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martes, 17 de noviembre de 2009

Directivos con marca y La buena crisis

Hoy he tenido "la buena suerte" de participar en una excelente jornada de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en Valencia, titulada Directivos con marca propia, frente a directivos con marca blanca. Cómo conseguir ser directivo con marca propia.

Un tema esencial el del “Personal branding”, como dicen los anglosajones. Desde que Tom Peters abriera la veda con el artículo de portada de Fast Company, “Una marca llamada Tú” en 1997, se ha avanzado mucho en el asunto. En esta crisis, sin embargo, la mayor parte de los directivos tienen “marca blanca” y no identidad reconocible y admirable.

He tenido el honor de abrir y presentar la jornada, y me he referido a la Elegancia Empresarial, algo de lo que estamos muy necesitados en estos tiempos de ansiedad e incertidumbre. Elegancia es “forma bella de expresar los pensamientos” y “cualidad de elegante”, esto es, dotado de gracia, nobleza y sencillez. En el Top Ten de la Elegancia (en el cine), del 10 al 1: Eva Gabor, Laurent Bacall, Lucy Liu, Elizabeth Taylor, Ava Gardner, Ingrid Bergman, Cate Blanchett, Grace Kelly, Catherine Deneuve y Audrey Hepburn. Elegancia en los cinco sentidos (visión de futuro, olfato/intuición, escucha atenta, tacto, buen gusto). Elegancia para tratar con Ejecutivos Clave. Como escribió Honoré de Balzac, “Elegancia es la creencia de no hacer nada igual que los demás pareciendo que se hace todo de la misma manera que ellos”. Y en especial, la sonrisa: “La sonrisa es elegante. Y también todo lo que ella conlleva: el buen humor, la alegría, la paz interior. La sonrisa es lo mejor que podemos ofrecer a quienes nos acompañan. De ahí su elegancia” (Miguel Ángel Martí, La elegancia).

He disfrutado mucho de la presentación de Irene Martínez Porcar, Directora de Key Executive, sobre la Marca Personal. Hemos un fragmento del vídeo de Steve Jobs en la Universidad de Stanford en 2005, en el que reflexiona sobre la muerte (su cáncer de páncreas) y nos invita a amar lo que hagamos. "En el Desarrollo Directivo, como en la gimnasia, hay que hacer músculo". Durante unas dos horas y media, en plan taller, hemos repasado las formas de acceso al mercado de trabajo (52%, contactos; 15%, head-hunters; 14%, negocio propio; 12%, mercado abierto; 7%, oposiciones), la definición de Tom Peters de Marca (“La idea que le viene a otra persona cuando piensa en ti”). Todos tenemos Marca (es como “hablar en prosa sin saberlo”, como escribió Moliére), pero lo importante es que sea Auténtica, Distintiva, Oportuna y Sencilla (“se construye a Larga Plazo y se destruye a Corto Plazo”) para lo cual hemos de Descubrir, Diseñar, Desarrollar y Divulgar la Marca Personal. Siguiendo los cinco Dominios de la Inteligencia Emocional de Daniel Goleman, hemos avanzado en Autoconocimiento (Anclas de Carrera, Cerebro Triuno de MacLean y personalidades según Hans Eysenck, Efecto Mateo de Robert Merton, Práctica deliberada -10.000 horas-, Autoestima, Autocontrol y autoeficacia, Análisis de la red de relaciones… Y cada asistente (más de 160 personas en el Hotel Meliá Valencia Palace), trabajando su “hoja de ruta” y saliendo con su propio plan de acción. Hemos aprendido muchísimo sobre cómo dejar de ser una marca blanca y convertirnos, cada uno de nosotros, en una marca poderosa (como ha dicho la ponente, no ser un pesado mariposeador, sino poner en valor nuestra vocación a través de las relaciones personales).

Como país, necesitamos mejorar radicalmente nuestra calidad directiva, para impulsar la productividad y competitividad, nuestro talón de Aquiles. Iniciativas estratégicas como la de esta mañana en APD son esenciales para salir fortalecidos de esta crisis.

