Páginas vistas en total

domingo, 20 de diciembre de 2009

Aquí y ahora

¡Qué frío! Un día en que apetece quedarse en casa, bien calentito. No obstante, Zoe quería ir a ver Donde viven los monstruos, una película de Spike Jonze basado en el cuento de Maurice Sendak (nueve frases y varios dibujos) de 1963. La crítica la ha tratado fenomenal (Jordi Costa la ha considerado “de cinco estrellas” sobre cinco en Fotogramas), como un nuevo lenguaje del cine infantil. La única pega (de Costa): “No es fácil dilucidar si es una película infantil”. Bueno, pues no lo es. Los niños se aburren soberanamente y no se creen en ningún momento a un niño rebelde y maleducado con un disfraz cutre de gato que convive con unos “monstruos” (unos gigantes vestidos de peluche). Un fiasco. Nos hemos ido antes de que terminara la cinta. Para estas navidades, si queremos llevar a los niños al cine, mucho mejor Planet 51 o Lluvia de albóndigas, sin ninguna duda. Este Donde viven los monstruos es un petardo (debería habérmelo imaginado, porque Spike Jonze ha hecho Cómo ser John Malkovich y es guionista de los Jackass).

De la prensa del fin de semana, me ha interesado el artículo de Paz Álvarez en Cinco Días sobre ex políticos reconvertidos a profesores de escuelas de negocios (“son valorados por su experiencia, dotes de comunicación y agenda de contactos”, y cobran entre 150.000 y 300.000 euros al año). Javier Solana, a ESADE. José Borrell, Presidente del Instituto Universitario Europeo de Florencia. Curiosa relación entre política y “business schools”.

En Expansión & Empleo, Tamara Vázquez y Beatriz Elías comentan el tema del “outplacement”: Aquí el coste del despido (45 días por año trabajado, con un tope de 42 mensualidades) es uno de los más altos de la Unión Europea, pero como en otros países hay formación para la reconversión, ayuda a la creación de empresas y contribución para el desarrollo económico local, entre otros, hacen que el despido en realidad sea más elevado. “En Suecia, los convenios colectivo fijan el pago de una contribución económica dirigida a garantizar unos servicios mínimos de outplacement para los ex empleados. En Alemania el Estado financia el 50% del programa de recolocación contratado por la empresa, y en Francia las compañías están obligadas a practicar la recolocación interna o externa de sus profesionales sobresalientes, proporcionándoles asesoramiento laboral, el pago parcial de un salario, ayuda para los costes de traslado, apoyo formativo y para la creación de un negocio propio”. Tenemos, nos guste o no, la tasa de desempleo que nos merecemos: la de un país “tramposillo”, que resuelve a través de despidos colectivos (mucho más baratos), que prefiere darle el dinero al despedido en lugar de fomentar la empleabilidad. Ese “más vale pájaro en mano…” Pues pájaros tenemos. Pájaros en la cabeza.

En el mismo diario, el artículo de Montse Mateos y Tino Fernández sobre el “Cuarto sector” (las ONGs) y el “Cine de Gestión” de Montse sobre “Planet 51” y la “invasión de la diversidad” consecuencia de la globalización. Magnífico.

