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viernes, 31 de julio de 2009

Liderazgo de Crisis Permanente

Último día de julio, festividad de San Ignacio de Loyola. Felicidades a los “nachos”. Primer día de descanso de facto, entre piscina, algunas compras de libros y de DVDs y comida en el Cinco Jotas de la calle Serrano.

Esta tarde he continuado con mi particular Máster de Cine Español, Iberoamericano y Europeo con La gran familia (1962), de Fernando Palacios producida por Pedro Masó. Es la historia de los Alonso, un aparejador pluriempleado (Alberto Closas), su esposa (Amparo Soler Leal), sus 15 hijos, el abuelo (Pepe Isbert) y el padrino, José Luis López Vázquez). Como escribe Antxon Salvador en Español de cine, “se mueve entre la noñería de La casa de la pradera y el surrealismo”. Declarada en su día de interés nacional, es una muestra muy interesante de cómo eran (y/o querían ser) las familias en los 60. Se respira un optimismo ante la escasez de medios (por ejemplo, van a la playa por primera vez en una furgoneta, tardan más de 10 horas entre Madrid y Tarragona y tan contentos. Ahora nos quejamos de que el AVE cubra el trayecto en más de dos horas) y una solidaridad que nos resultan ajenos y casi utópicos. Mi hija Zoe era la primera vez que veía la película (le ha extrañado que fuera en blanco y negro) y se la ha visto de un tirón. Ya tiene, como todos nosotros, en su memoria cuando se pierde Chencho, el niño de dos años, en la Plaza Mayor en nochebuena. Es la televisión la que consigue rescatarle. La "caja tonta" era una novedad para la época (cuando se estrenó la película, apenas llevaba en España cinco años de vida). Nadie podía haber previsto su impacto actual.

Entre las lecturas del día, el número de julio-agosto de 2009 de la Harvard Business Review, dedicado a Gestionar en un nuevo mundo (otra manera de decir que no estamos viviendo un cambio de modelo productivo, sino de modelo directivo). Una frase de Peter Drucker (HBR, 1961): “Hemos de admitir algo elemental: que tomar una posición defensiva nos ayudará, a lo sumo, a limitar las pérdidas. Pero necesitamos obtener ganancias”. Niall Ferguson, profesor de Harvard, nos ofrece respecto a las finanzas dos escenarios posibles en 2013: el segundo mandato de Obama (la recesión ha pasado, hay nuevos bancos, un IRPF de hasta el 35% y un déficit de 17 B $) o el primer mandato de Jeb Bush (la recesión continúa, quedan la mitad de bancos, impuestos hasta el 45% y una deuda federal de 20 B $). Y cierra el artículo citando a Otto Von Bismarck: “Dios cuenta con una especial providencia por los locos, los borrachos y los Estados Unidos de América”.

En el mismo número, Eric Beinhocker, Ian Davis y Lenny Mendonca (McKinsey) proponen Diez tendencias estratégicas a vigilar:
1. Escasez, volatilidad y subida de precios de las materias primas.
2. La globalización bajo el fuego (a causa del proteccionismo)
3. Necesidad de confianza entre los negocios y la sociedad civil
4. Un mayor papel del gobierno
5. El management como ciencia
6. Elevación de las pautas de consumo (no crecerá igual)
7. El auge de Asia (del 7’1% del PIB mundial en 1980 al 22’8% en 2010)
8. El nuevo modelo industrial
9. El triunfo de la innovación
10. La estabilidad de precios en cuestión

Y mi artículo favorito de esta revista, Liderazgo en Crisis Permanente, de Ronald Heifetz (fundador del Centro de Liderazgo Público de la Universidad de Harvard), Alexander Garshow y Marty Linsky, profesores del Centro. La tesis de estos tres profesores es que, respecto al Liderazgo, tras la crisis las cosas no van a volver a ser como eran. Las tareas del nuevo Liderazgo son principalmente Elevar la adaptación, Abrazar el desequilibrio y Generar liderazgo a todos los niveles de la organización. El artículo nos aconseja Cuidarnos de nosotros mismos, y eso significa, en la práctica:
- Darte permiso para ser optimista y realista
- Encontrar refugios (generalmente mal traducido por “santuarios”) para reflexionar y ganar perspectiva
- Contar con confidentes, para llevar las ideas a la acción
- Dar más de ti mismo emocionalmente
- No perderte en tu rol (te hace demasiado vulnerable cuando las cosas cambian)

Toda una invitación al coaching estratégico. Si desde Harvard lo dicen, habrá que hacerles caso.

Además, la dirección del Eurasia Group establece una evaluación de riesgo por países, con cuatro factores: Vulnerabilidad del PIB (entre 1 y 30, siendo el 1 el menos vulnerable), Vulnerabilidad de exportaciones (también entre 1 y 30), Capacidad para actuar y Voluntad para actuar del gobierno (en ambos, del 1 al 5 siendo el 5 lo mejor). A España le dan 17-14-5-4. A EEUU, 9-8-5-4. A Argentina, 26-12-2-2. A Brasil, 11-2-4-3. A Chile, 5-24-5-4. A China, 8-9-5-4. A Colombia, 16-6-4-3. A Alemania 20-11-5-4. A la India, 6-10-3-2. A Sudáfrica, 10-1-3-3. A Turquía 27-13-3-3. Y al Reino Unido 15-3-4-3.

jueves, 30 de julio de 2009

Up

Antes de la copa de verano con el equipo de Eurotalent, he quedado con un buen amigo de hace más de 20 años, uno de los mayores expertos (prácticos) en la gestión de personas de nuestro país, que ha realizado desde dentro proyectos estratégicos en algunas de las mayores compañías. Ahora se va a dedicar a terminar la tesis doctoral, a dar clase en una prestigiosa escuela de negocios y a colaborar de forma libre con una consultora tecnológica. Es una lástima para nuestra sociedad que una persona de tanto talento no esté siendo reclamada por alguna gran organización para que la potencie a tope. Pero así están las cosas en los momentos actuales: en 95 de cada 100 casos, la función de RRHH está haciendo de “Eduardo Manostijeras” (podando la empresa, dejándola en la mínima expresión) en lugar de actuar como detector y forjador de talento.

Por la tarde, con Zoe, me he ido a Kinépolis a ver Up en 3D. La tecnología de Kinépolis es, de hecho, alta definición en tres dimensiones, que es mucho mejor que otras alternativas de 3D. Antes de la proyección, hemos estado brevemente con Manu Claessens, Presidente de Kinépolis en España, un trabajador infatigable y un directivo muy autoexigente, que nos ha comentado que a ellos les van bastante bien las cosas. Es la apuesta por un cine de calidad, cómodo, familiar… Una experiencia emocional diferente, que el espectador agradece y mucho. Un "océano azul" entre multicines de calidad menor.

El caso es que Up viene precedida de una crítica inmejorable (cinco estrellas en la revista Fotogramas, los mayores elogios tras su presentación en el Festival de Cannes). ¿Cómo es posible que una película de “dibus” –aunque sea en 3D estereoscópico- con un anciano cascarrabias, un boy-scout gordito y un par de animales reciba tan buena acogida. Pues porque refleja la poesía y el humanismo que le falta a Hollywood, a la mayor parte de nuestro cine, teatro y televisión y a la comunicación en su conjunto.

Según Pete Docter, co-director de Up, que trabaja en Pixar con John Lassiter desde sus inicios hace 20 años, “Todos lo hemos pensado alguna vez, ¿no? Huir. Dejar de aferrarte a las cosas. Esa mezcla entre nostalgia y fascinación que nos provoca un globo al verlo volar cuando se nos escapa de las manos. La vida está compuesta por estos pequeños momentos”.

La película arranca con unos cuatro minutos iniciales absolutamente mágicos, con una música a lo Cinema Paradiso, que describen cómo se conocieron Carl Fredicksen y su mujer y la vida que han llevado en común durante unas siete décadas. Ahora, a sus 78 años, es un vendedor de globos retirado cuya casa quiere comprar la inmobiliaria que está construyendo todo en su barrio. Pero, en lugar de dejarse llevar a la residencia, infla todos los globos que le quedan y vuela con su casa hacia “las cataratas Paraíso” (el Salto del Ángel, en Venezuela) con un inesperado huésped: Russell, un “intrépido explorador” de 8 años cuya única experiencia en la vida ha sido jugar en el salón de su casa.

Carl, y cón él Russell (es muy interesante el contraste entre el anciano, de formas rectangulares y con la voz de Ed Asner –en castellano, la de Luis Varela- y el niño, redondo), desean emular las hazañas del aventurero Charles F. Muntz, que con su dirigible ha dado varias veces la vuelta al mundo y que fue desacreditado por los científicos al no creerle en el descubrimiento de un animal de cuatro metros y colorido plumaje. Ya en Venezuela, conocen a Dug (un Golden Retriever capaz de amar), a un “gamusino” al que llaman Kevin (aunque, como me ha dicho Zoe al final de la peli, es hembra y no macho) y son perseguidos por una jauría que es capaz de hablar merced a collares de alta tecnología (el doberman Alfa, el rottweiler Beta, el bulldog Gamma).

En fin, una bellísima historia sobre la amistad y el amor, sobre la vida cotidiana como aventura y sobre la magia que nos rodea. Será el exitazo del verano (en EEUU lleva un mes y ha recaudado 175 M €). ¿Cuál es el secreto de Pixar, que ha hecho de sus diez películas (los dos Toy Story, Bichos, Monsters, Buscando a Nemo, Los increíbles, Cars, Ratatouille, WALL E y Up) diez éxitos de público, crítica (16 óscars) y taquilla (más de 3.500 M €)? Ningún estudio en la historia ha conseguido lo que estos especialistas en animación CGI (Imagen Generada por Ordenador). En palabras de John Lassiter, líder de Pixar y actualmente director creativo de Disney, “el mejor plan de negocios es la calidad”. Bien, pero todos (o casi todos) podrían decir eso (otra cosa es que lo hagan). El “caso Pixar” ha sido expuesto por Miguel Ángel Pesquera en las clases del MPA (executive MBA centrado en las Personas) de la Escuela de Negocios del CEU. Modestamente, un servidor lo resumiría en:
- Liderazgo y Equipo. En el caso de Up, los directores de la película tienen todo el poder (270 personas de media durante cinco años), pero todas las ideas pasan por un “consejo de sabios” (Lasseter, Peterson, Andrew Stanton, Brenda Chapman, Bard Bird, Lee Unkrich y el propio Docter). Cada mes y medio hay proyecciones donde se invita a todo el estudio (actualmente, unas 1.000 personas). Y no hay cinta que no haya vuelto al principio aunque llevara meses de “rodaje”.
- Superación constante. Todos los departamentos que trabajan en una película así (historia inicial, storyboard, diseño de personajes, fondos, guía de color, animática, previsualización, animación, iluminación, render, composición) sienten que tienen que mejorar lo que ha hecho el departamento anterior. Transversalidad y excelencia.
- Emociones, emociones, emociones. Las emociones mueven el mundo. ¿Cómo no emocionarse con este jubilado introvertido, heredero de Walter Matthau y Spencer Tracy, que ha perdido a su amada y se lanza a la aventura en tributo a ella?
- Clase Creativa. Tecnología, Talento, Tolerancia. Pixar dispone de la última tecnología (a partir de Up, todas sus películas serán en 3D), de los mejores de la industria (que quieren trabajar en la compañía) y aprovechan como nadie la diversidad.
- La cuarta T, Territorio. La sede de Pixar está en Emeryville, junto a San Francisco. “Un complejo industrial de corte universitario, abierto, luminoso y hasta juguetón rodeado por un muro de rosas blancas tan perfectas que recuerdan a las de Alicia en el país de las maravillas.” (Rocío Ayuso). El contexto condiciona, y cada vez más.
- Una misión clarísima: “Hacer grandes películas, ésas que queremos ver y queremos compartir con nuestras familias”. Sentirse orgullosos de lo que hacen.
- Planificación. En 30 años, Pixar ha hecho 10 películas (y 17 cortometrajes). Y están trabajando en los seis próximos. Toy Story 3 (2010), Cars 2 (2011), El oso y el arco (2011), Newt (2012), Monsters 2 (2013) y Los increíbles 2 (2014).
¿Cuánto vale esta forma de hacer las cosas? En enero de 2006, Disney pagó 7.400 M $ por el 100% de la compañía, manteniendo la independencia creativa entre ambas empresas.