Por la tarde, en el vuelo de vuelta (por vez primera, he volado hacia y desde Valencia con Ryanair y la experiencia me ha gustado mucho: puntual, buen trato, eficaz) me he “regalado” leer La buena crisis de mi amigo Álex Rovira. Es un conjunto de cartas (en un estilo similar a su gran éxito La brújula interior) en el que nos anima a reflexionar y actuar en estos tiempos de incertidumbres. “Crisis era en latín un término médico que indicaba el momento decisivo en el curso de una enfermedad, cuando la situación súbitamente mejora o empeora”. Y es que “superar una (esta) crisis no equivale a “volver a tener”, sino hay que “conseguir ser”, nos enseña Álex. Esta crisis está basada en la fantasía de la libertad sin responsabilidad. Y para superarla hemos de tener una actitud diferente. “Dudar no sólo te ayuda a crecer, sino que te libera de la obligación de estar siempre en lo cierto, que no deja de ser una forma de esclavitud. Paradójicamente, uno suele tener más razón cuando no desea tenerla. La duda es patrimonio de los fuertes; los débiles e inseguros no se pueden permitir ese lujo… Sólo una mente abierta y porosa pregunta de una manera genuina. Sólo una persona honrada admite la posibilidad de estar equivocada” (Andrea Bocelli).

Crisis, Crítica y Criterio provienen de la misma raíz griega, “krinein”: separar o decidir. Hemos de ser críticos (auto-críticos, principalmente) y tener criterio. Hambre de victoria. Álex nos cita las confesiones del guitarrista Paco de Lucía: “Me propuse ser el mejor, el más grande, por eso metía doce horas a la guitarra desde los 7 años: por pobre, por necesidad. Para mí la pobreza no fue un obstáculo, sino un estímulo. Ya con al tripa llena me di cuenta de que la música me gustaba por sí misma. Yo no he perseguido nada, sólo he disfrutado de lo que ha venido a mi encuentro. Si ansías algo y no lo logras, te frustras. Prefiere sacarle el jugo a lo que sucede, a lo que va llegándome. ¡Y así tengo ya más de lo que jamás soñé de niño! Pedir más sería codicia”.

En palabras de Álex Rovira, “el amor es la medicina, es la clave del sentido que hace emerger la crisis, es la piedra filosofal de la alquimia interior, lo que transforma nuestros miedos-plomo en nuestra realización-oro.” Nosotros decidimos si somos espectadores, víctimas o nos sentimos protagonistas. Por eso, Álex nos pregunta: “¿Qué harías si no tuvieras miedo?”.

Longanimidad (“grandeza y constancia de ánimo en las adversidades”) y Resiliencia (de ella hablaba hoy Nekane Rodríguez, DG de Creade, en el Club de RRHH de Castellón): “hay ganancia en la pérdida”. Superación, paciencia, perseverancia, valentía, esfuerzo… Se resumen en esa famosa frase de Michael Jordan: “He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. En 26 ocasiones he tenido la responsabilidad de lanzar el tiro que decidía entre ganar y perder… y fallé. He fallado una y otra vez en mi vida y eso es exactamente lo que ha fundamentado mi éxito.”

La Acción es el gran Remedio (“La esperanza tiene dos preciosos hijos: sus nombres son enfado y valor; enfado al ver cómo son las cosas y valor para no permitir que continúen así”, San Agustín) porque “El hombre es el que ser que siempre decide lo que es” (Víktor Frankl). Eso sí: sin pasión no hay coraje ni acción.

Para el Dr. Juan Hitzig, “cada pensamiento genera una emoción y cada emoción moviliza un circuito hormonal que tendrá impacto en los cinco trillones de células que forman un organismo. Las conductas S (serenidad, silencio, sabiduría, sabor, sexo, sueño, sonrisa) promueven secreción de Serotonina mientras que las conductas R (resentimiento, rabia, rencor, reprocha, resistencia, represión) facilitan la secreción de coRtisol, una hormona coRRosiva para las células, que acelera el envejecimiento. Las conductas S generan actitudes A: ánimo, amor, aprecio, amistad, acercamiento. Las conductas R generan actitudes D: depresión, desánimo, desesperación, desolación.” Es el alfabeto emocional SARD para vivir más y mejor.

Por último, Álex Rovira nos entrega “Las diez claves de la r-evolución”:
1. Crisis es Vida
2. Relativiza
3. Entrégate al cambio y transfórmate
4. Progresa con la crisis: cuestiona y cuestiónate por el bien común
5. Crea y piensa de manera diferente
6. Si quieres superar la crisis, supérate a ti mismo en cada instante
7. Cultiva el optimismo y la confianza basada en la realidad
8. Coopera y sé íntegro
9. Encuentra un sentido a tu dolor
10. Ama y haz. “Si la vida tiene sentido, es el por el amor y por lo que éste genera: belleza, verdad, calidad, bienestar, plenitud, alegría, felicidad y todo lo mejor que podemos vivir. En lo personal y en lo colectivo conviértete en una fuente deliberadamente consciente y activa de todo ello. Elige amar a pesar de todo. La crisis es mucha menos crisis si amamos y nos sabemos amados.”

Gracias, Álex, por enseñarnos el verdadero sentido de esta crisis y cómo resolverla. Es como si también tú hubieras estado esta mañana en Valencia.