Y de hoy, además de la resaca del triunfo del Barça en el Mundial de clubes (para muchos de nosotros, siempre será la Copa Intercontinental), que es algo histórico, el artículo de Borja Vilaseca (extraordinario escritor y periodista) en El País Semanal: La impaciencia no sirve para nada. Hemos de disfrutar del momento presente. Borja nos regala un cuento oriental: “Cuenta una historia que el sabio Confucio animó a uno de sus discípulos a caminar por un bosque. Mientras el maestro paseaba distraídamente, silbando y observando los árboles y los pájaros con los que iba cruzándose por el camino, su acompañante parecía nervioso e inquieto. No tenía ni idea de adónde se dirigían. Harto de esperar, finalmente el discípulo rompió su silencio y le preguntó: “¿Adónde vamos?”. Y Confucio, con una amable sonrisa en su rostro, le contestó: ‘Ya estamos’.” Gracias, Borja, por recordarnos lo importante que es disfrutar del presente (que para eso es un presente, un regalo). Borja Vilaseca nos recomienda el libro ¡Despierte! de Anthony de Mello, la serie A dos metros bajo tierra (me la pediré para Reyes) y la canción Aquí y ahora de Coti (la he escuchado en Youtube y es preciosa):
Escúchame con atención
que lo tengo claro
yo nunca en la vida me había sentido
tan iluminado.
Como un gastado refrán
pasado de moda
quiero regalarte esta vieja canción
que compuse ahora.
No te preocupes amor
en mirar tan lejos
quizás sea en vano, quizás te tropieces
quizás no lleguemos.
Yo quiero tenerte mujer
empezando de cero
como una botella, como una guitarra,
como el sol al cielo.
Perdimos el tiempo en el pasado
los días que vienen
no han comenzado
pero nos queda el presente frente a frente
para querernos entre el medio de la gente.
Perdimos el tiempo en el pasado
los dias que vienen
no han comenzado;
aprovechemos que el futuro nos devora.
Esta tan claro que el lugar es aqui
y el momento ahora.
aquí y ahora (x3).
Y no te preocupes amor
si no hay remedio
y si lo tuviera quédate tranquila
ya lo encontraremos.
Como una vieja canción
pasada de moda,
quiero regalarte este verso de hoy
del aquí y ahora.
Perdimos el tiempo en el pasado
los días que vienen no han comenzado,
pero nos queda el presente frente a frente
para querernos entre el medio de la gente.
Perdimos el tiempo en el pasado
los días que vienen no han comenzado,
aprovechemos que el futuro nos devora.
Está tan claro que el lugar es aquí
y el momento ahora.
aquí y ahora (x3)
No te preocupes
(el lugar es aquí)
El momento es ahora
(el momento es ahora)
no te preocupes amor
(el lugar es aquí)
en mirar tan lejos
(el momento es ahora)
el lugar es aquí
(el lugar es aquí)
El momento es ahora
(el momento es ahora)
yo quiero tenerte mujer
(el lugar es aquí)
empezando de cero(el momento es ahora).

El año entrante, el 2010, será Xacobeo. El País Semanal ha dedicado 22 páginas a las novedades del Camino de Santiago para el año nuevo, a lo que el Camino significa, al Pórtico de la Gloria como gran relato… Un servidor tiene la inmensa fortuna de ir a Galicia con cierta frecuencia (varias veces al mes) y de haber reflexionado sobre el Camino de Santiago en la segunda parte de La sensación de fluidez, El Bosque del líder. En Galicia será el Congreso Internacional de AEDIPE en junio, el Congreso de APD en octubre y tantos y tantos eventos. El momento es ahora… y el lugar es Galicia.

2010 también será el año de Elena Anaya. Estrenará cuatro películas: Hierro, Habitación en Roma, Enemigo público nº 1 y Cairo Time. Es una de nuestras mejores actrices. Desde que la vi en Familia, de Fernando León de Aranoa, con Juan Luis Galiardo, me ha cautivado como profesional (África, Finisterre, Lágrimas negras, El invierno de las anjanas, Lucía y el sexo, Hable con ella, Rencor… me consta que ha hecho varias películas con Agustín Díaz Yanes: Sin noticias de Dios, Alatriste y Sólo quiero caminar, pero no me gusta su cine, y en la “aventura americana” de Van Helsing su actuación es muy breve). “Elenita” (como la llama cariñosamente Galiardo, por joven y menuda) está destinada a ser una de nuestras mejores actices.

El otro día me compré El Bulli. Historia de un sueño, un “catálogo audiovisual” de 1963 a 2009 dirigido por David Pujol. Es una serie de 9 capítulos, uno especial y una película (709 minutos) en 4 DVDs. Esta tarde he visto el primer capítulo, de 1963 a 1984. Sensacional. Nos cuenta los inicios del restaurante en Cala Montjoi (Roses), creado por el matrimonio Schilling (“el Bulli” hace referencia a los bulldogs que tenía la señora), la llegada de Juli Soler, la personalidad de Ferrán Adriá (un tipo normal de L’Hospitalet, según él mismo se define, al que le fue gustando la cocina, que aprende como una esponja y que tuvo la oportunidad de trabajar con los mejores chefs franceses). Espero verme toda la serie estas navidades.
“Comer bien alimenta el alma; ese es el motor de toda mi trayectoria en El Bulli” (Ferrán Adriá).
El secreto de “El Bulli” (Ferrán Adriá dixit) es la pasión. El mismo ingrediente clave del “Pep Team”. Pues a por ello.