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sábado, 31 de julio de 2010

Anfield, la Marca y la Crisis

Antes de ayer compré, en la librería Bertrand de Rambla de Catalunya en Barcelona, un libro impresionante titulado El átomo social. Escrito por el físico Mark Buchanan, plantea un interesante paralelismo entre las Ciencias Sociales y la física. De él hablaré largo y tendido uno de estos libros, porque sus propuestas son innovadoras y clarificadoras.

Este tranquilo sábado que despide julio, he ido a ver Sunshine Cleaning, una película sobre dos hermanas emprendedoras que montan un negocio de limpieza de escenas del crimen, con la ayuda de su padre (Alan Arkin). Una cinta sin pretensiones, bien hecha, que te hace pasar un rato agradable y te invita a reflexionar. La sinopsis de la película es la siguiente: “Rose Lorkowski (Amy Adams) es una madre soltera que intenta mantener a su hijo Oscar (Jason Spevack) y a su no muy fiable hermana Norah (Emily Blunt), con un aburrido trabajo como criada. Aunque durante años fue líder de las animadoras de la escuela y parecía tener un futuro prometedor, ahora Rose tiene poco de lo que presumir. Todavía ve a la antigua promesa del fútbol (Steve Zahn), pero lo que tienen es poco más que un desalentador affair.Cuando expulsan a Oscar de la escuela pública, Rose consigue un trabajo como limpiadora de escenas de crimen con riesgo biológico, todo para ayudar a pagar la escuela privada del niño. Traerá consigo a Norah para ayudarla con este creciente negocio. A medida que las hermanas trabajan en limpiar los líos dejados por las vidas caóticas de otros, deberán aprender a reconciliar sus propias diferencias y a vencer un pasado problemático si esperan prosperar en su recién iniciada aventura empresarial.”

De la prensa de hoy, me quedo con el artículo de Paz Álvarez en el suplemento Empleo y Directivos de Cinco Días, titulado Esto no es Anfield:
“Florentino Pérez es el presidente del Real Madrid, pero hoy tengo mis dudas de que sea de verdad madridista. Una cosa es dirigir el negocio y otra muy distinta gestionar los sentimientos de una organización. Hasta la fecha lo segundo no ha sabido hacerlo. O no quiere, o no sabe. Nada que objetar a los estupendos resultados ni a la forma de dirigir su empresa, pero un club de fútbol es algo más. Es sentir la camiseta, llorar por los colores que defiendes, pero sobre todo ponerse en la piel del aficionado y saber gestionar el principal activo de un club: las personas, los jugadores. Los últimos días han sido especialmente tristes para los merengues. Bueno, para algunos, entre los que me encuentro. No me ha gustado la forma en la que se ha despedido a dos de los jugadores más grandes del equipo, Guti y Raúl, y aquí saldrá mucha gente a contradecirme. Me da igual. Como tampoco me gusta que cuando se jubila un empleado en una empresa, a la que ha dedicado una parte importante de su vida profesional y personal no salga el jefe a acompañarle del brazo hasta la puerta. Que ese último paseo no lo haga solo.
Florentino Pérez acompañó a Raúl en su adiós, no lo hizo con Guti, con lo cual ya hemos hecho diferencias. Pero volvamos a Raúl, ¿por qué no permitió que el Bernabéu se llenara de aficionados para despedir al que ha sido uno de los mejores delanteros del fútbol español?, ¿por qué lo ha llenado cuando ha querido dar la bienvenida a alguno de sus grandes fichajes y no en la marcha de un señor, que representa la esencia del madridismo? Como madridista no lo entenderé jamás. Señor Pérez, me gustaría recordarle que en el túnel de salida al campo del Liverpool hay un cartel que dice: “This is Anfield” (Esto es Anfield). En el Bernabéu no hay ningún cartel, pero estaba Raúl para recordar que aquello era el Real Madrid. De Guti se echará de menos sus tardes gloriosas. Incluido usted. Sólo queda esperar que el nuevo capitán, Casillas tome el testigo y cuente a los que llegan y a muchos de los están, lo que es el Real Madrid.”

Paz también analiza la conquista laboral por las mujeres. Y en el mismo suplemento, entrevista a Martin Lindstrom, gurú del posicionamiento de marcas: “La palabra que evoca España ahora mismo es crisis”. Nueva Zelanda, Australia, Suiza y Alemania están construyendo una buena marca país. “¿Qué pasa con España? Hay mucho trabajo por delante para crear un mensaje claro con una palabra concreta que la gente evoque al pensar en el país”. Y el artículo Democracia, transparencia y liderazgo, de José Medina: “Los líderes dan sentido al trabajo de la persona al transmitir que contribuyen a un gran proyecto compartido”.

La canción de hoy es Algo de ti, de Paulina Rubio (http://www.youtube.com/watch?v=_qMECFRZ-Ys)

Cierro los ojos sin mirar atrás
Las cosas buenas pasan más y más
Y tus errores tienen la virtud
De hacerme mal.

Hasta he intentado escapar de aquí,
Pero me cuesta renunciar a ti.
Parece ser que voy del norte al sur
Una vez más.

Algo de ti esta acabando conmigo,
Algo de mi se esta muriendo contigo;
Cada minuto se convierte en un siglo
Y cada sitio es un espacio vacío.
Algo sin ti es nada y pierde el sentido,
Porque sin ti vivir no es más que un castigo.
Es como un barco que navega perdido.
Yo sólo quiero rescatar,
Rescatar lo perdido

A veces pienso que esto es el final,
Que no hay motivos para continuar;
Pero yo siento que te quiero aún
Incluso más.

Y si me quieres para qué pensar,
Mientras tú piensas la vida se va.
Mañana es tarde para regresar
A este lugar.

Algo de ti está acabando conmigo,
Algo de mi se está muriendo contigo;
Cada minuto se convierte en un siglo
Y cada sitio es un espacio vacío.
Algo sin ti es nada y pierde el sentido,
Porque sin ti vivir no es más que un castigo.
Es como un barco que navega perdido.
Yo sólo quiero rescatar lo perdido.

Algo de ti está acabando conmigo,
Algo de mi se está muriendo contigo;
Cada minuto se convierte en un siglo
Y cada sitio es un espacio vacío.
Algo sin ti es nada y pierde el sentido,
Porque sin ti vivir no es más que un castigo.
Es como un barco que navega perdido.
Yo solo quiero rescatar,
Rescatar lo perdido.


Gracias a Paz, Paulina, Pepe, María y Dani. Mi agradecimiento por vuestra aportación hoy.