Páginas vistas en total

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Despedir el año

Nochevieja. Según algunos medios de comunicación, éste ha sido uno de los peores años de la historia (El peor año del IBEX, titula hoy a página entera Cinco Días). Particularmente, para mí ha sido uno de los mejores: el proyecto eurotalent (“la casa del talento”, como suele llamarnos Lola Salado), tras 7 años, mantiene su vigor y recibe importantes incorporaciones; Zoe Cubeiro cumple 8 años pasado mañana y es un cielo de niña; de salud, como un roble (el árbol líder) y en las distintas formas de amor (filia, ágape, eros, storge, siempre siguiendo la definición de Leibniz, “amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad”), enormemente feliz.

En términos de DAFO y refiriéndonos a la realidad española, este 2008 ha sido muy positivo en términos deportivos (Eurocopa absoluta y Europeo sub-17, tercera Copa Davis, triple corona en ciclismo, tenis, de tú a tú con EEUU en baloncesto, fútbol-sala, natación sincronizada, balonmano, jockey, Sergio 2º en golf…). El mejor año de la historia del deporte español.

La lengua castellana, la cuarta más hablada del mundo (441 millones de personas), la tercera más utilizada en internet (tras el inglés y el chino) idioma oficial en 18 países y con un valor del 15% del PIB nacional, va a más.

En el debe, ha sido un año terrible en términos de violencia de género: 72 mujeres muertas (un 44’3%, inmigrantes; en 2006 eran el 29%). El peor año desde que se recogen estadísticas. Será un camino largo y difícil… Y el terrorismo, que no cesa. Hoy mismo, atentado de la banda criminal ETA cerca de la sede de la EiTB.

Este es el año de la niña Mariluz, del profesor Neira, de guerras en Kenia, Georgia, Gaza, de atentados en Islamabad y Bombay, de Phelps y Bolt (el corredor jamaicano, no el perro de Disney), de las catástrofes de Myanmar y Sichuan, de monstruos como Josef Fritzl, Radovan Kardzic o Warren Jeffs, de Carla Bruni e Ingrid Betancourt…

Y la crisis. El Mundo dedicaba hoy 8 páginas a la codicia, el “enemigo del año”. La gran causante de esta crisis. “El afán desorbitado por la riqueza ha llevado al capitalismo a su mayor depresión en 80 años.” Las 7 plagas de la crisis son, según Carlos Salas en el mismo suplemento, la ambición, las extravagancias extranjeras, el desempleo, la deflación, la corrupción, la pobreza, el ecosistema.

Para 2009, la esperanza se llama Barack Obama y su estilo de hacer política. Desde el 20 de enero, plenamente en nuestras vidas. Unos modos y un estilo que, desgraciadamente, todavía no ha calado en la mayoría de los políticos de nuestro país. Ojalá calen más en el año que entra.

Celebramos el paso al año nuevo con familia y amigos en casa, apenas una docena de personas. Love is in the air. Mañana día 1 es el cumpleaños de mi madre y pasado, el de mi hija. Qué mejor manera de comenzar el 2009.

Te deseo de corazón que en este año que comienza, te marques metas muy ambiciosas, casi imposibles de conseguir, y las alcances plenamente. El presente y el futuro es de las personas que afrontan la realidad, exprimen la vida al máximo y van a por todas, desde el altruismo y la generosidad.

MUY FELIZ 2009. Nos vemos al otro lado del calendario.

martes, 30 de diciembre de 2008

Culturas innovadoras

Esta tarde he disfrutado trabajando con Pilar Jericó el epílogo de Culturas Innovadoras, el nuevo libro de Juan Carrión (compañero de Eurotalent y profesor de ESIC Marketing & Business School), con prólogo de Javier Fernández Aguado.

Como si fuera el trailer de una película, me gustaría presentaros el índice de Culturas Innovadoras. Es un ensayo muy entretenido y útil con diez capítulos. En el primero, Empresa y Tiempo, Juan analiza el caso del artista Ron Mueck. En el segundo, repasa las diferencias entre neandertales y cromañones. En el tercero, Juan considera la innovación como destrucción creativa. En el cuarto, analiza las realidades colectivas como niveles de consciencia. En el quinto, se centra en lo que es una cultura organizativa y cómo perpetuarla. En el sexto, evalúa el cambio interno. En el séptimo, propone recomendaciones para generar una cultura innovadora. En el octavo, se centra en el conformismo y en las personas creativas. En el noveno, el liderazgo de primer grado y de segundo grado. Y en el décimo, desaprender como la clave del cambio y la innovación. Completísimo.

