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miércoles, 28 de abril de 2010

Leadership Development


Jornada en Sevilla. AVE a las 6.30 horas de la mañana hacia la capital andaluza, para participar en el Program for Leadership Development de ETEA Leadership School.

Se trata de un programa muy especial de Desarrollo de Liderazgo, desde noviembre de 2009 a junio de 2010. No cabe duda de que el Liderazgo es el tema de nuestro tiempo, y por ello ETEA (que se define, como Escuela de Negocios, como Leadership School) ha creado un programa con ESADE para acelerar la trayectoria profesional de los directivos con mayor potencial de crecimiento. Dirigido por José Antonio Ariza y Jordi Molina, el PLD permite a los asistentes adquirir una visión global de la empresa para desarrollar las propias competencias de Liderazgo. Con un modelo propio de formación, simulador estratégico y Leadership Forum, el programa se divide en tres fases: Diseñando la Estrategia, Integrando los procesos (Dirección de personas y gestión de equipos, Marketing operativo, Dirección de la Marca y Comunicación, Finanzas Corporativas) y Liderazgo e Innovación Social. En el claustro, además de los directores Ariza y Molina, Pedro Armangué, Antonio Barral, Jorge Brunat, Josep Lluis Cano, Ángel Castiñeira, Carlo-Maria Gallucci, Xavier Gimbert, Jaume Hugas, Josep M. Lozano, Rosa Melero, Xavier Mir, Horacio Molina, Norbert Monfort, Gabriel Pérez Alcalá, Emiliano Pozuelo, Andrés Raya e Ignacio Serrano, profesores de primerísimo nivel.

Hemos trabajado precisamente el Liderazgo, su Desarrollo (Coaching Ejecutivo) y el Talento. He disfrutado mucho con la treintena de directivos de organizaciones del máximo prestigio (banca y cajas, telecomunicaciones, organizaciones profesionales y cámaras de comercio, distribución, industria, etc.) con la que he tenido el privilegio de trabajar hoy.

En la comida me han preguntado si “soy de la escuela de que la gente debe venir motivados de casa o no”. Desde mi humilde punto de vista, nadie motiva a nadie. Sin embargo, es labor del líder (y de las más importantes) estimular constantemente a sus colaboradores, en espera de que esa motivación reciba la respuesta adecuada. El líder debe cambiar positivamente la cultura corporativa y generar un clima laboral de satisfacción, rendimiento y desarrollo.

Vuelta en el AVE a Madrid y partido Barcelona – Inter. No pudo ser la remontada. Se impuso el catenaccio italiano y la tensión dio paso a la ansiedad. Una auténtica lástima. En el fútbol, como en la vida, no siempre gana el mejor, aunque el éxito no es por casualidad sino por causalidad.