando hasta el sábado por la mañana (día del padre incluido). Ver amanecer en La Mancha es una auténtica maravilla. En la capital hispalense me ha recogido Fran Perea (no precisamente el cantante y actor) y nos hemos ido directamente a trabajar en una jornada de Desarrollo del Liderazgo.

En el coaching de ayer por la mañana, mi pupilo me expresaba sus deseos de vivir en Valencia, donde había pasado algunos de los mejores momentos de su vida. Estos días son para estar en Valencia, disfrutando de una de las celebraciones más maravillosas del planeta, pura civilización, como son las fallas. De estudiante universitario, con mis compañeros y amigos de AIESEC, tuve la ocasión de disfrutar de las fallas durante varios años. Mis recuerdos son imborrables. Estos días, muchos amigos, como Miguel Ángel y Ana, están por allí.

Mi homenaje a dos valencianos ilustres. Uno, recientemente fallecido, José Vidal-Beneyto (Pepín, para sus amigos). Nació en Carcaixent el 26 de junio de 1927. Sociólogo, políglota (dominaba seis idiomas), fértil pensador, fundador y articulista de El País desde 1975. “Escribía para lograr que la humanidad se anticipara, que no hubiera fatalismos”, ha dicho de él su buen amigo Federico Mayor Zaragoza. Ojalá podamos tener su espíritu de lucha, su amor a la democracia, su capacidad para reflexionar sobre lo que nos pasa. Siempre quedrá en nuestra memoria.

El otro valenciano al que quiero rendir homenaje desde la profunda admiración es Vicente Todolí (Palmera, 1958), que hace tres días presentó su dimisión como Director de la Tate Modern de Londres (más de cinco millones de visitantes al año). Llevaba siete años liderando este proyecto artístico y considera que “el ciclo ha llegado a su fin”. Para Vicente Todolí, “lo más interesante es el proceso de búsqueda, a la vez de aprendizaje y de creación”. La ampliación de la Tate para 2012 no es para él. “Los museos que entran en ampliaciones tienden a olvidar el aquí y el ahora, a concentrarse exclusivamente en el edificio, con lo cual sus contenidos se resienten. El edificio es el continente y a mí me interesa el contenido, la actividad”. Se toma un descanso activo, como su amigo Ferran Adrià. Qué gran lección de ambos.

Para un servidor, Valencia tiene una banda sonora, que es la canción Dentro de ti, de Revólver. Un homenaje de Carlos Goñi a una ciudad que le ha dado mucho.
La letra dice:

No diré que fue un infierno,
pero tampoco fue tierno,
conseguir un poco de aire y respirar.
A pesar de que invierno
la humedad rompe los huesos,
y en verano el sol te juzga sin piedad.
Aun así te odio y quiero.
Amo el azul de tu cielo,
aunque a veces no demuestre su color.
Y yo que llevo escrito en la cara
mil guerras y una ganada
que es estar dentro de ti.
Daré bien empleado
el largo paso de años,
mientras siga respirando el despertar.
De tus ojos que a la luz del día
me tiran de la cama sin piedad.
Aun así te odio y quiero.
Amo el azul de tu cielo,
aunque a veces no demuestre su color.
Y yo que llevo escrito en la cara
mil guerras y una ganada
que es estar dentro de ti.
Y los coches y la gente y la lluvia en el cristal,
saben bien lo que es vivir en ti ciudad.
Avenidas de gigantes
calles desnudas sin luz
el amor de una y mil vidas eres tú.
Y yo que llevo escrito en la cara
mil guerras y una ganada
que es estar dentro de ti.

Os aconsejo la versión de Revólver con Soledad Giménez en Youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=gyf599cJ0BE&feature=related

Las fallas, los fallos. Como dice algún amigo mío, tan grave o más que los más de cuatro millones de desempleados, es la destrucción de empresas. Según recoge Cristina Delgado hoy en Vida & artes de El País, en España la tasa de actividad emprendedora (porcentaje de la población activa embarcado en un proyecto empresarial con menos de tres años y medio de vida) es del 5’15. Hace un año era del 7%. Más del 50% de los españoles declara que nunca abriría una tienda o un negocio por temor a darse un batacazo. Los empresarios que cierran su negocio son estigmatizados (por la sociedad, por las entidades financieras, por los medios). Sólo el 2% de las empresas que entran en concurso de acreedores (la antigua suspensión de pagos) sobrevive. El 64’2% de los que “fracasron” una vez no piensa volver a intentarlo. Sólo un 14% un año después vuelve a generar una iniciativa empresarial. Los motivos de esta falta de “reemprendizaje” son la falta de financiación (50’7%), la crisis (el 30%) y los impuestos (el 27’4%). Mi amigo Fernando Trías de Bes (autor de El libro negro del emprendedor) declara en ese artículo que en EEUU de media cada emprendedor tiene 3’75 fracasos antes de conseguir el éxito.

Necesitamos convertirnos en una cultura que distinga el error del fracaso. Un fracaso es un error del que no se aprende. Ya sabes, “unas veces se gana y otras se aprende” (Fernando Riaño). Como nos recordaba el pasado martes en el XVIII Foro del Club de Excelencia en Gestión el maestro Santiago Álvarez de Mon, la derrota, cuando uno se ha vaciado por entero, nos debe animar a continuar en la lucha.

Emprender es libertad, es reto, es pasión, es auténtico amor a lo que haces… Como dice Revólver en otra de sus canciones: “Y es que no hay droga más dura/ que el amor sin medida”.