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viernes, 26 de marzo de 2010

Los próximos 30 años

Vuelo de las 7.30 de la mañana, Bilbao-Madrid. He de reconocer que esta semana tan viajera ya pesa un poco.

Antes de tener la segunda sesión de un proceso de coaching con el DG de una multinacional de la industria, me han entrevistado por teléfono en directo para Radio Voz, en uno de los programas más escuchados de Galicia, sobre el libro Liderazgo Guardiola. Me ha gustado que los periodistas insistieran en que no hace falta ser del Barça ni siquiera que te guste el fútbol, para que el libro de Guardiola te resulte de utilidad. Así es. Se trata de un modelo de Liderazgo que funciona, basado en los principios de las empresas más admiradas según la revista Fortune. Aplicable a un equipo de fútbol, a uno mismo, a una organización.

Durante dos horas, he tenido el placer de disfrutar de una sesión de coaching con un directivo que está retomando las riendas de su vida, pasando de espectador a protagonista (como diría Álvaro González-Alorda), aumentando su ritmo de lectura (ahora está con “Eduardo, ¡estás despedido!”, de Ignacio Álvarez de Mon y “Encantado de conocerme”, de Borja Vilaseca, dos libros estupendos), apuntándose como voluntario a una destacada ONG, etc. Me encanta comprobar cómo se desarrolla una persona cuando quiere, cuando le pone foco, cuando asume con valentía la acción. Pocas cosas le pueden hacer a uno más feliz.

Camino a la oficina, me ha entrevistado por teléfono Ariadna Trillas para El País. Ariadna es una de las mejores periodistas económicas de nuestro entorno y está haciendo un reportaje sobre el management y Guardiola. Una historia de éxito que nos enseña cosas.

Y después de estar un rato en la oficina (el único momento de la semana, en realidad), me he ido a comer con mi compañero Diego Orbea a Xentes, un restaurante gallego en la calle Humilladero, 11. Unos compartido pulpo a feira y un poquiño de carne. Diego era Director de RRHH de una tecnológica, es un extraordinario padre de familia y se ha integrado en Eurotalent a las mil maravillas desde hace varios años. Da clases de creatividad e innovación en la Universidad Comercial de Deusto y de Coaching y RRHH en la Escuela de Negocios San Pablo – CEU. Es una de las personas más leales que conozco, en todos los sentidos.
Hemos dado juntos la clase del Executive MBA del CEU. Un servidor ha tratado de profundizar en el talento y su desarrollo, y Diego se ha centrado en el coaching.

Y a las 6 hemos llegado la Dra. Leonor Gallardo, Marisa Cruzado (primera ejecutiva de la agencia de comunicación CVA) y un servidor a Sogecable, en Tres Cantos. Nos ha entrevistado en directo Antonio San José en Cara a Cara, de CNN +, a propósito de Liderazgo Guardiola. Me gustan mucho las entrevistas de Antonio: están muy bien preparadas y él como persona es afable, encantador, cercano y profundo. Con su compañera de informativos, Leticia Iglesias, hacen un telediario diferente y en sus entrevistas personas sigue la estela de los grandes, como Joaquín Soler Serrano. La media hora de entrevista se nos ha pasado en un vuelo. Leonor, que es profesora de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad de Castilla La Mancha (muchos deseamos que pronto sea Catedrática) es fabulosa en este tipo de entrevistas: serena, directa, sorprendente en sus respuestas, da grandes titulares. Hemos quedado con Antonio ante las cámaras que cuando La Roja gane el Mundial de Sudáfrica volveremos para contarlo.

Hemos pasado por La Casa del libro de la calle Orense Leonor y un servidor para nutrirnos de lecturas para estos días. Tengo pendiente y me he llevado a casa Marketing directo 2.0. Cómo vender más en un entorno digital de mi buen amigo Félix Cuesta; Multimillonarios por accidente, sobre el nacimiento de Facebook, de Ben Mezrich; Liderazgo Peregrino, de Oriol Segarra, con prólogo de Luis Huete; Manipuladores. Un gánster económico revela por qué la economía mundial se ha venido abajo y qué hacer para rehacerla, de John Perkins y La prosperidad del mal, de Daniel Cohen, que ha vendido 85.000 ejemplares en Francia.

Ya en casa, he retomado el libro de Álvaro González-Alorda, Los próximos 30 años. Álvaro es discípulo de mi amigo Luis Huete, profesor de varias escuelas de negocios, consultor y conferenciante. Es un profesional enormemente preparado y de una energía desbordante, que utiliza una frase del gran Benjamín Zander (“Los próximos treinta años van a ser los treinta años más fascinantes de la historia de la humanidad”) para adentrarnos, desde un enfoque poliédrico (como escribe el autor) en los grandes cambios que estamos viviendo.
He llegado a este libro desde dos vías: una alumna del Programa de Liderazgo e Innovación de la Escuela de Negocios Caixanova me lo recomendó el lunes y me dijo que lo estaba degustando como un buen vino, por todas las referencias y conexiones a las que invita desde su página web. Roger Domingo, editor de Los próximos 30 años (y de Liderazgo Guardiola) me dijo al día siguiente que lleva varias semanas entre los más vendidos de La Casa del Libro (ha sido nº 2 en No Ficción). Cuando después apareció ante mis ojos en la librería del aeropuerto, ya no podía ser casualidad. Los economistas lo llamaríamos “una tendencia”.

