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lunes, 27 de diciembre de 2010

Y saber lo hermoso que es querer

Ayer domingo, a eso de las 20 horas, mientras estaba escribiendo, disfruté de un estupendo programa de televisión en Intereconomía Business. Carlos Dávila, en Diálogos al límite, entrevistando a mi amiga Inma Shara, la extraordinaria directora de orquesta, una líder como pocas. Inma dirigirá el Concierto de Año Nuevo con la Orquesta Sinfónica Checa el día 1 de enero a las 20 horas en el Auditorio de Alcobendas. Haré todo lo posible por ir. Entretanto, el mismo día 1 de enero, la 2ª cadena de TVE ofrece en «Los Conciertos de la 2» a las 8 de la mañana el Concierto que Inma Shara dirigió con la Orquesta de Córdoba en el Auditorio Nacional de Madrid el pasado día 22. En el concierto, organizado por la Fundación Padre Arrupe, también intervinieron los cantantes Florencia Aragón, Juan Coloma y Napoleón Domínguez, junto a los Coros Padre Antonio Soler para interpretar las piezas con componente vocal. La obertura de «Die Fledermaus», Johann Strauss hijo, abrió el programa del concierto, en el que la Orquesta de Córdoba interpretó además obras de Loesser, Livingston y Pola, entre otros compositores. Fue un concierto de marcado carácter navideño, con obras como «Santa Claus is coming to town», «Silver Bells» y «Jingle Bells», sin faltar el tradicional vals «El danubio azul», de Johann Strauss, asociado al concierto de Año Nuevo que se celebra en Viena también el día 1 de enero.


Después, en la misma cadena Intereconomía Business, un villancico-rap titulado Ave María, del rapero gallego Leö KCh con la Escolanía del Colegio El Recuerdo (el vídeo puede verse en Youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=fag1Ohkvfec&feature=player_embedded). José María, en su blog La historia de la semana, ha tenido la amabilidad de transcribir la letra:

Desde el fondo del alma aprendiendo a no perder por nada la calma.
Disfrutando el aroma de la vida, cicatrizada del pecho la herida.
Confiando en el futuro de la vida recién nacida
y recogiendo el fruto que le ha llegado en su día.
Siguiendo tu luz de camino a la armonía,
haciendo migas con una nueva amiga.
Esta melodía, esta melodía…
Ave María… Ave María… Ave María…

Placer es compartir la tierra que pisamos.
Luchemos más que nunca hoy por juntar nuestras manos,
limpiar nuestras almas, ser más ciudadanos.
Dejar atrás las ratas, amarnos como hermanos… más humanos…
Ave María… Ave María… Ave María…

Dad gracias por lo que escuchéis,
y por lo que veis, oléis, tocáis y disfrutáis.
Sabéis, seréis más personas en el fondo si queréis
¿Por qué no ayudáis si estáis viendo que podéis?
Os avergonzáis pero nunca os olvidéis que estaré aquí
para que reflexionéis con mi Nuevo Testamento
que plantea que nos detengamos un momento,
pensando el por qué de cada acontecimiento.
Extrayendo de tu alma este pensamiento,
siendo portavoz de este nuevo acontecimiento, usando mi voz.
Y explorar tu sentimiento, formando el cimiento
de este nuevo movimiento de renacimiento
en el cual no miento cuando digo que sólo en tu adentro
está la solución de borrar del mundo su lamento
y saber lo hermoso que es querer.
Me permito, ya que estamos en Navidades, reproducir el poema que Yolanda Sáenz de Tejada, la mejor poeta de España, ha incluido hoy en su blog:
Volar:
extender las alas sobre la piel
(ahora tatuada),
inspirar aire
extremo
mientras cierro
los ojos.
Tumbarme sobre el cielo.
Volar:
mover suavemente
las plumas
(que sólo yo sé que tengo),
rizarme el pelo
para estar más
guapa
por si mi chico
mira por laventana.
Sonreír hasta que me duela el alma.
Volar:
ausentarme durante
horas
del mundo donde viven
los humanos
(a veces yo),
convertirme en bruja
para atravesar,
con dulzura,
la boca y
el corazón
del que me espera.
Volarte, sin piedad, el corazón.
Mi agradecimiento a las creativas de verdad, como Inma, como Yolanda, como aquellas que creáis porque creéis en las artes y las ciencias...