“El arte no se puede acelerar”, le dice el vaquero Woody al coleccionista de juguetes Al en Toy Story 2. Ése es el secreto, que la calidad no se improvisa. En medio de una “industria” donde manda el corto plazo, se buscan los taquillazos y se embauca al espectador (Taylorismo salvaje), Pixar nos enseña que la poesía y el humanismo son el mejor modo de hacer las cosas… y además el más rentable.

miércoles, 29 de julio de 2009

El Rey León

Esta mañana he estado reunido con el presidente ejecutivo de una empresa que pertenece a un sector cuya demanda ha caído esta temporada en más del 50% (datos oficiales de su asociación empresarial). Su propia empresa ha vista reducida su facturación en más del 30% (en consecuencia, ha ganado cuota). Y sin embargo, ha hecho bien las cosas: en lugar de EREs indiscriminados, ha apostado por mantener el talento (por supuesto que ha tenido que prescindir de profesionales, pero uno a uno y en función de mérito), ha mantenido una perspectiva de carrera profesional, ha seguido innovando y transmitiendo confianza a sus clientes. “Esta crisis nos tiene que enseñar a vivir con sensación de crisis permanente”, me comentaba esta mañana. Como siempre ha sido una compañía austera, en los “años felices” no se habían desmadrado y ahora aguantan mejor. Este ejecutivo amigo sostiene la teoría del león (de la empresa líder en cada sector): “por mal que vayan las cosas en la jungla, el león siempre tiene qué comer. En unos casos serán gacelas y en otros conejillos, pero siempre podrá comer”. Un buen ejemplo de Liderazgo. Y como sé que le encanta navegar, recordaba mientras me hablaba de su filosofía de negocio aquella frase de William Shakespeare tan apropiada en estos momentos: “Los barcos están más seguros en el puerto, pero no fueron construidos para eso”. Bendita crisis, para saber aprovechar los vientos que no parecen favorables.

El número de Actualidad Económica de este verano, además de presentar un año más a los 100 españoles más influyentes (liderado por Emilio Botín), lleva a su portada Las empresas más deseadas. Marta G. Aller tiene la amabilidad de citarme en su artículo sobre el ranking de las mejores empresas para trabajar en varias ocasiones. 147 compañías han sido valientes y han mandado sus datos a la revista. “Se equivocan quienes este año escondan la cabeza bajo el ala. Hay departamentos de Recursos Humanos que se están dejando llevar por el miedo y temen que no se hable bien de ellos. Pero este año un ranking como éste es especialmente interesante porque muestra quién apuesta realmente por cuidar el talento”. Los 10 primeros de este ranking (que evalúa cinco variables: gestión del talento, retribución & compensación, ambiente laboral, responsabilidad social corporativa, formación e impresiones de los empleados) son Kimberly-Clark, Telefónica, Banesto, Santander, Roche, La Caixa, Cisco Systems, Accenture, General Electric y Nutreco.

Me interesa especialmente el listado de las diez mejores gestionando el Talento: Santander, Banesto, Henkel Ibérica, Thales, Kimberly Clark, Stricker Ibérica, Capgemini, Kraft Foods, Cisco Systems, Bank of America. Entre los 20 mejores, 4 bancos, 4 aseguradoras, 4 auditoras-consultoras, 2 Farma, 2 TIC.

“El talento no entiende de crisis. Es un continuo, que adquiere más valor en momentos como éste. (...) La única manera (de gestionar el talento) es involucrar en ello a los jefes. La mejor gestión de la plantilla depende de un buen equipo directivo. Sin un buen jefe, los planes de Recursos Humanos no sirven de nada. (…) La gente tiene memoria y si durante la crisis no los tratas bien cuando repunte el mercado los buenos no te siguen” (Miguel Sanz, DG de RRHH de Banesto).

Por cierto, en el ranking de los 100 españoles más influyentes hay 17 damas (eran 12 hace un par de años): la VP del Gobierno de España Mª Teresa Fernández de la Vega, la Presidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre, la VP Elena Salgado, la ministra de defensa Carme Chacón, las empresarias Esther y Alicia Koplowitz, la Presidenta de Banesto Ana Patricia Botín, la portavoz del PP Soraya Saénz de Santamaría, la actriz Penélope Cruz, la Presidenta de UPyD Rosa Díez, la ministra de igualdad Bibiana Aído, la cantante Alaska, la Secretaria general del PP Mª Dolores de Cospedal, la comunicadora Mª Teresa Campos y la alcaldesa de Valencia Rita Barberá. Casi un 50% de crecimiento del poder femenino en el ranking no está nada mal, aunque no sea suficiente.

martes, 28 de julio de 2009

Ciao macho

Número 34, de agosto-septiembre, de la revista FP (Foreign Policy), Edición Española. En portada, el sugestivo título La muerte del macho.

Artículo de Reihan Salam: “Los hombres han dominado el mundo desde siempre. Pero la Gran Recesión está cambiando todo y alterará el curso de la historia”. ¿En qué se basa para esto? “los estertores de lo masculino son fáciles de ver si se saben buscar. Pensemos, para empezar, en el impacto casi increíblemente desproporcionado que está teniendo la crisis actual en los hombres, hasta el punto de que algunos economistas y los rincones más enrollados de la blogosfera hablan ya de “he-cession” (él-cesión). Más del 80% de la pérdida de empleo en Estados Unidos desde noviembre ha recaído en los hombres, según la Oficina de Estadísticas Laborales estadounidense. Y las cifras son parecidas en Europa. Sólo en estos dos lugares hay aproximadamente unos siete millones más de hombres sin empleo que antes de la recesión, en la medida que sectores económicos tradicionalmente dominados por los varones (construcción y fabricación pesada) sufren un declive mayor y más rápido que los tradicionalmente dominados por las mujeres (empleo público, sanidad, educación). Se espera que, para finales de 2009, la recesión mundial haya dejado sin trabajo a unos 28 millones de hombres en todo el mundo.”

El autor, miembro de la New America Foundation, nos recuerda que “los hombres están quedándose atrás en la adquisición de las credenciales educativas necesarias para triunfar en las economías basadas en el conocimiento que regirán el mundo posterior a la recesión”. En EEUU, pronto habrá tres mujeres licenciadas cada dos hombres (y por esta parte del mundo pasará lo mismo). Según los expertos, los hombres están peor preparados para sufrir en las crisis (las mujeres aguantan mejor). Y en el ámbito de poder, tras el hundimiento de la economía islandesa los votantes expulsaron a la clase dirigente “-compuesta exclusivamente por hombres-“y nombraron primera ministra a la primera dirigente abiertamente lesbiana del mundo. En Lituania se eligió primera ministra a una economista cinturón negro de kárate, Dalia Grybauskaite. El principal periódico de la capital lituana publicó como titular: “Lituania ha decidido: una mujer va a salvar el país.”

El culto a lo masculino, al macho, será el gran perdedor de esta crisis. “El legado más duradero de la Gran Recesión no será la muerte de Wall Street. No será la muerte de las finanzas. No será la muerte del capitalismo. Estas ideas e instituciones seguirán viviendo. Lo que no sobrevivirá es el macho. Y la decisión que tomen los hombres, si aceptar o combatir esta nueva realidad histórica, tendrá repercusiones cataclísmicas para toda la humanidad, hombres y mujeres.”

El sector financiero y el de la construcción tal como los hemos conocido eran (todavía son) muy masculinos. Salam nos recuerda que en EEUU la construcción pagaba a sus obreros no cualificados unos 814 $ semanales. La sanidad, 510 $, y el comercio, 690 $. Con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, “las mujeres serán la principal fuente de ingresos familiares en la misma medida, si no más, que lo son hoy los hombres” (Barack Obama, Presidente de los EEUU).

“¿Cómo se desarrollará este paso al mundo post-masculino? Depende de lo que escojan los hombres, y sólo tienen dos opciones. La primera es adaptarse: que los hombres acepten a las mujeres como iguales y asimilen las nuevas sensibilidades culturales, instituciones y disposiciones igualitarias que eso implica. Esto no quiere decir que todos los hombres occidentales se conviertan en metrosexuales y que la popularidad del fútbol y las ventas de cerveza vayan a bajar. Pero, en medio de la muerte del macho, tal vez surja un nuevo tipo de virilidad, sobre todo, entre los hombres educados del Occidente acomodado. La economista Betsey Stevenson ha hablado del declive de un tipo antiguo de matrimonio, en el que los hombre se especializaban en el mercado laboral y las mujeres cuidaban de los hijos, y el ascenso del matrimonio “de consumo, en el que los dos contribuyen a la producción en el mercado y son más equiparables en sus deseos sobre cómo consumir y cómo vivir sus vidas”. (…) La otra opción es la resitencia. Los hombres pueden decidir luchar contra la muerte del macho y sacrificar sus propias perspectivas en un intento de trastocar y retrasar una poderosa tendencia histórica. Existen numerosos precedentes.”

Reihan Salam se atreve a pronosticar que “si en Norteamérica y Europa Occidental los hombres se adaptan –aunque no siempre de buena gana- al nuevo orden igualitario, sus homólogos en los gigantes emergentes del este y el sur de Asia, para no hablar de Rusia, pueden verse encaminados hacia una desigualdad de género todavía mayor.” Por ejemplo, el paquete de estímulos económicos de China, por 596.000 M $, se parece más a los programas del New Deal de Roosevelt que a cualquiera de las políticas del partido demócrata. En EEUU, el estímulo ha ido a sanidad y educación. En China, más del 90% está destinado a la construcción, a infraestructuras.

Debería conocer el autor del artículo el (tristemente) famoso Plan-E del gobierno español: 33.000 M € para obra pública que gestionan los ayuntamientos. Está el país levantado (en muchos casos, de manera incomprensible) para que las corporaciones locales reduzcan artificialmente las cifras del desempleo.

lunes, 27 de julio de 2009

Aforismos

Me han comentado algunos lectores de este blog que mientras la “opinión pública” está con el fracaso del “diálogo social” y con que se quema media España, yo me dedico a escribir sobre El arte de amar y Dante. Creo sinceramente (y no es justificarme) que nos merecemos mayor altitud de miras, y no tanta “serpiente de verano” en forma de peleas de vecindad, debates sobre las fiestas del primer ministro italiano o asuntos similares.

Están de moda los aforismos. Píldoras de pensamiento que estimulan la reflexión. Eran muy populares (entre las clases cultas) en el Renacimiento y vuelven ahora por sus fueros. Si el otro día hablaba de los aforismos del gran publicita Joaquín Llorente en su libro Piensa, es gratis, hoy quiero referirme a los del gran editor Jordi Nadal en su última obra propia, El paraíso interior.

El bueno de Jordi es editor de corazón (fundó en 2007 Plataforma editorial) y nos regala “86 reflexiones para buscadores de la felicidad” (el gran tema de la filosofía). De sus aforismos elijo los siguientes (el 20% paretiano):
- Cuando seas padre, deja de ser hijo
- Nacer es un acto musical
- Me emociona la música porque me marca todo lo que podría suceder, todo lo posible, el ser en potencia
- Desconfía de quien te pide confianza si excluye la inteligencia
- El amor y el deseo del amor son el único ámbito de la felicidad
- Se está más desnudo después de leer un buen libro
- Soy un año más maduro. Ojalá que también más tierno.
- De repente he aprendido que el amor se nota al respirar.
- Hay que vivir incondicionalmente.
- Hace falta muy poco para encontrar momentos excepcionales.
- Con las velas recogidas, estoy muerto. Yo soy mi deseo.
- Ganar o perder no tiene sentido. Sólo lo tiene amar.
- El poder es lo que tienes cuando lo has perdido.
- No te doy todo, pero te doy todo lo que tengo.
- La curiosidad es la fibra óptica del futuro.
- Intento dejar cierto rastro en la vida. Y no me importa que no sirva de nada, Haber vivido ya es algo extraordinario.