Pilar Jericó y un servidor coincidimos en que, de todos los libros de Juan Carrión (que son magníficos), éste es el mejor. Enhorabuena, Juan. Será sin duda uno de los best-sellers de la temporada. En menos de tres meses, en tu librería favorita.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Colocarse en el epicentro

Otro magnífico número de la revista Capital el del mes de enero de 2009. La portada, Los nuevos depredadores. Son tiburones que salen de la boca de un pez de colores y se refieren a las multinacionales emergentes (Lukoil, Gazprom, Tata, Reliance, Petrobrás, Cemex, Haier), que provienen de Rusia, India, Brasil, México o China. En su editorial, la directora de la revista (Consuelo Calle) nos recuerda que cada geografía hace el mapamundi a su manera, pero eso sí, colocándose en el epicentro. Lo dice precisamente a cuenta de las multinacionales de países emergentes que se benefician de solidez económica, demanda exterior, mano de obra barata, apoyos estatales… “Así que vayan acostumbrándose a estos nombres, porque, más pronto o más tarde, compañías como Infoosys, Bajaj, CNOOC o Hisense nos serán tan familiares como IBM, Ford, Sony o Shell, por decir algunos.”

Podemos leer una excelente entrevista de Juanma Roca a Daniel Goleman, el padre (reconocido) de la Inteligencia Emocional. El gurú cree que la crisis financiera no es más que una crisis emocional. “La solución a la crisis pasa por recobrar la racionalidad y ser menos emocionales”. Se refiere, claro está, a ser menos histéricos, a no perder la calma. No a ser menos fiables, empáticos, asertivos o tener menos autoconfianza. Siempre aparecen esas dos caras de las emociones (el autocontrol y lo demás). Goleman también comenta que necesitamos conversaciones y no tanta bñackberry. Muchos estamos de acuerdo con él. Enhorabuena, Juanma, por un gran trabajo.

La otra gran entrevista de esta revista es la de Amaia Arteta y Juan Llobell a Gabriele Burgio, presidente de NH Hoteles: “España tiene buenos directivos pero no grandes empresarios”. Efectivamente, tenemos emprendedores pero no los suficientes grandes empresarios, con crean empresas de gran crecimiento, y unos cuantos (tampoco demasiados) directivos de talla mundial. “Ser italiano, francés, español… ha perdido mucho de su sentido en Europa”. Ciertamente.

Valentín Bustos entrevista además al gran pintor Antonio López (“el arte necesita el dinero de los demás”), al que tengo mucho cariño personal. Sólo por estas tres entrevistas, el Capital de enero ya merece la pena. Pero es que además Pilar Trucios habla de “los nuevos malabaristas” (los departmantos de RRHH se están convirtiendo en unidades de innovación cuyo único objetivo es capear el temporal económico. Todo es preferible antes que recortar puestos de trabajo o tirar el talento por la borda”). Habla de Microsoft, Vodafone, BBVA, Otis, Lilly, Unión Fenosa, Accenture… Un artículo sumamente interesante.

Pilar Pérez analiza la banca islámica, Rafael Pascual comenta la crisis de púbico en el cine, Jordi Benítez la estrategia de Canon y Valentín Bustos la de Comunica + A. De la revista Fortune, el análisis del genio que sucederá en Apple a Steve Jobs, Tim Cook y los 10 nuevos gurús empresariales, de los que ya hablé en su día en este blog. Además, un especial sobre la sanidad privada.

Cuando una líder elige a un equipo de verdaderos talentos (en este caso, periodistas del mundo empresarial) y genera un clima de satisfacción, rendimiento y desarrollo, se obtiene un magnífico producto como el de la revista Capital de enero. Felicidades una vez más a Consuelo Calle y su equipo. Tanto análisis de lo que está pasando y de las nuevas tendencias nos resulta extremadamente útil a los directivos y al resto de los profesionales, a los decisores de la administración pública, a los estudiosos de la gestión, a los ciudadanos creativos en general… Gracias.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Los que nos dejaron en 2008

El Magazine de El Mundo dedica su último número del año (en este día de “santos inocentes”) a La vida que ellos vivieron. Edición 2008.

