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domingo, 1 de febrero de 2009

Comunidades de Aprendizaje

He visto esta mañana La Duda, dirigida por John Patrick Shanley a partir de una obra de teatro escrita por él mismo (que ganó el Pultizer y el Tony en 2005), interpretada por Merryl Streep, Phillip Seymour Hoffman, Amy Adams y Viola Davis. Una extraordinaria obra teatral, muy bien llevada a la pantalla. Un duelo interpretativo del máximo nivel.

De igual modo que Juan Carrión dice que las empresas pueden ser como Madonna (reinventándose a sí misma en estos 25 años) o como Los Pecos, creo que las personas y las organizaciones se transforman constantemente como Merryl Streep o no lo hacen, como Jorge Sanz. Merryl Streep ha participado en 61 películas en los últimos 32 años. Son memorables sus papeles en Julia, Holocausto, Kramer contra Kramer, La mujer del teniente francés, La decisión de Sophie, Silkwood, Enamorarse, Memorias de África, La muerte os sienta tan bien, Música del corazón, Las horas, El diablo viste de Prada, Leones por corderos o ¡Mamma Mía! En La Duda, interpreta a la Hermana Aloysius Beauvier, una estricta directora religiosa, intolerante y oscura, que se la tiene jurada al bueno del sacerdote Brendan Flynn.

En los últimos meses hemos podido disfrutar de varias cintas sobre aulas, una gran metáfora de comunidades de aprendizaje:
- La española Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda, que describe cómo un profesor (un sacerdote) se aprovecha de su condición para satisfacer sus vicios. En este caso es la lujuria, pero en las organizaciones puede ser la avaricia, la gula, la envidia…
- La alemana La ola, que deja claro lo cerca que podemos estar del autoritarismo (en las empresas, de los tiranos, de los “jefes tóxicos”). Una cultura “fuerte” que puede ser peligrosa.
- La francesa La clase, que muestra la burocracia paralizante e ineficaz que no sabe tratar la diversidad.
- La estadounidense La duda, un duelo entre la intolerancia de los fanáticos intransigentes y quienes apuestan por el cariño hacia los demás.

De los Premios Goya, me quedo con el discurso de la Presidenta de la Academia (que ha sido magnífico, un ejemplo de Liderazgo ante la Crisis), con la conducción de Carmen Macchi (verdaderamente profesional) y con las bromas de los chicos de Muchachada Nui (graciosas, sin pasarse). Me ha gustado mucho la ceremonia.

He acertado cinco de las doce apuestas de ayer (un suspenso absoluto). Me hubiera gustado que ganaran Nacho Vigalondo, Ángeles González-Sinde, El pollo, el pez y el cangrejo real y José Ángel Egido. No ha podido ser…