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martes, 8 de septiembre de 2009

Reflexiones de líderes

Esta mañana hemos celebrado en Eurotalent un “desayuno de trabajo” muy especial, que hemos llamado Reflexiones con líderes. Hemos convocado a cuatro ejecutivos de primerísimo nivel (dos dirigen la filial española de sendas empresas europeas, muy competitivas, y los otros dos grandes empresas españolas que cotizan en el IBEX), además de un ejecutivo con enorme experiencia como Director General que colabora con nosotros en proyectos de transformación, José Antonio Sáinz y un servidor. Durante unas dos horas y media, hemos estado debatiendo sobre cómo salir fortalecidos de estos momentos de incertidumbre.

- Uno de los intervinientes, que venía del notario, ha comenzado contando cómo se les ha reducido el negocio a los notarios. Hasta la crisis, se dedicaban a despachar y tenían un negocio inmenso. Muchos han olvidado su papel de fedatario público, de generador de confianza en el sistema, y han contribuido a la descomposición de la sociedad como cómplices de irregularidades. Siguiendo con este ejemplo, hemos comentado que deberían (como todos nosotros) retomar su misión en la sociedad.
- Hay un problema de referencias. Muchos notarios, médicos, abogados, directivos, etc se han envilecido y han contribuido a la degradación. La influencia de los directivos en la sociedad es enorme, y por ello deben predicar con el ejemplo.
- El cortoplacismo, esto de la “Creación de Valor para el Accionista”, es una trampa que ha estallado. La empresa ha de ser buena para que la acción suba, y no al revés, con atajos o trampas. Como directivos, debemos lograr que el equipo que nos entregan, y que vale 5 por ejemplo, cuando lo devolvamos, valga 8-9, para lo cual hemos de tener claros los valores y difundirlos y dedicarle tiempo a las personas.
- En algunas multinacionales se puede llegar a trivializar la gestión de RRHH: se confunde con rellenar formularios, con cubrir el expediente.
- El papel de la empresa ha de ser crear riqueza, consiguiendo el bien común.
- La caída del muro pudo hacernos creer que el capitalismo “gestionaba” mejor la avaricia, pero esta crisis ha demostrado que tal vez no es así. EL incentivo, por ejemplo, se ha degradado: no discrimina, no es metódico, los directivos no quieren líos.
- Hoy en día, hasta la sostenibilidad o el medio ambiente se utiliza para generar negocio. Los valores básicos han de estar orientados al bien común.
- Debemos recuperar el sentido humano de la empresa, la dirección espiritual (valores), puesto que una vez debilitada la familia, la universidad, la iglesia, el estado, sólo queda la empresa. La empresa es la única institución que queda para desarrollar al individuo.
- La función de RRHH es esencial para salir fortalecidos de esta crisis.

Maravillosa reunión. Nos hemos emplazado para el mes de diciembre y seguir “dialogando” sobre todo esto…
Entretanto, hoy ha aparecido el Índice de Competitividad 2009-2010. España, que era 29ª, ha caído cuatro puestos hasta el 33º. Terrible. Y la mitad de los escolares fracasan en la educación. Pero de todo esto hablaré mañana. Hoy me siento muy feliz con el diálogo y sano debate de esta mañana.

2 comentarios:

GISTOC dijo...

¡Qué razón tienes Juan Carlos! La crisis en la que nos encontramos inmersos de lleno es, ante todo, una profunda crisis de valores. Si no ponemos empeño en formar personas íntegras desde la cuna para el mañana , recuperamos para la educación de los más jóvenes palabras y conceptos tabús en nuestra sociedad actual por estar quizás asociados a épocas antiguas del ordeno y mando tales como la disciplina y la necesidad de respetar las normas de convivencia en sociedad, será más costoso salir del hoyo que nos hemos cavado a pulso.

UN saludo, Susana

Antonio dijo...

Muy agradecido por tus comentarios., son mis buenos días que me doy.

Soy un empresario que de momento soporta 32 personas en plantilla. Mi ilusión es facilitarles todos los medios para que puedan desarrollar su trabajo. Siempre he procurado ampliar productos para que esta cifra no bajara una vez ampliada. Este esfuerzo ahora casi es imposible. Todos los agentes periféricos están en contra: economía, clientes, proveedores, seguros, bancos y agentes sociales de todo tipo que influyen en la empresa de una forma u otra. Sólo se vislumbra un rayo de luz acudiendo a otros mercados pero se necesita tiempo y convencerles para que nuestro producto se abra paso. Si añadimos la falta de experiencia no sé si llegaremos a tiempo, por falta de ganas y de lucha no va a quedar. Pero el esfuerzo de un empresario y su equipo ya no vale, hay que ampliar el equipo con mucha más gente y organismos que se han “de poner las pilas” e involucrarse.

Sobre tu comentario del hoy, sólo puedo expresarte que la valoración del empresario en nuestra sociedad, tomando del 1-10, está en el 3. Se ha desprestigiado tanto la figura del empresario que hay un vacío en mi modesta opinión. Entre los 35-55 años no hay empresarios funcionando como creadores de empresas.

Estas generaciones se han dedicado a otras formas de ganarse la vida más reconocida o valorada socialmente. Ahora parece que los jóvenes de menos edad están pensado otra vez en ser empresarios pero hay que darles un empujoncito reconociendo el valor que aportan en la sociedad y esto no lo reconocen quienes añoran el pasado porque han dejado de ser útiles. Siguen sin reconocer que su tiempo ha pasado y sin cambiar quieren hacerse valer.