Y también en este breve libro, cuatro “cuadernos”: Escribe el guión de tu vida, 52 libros para vivir mejor (una recomendación que incluye obras de Canetti, Camus, Gide, Montaigne, Séneca, Scott Fitzgerald, Josep Pla, Rilke, Hölderlin… y, por supuesto, el Teatro de Shakespeare y El hombre en busca de sentido de Víktor Frankl), El cuestionario Proust, Liderazgo afectivo/Liderazgo efectivo (conferencia de Expomanagement 2007) y un colofón: seis recomendaciones de Cristina de Alzaga, que son éstas:
1. Mostrar gratitud
2. No ser obsesivo con lo negativo, no rumiar
3. Cuidar a los amigos
4. Aprender a perdonar
5. Hacer como si se fuese feliz, sonreír y ser amable, porque hace que los demás lo sean.
6. Escribir diarios: “Soy un minero de mi interior” (José Luis Sampedro).

Esta tarde/noche he iniciado mi particular Máster en Cine Español, Iberoamericano y Europeo con Morena Clara, una película de 1954 dirigida por Luis Lucía con Lola Flores, Fernando Fernán Gómez y Miguel Ligero. Una especia de My fair lady con gitanos y un estirado fiscal de Sevilla. Un peliculón: entretenida, muy bien interpretada y mucho más profunda de lo que parece. Me ha sorprendido muy positivamente y me ha encantado.

domingo, 26 de julio de 2009

Incipit vita nuova


Ayer sábado por la mañana fui a ver EX, una comedia dirigida por Fausto Brizzi. Divertida, emotiva, elegante y con un ritmo estupendo. En la mejor tradición de Manuale d’amore (la primera, porque la segunda parte era un pestiño). Más de dos millones de espectadores y diez candidaturas a los premios Donatello en el país transalpino. ¿Quién dice que el cine italiano está en crisis? Además, es para mayores de siete años y da gusto ir al cine con una niña de ocho años y comprobar que no tiene nada de qué escandalizarse.

Ex la distribuye en nuestro país Vértice 360º, cuyo presidente ejecutivo, mi admirado José María Irisarri, es entrevistado hoy por Inés Molina en Infoempleo (Grupo Vocento). Una magnífica entrevista. José Mª Irisarri quiere que su proyecto (que cotiza en bolsa desde diciembre de 2007) sea sólido, cada vez más grande y cumpliendo los objetivos. Nos cuenta que el 80% de los programas que estrena fracasa. Su secreto: “Nos enamoramos de lo que hacemos. Si no nos enamorásemos, trabajar 15, 18 horas al día, sería imposible. Nos volveríamos locos”. “Además, me rodeo de gente positiva. Un triste debe estar encerrado en un cuarto. En una organización tiene que haber un punto de buen rollo y el buen rollo lo da el carácter, un cierto optimismo, un espíritu luchador, de ilusión, de fuerza. Un jefe triste es lo peor”. “Un líder debe predicar con el ejemplo. Yo no soporto al jefe que va de jefe, que exige trabajar y no trabaja”. José Mª Irisarri es el ejemplo de directivo profesional en una empresa profesional (este año ha acumulado éxitos como Doctor Mateo en TV o Pagafantas en cine; estoy convencido de que Ex va a funcionar también muy bien). El otro día, José Luis Cuerda decía en una entrevista que el cine español se muere. No lo creo. Lo que creo es que nuestro cine (como nuestra sanidad, nuestra justicia, nuestra educación) tiene que profesionalizarse. Ni politizarse ni seguir siendo amateur (por supuesto, no me refiero a los directores, los productores, los guionistas, los actores… sino los gestores). Toda organización debe ser una meritocracia.

Sobre el resto de la prensa del fin de semana me quedo, en Expansión & Empleo, con el artículo sobre los directivos más buscados de Montse Mateos. Es el adiós a la megaestrella y la apuesta por valores como la autoconfianza, la ética, el compromiso, la inteligencia emocional, la orientación a resultados... “Necesitamos al ejecutivo clásico, con oficio, el que hace y hace hacer, porque resulta clave aportar gestión y eficiencia operativa, lo que implica la vuelta a los orígenes, a recuperar la vieja memntalidad del arte y oficio basada en el trabajo bien hecho, el precio eficiente y la diferencia cualitativa”, palabras de Mario Armero, Consejero Delegado de la Corporación Llorente y ex presidente de GE. En el mismo suplemento, Plácido Fajardo aporta Reflexiones de verano: “El verdadero crecimiento viene por la vía interior, y éste se cultiva mediante el pensamiento o la lectura, poco compatibles, por cierto, con nuestra civilización de las prisas y la inmediatez”.

En Empleo y Directivos de Cinco Días, Paz Álvarez repasa los libros de “recetas contra la crisis”. Muchos de mis favoritos (Enrique Alcat, Fernando Trías de Bes, Juan Fernández-Aceytuno). En El País. Negocios, Borja Vilaseca escribe que El poder aísla y corrompe. Trata la historia de Madoff y pregunta a Iñaki Piñuel, autor de Liderazgo Zero. “Con el tiempo, muchos directivos terminan perdiendo la perspectiva de su función profesional. Al aislarse en la soledad de sus despachos, su grado de desconexión aumenta y su nivel de egocentrismo se multiplica, lo que tiene efectos muy nocivos tanto para sí mismos como para las organizaciones que dirigen”. “Sólo aquellos que sirven a los demás con ética, empatía y humildad están predestinados a conservarse a lo más alto” (François Pérez, INFOVA). Efectivamente, se trata de servir a los demás, no de servirse de ellos.

Y en el ABC, José Medina (Odgers Berndtson) proclama ¡Benditas vacaciones! Nos propone tres semanas de verdadero descanso. Así lo haremos. Y Tatiana Rivas nos cuenta que ayer a las 11 se reunieron una decena de mujeres LIDERA en la Fundación Lázaro Galdiano. Con ellas, la consejera de la Comunidad de Madrid Paloma Adrados y la presidenta de Infoempleo María Benjumea. La tasa de paro de las mujeres madrileñas está ocho puntos por debajo de la media nacional y por debajo del desempleo masculino.

Esta tarde me he ido a ver la última cinta del argentino Eliseo Sibuela, No mires para abajo. La historia de Eloy, un joven de 19 años huérfano de padre que trabaja en el negocio familiar de lapidas y vive junto al cementerio en Buenos Aires. Conoce a Elvira (la italo-argentina Antonella Costa), una vecina nueve años mayor que vive en Barcelona y pasa las vacaciones estivales con su abuela. .Ella le adiestra en el sexo tántrico: le abre mente, cuerpo y espíritu. Incipit vita nuova (“comienza la nueva vida”), es la frase del poeta Dante al conocer a su amada Beatrice y el lema que lleva tatuado Elvira donde la espalda pierde su nombre. Muy poético e inspirador. Reconozco mi benevolencia hacia el director de El lado oscuro del corazón y Lifting del corazón. A la otra espectadora de la peli (éramos sólo dos en la sala, sesión de las cuatro) le ha gustado. A mí, francamente, no lo sé. No me ha parecido demasiado didáctica y sí algo lenta.

Por lo demás, seguimos en la “edad de oro del deporte español”. Alberto Contador ha conseguido su segundo Tour de France, dejando a Lance Armstrong tercero. Han vuelto del mundial de Roma nuestras nadadoras de la sincro (con Gemma Mengual a la cabeza) con siete medallas. El F. C. Barcelona golea 4-1 en la Wembley Cup. Y Rafa Nadal vuelve a la competición. Ejemplos notables de esfuerzo, talento y profesionalidad.

sábado, 25 de julio de 2009

Hijo del Trueno


Hoy es la festividad de Santiago Apóstol, patrón de Galicia y patrón de España (y me atrevería a decir que de toda Hispanoamérica).

En el libro El bosque del líder (la segunda parte de La sensación de fluidez, dedicado al Camino de Santiago) recordaba que Santiago era el primo carnal de Jesús (algunos creen que su hermano), hijo de Salomé, la hermana de la Virgen María. Le apodaron “el hijo del trueno” por su carácter impetuoso. A la hora de predicar, eligió el Finisterre, el fin del mundo. El ermitaño Pelayo y los feligreses de la antigua iglesia de San Félix de Solobio descubrieron sus restos en 813. Este descubrimiento contó con el apoyo del rey Alfonso II el Casto. Tras su supuesta participación en la batalla de Clavijo, el Papa certificó las peregrinaciones jacobeas en el 844. Cuando el día 25 de julio coincide con el domingo (como en 2010) tenemos Año Jacobeo. Almanzor arrasó Santiago de Compostela y en 1075 se iniciaron las obras de la Catedral. En 1985 la UNESCO nombró a la capital cultural y política de Galicia Patrimonio Cultural de la Humanidad.

En la prensa de ayer podíamos leer: ¿Quiere entender esta crisis? Haga el Camino de Santiago. Ir a pie hacia Compostela es una metáfora del mundo que vendrá: más sobrio y frugal; de caminar ligero de equipaje. Es un artículo de Nino Ciravegna (de Il Sole 24 Ore) que recogía El Economista. Alucinante que sea un periodista italiano -al que por otra parte le hemos de estar muy agradecido- y no un compatriota quien tenga que hablarnos de las bondades del Camino de Santiago (está visto que no sabemos/queremos/podemos poner en valor lo que tenemos). El artículo decía lo siguiente:

“El Camino de Santiago es una metáfora de las nuevas consignas que nos llegan desde la otra orilla del Atlántico: sobriedad y frugalidad, como antítesis de la carrera del consumismo exasperado a la que ha puesto fin la gran crisis. Lo hemos hecho para comprobarlo.
La primera lección es: prescindir, prescindir y prescindir. Sacar cosas de la mochila, porque se camina mejor cuando se va ligero. Prescindir de todas esas cosas que en casa nos parecen esenciales, pero que en los campos solitarios de La Rioja o de Castilla aprendemos a considerar inútiles.
Cuanto más nos sumergimos en el camino, más valor damos a las cosas auténticas que nos hacen crecer. Igual que en la post gran crisis, donde habrá menos espacio para el crecimiento basado en valores y fundamentos efímeros.
El Camino de Santiago como innovación en el producto: en el Albergue de Peregrinos de Cizur Menor, justo a la salida de Pamplona, te untan los pies con Vicks VapoRub (usado por generaciones de madres como expectorante para las toses y los resfriados): "Ya verás -te dicen- como así vas más fresco". Y te meten compresas higiénicas en las botas para evitar los roces que originan ampollas.
Ideas que han funcionado siempre, al perfecto estilo post gran crisis: el uso de productos de sectores maduros para nuevas exigencias, una investigación que ha caracterizado a áreas enteras del nordeste y que cobrará cada vez más importancia en la nueva economía.
Nuevas actitudes
El Camino de Santiago como actitud frente a la gran crisis: es el caso de aquel directivo de una gran casa de modas que empezó el camino sintiéndose en la obligación de explicarle a todo el mundo que él estaba con nosotros, que quedara claro, sólo para hacer un poco de trekking, sin implicaciones espirituales o religiosas.
Pero a los pocos días empezó a escuchar a los demás, en la quinta etapa hizo ese gesto un poco anticuado de entrar en una solitaria oficina de correos para mandar a casa todos esos cachivaches electrónicos ultrasofisticados de los que parecía que nunca sería capaz de prescindir y el séptimo día lo vimos lavar, dándose muy poca maña, su ropa interior. Igual que los demás peregrinos.
Actitud 'pre gran crisis'
El Camino como actitud anticuada, propia de la pre gran crisis. Como esos peregrinos que siempre están echando la culpa a los demás: en el camino no había suficientes señales, el personal de los restaurantes era maleducado, las botas no eran las más adecuadas. Caminan de mala gana, tarde o temprano se rendirán y, en cualquier caso, no tendrán tiempo de sumergirse verdaderamente en el camino.
Se encuentra uno de todo en el Camino. También a esos fanáticos que cronometran sus actuaciones como marchadores para poder presumir de que han recortado algún minuto en una etapa. Reducen el Camino a carreras, masajes, material hipertécnico y alimentación programada al milímetro.
Algo ridículo, como esos que han basado su actuación durante la pre gran crisis en dar órdenes bursátiles en el último segundo, sin un mínimo análisis de los datos que figuraban en los balances. O como los consejeros delegados obsesionados con los resultados trimestrales, sin tiempo, o sin capacidad, de pensar en estrategias sólidas a largo o medio plazo.”

