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lunes, 21 de septiembre de 2009

El jefe, más o menos

Cuando un equipo lo hace magníficamente bien, tiende a pensarse que liderarlo tiene poco mérito. Así, hoy El Mundo reproduce (a través de Julio Miravalls) el artículo de Eduardo Schell Cuando el jefe es lo de menos, que es el siguiente:
“El magnífico oro de Polonia conquistado por la selección española de baloncesto dispara el entusiasmo a chorros. No es la primera vez que ocurre, e incluso se está convirtiendo en una costumbre. Hace un año, EDUARDO SCHELL buscaba explicaciones y las encontraba en un modelo de gestión, que considera trasplantable al mundo de la empresa. Hay que advertir que donde el artículo habla de siete medallas ahora hay que poner ocho... y donde habla de seis seleccionadores, hay que poner siete. Pero claro, aunque el jefe no importe, es muy agradecido tener en la cancha a un líder como Pau Gasol.
*** Siete medallas desde 1999 (campeones del mundo en 2006, subcampeones olímpicos en 2008 y tres veces de Europa -1999, 2003 y 2007- además de un bronce europeo en 2001) con seis seleccionadores distintos (Lolo Sainz, Javier Imbroda, Moncho López, Mario Pesquera, Pepu Hernández y Aíto García Reneses). En los últimos cinco Europeos -un torneo más duro que un Mundial y unos Juegos- España ha disputado como mínimo la semifinal con cinco seleccionadores distintos y sólo en 2005 no se tocó metal.
Es decir, el jefe (seleccionador) es lo de menos cuando uno tiene un proyecto sólido, apuesta por él firmemente y se refuerza ocasionalmente con pequeños cambios que inyecten sangre fresca al equipo. Equipo y con mayúsculas. Esa es la clave de una selección de baloncesto que ha traspasado la frontera de lo deportivo hasta convertirse en un fenómeno social y un modelo a imitar no sólo en el mundo de la canasta sino también en el empresarial. Incluso el presidente de la Federación Norteamericana de Baloncesto, Jerry Colangelo, me reconoció en Pekín durante los Juegos que Estados Unidos le había copiado tras años de estudio el modelo y el método a la selección española para volver a recuperar el orgullo y el honor perdido tras años de sonoros fracasos. El resultado, evidentemente, no pudo ser otro que la medalla de oro... ante España.
Equipo es la clave de una selección liderada por Pau Gasol, el mejor jugador de la historia de nuestro baloncesto, y conformada por auténticos cracks como Calderón, Navarro, Garbajosa, Reyes, Rudy, Jiménez, Marc Gasol, Berni Rodríguez, Mumbrú, Sergio Rodríguez, Cabezas, Ricky Rubio y Raúl López. Ellos, los auténticos protagonistas del éxito, dejan claro dónde reside éste: en el grupo.
A partir de ahí se ha creado una maquinaria perfecta en la que todos los elementos (desde los jugadores a los fisioterapeutas, médicos y utilleros al presidente de la federación) han de estar perfectamente engrasados para que no chirríe ninguna pieza. Si esto sucede, si uno busca más protagonismo que otro, si uno no confía ciegamente en su compañero, la máquina descarrila independientemente de quién sea el maquinista (seleccionador).
Nada más aterrizar en la selección y antes del Mundial de Japón (2006), Pepu Hernández me dejó una sentencia célebre: "Yo sólo soy un barbas que intenta molestar lo menos posible". Una frase algo exagerada pero que encierra una gran verdad. Para que un grupo de trabajo, deportivo o empresarial, funcione y rinda al máximo son fundamentales una serie de valores que los jugadores de la selección de baloncesto encarnan mejor que nadie: capacidad de sacrificio, ilusión, humildad, competitividad, espíritu de trabajo, profesionalidad, compromiso, actitud positiva, generosidad, entrega, lealtad y disciplina.
Y, además, hay que ser fiel a un modelo de gestión muy claro como por el que ha apostado la Federación: "Aquí todo el mundo es necesario e importante, pero nadie es imprescindible". Un modelo que ha triunfado en lo deportivo y en lo empresarial.
Las claves están ahí. Y la primera es crear un equipo en el que los protagonistas se sientan a gusto, respetados, respaldados, felices y con confianza. Si se logra ese hábitat de trabajo llegará el compromiso, la implicación, el trabajo incansable, la dedicación y la solidaridad con el compañero pese a que a uno eso le suponga un plus extra de sudor.
Independientemente de sus contratos multimillonarios, de las pocas vacaciones y del agotamiento, todos están deseando que llegue el primer día de concentración para ponerse a trabajar con la selección en busca de un nuevo éxito junto al resto de jugadores. El método ha triunfado en la cancha y está listo para hacerlo en la empresa.
La selección de baloncesto se ha convertido en un modelo a imitar también en el mundo empresarial.***
(El artículo 'Cuando el jefe es lo de menos' fue publicado por Eduardo Schell en El Mundo, el 18 de noviembre de 2008).

