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domingo, 9 de agosto de 2009

Cumpleaños, regalos, imagen

El Presidente Barack Obama, que celebró su cumpleaños el pasado martes, “publicó” en su sitio de Internet el siguiente comunicado: “El presidente y la primera dama recomiendan, firmemente, a todas las personas que consideren el envío de contribuciones a obras de beneficencia en lugar de regalos a la familia presidencial”. Un asunto zanjado con estilo.

Me parece una idea excelente: destinar a obras de caridad lo que regalarías a alguien a quien quieres y que lo tiene todo. Por ejemplo, hoy día 9 cumplen años bellezas llenas de talento como Whitney Houston, Melanie Griffith (me quedo con la Melanie de Algo salvaje y de Doble cuerpo, de Brian de Palma; su pareja, Antonio Banderas celebra su cumpleaños mañana) y Audrey Tatou (la actriz de Amelie y Coco Chanel). ¿Pura casualidad?

Domingo de playa en Lanzarote. Por la mañana, en Famara, en el norte de la isla (un paraíso para los windsurferos) y en la Playa de las coloradas, en el sur. Comida en la Playa del Carmen y cine en Arrefice.

Hemos ido a ver Mi vida en ruinas, con Nia Vardalos (la protagonista de Mi gran boda griega), Richard Dreyfuss (uno de mis actores favoritos, con papeles inolvidables, que en ésta lo borda) y las actrices españolas María Adánez y María Botto. Se trata de una película muy entretenida, una comedia romántica sobre una guía turística en Grecia –estadounidense, de origen heleno- que rehace su vida. Es una experta en historia antigua que maneja mucha información pero aburre soberanamente a los turistas hasta que, gracias a un “mentor” (Dreyfuss), se convierte en una “contadora de historias” y hace de los turistas de su autocar una comunidad optimista y alegre.

Ésta es la sinopsis de la cinta, según la página web El Séptimo arte: “Georgia (Nia Vardalos) es una descontenta guía turística greco-americana que se muda a Grecia, donde descubre no sólo la belleza del viejo país sino también su “Kefi”, espíritu en griego. Sus turistas prefieren comprar camisetas a conocer la historia y, en un histérico choque de culturas y personalidades, todo parece ir mal, hasta que un día conoce a un turista muy especial, Irv Gordon (Richard Dreyfuss), que le enseña a pasárselo bien y hace que se fije en la última persona de la que esperaría enamorarse...
Irv capitanea al variopinto grupo de turistas que ponen a prueba a Georgia durante todo el tour. Irv está en su propio “viaje” tras haber perdido a su mujer, Elinor (Rita Wilson), lo que, como se verá posteriormente, es el motivo de su comportamiento beligerante.
A Georgia nada le sale bien; incluso el autobús turístico es una ruina. Su némesis, Nico (Alistair Mcgowan) aporta el elemento de comedia como un guía rival sin escrúpulos de Pangloss Tours que pretende sabotearla. Georgia pronto se da cuenta de que Nico no es su único problema. De hecho, el grupo está compuesto de turistas estereotipados a los que no les interesa lo más mínimo conocer la cultura griega sino que preferirían pasarse el día tumbados en la playa.
Además de con su desquiciante grupo de turistas, Georgia tiene que lidiar con el conductor del autobús, Poupi (Alexis Georgoulis). Otros viajeros del autobús son dos españolas recién divorciadas, una tensa pareja inglesa y su hija huraña, una pareja que va con la bandera americana, un soltero casado con su Blackberry, una pareja australiana que adora la cerveza Foster’s, un joven americano que es la primera vez que viaja y una pareja mayor en la que la esposa tiene la “mano muy larga”.


La película está rodada en la Ciudad de la luz (Alicante) sus alrededores. Al fin y al cabo, el Mediterráneo. Producida por Tom Hanks (como Mi gran boda griega), da una estupenda imagen de Grecia: del Partenón, Delfos, Mecenas, Epidauro, sus preciosas playas (que no son El Pireo ni Mikonos, sino Javea en realidad).

Muy diferente es la polémica que se ha desatado aquí en las islas afortunadas. El programa “Arena mix” de Antena 3 (que se dedica a “entrevistar” a bañistas en distintos puntos de España) mostró hace unos días lo que se ha calificado como “una imagen deplorable” de Gran Canaria. La presentó “como un destino turístico en decadencia. Acampadas ilegales, mujeres excesivamente desinhibidas, costumbres poco higiénicas en las playas del sur grancanario. La Isla redonda no parecía un destino a tener en cuenta, a excepción del sector homosexual, frente a una isla de Tenerife que se presentaba como la nueva Ibiza llena de glamour con discotecas y hoteles de alto nivel (Daida I. Rodríguez, Canarias 7 de ayer sábado). El Patronato de Turismo de Gran Canaria, al que el programa agradece su colaboración en los títulos finales, estudia demandar a la cadena.

Unos hacen películas para poner en valor la imagen de una tierra como Grecia y otros, programas de televisión de dudoso gusto para hundir la imagen turística de Gran Canaria. Así son las cosas.

3 comentarios:

Senior Manager dijo...

Un poco de todo en este post, como el verano mismo.
No sabía lo de Obama, muy buena iniciativa...
Y luego de tu sinopsis, ya estoy mirando carteleras para ver la peli que recomiendas.
En relación a Canarias y al programa, creo que está bien que se digan también las cosas malas aunque afecten al turismo, pues a veces, es la única forma de que alguien tome conciencia y actue.
SM

Carlos Esteve Rozas dijo...

Pues sí, la verdad esque estos programas son patéticos. Sacan de contexto las verdaderas situaciones para atraer el morbo y el espectáculo barato.
Por cierto, acabo de empezar a leer Inteligencia Emocional, libro que estoy seguro conoces de memoria. Estoy entusiasmado, ya te contaré.
Yo estuve en Lanzarote hace un par de años durante seman santa. Una gozada de isla.
Otra cosa, mi padre que se llama como yo, estuvo en un curso tuyo hace un par de años, era directivo de Microsoft. Le gustó mucho.
Como ves, todo son coincidencias con mi blog favorito.
Saludos

Juan Carlos Cubeiro dijo...

Gracias, Carlos y SM, por los comenarios. Espero que te guste Inteligencia Emocional (me considero amigo de Daniel Goleman, con quien he coincidido en varias ocasiones a lo largo de los últimos 13 años).

Y un fuerte abrazo a tu padre, Carlos Esteve Sr., de quien me acuerdo perfectamente.

Juan Carlos