A lo largo del Camino podemos encontrar las cuatro formas iconográficas del Apóstol: el peregrino, que comienza en el siglo XII y puede observarse desde Puente la Reina (Navarra); el matamoros o guerrero, desde la batalla de Clavijo, que encontramos desde Santo Domingo de la Calzada; el del espaladarazo o armacaballeros, que está en el Monasterio de las Huelgas (Burgos) y el maestro, el que enseña, en la Catedral de Santiago, con su báculo en forma de Tau. Son cuatro funciones del Liderazgo. La antropóloga Ángeles Arrién habla de las cuatro sendas del chamán que comparten diversas civilizaciones: el vidente o contador de historias, el guerrero, el sanador y el maestro. El gran experto en educación Howard Gardner, tras estudiar las biografías de cuatro mentes extraordinarias (Mozart, Freud, Virginia Wolf y Gandhi) las llama el Maestro, el Realizador, el introspectivo, el Influenciador.

Citando a Paulo Coelho,
“El verdadero camino de la sabiduría puede ser identificado únicamente por tres cosas
Debe tener Amor,
Debe tener una aplicación práctica en la vida; de lo contrario la sabiduría se vuelve algo inútil y se pudre como una espada que nunca fue utilizada,
Y debe poder ser recorrido por cualquier persona, como el camino que estás recorriendo ahora, el Camino de Santiago.

En Santiago nos esperan las estrellas.

viernes, 24 de julio de 2009

El arte de amar, 50 años después

De camino para el aeropuerto de El Prat, ayer me compré en la FNAC de L’Ila El arte de amar de Erich Fromm. Publicado en 1959, creo que todos lo hemos leído en algún momento de nuestra vida (un servidor, en los 80). Quería saber hasta qué punto resistía el tiempo este texto escrito hace 50 años. Y me he quedado maravillado.

Apenas 128 páginas, de una profundidad asombrosa. Fromm se pregunta: “¿Es el amor un arte? En tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo. ¿O es una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno “tropieza” si tiene suerte?” Fromm se basa en la primera opción: el asunto no es “ser amado” (el problema del amor como objeto y no como facultad), sino saber amar. “En una cultura en la que prevalece la orientación mercantil y en la que el éxito material constituye el valor predominante, no hay en realidad motivos para sorprenderse de que las relaciones amorosas humanas sigan el mismo esquema de intercambio que gobierna el mercado de los bienes y del trabajo” (si esto pensaba –y escribía- el bueno de Erich en los 50m, alucinaría con el consumismo actual).

Ciertamente, “no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor.” Por ello, el autor nos propone tomar consciencia de que el amor es un arte, tal como el arte de vivir. Y dominar la teoría y la práctica de este arte.

Su “teoría del amor” parte de la angustia que produce la separatividad. “El hombre –de todas las edades y culturas- enfrenta la solución de un problema que es siempre el mismo: el problema de cómo superar la separatividad, cómo lograr la unión, cómo trascender la propia vida individual y encontrar compensación.” Y añade: “En la sociedad capitalista contemporánea, el significado del término igualdad se ha transformado. Por él se entiende la igualdad de los autómatas, de hombres que han perdido la individualidad. Hoy en día, igualdad significa ‘identidad’ antes que ‘unidad’. Es la identidad de las abstracciones, de los hombres que trabajan en los mismos empleos, que tienen idénticas diversiones, que leen los mismos periódicos, que tienen idénticos pensamientos e ideas. (…) Así como la moderna producción en masa requiere la estandarización de los productos, así el proceso social requiere la estandarización del hombre, y esa estandarización es llamada “igualdad”.” Profundísimo.

Fromm llama amor al “logro de la unión interpersonal”. Para él “el amor es una actividad, no un afecto pasivo; es un “estar continuado”, no un “súbito arranque”. En el sentido más general, puede describirse el carácter activo del amor, afirmando que es fundamentalmente dar, no recibir.” Y lo explica a partir de la filosofía de Spinoza: “En el ejercicio de un afecto activo, el hombre es libre, es el amo de su afecto; en el afecto pasivo, el hombre se ve impulsado, es objeto de motivaciones de las que no se percata. Spinoza llega de tal modo a afirmar que la virtud y el poder son una y la misma cosa. La envidia, los celos, la ambición, todo tipo de avidez, son pasiones; el amor es una acción, la práctica del poder humano, que sólo puede realizarse en la libertad y jamás como resultado de una compulsión”.

En el dar está la expresión de mi vitalidad. “El avaro que se preocupa angustiosamente por la pérdida de algo es, desde el punto de vista psicológico, un hombre indigente, empobrecido, por mucho que posea. Quien es capaz de dar sí es rico. Siéntese a sí mismo como alguien que puede entregar a los demás algo de sí.” Porque “el amor es un poder que produce amor”. Sí, “el maestro aprende de sus alumnos, el auditorio estimula al actor, el paciente cura a su psicoanalista –siempre y cuando no se traten como objetos, sino que estén relacionados entre sí de una forma genuina y productiva-.”

Hay cuatro elementos comunes a todas las formas de amor: cuidado (“el amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos”), responsabilidad (Fromm cita la terrible pregunta de Caín: ¿acaso soy el guardián de mi hermano?), respeto (el amor es hijo de la libertad) y conocimiento. “En el acto de amar, de entregarse, en el acto de penetrar en la otra persona, me encuentro a mí mismo, me descubro, nos descubro a ambos, descubro al hombre.” Tipos de amor (según la clase de objeto que se ama): Amor fraternal, Amor materno, Amor erótico (“anhelo de fusión completa”), Amor a sí mismo (que no conviene identificar, como hizo Calvino, con narcisismo, la vuelta de la líbido hacia el propio ser; “La afirmación de la vida, felicidad, crecimiento y libertad propios está arraigada en la propia capacidad de amar, esto es, en el cuidado, en el respeto, en la responsabilidad y en el conocimiento”; las personas egoístas son incapaces de amar a los demás porque son incapaces de amarse a sí mismas) y el Amor a Dios (el bien supremo, el valor más deseable).

Erich Fromm nos enseña que “el amor no es el resultado de la satisfacción sexual adecuada; por el contrario, la felicidad sexual –y aun el conocimiento de la llamada técnica sexual- es el resultado del amor.” Para Freud, el amor es básicamente un fenómeno sexual. Para Fromm, es lo contrario. “El amor como satisfacción sexual recíproca y el amor como “trabajo en equipo” y como refugio de la soledad, constituyen las dos formas “normales” de la desintegración del amor en la sociedad occidental contemporánea, de la patología del amor socialmente determinado.”

Sobre la práctica del amor, el autor no nos propone recetas, sino disciplina, concentración (para concentrarse, es importante aprender a estar solo con uno mismo), paciencia y “preocupación suprema por el dominio del arte”. Fromm considera que “como importa evitar la conversación trivial, importa también evitar las malas compañías. Por malas compañías no entiendo sólo la gente viciosa y destructiva, cuya órbita es venenosa y deprimente. Me refiero también a la compañía de zombies, de seres cuya alma está muerta, aunque su cuerpo siga vivo; a individuos cuyo pensamiento y conversación son triviales; que parlotean en lugar de hablar, y que afirman opiniones que son clisés en lugar en lugar de pensar.”

La fe es una de las condiciones de la existencia humana. “¿Qué es la fe? ¿Es la fe necesariamente una cuestión de creencia en Dios, o en doctrinas religiosas? ¿Está inevitablemente en contraste u oposición con la razón y el pensamiento racional?” Fromm distingue entre fe racional (“convicción arraigada en la propia experiencia mental y afectiva”) y fe irracional (“creencia basada en la sumisión a una autoridad irracional”). La fe racional no es certeza en algo, sino certeza y firmeza en nuestras propias convicciones. “Al tiempo que la fe irracional es la aceptación de algo como verdadero sólo porque así lo afirma una autoridad y la mayoría, la fe racional tiene sus raíces en una convicción independiente basada en el propio pensamiento y observación productivos, a pesar de la opinión de la mayoría”. Debemos tener fe (racional) en nosotros mismos y en las potencialidades de los demás.

Erich Fromm era tajante al respecto: “El principio sobre el que se basa la sociedad capitalista y el principio del amor son incompatibles”. Por ello, “la gente capaz de amar, en el sistema actual, constituye por fuerza la excepción; el amor es inevitablemente un fenómeno marginal en la sociedad occidental contemporánea”. Porque “nuestra sociedad está regida por una burocracia administrativa, por políticos profesionales; los individuos son motivados por sugestiones colectivas; su finalidad es producir más y consumir más, como objetivos en sí mismos. Todas las actividades están subordinadas a metas económicas, los medios se han convertido en fines; el hombre es un autómata –bien alimentado, bien vestido, pero sin interés fundamental alguno en lo que constituye su cualidad y función peculiarmente humana-. Si el hombre quiere ser capaz de amar, debe colocarse en su lugar supremo. La máquina económica debe servirlo, en lugar de ser él quien esté a su servicio. Debe capacitarse para compartir la experiencia en lugar de compartir, en el mejor de los casos, sus beneficios. La sociedad debe organizarse en tal forma que la naturaleza social y amorosa del hombre no esté separada de su existencia social, sino que se una a ella. Si es verdad, como he tratado de demostrar, que el amor es la única respuesta satisfactoria al problema de la existencia humana, entonces toda sociedad que excluya, relativamente, el desarrollo del amor, a la larga perece a causa de sus propia contradicción con las necesidades básicas de la naturaleza del hombre (…) Tener fe en la posibilidad del amor como un fenómeno social y no sólo excepcional e individual, es tener una fe racional basada en la comprensión de la naturaleza misma del hombre.”

50 años después de su publicación, tengo la impresión de que esta obra es más necesaria que nunca. Hoy, FROM(M) suena más a campañas televisivas para que no comamos “pezqueñines” y nos alimentemos de bonito del norte que a uno de los pensadores más profundos de las últimas décadas. Afortunadamente, estamos ante un cambio de época.

jueves, 23 de julio de 2009

LIbertad, igualdad, iniciativa emprendedora

Puente aéreo de Spanair a las 8 de la mañana (afortunadamente, no he cogido el AVE porque, con los incendios, está suspendida la línea desde ayer por la tarde). Excelente reunión sobre Clase Creativa que se convertirá en un gran proyecto en la nueva temporada. Y luego, de vuelta, un retraso de 85 minutos para un vuelo de 50 minutos.

He comprado esta mañana en Barajas el Cinco Días porque con el diario se entrega la revista Executive Excellence. En este número de julio-agosto, Federico Fernández entrevista a Laura González-Molero, Presidente y Consejera Delegada de Merck (uno de los mejores directivos de nuestro país): “La primera decisión que hay que tomar en una fusión tan importante es fijar el objetivo estratégico”. También entrevista Federico a Luis Atienza, Presidente de Red Eléctrica de España, una empresa que tiene una posición de liderazgo mundial. Warren Bennis escribe sobre la crisis de Liderazgo, Javier Fernández Aguado sobre las Crisis como Oportunidades y Jim Collins sobre la necesidad de alinearse con unos valores. Antonio Fraguas (Forges) reflexiona sobre la sociedad y las empresas (“la definición del humor está implícita en el ser humano”).y el profesor Mauro Guillén (Wharton Business School) sobre el contexto internacional. Plácido Fajardo comenta el Foro de Capital Humano Emprendedor 2009 y asimismo nos cuentan el XVII Foro Anual del Club de Excelencia en la Gestión, bajo el título: “Innovar en tiempos difíciles, nuestra apuesta de futuro”.

