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miércoles, 13 de octubre de 2010

El Club de los Tipos Duros

El AVE ya ha llegado a Valencia. Desde el 18 de diciembre, la ciudad del Turia y la capital de España estarán a 90 minutos de distancia.
Jornada en Madrid, trabajando en la oficina (algo curioso), y almuerzo con Mar Mellado, que junto a Esther Rodríguez impartirá Inteligencia Emocional en el Programa Superior de Coaching de la Escuela de Negocios Caixanova este viernes y sábado.
Por fin he visto Habitación en Roma de Julio Médem. Inquietante esta relación en una habitación de hotel entre dos mujeres (Elena Anaya y Natasha Yorvenko). Me ha gustado la frase de León Battista Alberti, el humanista precursor del Renacimiento: "No se puede tensar el arco sin tener una diana a la que apuntar". El flow, varios siglos antes de Csikzentmihalyi.

Esta tarde he estado leyendo El club de los tipos duros, de los estupendos periodistas Rafael Galán y Fernando Montero, coautores de La empresa según Homer Simpson y Kama Sutra en la empresa. Dos fenómenos tan ingeniosos como prolíficos. El libro es un compendio de 33+1 personajes de ficción (del cine y la tele) con algunas de sus frases más relevantes. Muy entretenido.

Comienza el libro con dos personajes de Billy Wilder: Walter Burns (Walter Matthau), el director de periódico en Primera plana: “No se pueden quitar las manchas a un leopardo ni enganchar un caballo de carreras a un carro de basura”. Y el picapleitos Willie Gingrich (también Matthau) en En bandeja de plata: “Lincoln, gran presidente, mal abogado”. De Billy Wilder, Rafael y Fernando nos regalan deliciosas frases, entre ellas: “El exilio no fue idea mía, sino de Hitler”. Después, dos personajes interpretados por Robert De Niro: Max Cady en El cabo del miedo: “Sé más que vosotros, pienso más que vosotros, sé más filosofía que vosotros y puedo más que vosotros” y Travis Bickle en Taxi Driver (también de Scorsese): “Are you listening to me?”. En el nº 5, la Teniente Ripley de Alien (Sigourney Weaver): “¿Por qué te importa lo que pueda ocurrirles”, le pregunta a Annalee Call en Alien Resurrection. Ella responde: “Porque me han programado para preocuparme por ellos”. Ripley sentencia: “¿Así que te han programado para ser gilipollas?”. De la tele, Jack Bauer (24), John Locke (Perdidos): “No me digas qué es lo que no puedo hacer” o el Dr. House: “Todo el mundo miente”. Además, Vicent (Tom Cruise en Collateral) y el fascinante Hannibal Lecter (El silencio de los corderos): “Usted no debe tenerme miedo… ¡debe tenerme pánico!” y el cazavampiros Van Helsing (para los autores, “un coach en toda regla”), también interpretado por Anthony Hopkins.

En el segundo equipo, Leónidas (300): “Al final, la fuerza de un espartano reside en el guerrero que lucha a su lado. Así que respétale y él te respetará a ti. Primero pelea con la cabeza…” Harry el Sucio (Clint Eastwood), Bender Bending Rodriguez (Futurama), Vito Corleone (El Padrino): “Le voy a hacer una oferta que no podrá rechazar”. “Ten cerca de tus amigos, pero más cerca de tus enemigos”. Charles Foster Kane (El Ciudadano Kane): “Sólo una persona puede decidir lo que voy a hacer, ¡y soy yo mismo!” Dexter Morgan (Dexter), Bruce Banner (Hulk): “Me estoy cabreando y no quieres verme cabreado”. El inefable Darth Vader (La guerra de las galaxias): “Has controlado tu miedo. Ahora descarga tu odio”. Saruman (El señor de los anillos): “Te he dado la oportunidad de ayudarme libremente, pero tú has elegido la senda del dolor”. Rick Baine (Bogart en Casablanca): “Confieso que carezco de convicciones. Yo soy como el viento” y Allan (Woody Allen en Sueños de seductor).

En el tercer equipo, Daniel Caruso (Karate Kid), que daba cera y pulía cera; John Hannibal Smith (Equipo A); Anton Chiburg (Bardem en No es país para viejos); Beatrix La Novia Kiddo (Kill Bill): “Nunca me gustaste. Es más, te aborrezco. Pero eso no quiere decir que no te respete”; Nicky Santero (Joe Pesci en Casino): “Yo sé cómo funcionas tú. Jodes la pasta a la gente y ni te inmutas”; John McClane (Bruce Willis en Jungla de Cristal); Marty McFly (Regreso al futuro): “Nadie. Me. Llama. Gallina”; Marge Simpson; el Vizconde de Valmont (Las amistades peligrosas): “Le prometí amor eterno y realmente así lo creí durante un par de horas”. “Como la mayoría de los intelectuales, es enormemente estúpido”; Santa (Bardem, en Los lunes al sol): “La hormiga es una hdp y una especuladora”. “La cuestión no es si nosotros creemos en Dios, la cuestión es si Dios cree en nosotros, porque si no cree, estamos jodidos, ¿eh?” y Michael Knight (El coche fantástico) + El sargento de hierro (también Clint Eastwood): “Puedes pegarme. Puedes tirarme al suelo, incluso escupirme y mearme. Pero, por favor, no me aburras”.

Por si los miembros de este club de los tipos duros, estos 33 adorables malvados de la ficción (curiosamente, el mismo número que los 33 nuevos Caballeros de la Hispanidad investidos ayer: toda fuerza crea su contrafuerza), Rafael Galán y Fernando Montero nos obsequian con más frases memorables de la historia del cine: “El mejor truco que el diablo inventó fue hacer creer al mundo que no existía” (Sospechosos habituales); “No se puede confiar en alguien que no tiene nada que perder” (Infiltrados); “Lo que sucede en la milla, se queda en la milla” (La milla verde); “Aquel que dijo “más vale tener suerte que talento” conocía la esencia de la vida” (Match Point); “Se acabó la técnica, se acabó la estrategia. ¡Esto es una pelea a vida o muerte en la que ganará el que tenga más resistencia!” (Rocky IV); “Si consigues ser algo más que un hombre, si te entregas a un ideal, te conviertes en algo muy diferente: ¡En una leyenda!” (Batman Begins); “El crimen perfecto no es aquel que no se resuelve; sino el que se resuelve con un falso culpable” (Los crímenes de Oxford); “Los ganadores son simplemente aquellos que están dispuestos a hacer cosas que no harán los perdedores” (Million Dollar Baby); “Que el cabrón tenga un carnet de la biblioteca no significa que sea Yoda” (Seven); “Un tonto y su dinero no están juntos mucho tiempo” (Wall Street).

¡Qué grande es el cine! Rafa y Fernando demuestran ser dos grandes cinéfilos y con su libro sobre los tipos duros nos dan un repaso muy entretenido por el séptimo arte. “There’s no business like show business”. Pienso volver a ver, del maestro Billy Wilder, Primera plana, En bandeja de plata y El gran carnaval (este último, en honor al show que se ha montado por los mineros chilenos, que afortunadamente ya han sido rescatados).

Mis agradecimientos de hoy a Rafael, Fernando, Helena, Diego, Mª Jesús y Mar.

1 comentario:

FAH dijo...

Fantástico recopilatorio Juan Carlos. Me ha gustado. Felicidades. Abrazo.