Es un compendio de los personajes que fallecieron este año. Este periódico recoge hasta 59 famosos que pasaron a mejor vida. Yo, modestamente, me quedaré con unos cuantos menos... y uno más.

En el mundo del arte, el gran poeta Ángel González (6-Nov-1925 / 12-Ene-2008) y los músicos Isaac Hayes (20-Agos-1942/ 10-Agos-2008) y Joan Bautista Humet (4-Ene-1950 / 30-Nov-2008).
En el de la empresa, José María Entrecanales (15-Ene-1933 /21-Jul.2008), Rafael del Pino (10-Nov-1920 / 14-Jun-2008), Enrique Puig (26-Dic-1939 /18-Sept-2008), José María Cuevas (29-Jun-1935 / 27-Oct-2008), Isabel Polanco (1956 / 29-Mar-2008), Yves Saint Laurent (1-Agos-1936 / 1-Jun-2008) y Steve Fossett (22-Abr-1944 / 15-Feb-2008).
En el universo del cine Rafael Azcona (24-Oct-1926 / 24-Mar-2008), Paul Newman (26-Ene-1925 / 27-Sept-2008), Sydney Pollack (1-Jul-1934 / 27-May-2008), Richard Widmark (26-Dic-1914 / 24-Mar-2008), Mel Ferrer (25-Agos-1917 / 2-Jun-2008), Charlton Heston (4-Oct-1923 / 5-abr-2008), Heath Ledger (4-Abr-1979 / 22-Ene-2008), Anthony Minghella (6-Ene-1954 /18-Mar-2008) y Pedro Masó (26-Ene-1927 / 23-Sept-2008).
En el de los deportes, Sir Edmund Hillary y Bobby Fisher (9-Mar-1943 /17-Ene-2008).
En el mundo literario Alexandr Solzhenitsin (11-Dic-1918 / 3-Agos-2008), Arthur C. Clarke (16-Dic-1917 / 18-Mar-2008), Michael Crichton (23-Oct-1942 / 4-Nov-2008) y Leopoldo Alas (1962 / 1-Agos-2008).
Y en el de la política, Leopoldo Calvo Sotelo (14-Abr-1926 / 3-May-2008).

He echado a faltar en este obituario a mi amigo José Luis Ugarte (6-Nov-1928 / 27-Jul-2008), el mejor marino español que hemos conocido.

Descansen en paz… y permanezcan en nuestro recuerdo.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Los protagonistas de 2008


Quedan cuatro días para que acabe el año y es hora de hacer balance. Por ejemplo, de los personajes que han marcado este 2008.

Mi Top Ten es el siguiente:
10. George Maddoff. El sinvergüenza que ejemplifica esta crisis de codicia. Ha traicionado la confianza de miles de inversores y lo ha puesto todo más difícil.
9. Javier Bardem. Su Óscar es la culminación de su talento (de momento). Y después, Vicky Cristina Barcelona, donde lo hace realmente bien.
8. Rafa Nadal. Premio Príncipe de Asturias, medalla de oro en Beijing 2008, número uno de la ATP. Un ejemplo de valores para todos.
7. Carme Chacón. La ministra mejor valorada del gobierno en un papel difícil como es Defensa. Le esperan grandes metas
6. Nicolás Sarkozy. El presidente francés ha liderado durante el último semestre la Unión Europea, ha participado en el G-20 y tratado de dar una voz a Europa. Mucho ruido y pocas nueces.
5. Esperanza Aguirre. La líder de un partido sin rumbo a nivel nacional. Si Rajoy no triunfa en las elecciones gallegas, vascas y/o europeas de marzo a junio, ya puede ir cediéndole el paso.
4. Jaime Lissavetsky / Ángel María Villar: Personifican como Secretario de Estado del Deporte y Presidente de la Federación de Fútbol el mejor año del deporte español. Eurocopa, Davis, medallas en los juegos, triunfos espectaculares en ciclismo o tenis… Las mayores alegrías de la temporada.
3. José Luis Rodríguez Zapatero: El presidente del gobierno de España ganó las elecciones de marzo y estará 8 años en el poder. Si la crisis no se prolonga en exceso y juega un papel internacional más relevante, la historia le tratará bien.
2. Hu Jintao: El Presidente de China puede estar feliz. Los juegos olímpicos de Pekín han sido todo un éxito (una organización) y, aunque su país debe mantener el crecimiento económico en estos momentos de crisis, es la gran reserva financiera del planeta.
1. Barack Obama: Impresionante cómo venció a Hillary Clinton en las primarias demócratas y cómo triunfó sobre McCain en las presidenciales. Es la gran esperanza para los años venideros. Confiemos en que el mundo, con él al mando del país más poderoso, sea un mejor lugar para vivir.