Un número excelente éste de Executive Excellence. Es una enorme suerte que cada mes contemos con publicaciones tan valiosas (cada una en su estilo) como Capital, Emprendedores y Executive Excellence. No nos las podemos perder.

En la página 4 de la revista, la frase del mes: “Una sociedad que priorice la igualdad sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas” (Milton Friedman). En realidad, un pensamiento-trampa del más listo de la Escuela de Chicago. Efectivamente, el igualitarismo reduce la libertad y por tanto las posibilidades sociales y económicas (como demostraron muchos regímenes totalitarios), la libertad es imprescindible (primus inter pares) pero, ¿por qué optar? Somos hijos de la revolución francesa: libertad (la primera), equidad (tratamiento desigual de situaciones desiguales, según nos enseñó Aristóteles) y solidaridad (fraternidad, comunidad). Juntas e integradas. Si optamos tan solo por una de ellas, si la priorizamos en detrimento de las otras dos, estamos fallando (en términos de valores) a la civilización. El igualitarismo totalitario me gusta tan poco como el ultraliberalismo deshumanizado.

Comida en el Hotel Ritz con un amigo dedicado a la búsqueda de directivos, con el que siempre lo paso muy bien repasando la actualidad y, por la tarde, AVE a Ciudad Real con Loreto Sanmartín (DG de APD Centro) al primer cine-fórum de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en Castilla-La Mancha. Nos esperaba en la estación manchega Javier Morales, DG de APD en Castilla-La Mancha. Me encanta esta región que sintetiza como ninguna el Renacimiento español y que tanta iniciativa está mostrando en estos momentos de cambio. A las 6.45 horas, rueda de prensa (la película en cuestión ha sido Milenium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres) con Javier Morales, Ana López-Casero (DG de la Fundación Horizonte XXII de Caja Rural de Ciudad Real, dedicada al desarrollo regional y de la provincia y patrocinadora del acto), José Núñez (Consejero Delegado de Alquimia Soluciones Ambientales, un emprendedor varias veces galardonado por sus esfuerzos empresariales). Posteriormente, hemos presentado los cuatro la película. Me ha gustado el contraste entre José Núñez, un “hombre que sí ama a su empresa” y un servidor, que ha comentado los riesgos de “los hombres que no aman a sus empresas” y que por tanto acaban con ellas por el cortoplacismo, la improvisación y el desdén hacia el talento. Lo que he podido ver en Ciudad Real (170 profesionales que prácticamente llenaban la sala 12 de los multicines Las Vías, donde caben 200 espectadores) es una señal inequívoca de apuesta por el talento y por el liderazgo.

Loreto y un servidor hemos vuelto, plenamente satisfechos, en el AVE de las 8 de la tarde. La DG de la Fundación Horizonte XXII dijo en la rueda de prensa de antes de ayer que esta iniciativa era “una actividad más imaginativa, más lúdica” que un programa de formación al uso, y “muy original” por valerse de una película todavía en cartel para extraer de ella lecciones aplicables a la empresa actual". Efectivamente. El cine es el método del caso del siglo XXI.

miércoles, 22 de julio de 2009

Vagos, vacaciones, ferragosto


Estupenda columna (una vez más) de la periodista Ángeles Caballero en El Economista de hoy. El título, Nos vemos en dos años, eterno vago y endeudado. No me resisto a reproducirla: “Desde que este país empezó a enfermar de crisis –hace un rato, hace siglos-, me dedico a desvariar con mi mejor amigo sobre los motivos de este mal. Y ambos creemos que empezamos a enfermar cuando éramos los más guapos, los más chulos que un ocho, los más nuevos ricos de Europa. O al menos eso creímos.
Empezamos a tener fiebre cuando consideramos que dejarle a los hijos como herencia un par de pisos era lo mejor que podíamos hacer por ellos, en vez de una buena formación e ingentes cantidades de civismo. Y hoy los vemos, a ellos y a nosotros, hipotecados hasta las cejas, si no embargados por culpa del desempleo.
Empezamos a sufrir amigdalitis aguda cuando pensamos que comprarnos un coche mucho más caro y grande que el del vecino era la mejor manera de restregarle lo bien que nos va. Cuando hizo falta desnudar una de las paredes de nuestro salón para que quepa la tele de plasma que nos compramos. Cuando Torrevieja no era suficiente y había que marcharse al Caribe de vacaciones, cuando llevar a los niños al parque no bastaba, porque Eurodisney estaba ahí, a la vuelta de la esquina, y ¡cómo decirles que no, que igual tienen un trauma!
A mi amigo y a mí nos gusta ser demagogos y generalizar en cuanto se presenta la ocasión. Y vemos que hay gente que opina como nosotros. Como Xavier Sala i Martí, cuando dice que España nunca volverá a ser la de 2006 y que quien de verdad va a sentir la crisis es el 20 por ciento de parados que tenemos.
Y entonces me viene a la memoria cuando algún conocido se ha burlado de mí diciéndome: “Tanta carrera y tanto máster para acabar mileurista, mientras que mi hijo, que está vendiendo coches y no pisó la facultad se levanta unos 3.000 euros al mes”. Y pienso en algunos desempleados de hoy, que no piensan ni hacer el amago de buscar empleo hasta dentro de un tiempo, cuando “todo vuelva a estar bien”. Y yo, que soy más demagoga que mi amigo, pienso: “Nos vemos en dos años, la mileurista y el eterno endeudado”. ¿O mejor te llamo eterno vago?”.

Ángeles Caballero pone el dedo en la llaga (en varias llagas) de esta “crisis de codicia”, versión nacional. El nuestro es un país “tibetanizado” (me encanta este concepto de D. José Ortega y Gasset) durante cuatro siglos. El “milagro español” es fruto de la apertura a la Comunidad Europea. Pero siguen latentes viejos desequilibrios: la propiedad inmobiliaria como pilar de la inmovilidad, el escaso aprecio a la educación (somos los 1º en fracaso escolar), la mínima diferencia salarial entre licenciados universitarios y personas sin estudios (también en esto somos los líderes), la autocomplacencia y el consumo desmesurado (coches, teles de plasma… en esto no somos distintos del resto de Occidente). El triste dato, más allá de los cuatro millones de desempleados, es que más del 80% no está estudiando para mejorar. Cada día que pasa, en un mundo en cambio, son menos empleables. Si perdemos “clase creativa”, nuestro futuro va a ser muy difícil como país.

Por la tarde, he tenido una reunión con Alberto Espada, el fotógrafo de la identidad (sus fotos de Sardá, de S.M. La Reina, de Morgan Freeman o del President Montilla son impresionantes). En esta "era conceptual", la imagen vale mucho más que mil palabras. Alberto Espada va a convertirse -auguro- en el nuevo Alberto Schommer, en el Annie Lebovitz de los empresarios y directivos españoles. Su propuesta visual (entrar en la psicología del retratado, a la manera de Velázquez o Goya en nuestra pintura) marca la diferencia. Después me he ido a ver Vacaciones de ferragosto, cinta que me había recomendado un amigo apasionado del cine. Es una película italiana, breve (75 minutos), más entrañable que divertida, sobre un romano que cuida a su madre en agosto y, sin comerlo ni beberlo, le encasquetan a tres señoras más de avanzada edad. Una película de bajo presupuesto, con media docena de actores (todos mayores) en la que observamos que las relaciones humanas (formar comunidad) es mucho más importante que cualquier otra cosa. O al menos eso creemos los latinos.

Sí, como dice Ángeles, nos vemos en dos años, tras la crisis. Y pocos habrán/habremos aprendido la lección. La mayoría seguirá prefiriendo dejar un piso a sus hijos que una buena educación y competirá con sus vecinos en el coche o la tele más caros. Confío en que algunos, aunque sea unos pocos, habrán aprendido lo importante que es la educación (garante de libertad y seguridad personal) y formar comunidad con nuestros semejantes. Es la esperanza que debe animarnos. Al resto, ¡Qué le vamos a hacer!

martes, 21 de julio de 2009

Jefe tóxico y coach


Esta mañana ha estado trabajando con los directivos de Financiera y Minera (Grupo Italcementi). Se trata de un grupo empresarial especializado en cemento, hormigón, árido, morteros secos y morteros especiales. En 1994 fusionó sus actividades en Andalucía (donde posee una posición predominante) con Cementos Rezola (líder en la Zona Norte / País Vasco). Italcementi Group es el quinto productor de cemento del mundo, presente en 22 países de 4 continentes. Me ha encantado el estado de ánimo, a estas alturas de una temporada tan difícil, de los ejecutivos de FyM. Su Consejero Delegado y Director General, Fabrizio Pedetta, me ha dado una impresión magnífica, la de un líder empresarial directo, claro, convencido de los valores de la compañía (un equilibrio entre el crecimiento económico, la protección del entorno y la responsabilidad) y que está centrado en el compromiso y la confianza como grandes intangibles de gestión. Él y su DRH, Juan Bueno (como diría D. Antonio Machado, “bueno, en el buen sentido de la palabra bueno”) han hecho una presentación dinámica y muy audiovisual sobre uno de sus grandes retos para la 2009-2010: fomentar el Desarrollo Organizativo de la empresa a través de un ambicioso programa en el que los miembros del comité de dirección sean los “coaches” de sus colaboradores directos. Un programa que combina sesiones cara a cara, textos y presentaciones, que han denominado “Avanzamos juntos”.

He tenido el privilegio de compartir con ellos la primera sesión en lo que vendría a ser la conferencia inaugural del programa. En términos de contexto general (he preferido en esta primera no entrar en el método del coaching), les he hablado de dos ideas principales. Del propósito de las organizaciones, que no es maximizar el beneficio (como quiso hacernos creer erróneamente Milton Friedman) sino sobrevivir. Según la ley de Revans (padre del ‘action learning’): “La supervivencia de un organismo depende de que su tasa de cambio sea mayor que la del entorno”. Las empresas sólo pueden sobrevivir si aprenden rápidamente, más rápido que su entorno. Las tentaciones inmovilistas (neotayloristas) hipotecan gravemente el futuro. El management humanista no sólo es el conveniente, sino el más rentable. La segunda idea es el enorme peso del clima laboral (que es casi el 50% de los resultados) y el deterioro en el clima de los jefes tóxicos, que desgraciadamente son más de un tercio del total de jefes en nuestro país (los buenos líderes son apenas uno/a de cada seis). No se puede ser “jefe tóxico” y coach a la vez. Por tanto, FyM ha preferido, respecto a la alternativa de utilizar coaches externos (menos arriesgada y más “barata” en términos de tiempo y esfuerzo organizativo) avanzar juntos dotando a los miembros de su comité de dirección de herramientas de coaching para que actúen como facilitadores de desarrollo directamente. Mayor riesgo, mayor rentabilidad potencial. Me parece una idea estupenda.

Suelo insistir que en esta crisis hay ganadores y perdedores. Una apuesta de tal calibre, apoyada explícitamente por el CEO, ha de ser necesariamente ganadora. Convertirá a FyM en una organización más innovadora, más comprometida, con mayor confianza interna y que aprende más rápidamente que sus competidores. La fortuna ayuda a los audaces.

Hoy mi recuerdo al escritor Frank McCourt, fallecido de melanoma. Nació en Brooklyn en 1930, en la gran depresión, y marchó a los 4 años a la depauperada Irlanda. A los 17 regresó a Nueva York para hacerse profesor, lo que literalmente le salvó la vida. Cautivó a sus alumnos con fascinantes historias, y así ganó él mismo dignidad y autoestima. A los 66 años publicó Las cenizas de Ángela, el relato de su “infancia miserable irlandesa”, que obtuvo el Pulitzer de 1997, vendió seis millones de copias, fue traducido a 27 lenguas y llevado por Alan Parker a la gran pantalla de forma magistral. Después escribió Lo es (It) y el que es mi preferido, El profesor (The teacher man). Recuerdo en un Programa de Desarrollo a profesores de la Universidad de Alcalá de Henares que utilicé fragmentos de este texto para mostrar, desde la ironía, el impagable valor de la docencia. Tenemos que estarle muy agradecido a Frank McCourt, a su capacidad de narrar lo que le había pasado en la vida (una vida terriblemente difícil) y de liberarse de sus problemas a través de la escritura y la enseñanza.

