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miércoles, 30 de junio de 2010

Educarnos en lo que somos


Me ha llegado desde la página web www.compromisorse.com, especializada en Responsabilidad Social Corporativa, una entrevista a mi buen amigo Borja Vilaseca, que no tiene desperdicio:
"Nos han educado para priorizar lo que tenemos o lo que hacemos, no lo que somos", Borja Vilaseca, periodista de “El País”. 26/03/2010.

"Cuando Borja Vilaseca acabó Periodismo se sentía muy inseguro. No sabía qué podía ofrecer a este sistema. Un apasionado como él de la psicología y la filosofía había ido a parar a la sección de Economía de “El País”. Hasta que hace unos cuatro años algo hizo “click” en su fuero interno, fue capaz de ligar felicidad y empresa, y empezó a proponer reportajes en los que el ser humano fuera el centro de la noticia económica. Tras superar una primera etapa de reticencias en la sección, se ha convertido en un pionero y referencia del humanismo empresarial. Además, codirige el máster en Desarrollo Personal y Liderazgo de la Universidad de Barcelona.
“En España muchos trabajadores tienen jefe, pero muy pocos tienen líder”, opina Borja Vilaseca, un joven periodista que comenzó su carrera profesional en “El País” y que reconoce que entonces, hace ahora ya algunos años, era visto por sus propios compañeros como “el rarito del humanismo en la empresa”. “Los pocos líderes que existen –dice– han conseguido, en situaciones de poder y responsabilidad, no olvidarse de que lo esencial es que somos seres humanos”.
- ¿Cree que las empresas están abocadas a ser “buenas” con sus empleados?
- Hay quien le llama humanismo empresarial, alinear el afán de lucro con el bienestar de los empleados y con el impacto de la sociedad y el medioambiente o, por supuesto, responsabilidad social de la dimensión interna de la organización.
Personalmente parto de la base de que los medios para conseguir fines son un poco peligrosos. Es como ser amable.
- ¿Ser amable con los demás, familia, amigos, compañeros de trabajo, jefe, subordinados… es un medio para conseguir un fin o es un fin en sí mismo?
- Cuando eres amable con los demás te sientes a gusto contigo mismo, seguramente la forma de interaccionar con el otro es más armoniosa, más pacífica. Seguramente genera que las personas con las que te relacionas lo hagan de forma también amable, proactiva y más eficiente contigo.
- Extrapolando este ejemplo ¿tratar bien a los empleados puede ser un medio o un fin?
- Yo creo que es un fin en sí mismo. Si tratas bien a tu gente, para empezar, vas a sentirte mucho mejor contigo mismo.
- ¿Cómo llegar a encontrar esa felicidad en el trabajo?
- Cada situación y cada persona son diferentes. La inteligencia emocional permite saber matizar y conocer a la gente con la que te relacionas para ejercer un liderazgo más flexible.
En España mucha gente tiene jefe, pero muy pocos tienen líder. Los líderes, las personas que lo han conseguido, aun en situaciones de poder y con mucha responsabilidad, no olvidan que lo esencial es que somos seres humanos.
En el momento actual puede parecer que hay que trabajar muchas horas al día para ganar una cierta cantidad de dinero y poder pagar a otras, pero no debemos olvidarnos de que lo más importante es la relación humana y la realidad interna, el cómo me siento. A partir de ahí podemos intentar incluso divertirnos en el trabajo.
Reaccionamos continuamente a todos los estímulos externos, somos esclavos de esas reacciones emocionales, no somos dueños de nuestra actitud, pensamiento o conducta. Por tanto, no somos dueños de lo que experimentamos dentro y eso es un infierno. Ahí tememos el malestar de la cultura occidental, pero es posible cambiarlo, y viene del cambio personal.
- ¿Cómo conseguirlo en la sociedad materialista que nos empuja a trabajar para poder consumir?
- La manera de pensar del ser humano medio en Occidente se basa en ¿qué me puede dar el mundo a mí? Yo quiero que la realidad, lo que pasa, se adecue a mis deseos, a mis necesidades y a mis expectativas, que es muy legítimo pero se trata de un egocentrismo humano. Estoy vacío de mí mismo, como no soy feliz, deseo, necesito, pido, exijo, robo, manipulo, lo que haga falta. Este sistema nos ha vendido una gran mentira: que nuestro bienestar, felicidad y equilibrio dependen de la consecución de nuestros deseos. De conseguir cosas externas, de tener poder, prestigio, etc. Todo eso es materialismo.
El master en Desarrollo Personal y Liderazgo de la Universidad de Barcelona pretende un cambio de paradigma, de entender la vida. Si cambias valores y creencias, eso cambiará actitudes, comportamientos y resultados. El cambio de paradigma propugna cambiar el foco y centrarte en ti mismo, qué me puedo dar, qué es lo que yo verdaderamente necesito.