Una vez listados, repaso la lista del año pasado (la incluí en este blog también el último sábado del año, 29 de diciembre de 2007): repiten Barack Obama, Esperanza Aguirre, Nicolás Sarkozy; José Luis Rodríguez Zapatero y Carme Chacón sustituyen en mi particular lista a Mª Teresa Fernández de la Vega; salen de ella Al Gore, Benazir Bhutto, Cristina Fernández de Kirchner, Tony Blair, Vladimir Putin y El Rey Juan Carlos. Han entrado en este 2008 Hu Jintao, Maddoff, Bardem y el deporte (Nadal, Villar, LIssavetsky).

Un año intenso e interesante.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Sobre coaches y dibujos

Por San Esteban, he quedado a comer con el Presidente de la Asociación Española de Coaching y Consultoría de Procesos (AECOP), Manuel Seijo. Gran profesional y muy buen amigo, hemos estado repasando la actualidad, con especial incidencia en el mundo del deporte y el coaching ejecutivo. Montones de oportunidades para el año que comienza.

Precisamente hoy se ha difundido en los medios que nada menos que cuatro coaches (entrenadores) españoles han conseguido que sus equipos lideren sendas ligas nacionales. Pep Guardiola ha conseguido unos números impresionantes en su primer año como entrenador del F. C. Barcelona. Rafa Benítez ha logrado que el Liverpool lidere la Champions League inglesa. Quique Sánchez Flores ha convertido al Benfica en campeón de invierno de la liga portuguesa y Ernesto Valverde ha hecho lo propio con el Olympiacos en la liga griega. Cuatro entrenadores simultáneamente no puede ser fruto de la casualidad. Y Luis Aragonés, que empezó mal con el Fenerbahçe turco, está ya cuarto, a dos puntos del líder. En España hay unos 50.000 entrenadores de fútbol, de los que 4.000 tienen el título de nivel 3, que autoriza a dirigir equipos de primera, segunda y segunda B. Por tanto, es interesante marchar a otras ligas. Frente a la crisis, globalización. Roberto Martínez ascendió al Swansea inglés y ahora lo mantiene en mitad de la tabla, Quique Hernández tiene quinto al Aris de Salónica en el campeonato griego y Benito Floro marcha a entrenar al Barcelona de Guayaquil (Ecuador). Por otro lado, en La Liga sólo hay cuatro entrenadores extranjeros (hace una década eran la mayoría). Vaya cambio ha vivido el fútbol español: pasión y sistema.

Contraportada de El País: “¿Quién precisa leer un libro si puede verlo en dibujos?” Es la opinión de Miriam Katin, ilustradora israelí que sobrevivió al holocausto y lo cuenta en un cómic. A sus 66 años, atrae a las nuevas generaciones y también al resto. Sí, así es la era conceptual. La revancha del hemisferio derecho del cerebro.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Dí que Sí

Día de navidad.

Esta tarde he visto Dí que sí (Yes Man), protagonizada por el histriónico Jim Carrey. El marketing nos presenta en el trailer una comedia bastante atontada, pero la cinta tiene más miga de lo que parece.