En otro orden de cosas (o tal vez no), ayer Pep Guardiola dio la primera rueda de prensa de la temporada. 45 minutos, 39 preguntas, 4 días preparándola. ¿Por qué prescindir de Samuel Eto’o, el máximo goleador, el autor del primero en la final de la Champions? “Entiendo que se busque los porqués porque se trata de un futbolista maravilloso. No hay una razón deportiva ni de carácter. Es una cuestión de feeling, de sensaciones”. Guardia piensa (o mejor, siente) que, a pesar de los pesares, Etoo es tóxico para el vestuario blaugrana. Y como coach, prescinde de él “No hay razones futbolísticas. Uno de los motivos por los que conseguimos el triplete es Eto’o. En los cinco años que ha estado en el Barça, cuando él ha estado bien, el equipo ha ganado y cuando Eto’o no ha estado bien, las cosas han sido más difíciles”. “Tampoco existen razones de comportamiento. Él tiene su carácter y yo no estoy aquí para cambiar la personalidad de nadie, pero sí tengo que decidir con quién quiero trabajar”. Y añadió Guardiola: “Después de los trofeos tenemos que cambiar el vestuario. Es lo que dice mi experiencia y siento que es lo mejor para el Barcelona”. Un coach valiente. Efectivamente, cuando se va ganando es cuando uno ha de tener el coraje de ser capaz de cambiar.

lunes, 20 de julio de 2009

Estamos huérfanos de sueños

Jornada de reuniones comerciales: con el DRH de una tecnológica, un profesional ligado al negocio, que ha sabido solventar la crisis de la empresa y ahora anticipa el desarrollo organizativo de ésta desde un planteamiento netamente estratégico; con una gran coach de comunicación, con la que estamos preparando actividades en común para la nueva temporada; con un antiguo jefe, con el que, durante el almuerzo, hemos repasado la situación actual; con mi gran amigo Alan da Silva y la directora de India Consulting, una profesional de gran valía, para avanzar en temas Cross Borders; con Fernando Riaño (Barclays) y nuestro compañero de Eurotalent Nacho García. Fernando Riaño es una de las personas más excepcionales que conozco. Posee una determinación, serenidad, autoconfianza, espíritu de cooperación y de superación que nos sirve de guía a todos nosotros. Cada vez que converso con él aprendo un montón y me oxigeno como ser humano.

Hoy se han cumplido seis meses del inicio de la presidencia de Barack Obama y cuarenta años de la llegada del hombre a la Luna. El 12 de septiembre de 1962, John Fizgerald Kennedy pronunció un histórico discurso en Houston, Texas, en el que aseguró que EEUU llegaría a la Luna antes de que acabara la década: “Elegimos ir a la Luna en esta década no porque sea fácil, sino porque es difícil; porque esta meta servirá para canalizar la mejor de nuestras energías y capacidades, porque el desafío es uno que estamos dispuestos a aceptar, que no estamos dispuestos a posponer y que tenemos la intención de ganar”; “Hace muchos años, le preguntaron al gran explorador británico George Mallory, antes de que muriera en el Everest, por qué quería alcanzar esta cumbre. Él contestó: “Porque está ahí”. Pues bien, el espacio está ahí, y lo vamos a escalar, y la Luna y los planetas están ahí, y nuevas esperanzas para el conocimiento, y la paz están ahí. Y por eso, rogamos a Dios que nos bendiga al iniciar la aventura más grande y peligrosa en la que jamás se ha embarcado el hombre”.

Como todos sabemos, Kennedy, que lanzó este reto en el segundo año de su presidencia, fue asesinado un año después (22 de septiembre de 1963) en Dallas, Texas. Y con él, “el sueño americano”. Sus sucesores (Lyndon B. Johnson, Richard Nixon, Gerald Ford, Jimmy Carter, Ronald Reagan, George Bush, Bill Clinton, George W. Bush) no propusieron un desafío similar. Y por ello sorprende (y desilusiona en gran medida) que en 40 años el ser humano no haya realizado nada parecido. La tecnología del Apolo 11 era menor que la que tiene cualquiera de nuestras lavadoras; las posibilidades de éxito eran de apenas el 50%. Sin embargo, el mundo pudo comprobar cómo Armstrong, Collins y Aldrin alunizaron en la bella Selene. Cuatro décadas después, “Moonwalk” (el paseo por la luna) es un paso de baile del difunto y genial Michael Jackson.

A Obama, que podría representar de nuevo el “sueño americano”, que ganó las elecciones con una simbología integradora de Abraham Lincoln y representa una ilusión similar a la que generó JFK, de momento le toca hacer de Franklin Delano Roosevelt ante una crisis sin precedentes desde 1929. Y se plantea “preguntar a la ciudadanía” si la NASA debería avanzar en la carrera hacia Marte. Un líder debe marcar la pauta, hacer lo que conviene, no tratar de ser popular respondiendo a lo que la gente quiere (o dice que quiere).

Y aquí en España, la celebración (en la 1) se convirtió en un homenaje… a Jesús Hermida. Numerosos periodistas manifestaron su “envidia” por que el veterano reportero retransmitiera este evento hace 40 años, y poco más. Un tiempo de nostalgia y añoranza, de melancolía ("uno es viejo cuando sus añoranzas superan a sus sueños", John Barrymore), sin reflexión, sin aprendizaje, sin retos para el futuro. Estuve alternando este programa tan tristón con el (discreto) debut del Real Madrid por tierras irlandesas. Ninguno de los dos me dio motivos para la esperanza.

Necesitamos proyectos ilusionantes, respecto a la educación (que vive un momento deplorable), a la justicia (lenta, farragosa, hiperpolitizada), a la sanidad, al mercado laboral (profundamente dual e injusto), al emprendizaje… Un gran desafío que muestre un futuro esperanzador en el que canalizar nuestras energías, como propuso Kennedy. Sin proyecto, sólo nos repartimos miserias.

domingo, 19 de julio de 2009

Pensar sin certezas

Ayer 18 de julio, Nelson Mandela cumplió 91 años. Muchas organizaciones han pedido que esa fecha se convierta en el “Mandela day” y todos hagan 67 minutos (uno por cada año de activismo social de Mandela) de actividad para los demás. Me parece una buena idea.

He leído estos días Pensar sin certezas. Montaigne y el arte de conversar, del profesor de la universidad de Sevilla Jesús Navarro Reyes. Los Ensayos de Montaigne son nucleares para el diálogo humanista. Se oponen, por el método al cartesianismo (“Pienso, luego existo”). Y son diametralmente opuestos, por su carácter ético, al maquiavelismo (“El fin justifica los medios”). La virtud como elección. “La conversación es, por lo tanto, el ámbito en el que el texto especular va desarrollándose, abriendo la posibilidad de tomar consciencia de uno mismo como sujeto.”

Un buen ejemplo de este tipo de conversaciones (bien diferente del de los contertulios en posesión absoluta de la verdad) es la del periodista argentino Jorge Halperín con el economista John Kenneth Galbraith en el libro Estados Unidos y el fin de la hegemonía. Galbraith es el heredero natural de Keynes, asesor de cuatro presidentes de EEUU (Roosevelt, Kennedy, Johnson y Clinton). Hoy en día todos los gobiernos, conservadores o socialistas, aplican el keynesianismo en mejor o peor medida. Galbraith siempre ha defendido la importancia de la ideología, pero no parece que los tiempos corran a su favor.

El deporte español sigue dándonos muchísimas alegrías. Alberto Contador ya es maillot amarillo en el Tour de Francia. En moto GP, siete pilotos españoles en el podio. En el mundial de natación en Roma, plata para el equipo de sincronizada. Y Rafa Nadal vuelve a los entrenamientos. Seguimos en la “edad de oro”.

sábado, 18 de julio de 2009

Coaching y flexiseguridad

Sábado de verano en Calafell. Playa, piscina y paseos de más de una hora por el marítimo de esta localidad catalana.

Leo en Expansión & Empleo si ¿Será España un país ‘flexiseguro’? Beatriz Elías se refiere al concepto que triunfa en Dinamarca (con una tasa de desempleo que no llega al 5%) y que se inició en la década de los 90 y que otorga mayor flexibilidad a la empresa y mayor empleabilidad a los profesionales (a través de fórmulas de desarrollo). El modelo es magnífico, pero requiere en nuestro país (tan dual, con 11 millones de fijos fijísimos, inamovibles y 7 millones de temporales, la mayor tasa de temporalidad de Europa) de una profunda transformación. Por ello, algunos insistimos que, más allá de un cambio de modelo productivo, necesitamos un cambio de modelo directivo. Vemos pocas “learning organizations” y muchas compañías rígidas, inamovibles, esclerotizadas, donde se hacen las cosas “como siempre se han hecho”.

En el mismo suplemento, Antonio Peñalver trata en Cine de Gestión de Harry Potter y la magia del Liderazgo y Santiago Álvarez de Mon sobre el coaching, “el arte de crecer”. En él establece diez paralelismos entre el coaching deportivo y el empresarial:
1. El olfato del coach para detectar el talento de su coachee.
2. Perfecto y flexible adaptación al estilo de cada profesional.
3. Suelen ir al grano, a la acción, con frases cortas.
4. Práctica, práctica, práctica.
5. Relación natural y amable con los frecuentes errores cometidos.
6. El coach es íntegro y honesto, un tipo de fiar.
7. Los elogios tienen más que ver con el esfuerzo que con el talento.
8. Se trabajan valores indispensables para la vida.
9. El coach detiene el reloj, para sus manecillas y ata a su alumno al presente.
10. Coaching no es una ciencia, sino un arte. Es una conversación entre dos personas.

Magnífica reflexión de uno de nuestros grandes pensadores. Para un servidor, el coaching (como desarrollo del management) es ciencia, arte y sobre todo ética. Para la flexiseguirdad, es insustituible.

Y en Cinco Días, Pierre Paradis (DG de HR Access) escribe sobre Pep Guardiola como Director de RRHH:
“Cuando una persona se hace cargo de un equipo humano que atraviesa el peor bache de su historia y, casi sin cambiar nada, logra que ese mismo grupo viva los mejores momentos de más de un siglo de existencia, tenemos la obligación de felicitar, celebrar con él (si se puede) y, por supuesto, tomar nota para aprender.
Ya ha pasado un tiempo y ya se ha dicho todo lo posible sobre los protagonistas, sobre la historia futbolística y sobre la épica de este Barça. Los que nos dedicamos a esto de los recursos humanos deberíamos, además, entender y aplicar esa gestión impecable que ha convertido un grupo de jóvenes desunidos en un equipo armónico y altamente productivo.
Una de las enseñanzas de este Barça que se puede extrapolar al entorno empresarial es que, sabiendo motivar y gestionando bien el talento, nos encontraremos con que las personas que se han formado en la casa aportan unos valores determinantes para el éxito o el fracaso de una empresa o equipo.
En deporte es bueno aprender en caliente. Antes de que nos olvidemos de Pep Guardiola y su buen hacer, como ya nos hemos olvidado de otros que también demostraron su capacidad de liderazgo y nos dieron lecciones magistrales de cómo hacer equipo. Es el caso de Pepu Hernández en el ámbito del baloncesto o de Luis Aragonés con la selección española de fútbol, hace apenas un año.
¿Qué más podemos y debemos aprender de Pep? Muchas cosas elementales, como que la gente debe confiar en sí misma y en sus compañeros, que hay que dar libertad para que cada uno haga lo que mejor sabe, que hay que tener paciencia (no siempre estamos en nuestro mejor momento), que merece la pena invertir en nuestra cantera y que cuando la gente se siente parte integrante e importante es muchísimo más productiva.
Según Guardiola, y a pesar de su tremenda humildad hemos de creerle, él no hubiese podido conseguir nada sin su gente. Y creo que es cierto. Un grupo que se siente valorado y cuenta con la apuesta decidida de su entrenador es garantía de entusiasmo y motivación. En el fútbol y fuera de él.
Lo demás es fácil, que los profesionales salgan a la cancha y demuestren todo lo que saben. Y que se diviertan, que para eso, como dijo el ahora director general del Real Madrid, Jorge Valdano, "esto no es más que un juego". Y está bien darle al resto de los trabajos un poco de la soltura y la alegría de un juego, sobre todo en días como éstos, aprovechando el contagio de los campeones.
Sería un error pensar que nuestro trabajo nunca podrá motivarnos tanto como el suyo a un deportista de élite. El ser humano es raro y la realidad demuestra que hay gente más entusiasmada con empleos mucho más rutinarios e infinitamente peor pagados. Sobre todo si están dirigidos por entrenadores (o jefes) obsesionados por ganar como José Mourinho o el tristemente célebre Bilardo, que quieren pisar a los contrarios. Es legítimo que un equipo, o una empresa, sólo piense en ganar. Pero han de saber que entonces nunca tendrán un Barça.”