Make no mistake (que dirían en la NBA): por supuesto que contar con unos cracks (talento en estado puro) es esencial, que la cultura corporativa es determinante, que los valores marcan la diferencia… pero no hay equipo sin líder (sin líderes: el capitán, Jiménez o Navarro; sin el entrenador, sin el presidente de la FEB) ni líderes sin equipo.
La Harvard Business Review de este mes lleva entre sus artículos de portada Cómo sobrevivir a un jefe del diablo. Es un caso de negocios sobre un manager microgestor y represor y lo “responden” un ex DRH, un consultor y un coach. El consejo más habitual: que escape, porque le puede costar la salud. Un jefe tóxico es muy dañino.
Cuando Phil Jackson era el “coach” de los Chicago Bulls de Michael Jordan, Scottie Pippen, Toni Kukoc, Dennis Rodman, Ron Harper, Steve Kerr, Luc Longley, Wennington, Buechler y Randy Brown, algunos periodistas comentaban que cualquier Jackson (Michael Jackson, Jesse Jackson, Mahalia Jackson) podría dirigirlo. No es cierto. La victoria es un estado de ánimo muy frágil. ¿O ya no nos acordamos de cuando a nuestra selección, hoy de oro, le estaba ganando UK y estábamos eliminados? Que parezca fácil no significa que sea fácil.

6 comentarios:

Ariel dijo...

Me parece que un buen líder es aquel que en general no se hace notar.
Talvez al inicio de la conformación de un grupo presente un papel protagónico, pero luego lo que debería predominar es el grupo (tal como se menciona en el post) por sobre las individualidades.
Pienso (siguiendo a Peter Senge) que la principal función del líder es facilitar las condiciones para que el funcionamiento grupal resulte óptimo.
Muy interesante el tema y el blog en general.

Ana Maria Llopis dijo...

Si si aunque parezca facil no es facil

Antonio García Vaquerizo dijo...

El líder lo hace todo fácil. Copiar lo fácil no es difícil. Copiar al líder cuesta un poco más .
Cuántas sorpresas ha detrás de lo que vemos fácil¡
Gracias por tu blog

Jose Angel dijo...

Estimado JUAN CARLOS:
Soy un lector diario de su blog y seguidor de sus enseñanzas desde su trilogía “La sensación de fluidez”. Este último post me ha llegado especialmente. Será porque he tenido la oportunidad de trabajar con Sergio Scariolo o porque no he sido capaz de comprender la reflexión que nos quería hacer llegar en este último. Me gustaría ilustrar mis inquietudes con parte de un post de otro entrenador de baloncesto, Xavier García, que en su blog (http://xaviergarcia.blogspot.es/1253523000/que-le-pasa-a-la-seleccion-(iii)/)
analizaba el rendimiento de la selección.
Resalto los párrafos que vienen al caso (excluyendo aquellos que hablan de un análisis técnico-táctico) y con los que estoy absolutamente de acuerdo:

“Yo pienso que Scariolo ha sido muy muy inteligente. Me gustaría tener acceso a su cabeza para aprender cómo ha conseguido. Ha sido inteligente porque ha conseguido un acercamiento entre la posición de los jugadores y la suya, progresiva y creciente en el tiempo. Tan poco nos valoramos los entrenadores, que podemos pensar que un equipo juega tan regularmente bien, a pesar del entrenador?
Podríamos decir que se ha limitado a aplicar el sentido común… acaso es tan fácil eso?
Podríamos decir que ha renunciado a su ego para que los jugadores tengan todo el protagonismo… acaso es tan fácil eso?
Podríamos decir que ha rectificado durante el torneo… acaso es tan fácil eso?
Podríamos decir que se ha mordido la lengua en momentos como las declaraciones de Marc… acaso es tan fácil eso?
El hecho es que el EQUIPO ha terminado la fase decisiva siendo tal. Todos han puesto de su parte, pero el máximo responsable es el entrenador. En realidad si aceptamos que jugaban tan mal por culpa de Scariolo, siendo coherentes deberíamos aceptar que si juegan tan bien, algún mérito tendrá Scariolo.”

Las dos ideas que quería traer aquí están extraídas de sus enseñanzas:
1. En el artículo del señor Eduardo Schell lo que se resalta es el ambiente (el que ha generado la Federación para atraer a los jugadores; y el que se respira entre los propios componentes del equipo). ¿No es acaso el AMBIENTE uno de los factores críticos del éxito que usted promulga?
2. Sin duda, y vuelvo a traer otra de sus enseñanzas la Federación ha sido capaz de ATRAER, PROMOVER y RETENER el talento. Otras selecciones de baloncesto no lo han conseguido.
3. El líder tiene que ser capaz de FLUIR, INFLUIR y CONFLUIR. ¿no es acaso eso y sólo eso lo que el coach Scariolo ha realizado como seleccionador nacional?
4. El liderazgo como servicio. La capacidad para ponerse a disposición del talento de un grupo de jugadores excepcionales es lo que se infiere de las palabras de Pepu Hernández y con sus actos, el actual y los anteriores seleccionadores, han confirmado.
5. Tal vez queremos creer que la figura del seleccionador es prescindible. Sin él, y como reflexionaba Xavier García, hablaríamos de autogestión. Sólo son imprescindibles, al menos yo lo creo, aquellos que se autodenominan como tal; no aquellos que te califican como tal. La necesidad de la figura del seleccionador como alineador (capacidad para hacer confluir) todos esos valores reseñados a lo largo del post es imprescindible. Gracias por recordarnos la figura del Coach JACKSON.

Gracias por compartir con nosotros sus conocimientos.

antonio lopez conesa dijo...

Pasando a la empresa, tal y como comentas, apuntar unas palabras que un gran líder creador de un emporio dijo en una comida que compartió conmigo y unos amigos: "El día que mi presencia en la empresa sea absolutamente innecesaria, será el día en que habré triunfado como jefe".Estas palabras son de Tomás Fuertes, fundador y presidente de El Pozo. Muy bueno el post.

Juan Carlos Cubeiro dijo...

Gracias a todos los que habéis participado en este debate.
Efectivamente, Ariel, Antonio, Ana, lo mñas difícil de un líder es que parezca que no hace nada (como los buenos árbitros).
Estoy contigo,José Ángel, en la necesidad de LIDERAZGO siempre (el líder, en este caso el seleccionador, es el 70% del ambiente de trabajo, que es el 44% de los resultados obtenidos). Leeré con atención el blog de Xavier García.
Antonio LC, gracias por las palabras de un gran emprendedor a quien admiro mucho (y a quien he tenido el honor de conocer en Murcia): Tomás Fuertes. Los que me conocéis, sabéis bien que admiro porfundamente a los verdaderos empresarios, a los de calidad.

Un abrazo a todos,

Juan Carlos