Los próximos 30 años se puede leer de dos maneras, mal y bien. Mal es, como dice Álvaro, “para que pueda ser leído en dos tardes” (en mi caso, en un par de vuelos). Entonces son 30 capítulos sobre asuntos importantes, y ya está. Demuestra el vigor intelectual del autor y su finura al detectar claves de futuro, pero te quedas con poco más. Una lástima, porque nos perdemos el verdadero valor del libro.
Leerlo bien es como me he atrevido a hacer esta tarde, con algo más de tiempo. Entonces sí, es otro libro, diferente. Álvaro aprovecha como pocos la tecnología disponible para mostrarnos (¿mostrarnos? Lo leemos, lo escuchamos, lo vivimos) un multimedia, como diría Newton, “a hombros de gigantes”. Entonces sí es un libro para rediseñar nuestra vida personal y profesional, porque Álvaro González-Alorda se convierte en un director de orquesta (como mi querido Ben Zander, al que conocí personalmente gracias a la presentación de un libro de Santiago Álvarez de Mon en el IESE) y lidera a un equipazo compuesto por Clayton Christensen (innovaciones disruptivas), McKinsey (profesionales de alto valor), Mihalyi Csikzentmihalyi (retos y capacidades), Jim Collins (líderes de nivel 5,), John Lennon (“la vida es lo que te pasa mientras está ocupado haciendo otros planes”), Barry Schwart (foco y energía), Howard Gardner (inteligencias múltiples), Matthew Kelly (disciplina), Randy Pausch (la última lección), Cicerón (la amistad), Sting (marca personal), Antonio González-Barros (redes sociales), Tim Koegel (presentaciones brillantes), Gerald Zaltman (neurología del consumidor), Steve Jobs (lo valioso de la vida), Ken Robinson (nuevos modelos de educación), Seth Godin (“si no puedes describir tu posición en menos de ocho palabras, es que en realidad no tienes una posición”), Ricardo Semler (tomarse el lunes por la tarde), JFK (apuntar a la luna), la estrategia son conversaciones, Foster Care (cambiar el mundo). He llorado, como no puede ser de otra manera, cuando escuchaba a Ben Zander interpretando a Chopin (enlace 1 del libro).

IMPRESIONANTE “leer” el libro con la página web, con sus vídeos y su banda sonora. Los próximos 30 años tiene a día de hoy 729 fans: yo ya soy uno de ellos.
Con todo, me quedo con el AMOR (no cabe otra palabra) de Álvaro hacia su maestro, Luis Huete. Felicidades, Luis. Tu discípulo nos recuerda en su ópera prima aquella frase de Josef Pieper, “el que ama no sólo ve en la persona amada lo que es ahora, sino lo que proyecta lo que puede llegar a ser”. Como dices en el prólogo, uno de tus mayores logros es haber descubierto profesionalmente a Álvaro. El descubrimiento es la condición necesaria, imprescindible. Pero el gran éxito es lo que habéis hecho juntos: os conocisteis el 4 de febrero de 2005 y desde entonces habéis formado un extraordinario equipo. Lo que escribe Álvaro sobre ti en su blog el pasado 13 de marzo es una de las cosas más bonitas que se puede decir sobre un ser humano (inspiración, ayuda, enseñanza, disfrute: un maestro te puede cambiar la vida), Profesores somos muchos; maestros sois muy pocos.

3 comentarios:

Álvaro González-Alorda dijo...

Querido Juan Carlos:

Llevo varias horas dándole vueltas a cómo agradecer unas palabras tan generosas sobre el libro, escritas por un primer espada del 'management'...

Y es tan fácil no estar a la altura, que optaré por decir lo que siento, sin más:

Muchas gracias, Juan Carlos.

Un fuerte abrazo y ojalá que hasta pronto.

Alvaro

Rústico dijo...

Hola Juan Carlos, compré el libro los primeros días del mes de marzo en la Casa del Libro de Gijón. A pesar de no conocer a Álvaro, una portada tan sugerente, doce € y un texto tan breve me decidieron. El único riesgo era aguantar la bronca que me echa mi mujer siempre que compro libros y los dejo a medias.
Me lo pasé bien con el libro, al principio desprende un tufo a niñato engreído que asusta, sin embargo al ver sus vídeos no da ese perfil para nada y estoy seguro de que es un magnífico consultor en el aula. También es cierto que expone sus ideas de una forma muy inspiradora, aunque no creo que ese modo de vida que él preconiza sea tan extensible y aplicable. Lo que más gracia me hizo fue que después de multitud de referencias a viajes transoceánicos, de explicar la sensación de tomar nueve vuelos en 72 horas y contar diversos recorridos internacionales, Álvaro cuenta que se quedó sorprendido al descubrir un día que a las siete de la mañana la M-40 está petada. Está bien el libro, pero la mejor crítica la escribió ayer Rafael Sánchez Ferlosio en El Pais: "vivimos tiempos en los que lo de siempre es pomposamente presentado como lo nuevo".
Una vez más gracias por tu blog y felicitaciones a Álvaro.

Jose Javier dijo...

Querido Juan Carlos,

Yo como Álvaro, cuyo libro ya esta en mi lista de futuribles, simplemente quiero darte las gracias por tus elogios, que fortalece mi "escafranda" de optimismo.

Bien sabes lo que cuesta afrontar la realidad con valentia y pasar a la acción, y cualquier combustible es bueno, cuanto mas saber que alguien lo valora.

Un saludo,

Javier