Guardiola, modelo de Liderazgo. Más que un DRH, un gran coach. Sí, se puede…

viernes, 17 de julio de 2009

Consumering

Minivacaciones en Calafell. He estado trabajando esta mañana en casa y nos hemos ido en el AVE a Camp de Tarragona mi hija Zoe, mi hermana Cristina y mi cuñado Carlos. Allí en la playa estaban esperándonos mis padres y mis sobrinas.

He estado repasando en el tren Consumering, de Javier Rovira, con ánimo de utilizar sus ideas para la estrategia de Eurotalent de la próxima temporada. Javier Rovira, profesor de marketing de ESIC Business & Marketing School, es uno de los grandes especialistas de la disciplina en nuestro país. Su última obra está avalada por el gurú Philip Kotler, por los presidentes de L’Oreal (Luis del Valle), Unilever (José Mª Vilas) y AECOC (Juan José Guibelalde), por los DG de Dell (Gabriel Cerrada) y ESIC (Simón Reyes Martínez Córdova) y por los directores de marketing de Iberia, Grupo Popular, Digital +, Chrysler o Google. En sus 250 páginas, tras mostrarnos las principales tendencias (“Este mundo cambia, rápido y sin vuelta atrás), apuesta por el cliente como auténtico rey: los consumidores quieren identidad, libertad, vivencias intensas y máximo rendimiento. En esas circunstancias, el mercado rompe los principios del marketing tradicional y CEO se convierte en “Confirmación de la Estupidez Organizativa”. La tarea más importante es la diferenciación (lo que Michael Porter llama “singularidad”). ¿Qué es lo que cliente quiere y necesita? Siguiendo al profesor Javier Rovira:
- Saber que existes: Notoriedad
- Que le gustes: hacerle una propuesta de valor emocional, funcional y relacional diferente y diferencial.
- Que pueda pagarlo, sin le gusta y lo quiere.
- Que pueda compartirlo con quien quiera.
- Que pueda dar su opinión donde, cuando y a quien quiera.

El Consumering lo define Javier Rovira como “la orientación empresarial al consumidor final con el propósito de establecer una asociación recíproca de intereses, reconocida o no por ambas partes, con el que aquél obtenga la satisfacción de sus necesidades funcionales, emocionales y relacionales, y la empresa los objetivos de rentabilidad estratégicos de su plan de negocio, y con el que el uso y poder sobre las herramientas tradicionales se cede al consumidor final”. En definitiva, es “partnership de beneficio mutuo” mas “empowerment al consumidor final”.

En este nuevo mundo, competimos por “espacios de marca”, no segmentamos. Determinamos el precio no desde los costes, los márgenes y los descuentos, sino de manera ascendente (precio asequible de una marca más aderezos, como comprar un café en Starbucks).. Las promociones no son necesarias y cada uno tiene su propia distribución para dominar su estrategia. Todo se comunica, no bidimensionalmente (oído-vista) sino con los cinco sentidos (estímulos) y los consumidores se diferencian por el grado de afiliación (involucración, respuesta, feedback) y de compromiso (volumen de compra). Lo esencial es la marca (no brand, no business): espíritu, posicionamiento, reputación, confianza, grados de libertad…La marca es de las personas.

Gracias, Javier, por un concepto tan poderoso y que nos puede hacer tanto bien. Creo que el libro ya está en segunda edición y merece el reconocimiento que está teniendo.

jueves, 16 de julio de 2009

Sala, Milenium, Barcelona

Puente aéreo a Barcelona de las 8 de la mañana. Al llegar a la ciudad condal, hablo con Sebastià Castells, gerente de AEDIPE Catalunya, que me comenta el programa predefinitivo del Congreso Internacional de Dirección de Personas que tendrá lugar del 22 al 24 de octubre en Port Aventura. Tiene toda la pinta de que será uno de los mejores de todos los tiempos.

Leo en el avión matinal la entrevista de la contraportada de El País a Xavier Sala i Martin, Catedrático de Economía de la Universidad de Columbia y Presidente de la Comisión Económica del Barça, que ha intervenido en el Encuentro Financiero Internacional de Caja Madrid. A Sala le preocupa que “cuando coinciden crisis y pánico (como en el pasado otoño), tendemos a olvidar lo aprendido. Por ejemplo, lo malos que son los déficit. Y en la UE y en EEUU estamos en unos déficit insostenibles. Pasamos del problema de la crisis al de la deuda, y lo malo de la deuda es que se tiene que pagar”. Un desempleo del 20% significa, según este economista, que cuatro de cada cinco van a seguir trabajando. Pero se consume y se invierte menos por razones psicológicas, de pesimismo y malestar. “Por eso es importante el liderazgo, para que la gente no funcione guiada por el miedo.” El liderazgo es, en esencia, “decir la verdad y hacer lo que es necesario”. Por ello, hace falta “un plan. Se han aprobado medidas sin coherencia intelectual entre ellas y eso es un error. Zapatero tenía que haber presentado un plan integral que diera la impresión de que sabía lo que hacía”. Para que el 20% que está en paro vuelva al sistema productivo, “yo ligaría el subsidio a que el parado se reciclara. Dejaría de llamarlo subsidio y lo llamaría, no sé, 18 meses de clases, no de paro. Un año y medio aprendiendo, lo que sea: Excel, trabajo bancario, a ser camarero, lo que sea… todo menos pensar que se va a volver a la construcción. El mundo de 2006 ha desparecido. Todo ha cambiado. Hay que ir a la flexiseguridad, a proteger al trabajador, no al puesto de trabajo. Ahí está Dinamarca, en plena crisis, con un 4% de desempleo”. Efectivamente. Liderazgo, Estrategia, Aprendizaje, Empleabilidad. Por ahí deberíamos ir.

Por la tarde, ya en Madrid, Cine Fórum organizado por APD con la película Milenium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres, patrocinado por Creade Lee Hecht Harrison. La sala del Cinesa Proyecciones, completamente llena (las invitaciones se agotaron en día y medio). Antes de la película, Enrique Sánchez de León (DG de APD) ha puesto en contexto la exitosa trilogía de Stieg Larsson y la película de la primera parte, un servidor ha conectado estos “Hombres que no amaban a las mujeres” (Misóginos) con “Los hombres que no amaban a sus empresas” porque hipotecan su futuro y las claves del éxito de Milenium: un estilo periodístico (fresco, ágil, valiente) y el submundo violento y maltratador en la Suecia desarrollada, limpia t solidaria. Nekane Rodríguez (DG de Creade Lee Hecht Harrison) ha partido de la idea de que “lo contrario del amor no es el odio, sino el miedo” y ha invitado a los asistentes a reflexionar sobre la:

- Libertad de elección: Como ante determinadas circunstancias y presiones cada uno decide responder, Lisbeth ante las agresiones a su madre decide matar, Harriet , huir y Mikael ser fiel a sus principios y deja el periódico.
- Sobre la importancia de la confianza y el perdón en la reacción de Lisbeth con su madre
- Sobre el liderazgo y el legado, al igual que en la educación en el liderazgo el legado es la base fundamental , aquí sobre como el hijo decide ser peor que el padre.
- Sobre la necedad entendida como no saber cosas que alguien debería saber, como la mujer del asesino y la madre.
- Me quedo con la frase de Lisbeth ante el asesino y en la conversación con Mikael en la que dice: "lo ves como victima cuando era verdugo", creo que el victimismo que tienen hoy las empresas y las personas frente a las circunstancias es enorme.
- Con las interpretaciones de la misma realidad, entendido como Henrik Vanger entiende las flores que recibe cuando la idea con la que son enviadas es completamente diferente.
- Sobre la importancia de todas estas variables en que no haya una visión común en las compañías y los consejeros luchen solo por sus intereses personales.
- Sobre el miedo que paraliza o el miedo que moviliza a mejorar.
- Sobre el Talento oculto en imágenes o talantes no adecuados a los patrones convencionales.

Me encantan estas iniciativas de Responsabilidad Social (Responsabilidad Cultural) para la ciudadanía. APD organizará el Cine Fórum sobre la segunda parte de Milenium (La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina) el 21 de octubre.

miércoles, 15 de julio de 2009

Buika, Saramago y los empreñadores

Primera sesión de coaching a un estupendo directivo en Sevilla. Tres horas como espejo de un ejecutivo consciente de que se encuentra en una encrucijada vital. Ni se imagina lo bien que le van a venir estos seis meses de desarrollo personalizado.

Hoy me han dado la magnífica noticia de que vamos a trabajar con una de las más grandes compañías españolas, líder absoluto en su sector. Es la primera vez en 22 años de consultoría que trabajo para ellos, lo que me llena de placer. Y empezamos en septiembre, nada menos.

Vuelta en AVE desde Sevilla. Ayer compré (de hecho, me encontró a mí al salir de las escaleras mecánicas de la FNAC) la edición especial de Niña de Fuego, de la cantante Buika. Todo un descubrimiento. Concha Buika es una deliciosa cantante de flamenco y jazz (“Jazz is it was; Flamenco as it can be”, ha escrito de ella The New York Times) nacida en Palma de Mallorca de familia guineana, amante de la copla y con tres maravillosos discos: Buika, La niña Lola y Niña de Fuego. Pura magia. La edición que compré ayer incluye dos CDs (Niña de Fuego y Aquí hay amor), (con una versión de Volver en directo espectacular) un poemario y fotos. En su web oficial (www.buika.net) podemos leer pensamientos memorables, como “Artista no es el que canta o pinta, sino el que hace de su vida una obra de arte”. Maravilloso.

