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martes, 9 de junio de 2009

Ni funcionarios ni precarios

Segundo día de coaching de equipo con el Consejo Andaluz de Relaciones Laborales (CARL), un auténtico equipo de alto rendimiento que bajo el liderazgo de Mercedes Rodríguez-Piñeiro, está evitando decisivamente la conflictividad laboral en la sociedad andaluza. El CARL es un maravilloso ejemplo de diálogo, de tolerancia, de búsqueda de espacios comunes y de afán de superación.

Hoy en El País, Ariadna Trillas, una de nuestras mejores periodistas económicas, nos regala el artículo Ni funcionarios ni precarios, una tercera vía entre el empleo fijo (casi blindado) y la temporalidad absoluta. Tenemos un 29’3% de empleos temporales (la mayor tasa de temporalidad de Europa; la media de la UE está en el 14%) y por otro lado despedir a un trabajador (con un salario bruto de 24.000 euros anuales) cuesta en España 36.031 €, en Holanda 35.505 €, en Italia 29.584’5 €, en Portugal 26.268’5 €, en Alemania 26.168’5€, en el Reino Unido 13.033’7 €, en Francia y Bélgica 11.835 €, enIrlanda 6.443’5 € y en Dinamarca 5.917 €.

Ariadna Trillas nos explica que el mercado laboral español es a la vez el más rígido y el más flexible. Por tanto, es un mercado enfermo, esquizofrénico. Es capaz de haber generado de golpe y porrazo 7 millones de empleos, la mayoría de baja productividad. Y de pincharse como un globo, destruyendo más de un millón de empleos de la noche a la mañana.

Un centenar de economistas (entre ellos, el Secretario de Estado de Economía, Manuel Campa, profesor del IESE) ha firmado un manifiesto por el contrato único (ahora hay 17), que las organizaciones sindicales han rechazado rotundamente. “Esta propuesta busca perpetuar la precariedad y detrás de ella se esconde la pretensión de que España no puede salir de la crisis sin abaratar el despido. Si todos reconocen que el origen del problema no es laboral, una reforma sería un remedio que no produciría los resultados deseados” (Toni Ferrer, Secretario de Acción Sindical de UGT). Y añade: “Hablar de rigidez laboral cuando pueden destruirse de un plumazo más de un millón de empleos es un chiste”: La CEOE ha propuesto un contrato indefinido con dos años de empleo temporal previo e indemnizaciones de 20 días por año trabajado (frente a los 45 días actuales).

19 millones de trabajadores, de los que 11 son “contratos indefinidos extraprotegidos, casi blindados” (Javier Díaz Giménez, IESE) y 7 millones “en precario, autónomos formales”. El artículo de Ariadna Trillas, a doble página central, es esclarecedor de la situación y de los distintos puntos de vista.

He comentado recientemente en repetidas ocasiones que el cambio de época, que el cambio de modelo, no es de modelo productivo, sino de “modelo directivo”. Las organizaciones realmente productivas definen el talento que tienen y necesitan desde perfiles de competencias a todos los niveles; son lideradas de forma versátil y no por “jefes tóxicos”; hacen realmente equipo (obtienen sinergia), generan climas de satisfacción, rendimiento y desarrollo; obtienen compromiso desde un proyecto ilusionante (una estrategia, un verdadero reto) y con la credibilidad (autoridad moral) de la dirección. Son auténticas empresas (de personas que emprenden, que poseen iniciativa, autoconfianza, serenidad, orientación al cliente, integridad, trabajo en equipo: aquello que llamamos “clase creativa”, cada vez más empleable) y no meros negocietes que desprecian el talento (las personas sólo interesan como recurso, como “mano de obra”) y buscan aprovecharse de oligopolios más o menos encubiertos. Ejemplos como el Consejo Andaluz de Relaciones Laborales están en la buena dirección para modernizar nuestro país y salir fortalecidos de la crisis.