Basada en un libro del humorista británico Danny Wallace (publicado en 2005, trata de los seis meses en los que Mr. Wallace aceptó gustosamente todo favor, petición, sugerencia e invitación que le hicieran), la película trata de un empleado de banca divorciado que se pasa la vida denegando préstamos, diciendo no a todo y añorando a su ex mujer. Por circunstancias de la vida, va a un seminario de autoayuda “Sí es el nuevo No”, en el que el gurú que lo imparte le convence para hacer un pacto: decir a todo que sí. Su vida cambia por completo.

Bromas aparte, vivimos en un mundo más preocupado de defenderse (“por su propia seguridad, le recomendamos…”) que por vivir la vida de verdad. Como dice la protagonista femenina de la peli, Allison (interpretada por Zooey Deschanel), “la vida es un patio de recreo. Cuando crecemos, se nos olvida”. A lo largo de la película, el Sí del protagonista le hace ganar amigos, ser generoso, adentrarse en aventuras, ganar en autoconfianza, ser más feliz.

Pero claro, esa positividad espontánea despierta los recelos de los servicios de “seguridad” y ese automatismo (decir a todo que sí sin pensar en las consecuencias) elimina el libre albedrío. Tesis (el No por sistema), Antítesis (el Sí por sistema), Síntesis (elegir conscientemente lo mejor).

Una película muy recomendable para estas navidades y para estos tiempos. No te la pierdas.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Liberar la Pasión

Día de nochebuena. He quedado para desayunar con Adriana Kaplan, muy buena amiga y una de las mejores coaches de comunicación de nuestro país. Hemos estado hablando de Oprah Winfrey (Adriana estuvo trabajando para Oprah en los Estados Unidos en los 90) y de Obama, de la confianza y la credibilidad, de los planes para el nuevo año… Es una delicia compartir algo de tiempo con esta brillante experta.

Me ha llegado vía Amazon un libro muy interesante, Liberating Passion. How the Best Global Leaders produce winning results (Liberar la Pasión. Cómo producen resultados ganadores los mejores líderes globales), de Omar Khan. Omar estudió en Oxford y Stanford; es uno de los pioneros de la PNL y el aprendizaje transformador. Ha vivido en EEUU, Europa y Asia. Es el fundador y socio director de Sensei International, una consultora global de desarrollo del liderazgo.

Para Omar Khan (y muchos estamos de acuerdo), la fuente de la energía, adaptación y perseverancia del liderazgo es la Pasión. Según uno de sus clientes, “los beneficios son la pasión y el talento de nuestro equipo centrada en la cuenta de resultados”. Sí, la pasión es el gran posibilitador, el “ábrete sésamo” del talento.

Sin embargo, los estudios de Gallup demuestran que más del 70% de los profesionales están “desenganchados” de las organizaciones para las que trabajan, con consecuencias evidentes para la productividad, absentismo, calidad, rentabilidad, etc. Omar divide las actividades humanas en “técnicas” y “de crecimiento”. Las empresas abusan de lo técnico y no se dedican lo suficiente a que las personas crezcan. Cita a Herb Kelleher, de Southwest Airlines: “Tenemos una estrategia. Se llama hacer cosas”. Y añade: “Posiciónate y haz algunas cosas, recibe feedback, recalibra y da más cosas”. Recordando las palabras de Drucker, el propósito de los negocios es crear un cliente. Y eso va menos de tecnificar y más de generar una relación. Desgraciadamente, muchas direcciones de RRHH se dedican más a lo técnico que a lo realmente humano (lo apasionante): pensemos en los planes de acogida, las evaluaciones del desempeño, los planes de carrera…

Los “passion killers” (matapasiones) son las reuniones interminables, los largos e-mails, la falta de contacto personal, la ausencia de los clientes, el cinismo y el exceso de crítica, la ausencia de coaching, la falta de reconocimiento, los conflictos entre departamentos.

Los “liberadores de pasión” son interacciones especiales entre seres humanos. Esencialmente, comunicación. Mejora, humildad, escucha atenta,,, son innegociables. Omar pone como ejemplo el World Café, series de conversaciones interactivas sobre un tema que ha implantado, entre otros, Hewlett Packard. Las relaciones son la alquimia que transforma el metal (nuestra eficiencia técnica) en oro (la creatividad, la adaptación, el logro).