Eduardo Martínez Rico, este gran amigo escritor y periodista, me manda su artículo publicado ayer en El Norte de Castilla, El escritor profeta: “Hace poco tuve la oportunidad de oír una conferencia de José Saramago. Me apetecía mucho escucharlo en directo; no lo hacía desde antes de su premio Nóbel, cuando fui a la presentación de su libro 'Viaje a Portugal' en la facultad de Filosofía y Letras de la Complutense, donde estudié. Me acuerdo que me dieron un folleto de esa presentación, a la entrada del metro. Saramago era un escritor bastante menos famoso que ahora, pero ya había publicado muchos libros y era prestigioso.
Yo había hojeado, que no leído, 'La balsa de piedra', y acababa de comprar precisamente 'El evangelio según Jesucristo', que había levantado una gran polvareda en Portugal. Era un escritor distinto, imaginativo, profético y con un gran aspecto de sabio y de hombre bueno, con el ceño siempre fruncido, como enfadado con el mundo.
Siempre recuerdo que aquel Paraninfo de la Facultad de Filosofía y Letras estaba vacío, que se podía contar con los dedos de las manos a los asistentes, y cómo cambió eso cuando ganó el Nóbel.
Me acuerdo que después de su presentación de 'Viaje a Portugal ' hubo una ronda de preguntas. Yo le pregunté por qué Viaje a Portugal y no Viaje por Portugal. No recuerdo lo que me contestó, pero creo que le gustó la pregunta. Tenía en la memoria el Viaje a la Alcarria, de Cela, y el mismo Saramago en su intervención citó los viajes de Cela y lo importantes que habían sido para su libro.
Saramago pertenece a un tipo de escritor que si no lo remediamos puede morir con él. No lo conozco en su vida privada, pero la impresión que da es la de un hombre libre, que piensa lo que dice y que ha colocado la literatura y el pensamiento, los grandes ideales, por encima de él, como algo que le sirve para vivir y que él defiende siempre. Es el escritor-conciencia, el escritor-sabio, que sabe que se puede equivocar pero que proclama lo que cree que debe proclamar.
Vivimos en tiempos peligrosos en los que el escritor se ha convertido ya en un bien de consumo. El libro es como cualquier otro producto, y el escritor una fábrica de productos. Pero la literatura, por su propia esencia, vive de, por y para el ser humano. Se sirve del hombre y sirve al hombre. El que los libros se compren y se vendan forma parte de otra lógica, y está muy bien. El escritor debe asumir el juego del mercado, del dinero, etc. Pero el escritor, por ser quién es, por haberse especializado en este campo, lo cual puede sonar mal pero se entiende bien, tiene la obligación de decir y recordar lo que otros no ven, porque no lo perciben o porque no quieren hacerlo.
La figura de Saramago, ya de ochenta y muchos años, está llena de venerabilidad. Sólo su presencia significa algo particular, mucho, y llena de respeto a los que la tienen delante. Sus palabras, a veces desenfadadas y ligeras, tienen de vez en cuando cargas de profundidad poderosas. Si las dijera otro sonarían diferente, pero baste que las diga Saramago para que cobren una gran dimensión.
El otro día que le escuché dijo, por ejemplo, que «las palabras no son inocuas», llamando a la responsabilidad de los que trabajan en los medios de comunicación. Por supuesto, y más todavía, pero de distinta manera, esto vale para un escritor. Todos debemos medir nuestras palabras, seleccionarlas bien, apuntar bien, y todos sabemos lo difícil que es esto. Con qué frecuencia decimos lo que no queremos decir, porque es complicado acertar con la medida exacta.”

Sí, las palabras no son inocuas y el compromiso se demuestra día a día. De eso va emprender. Joan Elías (Lovework) me envía de su blog Emprender en positivo: “Una de las alternativas para salir de la crisis es, literalmente, emprender. Es decir, crear un negocio propio. Muchas personas hemos visto en esta alternativa, una puerta para cruzar el umbral de trabajar para otros a trabajar para uno mismo.
En el pasado era una utopía para mucha gente por la falta de oportunidades y recursos. Hoy en día, oportunidades y recursos los hay por todas partes. Los Ayuntamientos de todas las ciudades tienen cursos, ayudas y dan facilidades para poder hacerlo. Incluso las organizaciones empresariales y los sindicatos lo hacen. Sin embargo, parece que en el futuro, la mayoría quiere trabajar para otros y si puede ser para el Estado, mejor. Las últimas encuestan manejaban datos claros sobre el deseo (en más del 60%) de la población joven, de ser funcionario.
En un principio, da la impresión que trabajar para el Estado es mucho más seguro que en una empresa propia y por supuesto (tal como están las cosas) en una multinacional. Sin embargo, emprender (como metáfora de una actitud) también puede ser una buena alternativa para encontrar trabajo (propio o ajeno). Utilizando este concepto, las actitudes frente a la vida podrían resumirse en dos: los emprendedores y los “empreñadores”.
Por una parte tendríamos los emprendedores en actitud. Es decir, aquellos que trabajando para si mismos o para otros, buscan en su labor diaria la idea que les permita tirar hacia delante, proponer nuevos proyectos y solucionar viejos conflictos. No importa si el negocio es suyo o no. Ellos están en el negocio de la colaboración, el compromiso y la integridad.
Por otra parte tendríamos a los “empreñadores”. Gente que trabajando para ellos (los hay) o para los demás (los hay a capazos) están frenando iniciativas, creando mal rollo y quejándose siempre de que alguien (que no son ellos) generan conflictos imposibles de solucionar.
El “empreñador”, el molestoso, el quejica, el tocanarices está por todas partes. Hay emprendedores que cuando se vuelven empresarios se convierten en ellos. Hay empleados que cuando tienen una oportunidad, se esconden detrás de alguna mesa para ejercer y otros, que nacieron así, no saben hacer otra cosa que soplar en contra de todo.
Veo un nuevo negocio: comercializar espejos que respondan a la pregunta: espejito, espejito, ¿yo que soy, emprendedor o “empreñador”?”

¿Se puede reconvertir a un “empreñador” en emprendedor? Sí, por supuesto que sí… si quiere. Sólo si quiere (“When there is a will, there is a way”, según el dicho). Si no, no hay nada que hacer (una lección de humildad para los coaches de corazón).
Rodéate de emprendedores (por cuenta ajena o propia) y no de “empreñadores”, quejicas tóxicos sin remedio. Protagonistas, no víctimistas. No hay otra forma de disfrutar de la vida (con “empreñadores” no se pueden hacer obras de arte) y hacer algo útil por la comunidad.

martes, 14 de julio de 2009

Sevilla, balcón de Sócrates


Celebro el 14 de julio, la toma de la Bastilla, con un AVE a Sevilla. Voy escuchando sendos CDs de dos cantantes a las que admiro mucho, los “grandes éxitos” de Rosana y “Lo mejor de tu vida” de Tamara. Preciosos. Me quedo con una maravillosa , muy jazzística, versión de Tamara de una canción compuesta por Armando Manzanedo que popularizara la gran Rocío Durcal, “Cómo han pasado los años”.

Cómo han pasado los años
cómo cambiaron las cosas
y aquí estamos lado a lado
como dos enamorados
como la primera vez.
Cómo han pasado los años
qué mundo tan diferente
y aquí estamos frente a frente
como dos adolescentes
que se miran sin hablar.
Si parece que fue anoche
que bailamos abrazados
y juramos un te quiero
que nos dimos por entero
y en secreto murmuramos
nada nos va a separar
Cómo han pasado los años
las vueltas que dio la vida
nuestro amor siguió creciendo
y con el nos fue envolviendo
Habrán pasado los años
pero el tiempo no ha podido
hacer que pase lo nuestro.
Si parece que fue anoche
que bailamos abrazados
y juramos un te quiero
que nos dimos por entero
y en secreto murmuramos
nada nosva a separar.
Cómo han pasado los años
las vueltas que dio la vida
nuestro amor siguió creciendo
y con el nos fue envolviendo
Habrán pasado los años
pero el tiempo no ha podido
hacer que pase lo nuestro.


Leo entretanto El balcón de Sócrates, de José María Barrio, profesor de Antropología Pedagógica de la Universidad Complutense, considerado una de las figuras de la actual filosofía de la educación. La tesis que presenta en esta obra es muy clara: es imposible educar desde la actitud de relativismo escéptico que domina el actual contexto cultural europeo. Hemos de volver al diálogo significativo, al arte de la mayéutica, al pensamiento de Sócrates y Aristóteles. “La educación se produce en el diálogo –esto ya lo sabemos desde Sócrates- pero éste no surge únicamente de hablar el mismo lenguaje, sino sobre todo de hablar de lo mismo. Sin embargo, “la palabra ya no es un instrumento para descubrir la realidad y su relieve –lo bueno, lo justo, lo bello- sino para manipularla y para dominar a los demás”. El nihilismo postmodermno y postilustrado desactiva las fuerzas de una cultura que amenaza desmoronarse al dejar “sin sentido” la pregunta por el sentido y el anhelo de trascendencia. El profesor Barrio nos propone actualizar la convergencia aristotélica entre ética, economía y política. “La amistad es una virtud, o algo acompañado de virtud, y además es necesario para la vida”. Qué distinto del individualismo imperante. “Lo propio de la política es emprender actividades en común, y sobre todo una: el diálogo”. Efectivamente, sin verdad no hay paideia, ni praxis, ni ethos.

Estoy con José Mª Barrio: desde el nihilismo banal, sólo queda hueco para el espectáculo. Sin embargo, hay esperanza. El autor cita al maestro Laín Entralgo: “la relación educativa es una dual y conjunta posesión de la verdad y de sí mismo: Enseñando el maestro y aprendiendo el discípulo, uno y otro aprenden a convivir en la verdad y en una personal, compartida y mutuamente donadora posesión de sí (…) Sólo aquél que a través de esa chispa en la mirada del discípulo ha llegado a sentir tenuemente en su propia alma esa sutil, fugaz y amenazada impresión de eternidad, sólo ese -os lo aseguro- sabe con personal certeza lo que de veras es la vocación de enseñar”. Y concluye Barrio: “Hacer algo por otro es más importante que cambiar el mundo. Quizá, en el fondo, no hay otra forma que lograr un cambio en el mundo que realmente valga la pena”.

En Sevilla, la ciudad que aparece en más óperas de la historia, comienzo mi personal viaje por los “1.000 sitios que ver (o revisitar, en muchos casos) antes de morir”. Tras la jornada (cierra a las 20.30 horas), decido encaminarme al Museo de Bellas Artes, el mejor museo de Andalucía y una de los dos mejores pinacotecas del país. Desde la Giralda, el taxi me lleva junto a los Reales Alcázares por los jardines de María Luisa (pasando por la universidad, antigua fábrica de tabacos) hacia el Guadalquivir, por el paseo de Colón (Torre del oro, Plaza de toros de la Maestranza) hasta la plaza del museo, con un monumento a Murillo. Es el antiguo convento de la Merced Descalza fundado por San Pedro Nolasco en terrenos cedidos por el rey Fernando III tras conquistar Sevilla. Convertido en museo en la primera mitad del XIX con motivo de la desamortización, las aportaciones de grandes filántropos y la labor de la Junta de Andalucía (57 obras incorporadas en los últimos 15 años) lo han convertido en una gran pinacoteca, que se conserva magníficamente. Destaca la pintura y escultura sevillana del siglo XV y los grandes maestros del barroco sevillano, Valdés Leal, Bartolomé Esteban Murillo y Francisco Zurbarán (especialmente, San Hugo en el refectorio de los cartujos). También he disfrutado de los Velázquez, Goya, del retrato de Gustavo Adolfo Bécquer realizado por su hermano Valeriano, de las obras de Zuloaga

Desde el pasado 17 de junio y hasta el 13 de junio, el museo exhibe una exposición del Settecento veneciano. 51 obras de Antonio Palestra, Antonio Bellucci, Marco y Sebastiano Ricci, Gian Antonio Pellegrini, Rosalba Carriera, Jacopo Amigoni, Gian Battista Tiepolo, su hijo, Gian Domenico, Carlevarijs, Canaletto, Bellotto, Marieschi, Guardi, Cimaroli, Zuccarelli y Zais. Impresionante esta muestra de arte del siglo XVIII; procedente de una decena de museos italianos.

Con una temperatura mucho más benigna de lo habitual en el verano de la ciudad, me he encaminado por la calle Alfonso XII a la famosísima calle Sierpes (paradita por la librería Beta, en el número 25 de la calle, un antiguo teatro preciosamente conservado), hasta la Plaza de San Francisco, donde se encuentra el Ayuntamiento. De ahí por la Avenida de la Constitución, por donde circula el tranvía (y donde está la FNAC) hasta la Catedral.

Sevilla tiene un color especial. Como dice la canción:

Me da igual cantar en Sierpes que en la Plaza Nueva.
Pasear por esas callecitas tan estrechas.
Quiero ser un vagabundo más,
tapado por estrellas
que alumbran mi ciudad.

Me senté en una plaza llena de colores,
y aspiré el suave aroma que dejan las flores,
al amanecer.
Quiero ser un vagabundo más,
tapado por estrellas que alumbran mi ciudad.

Recorrer senderos del parque de María Luisa, y tirar
piropos que se eleven con la brisa
al amanecer.

Compartir en la noche un momento,
compartir en silencio
el deseo de vivir.

Y jugar
a ser paloma que cruza Triana,
ser jardín entre naranjos blancos de azahares.
Compartir en la noche un momento,
compartir en silencio
el deseo de vivir.

Me da igual cantar en Sierpes que en la Plaza Nueva."

Qué suerte tener tan cerca Sevilla.