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martes, 19 de octubre de 2010

Amigos, enemigos, redes sociales

Mañana en Aragón, almuerzo en el AVE, tarde de coaching estratégico y Cine Fórum de APD en Kinépolis (Pozuelo).

AVE de las 8.30 de la mañana a Zaragoza, para mantener una reunión con Eduardo Bandrés, ex Presidente del Real Zaragoza, ex Consejero de Economía del gobierno aragonés y Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Zaragoza. Eduardo, un hombre de profundos conocimientos de la gestión y del deporte, destaca por su humildad además de por su sabiduría. Estar con él es aprender constantemente.

Junto con mi amigo Jorge, hemos vuelto en el AVE de las 13.50 horas que ha llegado a Atocha a eso de las 15.30 horas. Sesión de coaching con la Directora General de una de las empresas que mejores esfuerzos está realizando en estos momentos difíciles de las que conozco, en un sector industrial muy competitivo. Ella está plenamente comprometida en conseguir que los miembros de su equipo den lo mejor de sí mismos.

A las 18.30 horas, Cine Fórum empresarial APD patrocinado por Banesto, con la película La red social. Han presentado el acto Enrique Sánchez de León, Director General de APD, y Adolfo Ramírez Morales, Director General de Banesto. Tras la película (que está consiguiendo un merecido éxito tanto en Estados Unidos como en España), coloquio con Alejandro Vázquez-Guillén, Director Comercial de Tuenti, Roger Casas Alatriste, Director de Nuevos Medios de Barrabés Internet, Luis Martín Bernardos, Windows Client Comercial BG de Microsoft e Isabel Aguilera, consejera de Indra, presidenta de Imán Coaching Empresarial y consejera de APD, moderado por un servidor. Hemos hablado de talento y tecnología, del presente y el futuro de las redes sociales, de los genios y la inteligencia emocional, de la ética y la innovación, de la veradera amistad... El debate ha sido sumamente interesante y nos ha llevado hasta las 22.15 de la noche.

Jordi Costa opinaba en Fotogramas sobre La red social lo siguiente:“La mayor parte de preparodias que, cuando el tráiler de esta película vio la luz, invadieron YouTube insistía en una misma idea: la creación de Facebook no parecía material de espesor para la tragedia y el énfasis dramático. Se equivocaban, pero lo más interesante es que no lograron intuir que David Fincher y el guionista Aaron Sorkin iban a trascender con su trabajo toda idea recibida sobre esas adscripciones genéricas. 'La Red Social' es, en definitiva, lo más parecido a una postragedia o a un postdrama: Mark Zuckerberg, creador de Facebook y protagonista de este sensacional, complejo, arriesgadísimo estudio de un personaje, es, en buena medida, un agujero negro capaz de absorber toda pasión y toda emoción, un enigma, una cifra, un perfecto síntoma de unos tiempos inmersos en la virtualidad y el simulacro.
¿Un nuevo 'Ciudadano Kane'?
Mark Zuckerberg, cuyo misterio encuentra su perfecto vehículo en la gestualidad esquiva y la musculatura derrumbada y hostil de Jess Eisenberg, bien podría ser el Charles Foster Kane de una era poseída por el vaciado del espíritu profetizado por el rostro de Peter Sellers en la película 'Bienvenido, Mr. Chance' (Hal Ashby, 1979). Sorkin parece haber detectado en él a un heterodoxa manifestación del utopista –el tipo que desafía el sistema de castas de las fraternidades americanas creando el club que acepta a cualquiera como miembro y que bate a la eficacia corporativa con las armas de la genialidad excéntrica–, pero también a una suerte de monstruo torturado (cuyo móvil es el resentimiento y la venganza) y a una paradoja trágica: el forjador de la mayor herramienta social (en realidad, un simulacro de relaciones) condenado al aislamiento y al más profundo aislamiento existencial.
En 'La Red Social' hay un sacrificio –Eduardo Saverin (Andrew Garfield), el amigo convertido en lastre abandonado en la ascensión al éxito– y un diablo tentador –Sean Parker (Justin Timberlake), que también será condenado a una singular inmolación por sus pecados en el aséptico, inmaculado universo de Facebook–, pero todo ello funciona como latencia y eco de viejas construcciones mitológicas en lo que, en realidad, se afirma como sobrecogedor retrato de unos tiempos (nuestro presente) marcados por la asfixia del significado y la implacable entrada en una sensibilidad casi posthumana.
David Fincher parece asumir el papel de fiel transcriptor de un guión impecable, y solamente se permite una puntual floritura de estilo, pero consigue fundar un nuevo clasicismo a través de una escritura que, de tan perfecta, resulta inquietante. Como el propio Mark Zuckerberg”.

Mi agradecimiento a las casi 700 personas que han asistido al Cine Fórum Empresarial de APD de hoy (entre ellos, a Jaime, Mercedes, Antonio, Teresa, Derek), a Enrique, Loreto, Susana y todo el equipo de APD; a Eduardo y Jorge; a Alejandro, Roger, Luis e Isabel y a mis compañeros de Eurotalent Helena, Diego y Yago.
En las navidades pasadas, hemos hecho Cine Fórum en Madrid de El Orfanato (2007), la última de James Bond (2008) y Avatar (2009). Pronto sabremos cuál es la de este año.