Las cuatro pruebas de las relaciones en la empresa son:
1. ¿Decimos la verdad pronto, abiertamente y con valentía?
2. ¿Nos consultamos a tiempo?
3. ¿Nos movemos rápidamente de la decisión a la acción?
4. ¿Somos más o menos la suma de cada uno por separado?

Un llamamiento a la honestidad (que no tiene por qué ser brutal), a la cooperación, a la ejecución, a la sinergia.

El libro nos propone trabajar sobre 9 “liberadores de pasión”.
1. Intimidad. No es sólo un tema de parejas, sino de cercanía emocional. Cuando falta la intimidad, aparece la alienación (falta de conexión), la falsedad, el exceso factual (datos y no contacto).
2. Enfoque. Centrarse en las prioridades reales, las acciones para el éxito. “Sin visión, el pueblo perece”. La esencia de la estrategia es obtener ventajas competitivas (Michael Porter). El Cuadro de Mando Integral es una herramienta valiosísima.
3. Conversaciones radicales. De raíz. Esenciales. Según un informe de Harris Poll, un 42% de los empleados se sienten “quemados”, un 37% piensa que la dirección no es honesta ni íntegra, sólo un 29% que la alta dirección está comprometida con el desarrollo de los profesionales, menos del 50% le interesa lo que pasa en su organización. Terrible.
4. Posibilidades protegidas. Afrontar la realidad y ampliar posibilidades. Es la “presencia sin resistencia”, las emociones compartidas. Generar transformaciones a través del aprecio y el reto.
5. Provocar el futuro. Evitar las discusiones bizantinas, el apoyo difuso, las rigideces castrantes. Omar escribe que la alta dirección suele resistirse a las transformaciones porque son los guardianes del pasado.
6. Buscar Responsabilidad (Accountability). Es comprender qué debe hacerse, por qué y cómo hacerlo. Prototipos realizados rápidamente, delegación, implicación, desarrollo. La falta de responsabilidad evita destapar nuestra pasión latente.
7. Hábitos de vitalidad. Para ampliar la vitalidad, ser conscientes de lo que importa es vivir, utilizar la energía en los mejores momentos (por la mañana, por la tarde, por la noche), darnos cuenta de que siempre tenemos tiempo para lo que nos gusta, juzgar la vida por la calidad y no por la cantidad, evitar la insatisfacción perpetua, asumir retos, aprender constantemente, introducir lo nuevo y apreciar lo antiguo, gratitud, eliminar la hipocresía, estar aquí y ahora, regenerarse, desafiar lo improductivo, hacer conexiones personales, crear oportunidades, aprovechar el tiempo de los viajes, crear tradiciones y celebrar, invitar a la cooperación mutua, elevar la calidad del ser, aceptar los resultados. Maximicemos la energía para maximizar el tiempo.
8. Expresar el potencial. Los cuatro deseos más frecuentes de los líderes para liberar el potencial son mejorar las relaciones, ser escuchado, compartir mis sueños y poner mi pasión voluntariamente. Es ampliar el sentido de comunidad y desarrollar el talento. Omar reconoce que el talento obtiene 10 o 20 veces los resultados de los promedio. Y se hace eco de “la regla de los 10 años” (para dominar una disciplina). Los mejores trabajan más (los violinistas, 10.000 horas de práctica frente a 7.500 horas de los del siguiente nivel y 5.000 horas de los siguientes). “El Talento es la verdadera necesidad de practicar en un campo en el que nuestras capacidades obtienen una rentabilidad significativa”. Sí, es práctica deliberada. El libro nos recuerda las palabras de Robert Frost sobre las dos compulsiones del trabajo: el amor y la necesidad. “El talento es donde convergen el amor y la necesidad”.
9. Coaching para un crecimiento apasionado. Liberamos la pasión y aprovechamos nuestro potencial a través del coaching. Somos nuestros comportamientos. En consecuencia, el feedback constructivo, la reflexión, el plan de acción, el seguimiento, son esenciales. Debemos superar nuestros límites actuales. El libro nos recuerda El arte de amar, de Erich Fromm: cuando la mayoría de nosotros piensa en el amor, piensa en lo problemático que es encontrar alguien que nos ame y no en que seamos “amables”, que podamos recibir amor cuando se nos ofrece.

