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miércoles, 3 de febrero de 2010

Con ganas, ganas

Coaching en Sevilla. Sexta (y última) sesión desde el verano con un directivo al que, según él mismo, el proceso de desarrollo personalizado le ha venido de maravilla. Le ha servido para reflexionar en profundidad, para descubrir aspectos clave de su talento y para atreverse a comenzar iniciativas hasta ahora inexploradas. Me alegro muchísimo de la utilidad del coaching en este caso. Ha sido él y sólo él quien lo ha hecho posible (un servidor es un espejo).
Tras la reunión, me he ido un rato a la FNAC antes de la comida. Me he comprado el último libro de mi amigo Santiago Álvarez de Mon, Con ganas, ganas, subtitulado Del esfuerzo a la plenitud; La escafandra del optimista, de Allan Percy y El club de la miseria, del profesor de Oxford Paul Collier, además de otro ejemplar de El mito de la superwoman, de Esther Casademont y Mar Galtés, para regalar.

En el AVE de vuelta a Madrid, tras la comida, he estado leyendo (¿devorando?) el nuevo libro de mi admirado profesor Álvarez de Mon. Comina sus propias reflexiones sobre el talento con las aportaciones de Inma Shara, Jesús López Cobos, Valentín Fuster, Marco Rupnik, Rafael Nadal (protagonistas de muy útiles casos de SAM en el IESE) y de ideas como el difunto profesor Randy Pausch: “La tarea de los padres consiste en animar a los hijos a que cultiven la alegría de vivir y las ganas de perseguir sus propios sueños”.
La educación es la única salida, señala Santi. ¡Qué gran verdad! En esta sociedad paradójica, “La personalidad ha sido reemplazada por el estatus. La acción ha sustituido a la psicología. Incluso el sexo se ha convertido en un artículo de consumo. El carácter misterioso de los seres humanos prácticamente se ha perdido” (Gao Xingjian). Sí, el enemigo es la ignorancia y el miedo.
En nuestra escalada de la vida, nos aclara el autor, “el talento no puede faltar en el zurrón de un montañero cualificado”. Talento y placer (la D de Disfrute, diríamos en Eurotalent). Y práctica, persistencia (Dedicación para el Dominio, en nuestro lenguaje). “Talento, placer, esfuerzo, error, miedo, coraje, se trata de un proceso que nos obliga a salir de nuestra zona de confort, que inyecta unas ganas desconocidas a nuestra marcha, y que encuentra en nuestras creencias y valores más profundos una veta rica e inagotable”.
Santiago Álvarez de Mon reivindica la figura del maestro/mentor. De “coaches” como Toni, el tío de Rafael Nadal; como John Wooden, el mítico entrenador de baloncesto. “El talento no se improvisa, pero tampoco ha de esperar a la próxima reencarnación para tener su oportunidad”. Y añade SAM: “El talento no marcha solo. Bajo su sombra se acurruca la autoestima, la juventud y la curiosidad mentales, la confianza en el ser humano, el atrevimiento para emprender y crear realidades nuevas, la disposición para la sorpresa, el sentido del gozo, la complicidad, el asombro ante el universo, la gratitud a la vida, el ansia y la voluntad de servir, la vivencia dichosa de la libertad, el sentido maduro de la responsabilidad individual… Y lo que es crucial desde el punto de vista de mi propuesta, las ganas y la ilusión de ganar”.
SAM reivindica la fortaleza mental. Nos recuerda que Amadeus había estudiado 3.500 horas de música de su padre a los 6 años y que su primera obra maestra, el concierto nº 9, no lo compuso hasta los 21 (llevaba diez años componiendo conciertos). “La repetición es la llave maestra del aprendizaje”. No hay genio sin esfuerzo, ni fluidez sin reto (Csikszentmihalyi). “La fortaleza mental y el corazón son mucho más importantes que algunas ventajas técnicas o físicas que puedas tener” (Michael Jordan).
¿El misterio de la felicidad? “Desear el deseo” (Inma Shara). Sólo así se alcanzan los sueños. El arte de vivir es saborear el presente. “El pasado gobierna desde el rencor, la amargura, la nostalgia, el odio, la violencia, el victimismo o la autocompasión. ¿Futuro? Escaso y amenazador.”
Y en el Epílogo, Santi nos presenta un pequeño texto de Unamuno, Adentro, que Cristina, su mujer y madre de sus cinco hijos, le regaló cuando eran novios: “No te creas más, ni menos ni igual que otro cualquiera, que no somos los hombres cantidades. Cada cual es único e insustituible; en serlo a conciencia pon tu principal empeño”. Y añade: “Vive al día, en las olas del tiempo, pero asentado sobre tu roca viva, dentro del mar de la eternidad”.

El admirado profesor Álvarez de Mon, mi querido amigo Santi, está muy en forma. Se nota en su última obra, y me alegro mucho por ello. Enhorabuena al autor y al editor (Jordi Nadal), que nos ha traído, además de este título, perlas como Encantado de conocerme (Borja Vilaseca), Cartas a Álex (Gabriel Masfurroll), Vivir sin jefe (Sergio Fernández), Todos mis hermanos (Manel Estiarte), Palabras que curan (Álex Rovira), Sonrisas de Bombay (Jaume Sanllorente), El paraíso interior (Jordi Nadal)…

El año pasado, el cine español nos dio cintas de Alejandro Amenábar (Ágora), Pedro Almodóvar (Los abrazos rotos), Isabel Coixet (Mapa de los sonidos de Tokio), Trueba (El baile de la victoria)… Este 2010, tendremos libros de Santiago Álvarez de Mon, de Douglas McEncroe y (espero que) de José Manuel Casado. Una maravilla.

Y dos blogs que no nos podemos perder: el de Antoni Gutiérrez-Rubí en El Mundo Deportivo, Votos y goles, sobre las elecciones del Barça, y el de la poeta Yolanda Saénz de Tejada, en el que se incluye Poesía para gritar (su programa en la Cadena Ser), sus poemas solidarios con los más desfavorecidos.

2 comentarios:

juan manuel dijo...

Hola Juan Carlos:

Buen post. Me apunto ya el título del libro de Santi Álvarez de Mon, al que es un gusto leer, sobre todo por sus sabias reflexiones.

Un abrazo

Ignacio dijo...

Brillante, como siempre, Juan Carlos. Estupendas todas tus recomendaciones.Me adhiero a recomendar el blog, la página web y los libros de Yolanda Saenz de Tejada. Me parece impresionante, conmovedora y diferente.
Gracias, también por eso.
A ver si volvemos a vernos pronto aunque tenga que (intentar) replicarte tras un brindis.
Un placerr seguirte.