- ¿Cómo ligamos la felicidad del empleado con la responsabilidad de la empresa?
- La verdadera responsabilidad corporativa, más allá de ser una estrategia, forma parte del ADN, del corazón de una empresa, en la que sus directivos, en primer lugar, se han responsabilizado consigo mismos.
La felicidad no es lo mismo que la satisfacción, no es lo mismo que el placer. La felicidad es un estado de conciencia, un estímulo que te indica cuál es la mejor manera de interactuar con un empleado en determinadas situaciones. La felicidad se puede verificar en cómo te comportas con los demás, cómo respondes ante la vida. Hasta que yo no experimente mi propia felicidad, no seré capaz de verla en los otros.
Lo que hay que hacer es responsabilizarse, en un primer momento individualmente y luego organizacionalmente. Está claro que el mundo en el que vivimos es como es y mi empresa y empleados son como son, pero ¿qué hay de mí?
Hay que tener coraje, desde la responsabilidad personal, para poder decir que ha llegado el momento de cambiar. Ahí es cuándo la crisis te lleva a mirar hacia atrás y dar gracias por ese sufrimiento, das gracias porque la vida te puso esos obstáculos que son los que te han permitido crecer y evolucionar.
- Es muy joven para haber aprendido tanto…
- Afortunadamente la crisis existencial me llegó a los 19 años. Y me llevó a una búsqueda e investigación en un primer momento leyendo, pero en un segundo momento experimentando. A partir de unas ciertas experiencias me llegué a ver de una forma mucho más objetiva, a mi espacio interior intangible, lo que la filosofía oriental llama espiritualidad. Yo soy una persona muy escéptica y Oriente me hizo creer que lo importante es lo intangible. Si pierdes la importancia de la familia, del trabajo, te corrompes y entonces te conviertes en una víctima que sólo reacciona y eres esclavo de tus experiencias.
- ¿Cómo deberían los medios de comunicación informar sobre estos temas?
- No sé muy bien cómo se debería informar, pero lo que sí sé es que si como periodistas premiamos ciertas acciones de marketing relacionadas con la RSE publicándolas, para qué van a tener que cambiar las empresas si ya les va bien, porque en el fondo lo hacen como un fin para aparecer en la prensa. Si eres un periodista reactivo, la información te llega de fuera y tú la devuelves. Si, por el contrario, eres un periodista proactivo, la información siempre fluye de dentro. Desde tu humildad personal, como no eres omnipotente, buscarás fuentes, iniciativas, personajes, empresas… que puedan estar alineadas con aquellas cuestiones que tú, como ser humano, consideras que pueden ser interesantes. Se trata de informar para promover conciencia social, para demostrar que es posible alinear el afán de lucro con otros fines.
- Al fin y al cabo los periodistas son empleados y personas…
- A mí me gusta mucho hacer siempre la extrapolación de las conclusiones que puedo obtener dentro de mí mismo y de su relación con la empresa. Si yo quiero ser una persona feliz, las empresas quieren tener buenos resultados. Si relacionamos felicidad con buenos resultados, creo que la palabra clave en el mundo de la RSE es la sostenibilidad.
Ya empieza a haber literatura en la dirección de relacionar RSE con la manera de gestionar la empresa en dirección a generar bienestar a todos tus stakeholders. En esta nueva concepción de entender los negocios se va diluyendo el yo y el ego y va emergiendo el nosotros, el cooperativismo.
- ¿Sostenibilidad es entonces complemento de humanidad?
- Todo está cambiando muy rápido y si queremos asimilar RSE con sostenibilidad inevitablemente aparecerá coherencia e integridad con uno mismo, porque desde el ser es desde donde tú actúas. Más que hablar de temas morales con respecto a la RSE podemos llegar a hablar incluso de estrategia, ya sea interna –cuánto tiempo me dedico a relajarme, qué como, cuánto duermo, qué horario hago en la oficina, si puedo trabajar desde casa…–. Todas las grandes personalidades que he entrevistado del mundo de la empresa dicen que no hay que darles ni un motivo a los empleados ni a la sociedad para que se quejen. Tener a todo el mundo contento va a fidelizarlos. Además, a medio plazo, va a generar lucro.
Los trabajadores como embajadores serán los que acaben de “destruir” a nivel de imagen a las empresas que venden una imagen fuera, pero que por dentro muestran otra menos humana."

Mis agradecimientos de hoy son más numerosos de lo normal: van para Jorge y Rosa, para Pedro, para Diana, para Carlos y Gonzalo, para Diego, Fernando y José Antonio. Me han hecho pasar un día estupendo.
Ya llega julio, el mes de mi cumpleaños. The best is yet to come.

1 comentario:

observador subjetivo dijo...

Os invito a leer este artículo relacionado que acabo de publicar:

http://observadorsubjetivo.blogspot.com/2010/07/5-1-estilos-de-direccion.html