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lunes, 23 de febrero de 2009

La vida como obra de arte

He comenzado el día participando en la 5ª Semana del Empleo y el Emprendimiento en Majadahonda, que se celebra en esta ciudad madrileña desde hoy hasta el viernes.

La inauguración de la semana ha corrido a cargo del Alcalde de Majadahonda, D. Narciso de Foxá, y del Viceconsejero de Empleo y Mujer de la Comunidad de Madrid, D. Ignacio Fernández. El alcalde ha destacado que en Alcobendas hay 3.250 empresas, así como la calidad de vida de la localidad. Y el viceconsejero, los distintos planes para estimular el emprendimiento.

Posteriormente, me ha presentado Juan Carlos Díaz, Concejal de Formación, Empleo y Comercio y he hablado de Talento, Creatividad, Responsa-habilidad. Oportunidades ante la crisis. Y Alejandro Núñez, responsable de proyectos de Caja Navarra, ha comentado las iniciativas EureCan (apoyo al emprendimiento, 60 M € en 1.500 empresas) y TribuCan para desarrollar valores educativos en los niños de varios colegios, entre ellos el JAUDE de Majadahonda. Una jornada muy interesante.

Ayer estuve leyendo El arte de la vida de Zygmunt Bauman, catedrático emérito de Sociología en las universidades de Leeds y Varsovia. Me gustan las obras de Bauman (Miedo líquido, Vida líquida), pero no tanto ésta. El tema es apasionante: De la vida como obra de arte. Sin embargo, se detiene en exceso en explicarnos por qué la felicidad no depende del dinero (“el PIB lo mide todo excepto lo que hace que valga la pena vivir la vida”, Robert Kennedy, 1968) en una introducción de 32 páginas en un libro de 159.

Algunos apuntes de Kant (“La noción de felicidad es un concepto tan impreciso que, aun cuando cada hombre desea conseguir la felicidad, pese a ello nunca puede decir con precisión de acuerdo consigo mismo lo que verdaderamente quiera o desee”), de Séneca (“Una mente noble nunca flaquea en sus resoluciones, nunca se convierte en objeto de desprecio de sí mismo”), de Marco Aurelio (“Mira las cosas terrenales como si las mirases desde arriba, desde un punto de vista elevado”), de Pascal (“Toda la desgracia de los hombres proviene de una sola cosa, que es no saber permanecer en reposo en una habitación”), de Max Sheler (“El amor ama y ve en el amar algo más de lo que tiene y posee en sus manos”), de Erich Fromm (“El amor es principalmente dar, no recibir”) y demasiado Nietzsche “El egoísmo sano y sagrado”).

Sí, hemos de hacer de nuestra vida una obra de arte.

Por cierto, acerté en los Óscar con Mejor Película (Slumdog Millionaire), Mejor Director (Danny Boyle), Mejor Actriz (Kate Winslet), Mejor Actor de Reparto (Heath Ledger), Mejor Actriz de Reparto (Penélope Cruz). He fallado en Mejor Actor (Sean Penn). La ceremonia fue una maravilla, impresionante, de puro amor por la profesión. Una obra de arte.