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lunes, 2 de marzo de 2009

Vientos de cambio


Sorprendentes los resultados electorales en Galicia y el País Vasco. De una parte, los partidos que formaban gobernaban la Xunta hasta ayer (el Partido Socialista de Galicia y el Bloque Nacionalista Gallego) han perdido un escaño cada uno, en tanto que el Partido Popular, hasta ayer en la oposición, ha pasado de 37 a 39 escaños. La vez anterior había abandonado el gobierno por 7.700 votos. En esta ocasión, ha ganado de sobra. Al parecer, en Ferraz le habían recomendado a Emilio Pérez Touriño que convocara elecciones para octubre, pero ha apurado la legislatura hasta marzo, y la crisis, las acusaciones de despilfarro y la imposición del gallego han acabado (políticamente) con él. El PP de Galicia ha ganado 3.000 votos (de 756.562 a 759.778), en tanto que el PSG ha perdido 77.000 votos (de 555.603 a 482.579) y el BNG ha perdido 44.000 votos (de de 311.954 a 267.248). El bipartito ha perdido al 12% de su electorado, en tanto que la hasta ahora oposición ha mantenido a los suyos. La suma PSdG+BNG da 749.827 votos, en tanto que el PP ha obtenido 759.778 votos: 9.951 votos de diferencia, 3 escaños decisivos.

En el País Vasco, la polarización entre el PNV y el PSE ha supuesto que los socialistas han ganado 41.000 votos (de 274.546 a 315.893), el Partido Nacionalista Vasco ha perdido 82.000 votos (de 468.117 a 396.557), de los que sólo 37.820 han ido a EA, el PP ha perdido 66.000 votos (de 210.664 a 144.944), EB ha perdido 29.000 votos (de 65.023 a 36.134), Aralar ha ganado 34.000 votos (de 28.180 a 62.214) y UPyD ha obtenido 22.002 votos. Los partidos constitucionalistas suman 482.839 votos y los nacionalistas 532.725 votos (50.000 votos más), pero la distribución electoral favorece a los primeros, 38 a 37.

¿Qué lecciones pueden extraerse, si evitamos el apasionamiento partidista, de estos comicios? Entre otras, que:

- Como han demostrado Martin Seligman y nuestro compatriota Luis Rojas Marcos, entre dos candidatos políticos siempre gana el más optimista. En Galicia, Emilio Pérez Touriño y su aliado Anxo Quintana plantearon una campaña anodina, nada ilusionante (121.000 votos menos sobre los 867.000 de hace cuatro años). Alberto Núñez Feijoo, con fama de buen gestor, ha hecho que los suyos (unos 760.000) fueran a votar. En el País Vasco, la fuerza de Patxi López ha captado muchos votos frente al bajo perfil del lehendakari Ibarretxe y el candidato del PP Basagoiti.

- La agrupación y dispersión de voto favorecen a unos o a otros en lo que a escaños se refiere. En Galicia, cada escaño del PP ha “costado” 19.481 votos, cada escaño del PSdG, 20.107 votos y cada escaño del BNG, 22.270 votos. En el País Vasco, cada escaño del PNV ha “costado” 13.219 votos; cada escaño del PSE, 13.162 votos; cada escaño del PP, 11.150 votos; cada escaño de Aralar, 15.553 votos; cada escaño de EA, 18.910 votos y los escaños de UPyD y EB, 22.002 votos y 36.134 votos, respectivamente.

- En momentos de crisis, el cambio (creíble, positivo) “vende”. Quienes están en el gobierno y no saben gestionar el cambio (y/o no saben comunicar lo que hacen para gestionarlo), pierden votos en grandes cantidades. Es la ilusión lo que marca la diferencia.

1 comentario:

Iván dijo...

Buenas Juan Carlos, Iván desde San Sebastián, del programa EPG.

Ciertamente se respira un ambiente distinto al habitual, unido a ese ya muy interiorizado miedo que existe a la crisis desde hace unos meses.

El tiempo dirá si el soplo de estos vientos de cambio es tan optimista como nos cantaban Scorpions.

Un abrazo.