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viernes, 29 de octubre de 2010

Después de la lluvia

Esta mañana en Vigo llovía a cántaros y el tráfico era especialmente difícil. He participado en la clausura de esta edición del Programa Superior de Coaching y Desarrollo Directivo en la Escuela de Negocios Caixanova, tratando de 9.30 a 19 horas El Coaching como Ciencia, como Arte y como Ética.

Ha sido un debate muy animado sobre lo que significa la Ciencia, desde la definición más ligera y amplia de la Real Academia (“Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales”, en su primera acepción) a la más específica del investigador Juan José Ibáñez, profesor de la Universidad de Valencia (“La ciencia es un proceso de adquisición y refinado de conocimiento, así como, la organización de dicho conocimiento. Es el conocimiento producto de una práctica humana con reglas establecidas, cuya finalidad es obtener por diversos medios un conjunto de reglas o leyes universales, generalmente de índole matemática, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en determinadas circunstancias”) y la más provocadora del intelectual francés Bruno Latour (“La ciencia es el acuerdo alcanzado por consenso entre científicos de prestigio”). El Coaching, a nuestro modo de ver, no es una ciencia (ni una técnica, ni una herramienta), sino un proceso de acompañamiento, que se basa en la psicología positiva (rama de la psicología creada por Martin Seligman en el año 2000) y en las neurociencias. Hemos trabajado las “doce campanadas” que desde la investigación de Sonja Lyubomirsky configuran la felicidad tal como la construimos.

Respecto al arte, siguiendo la definición del reciente Premio Príncipe de Asturias, el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, “el arte es un don personal que transforma al receptor”, hemos trabajado individualmente y en pequeños grupos cuál es el sentido del arte en nuestras vidas, tanto como espectadores (reflexión/descubrimiento) como en el papel protagonista (acción/hábito) y qué podemos hacer (en plan “tormenta de ideas”) para que nuestros procesos de coahcing sean auténticas obras de arte.

Y sobre la ética, entendida como “el modo más inteligente de vivir” (José Antonio Marina), la hemos diferenciado de la moral (de las morales, las costumbres) y hemos trabajado el Código de Buenas prácticas de AECOP, tanto en las exigencias al ejecutivo (pupilo) como al coach y a terceras personas en la organización.

Agradezco mucho a los 24 profesionales que han participado en este Programa Superior de Coaching su compromiso y su involucración. Me tenéis a vuestra disposición.

El Coaching está viviendo un evidente movimiento pendular (lo que los griegos llamaban “enantiodromia”). De ser un completo desconocido a que todo sea coaching. Y a que, precisamente por ello, en muchos casos más que estudiar un abanico de distintos métodos, de coaching individual y de equipo, aprendiendo metodologías amplias, PNL, inteligencia emocional y coaching de carrera, se opte por soluciones practiconas a piñón fijo y que dan una falsa sensación de control casi instantáneo. Cada uno es libre de elegir su camino. El Coaching ha venido para quedarse, porque necesitamos cada vez más formación y más desarrollo, y porque los directivos realmente imprescindibles son aquellos que capacitan a sus colaboradores y crean equipos de verdad.

La prensa de hoy recoge las empresas más productivas. Como no puede ser de otra manera, la productividad es cuestión de talento: cada profesional está en su rol idóneo, se invierte en tecnología e innovación, el enfoque es global, no se asocia el rendimiento con el presencialismo, sino con el cumplimiento de objetivos y sobre todo los jefes saben detectar el talento y cuidarlo (entre otras fórmulas, a través del coaching).

En la revista Fotogramas, las películas de noviembre. Para el mes que comienza el lunes me quedo con Los ojos de Julia (con Belén Rueda), The Town (de Ben Affleck), La Bohème, La Mosquitera (de Agustí Vila), Bon Appétit (de David Pinillos), Imparable (de Tony Scott), The Way (sobre el Camino de Santiago) y Planes para mañana (de Juana Macías). 7 películas, 5 de ellas españolas. Tendremos Cine Fórum APD con El Gran Vázquez, el 10 de noviembre en Bilbao y el 16 de noviembre en San Sebastián. Humor que nos falta.

Y Mourinho ha cumplido 150 días como entrenador del Real Madrid. Sigue invicto. A lo largo del mes, tiene al Milán en Champions (día 3), al Atlético en Liga (7), la vuelta en la Copa contra el Murcia (10), al Sporting (14), al Athletic (20), al Ajax en Ámsterdam (23) y el Clásico ante el Barça en el Nou Camp. Un mes clave.

En Vigo esta tarde ha dejado de llover. Salida del vuelo a Madrid con casi una hora de retraso. Ya no le extraña a nadie.

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