Páginas vistas en total

viernes, 16 de julio de 2010

Desde lejos

Día del Carmen, la Virgen de los marineros (así se llamaba mi abuela gallega, que en paz descanse).
Reuniones en la oficina, de proyectos y de captación de talento, y en ESIC (en la preciosa sede que la Marketing & Business School tiene para sus programas de Executive Education en la calle Arturo Soria, 161), para preparar un Programa enormemente innovador para la Alta Dirección. Un nuevo formato para una nueva era. Hoy era el cumpleaños de Carmelo, que lleva ESIC en Brasil. Nos ha contado cosas muy interesantes de aquel gran país.

Por la tarde, piscina con Zoe. He estado leyendo Tu cerebro y la música, de Daniel J. Levitin, director del laboratorio de percepción musical, cognición y habilidad en la Universidad McGill de Montreal. La música juega un papel muy significativo en las vidas de muchos de nosotros. Para Levitin, “la mayoría de la música es música de zapateo”, algo que puedes seguir con el pie. “Como el traqueteo de la vía del tren, nos permite saber que seguimos yendo hacia delante, que estamos en movimiento, que todo va bien”. El cerebelo es la parte del cerebro más estrechamente relacionada con la sincronización y la coordinación de los movimientos del cuerpo. Y parece participar en el seguimiento del ritmo. La musicalidad está en el cerebro del reptil, el que compartimos con todos los animales y no sólo con los mamíferos. Anne Blood demostró en 1999 que “la emoción musical intensa está relacionada con regiones cerebrales que participan en el circuito de recompensa, motivación y excitación: el stratium ventral, la amígdala, el cerebro medio y las regiones del córtex frontal.” “La historia de lo que hace ti cerebro cuando oye música es la historia de una orquestación exquisita de regiones cerebrales, en la que participan las regiones más antiguas y más recientes del cerebro humano, regiones tan apartadas como el cerebelo, situado en la parte de atrás de la cabeza, y los lóbulos frontales, justo detrás de los ojos. Se trata de una coreografía precisa de liberación y respuesta neuroquímicas entre sistemas lógicos de predicción y sistemas emotivos de recompensa. Cuando nos gusta una pieza de música, nos recuerda otra música que hemos oído, y eso activa huellas mnemotécnicas de períodos emotivos de nuestras vidas”. “La relación entre tu cerebro y la música consiste toda ella en conexiones” (Francis Crick, codescubridor de la estructura del ADN).
El autor va más allá: “las características de la personalidad de un individuo están asociadas, en cierta medida, con el tipo de música que le gusta”. Las preferencias musicales están influidas por la sencillez o complejidad, por lo que hayamos escuchado con anterioridad".
Un libro muy interesante. Denso, poco ágil, pero con claves muy útiles sobre el papel de la música en las emociones.

Al volver a casa después de una cena en una terrazita de Madrid, ponían en la radio un tema de Alejandro Sanz que desconocía, Desde lejos… Preciosa canción:
(http://www.youtube.com/watch?v=3F0LH_LD__0&feature=related)



No hay doctor que me retenga,
No hay dolor que me detenga,
No hay planeta que me eclips.,
O de tu lado me desvíe.

Del clamor yo no dependo,
Del halago me desprendo.
No hay error que me resigne
Ni un porqué que me empecine.

No hay rencor que me de frío,
No hay amor como éste mío.
Tus acciones te definen,
El destino es quien camine.
No hay temblor que me delate,
No hay distancia que esté lejos...

Desde lejos nos tenemos en el fuego,
Desde lejos nos tenemos en los mares,
Desde lejos yo te siento amor.
Desde lejos nos tenemos en los huesos,
Desde lejos nuestros cuerpos se hacen aire,
Desde lejos yo te puedo amar.
Desde lejos nuestro amor será leyenda.
Desde lejos hablarán;
De este amor que es de leyenda van a hablar.

No hay honor en esta guerra (ni en ninguna guerra),
Ni fervor que la merezca.
No hay un fin que me de brío,
No hay bufón que me divierta.

Si eres fe yo me convierto;
Tu existencia me da aliento.
Te lo digo convencido.
No hay amor como éste mío.

Y eso siento más o menos.
Y por eso mismo muero.
Dime si no merecemos
Dar la vida en intentar;
Si he de amarte desde lejos
Quiero hacerlo hasta el final… final, final.

Desde lejos yo te quiero con el fuego,
Desde lejos yo te tengo con los mares,
Desde lejos yo te siento amor.
Desde lejos nos tenemos en los huesos,
Desde lejos nuestros cuerpos se hacen aire,
Desde lejos yo te puedo hablar...
Desde lejos nuestro amor será leyenda.
Desde lejos hablarán
De este amor que es de leyenda y tú te vas...

Mis agradecimientos de hoy al cumpleañoso Carmelo, a Felipe y todo su equipo, a Lourdes y a Diana, y a Alejandro Sanz por su talento musical.