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lunes, 31 de agosto de 2009

Caerán como moscas

Mi amigo José Mari Ulazia tiene la generosidad de alimentarme de belleza cuando me lleva a maravillosos parajes de Euskadi y alimentarme de reflexión cuando dialogamos sobre las organizaciones, la sociedad y el futuro. Ayer me mandó un artículo del Diario Vasco del 20 de agosto. Es una entrevista de Cristina Gómez Torrego a Koldo Saratxaga, titulada: “Las empresas caerán como moscas porque tienen un modelo caduco”.
Conozco, aprecio y admiro a Koldo Saratxaga desde hace mucho tiempo. Me lo presentó precisamente José Mari en un foro, el Foro de Elgoibar, en el que hablamos de muchísimas cosas. Koldo es un gran amante de la libertad y de la aplicación de la libertad en las organizaciones. He dicho en varias ocasiones que es un auténtico Quijote, un maravilloso Quijote, luchando contra los molinos del inmovilismo, del taylorismo. Y demostró en su día, como Coordinador (máximo responsable) del Proyecto Irízar, que su modelo, el humanista, funciona (Irízar era la cooperativa más rentable y probablemente la más innovadora de MCC, de Mondragón). Pero eso es historia. Cuando Cristina le pregunta por las lecciones de Irízar para esta crisis, Koldo responde: “Dejé Irízar hace cuatro años y desde entonces he estado en veinte organizaciones. Lo de Irízar es pasado.” El mejor Koldo es el actual, el que asesora desde K2Kemocionando.

El 19 de agosto dio la conferencia ¿Son las personas libres en las organizaciones actuales?, en el curso de verano de la UPV Euskadi, país de profesionales innovadores y creativos que se celebró en el Palacio de Miramar (San Sebastián) Desgraciadamente, no he podido escuchar la conferencia, pero a partir del artículo del DV me permito extraer algunas de las ideas de Koldo:
- “Hay que cambiar el modelo educativo porque tiene muy poca libertad. Te pasas la vida viendo nucas y espaldas y a un señor o señora que te cuenta un rollo durante seis horas. Es una búsqueda de la solución a corto plazo. Es una educación impartida por personas mayores y enfocada al trabajo, no a las relaciones humanas, no para personas que le quedan 80 años de vida”:
- “Las nuevas tecnologías tienen que servir para impulsar la creatividad y el profesor tiene que ser un animador que facilite la comprensión, la comunicación, la participación, la discusión desde niños, el respeto de otras opiniones”.
- “Necesitamos un modelo en el que nos sintamos más actores y menos títeres. Las organizaciones tienen un modelo de 1913, caduco, que tiene todo menos libertad. Los procesos vienen marcados en una pirámide que hay muy poco de aportar, muy poco que compartir y muy poca visión de futuro. Así no podemos hacer que las organizaciones sean creativas”.
- “La innovación es una consecuencia de las personas con sus capacidades innatas creativas y emprendedoras que tengan la oportunidad de utilizarlas y de equivocarse. Para eso hace falta que las organizaciones den oportunidades para que esa capacidad innata surja, tengan nuevas experiencias y conocimientos. Innovar es una dinámica, un sentimiento; es algo vivo”.
- “La estrategia es ilusionar. Y eso se consigue con transparencia con los trabajadores. Y sabiendo lo que está pasando en la empresa y así tomar decisiones entre todos, no sólo los dueños y los ejecutivos. Y esto tiene que ver con la confianza. Si no hay confianza no hay proyecto común, ningún trabajador apuesta por la empresa, se limita a cumplir sus ocho horas y se va. Para que haya confianza se necesita comunicación y transparencia y así los trabajadores además de la fuerza pondrán su ilusión, su pasión y se cerebro en su labor diaria”.
- “Las medidas anticrisis son parches. Mientras no cambie el modelo y la sociedad se implique no habrá mejoría, porque seguiremos siendo una sociedad pasiva”:
- “En realidad no estamos saliendo de la crisis económica ni de la crisis de valores ni de la crisis de desequilibrio que existe. No puede ser que el 20% de la población tenga el 80% de los recursos o que el 1% posea el 35%. Tenemos que educarnos en la eficiencia, en el respeto a la sociedad y a la naturaleza”.

Suscribo al 100% el pensamiento y el sentimiento de Koldo. Educación participativa, confianza, transparencia, libertad en lo que él llama “un nuevo modelo de relaciones humanas”. Eso es lo que logra compromiso e innovación.
Y soy optimista, porque las nuevas tecnologías, los jóvenes y las mujeres y la creciente importancia del clima laboral, lo que el francés Ralph Hababou llama “la generación W” (por Web, Women y Weather), transformarán el mundo. Es el paso de la sociedad mecanicista (jerarquía) a la sociedad en red (participación), de la sociedad material (de los objetos) a la inmaterial (de las ideas), de la sociedad industrial (de consumo) a la sociedad noética (de la inteligencia). Estamos en tránsito, más lentos de lo que desearíamos, más rápido de lo que parece. Y por ello, en el camino, una sociedad del espectáculo como la actual, que no invita a la reflexión sino al entretenimiento puro y duro.

PO-DE-MOS.

2 comentarios:

GISTOC dijo...

Me ha gustado mucho la entrada. NO obstante no comparto la visión que hace sobre el pasado y la inutilidad de su análisis de cara al presente.
Saludos, Susana

Carlos Valenciano dijo...

Gracias una vez más por esta entrada, no conozco a
Koldo, pero estoy 100% alineado con su pensamiento humanista aplicado a las organizaciones actuales.
En los niños de hoy se encuentran los líderes de mañana, adaptemos el sistema educativo a los tiempos que corren, y nos reforzaremos como sociedad para el futuro.
Una vez escuché a Mario alonso Puig explicando las funciones de los 2 hemisferios del cerebro humano, en una mitad se encuentra todo lo racional, y en otra lo intangible, lo emocional, lo abstracto. Pues bién, el sistema educativo actual solo trabaja lo primero, y atrofia lo segundo.
Saludos