¿A qué se parece el éxito? A unas relaciones en la empresa en las que:
1. Las personas sean auténticas, quieran conocer y dejarse conocer.
2. Las conversaciones son valientes. Sobre los temas que importan.
3. Haya una mezcla de apreciación y reto.

Omar comparte con nosotros el “secreto de Tom Watson” (que convirtió a IBM de una pequeña empresa en un gigante mundial). Es preguntarnos: “¿cómo nos compartiríamos si fuéramos una gran compañía?”.

Finalmente, los cinco grandes “pecados capitales” que impiden el cambio son, según este libro sobre la Pasión:
1. Mucha cháchara y poca acción.
2. Exceso de publicidad sobre “el cambio masivo” y pocas iniciativas (las personas se bunkerizan).
3. Pasar el tiempo en comités y reuniones. Las cosas no avanzan.
4. No hacer cambios en la alta dirección (es como si Woody Allen te animara a dejar de ser neurótico o Churchill te dijera que los puros son malos para ti).
5. No involucrar a los clientes, ignorar el mercado.

Magnífico libro, basado en la experiencia. Si no vivimos así la Pasión (desde las relaciones de calidad, el enfoque, el disfrute, la sinergia), viviremos la otra Pasión, el acto de padecer. Como dice el villancico malagueño, “Dime Niño de quien eres/ y si te llamas Jesús./ Soy amor en el pesebre/ y sufrimiento en la Cruz”.

martes, 23 de diciembre de 2008

La élite del poder

Apenas falta una semana para que acabe el año y seguimos de viajes, propuestas, proyectos, etc.

He comprado esta mañana en la T4 de Barajas el libro El Club de los elegidos. Cómo la élite del poder mundial gobierna el mundo, de David Rothkopf. Más de 500 páginas. El autor es profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Columbia y ha trabajado con Henry Kissinger, entre otros personajes influyentes. No pretende alimentar una teoría de la conspiración (el dominio del mundo) sino escribir sobre el poder, concentrado en unos pocos. De hecho, según Rothkopf, son uno entre un millón: apenas poco más de 6.000 personas sobre la población mundial de 6.500 millones.

Este experto señala que es difícil cuantificar el poder: riqueza, posición, acceso, ideas… "No hay un parámetro universalmente aceptado para medir el poder, de modo que, en cierta medida, el juicio subjetivo es inevitable”. Elaborar una lista es un esfuerzo vano, por la movilidad del poder. Al día siguiente, quedaría obsoleta (las personas van y vienen de los puestos, algunas se jubilan, otras mueren, sufren reveses profesionales o financieros, son encarceladas, etc).

Desigualdad. La fortuna de las 1.000 personas más ricas del planeta –los archimillonarios- es el doble del ingreso de los 2.500 millones de personas más pobres. Y sin embargo, como dijo en su día John Lehman, ex secretario de Marina de EEUU, “el poder corrompe. El poder absoluto parece muy limpio”. El autor es visitante asiduo del Foro Económico Mundial de Davos, donde se reúnen desde 1971 más de 2.000 líderes mundiales cada mes de enero. Rothkopf habló allí con Paulo Coelho. El autor de El Alquimista ha ido a Davos durante los últimos 10 años. En sus palabras: “El mito clásico sobre Davos es que ellos están aquí para dividirse el pasterl, para conseguir su porción. Pero ésa no es mi visión. Creo que en Davos hay dos niveles: uno es el nivel empresarial, que no lo entiendo completamente, y otro es el humano. Crea una especia de concienciación constructiva. (…) En efecto, tenemos una reunión de élite. Pero no para ordenar el mundo sino para vernos mutuamente.” Y añadió: “Necesitamos creer en un sistema. Necesitamos creer en poderes más elevados. El caos y el azar hacen la vida demasiado amenazadora, demasiado difícil de comprender. Por eso los seres humanos buscamos el orden en el universo”. Un planteamiento similar, según nos recuerda este libro, al de Charles Wright Mills (La élite del poder, 1956): “La idea de que todo va a la deriva es, en gran parte, una proyección fatalista de la propia sensación de impotencia y quizá, si uno ha sido alguna vez hombre de principios políticamente activo, un alivio de la propia culpa. La idea de que toda la historia se debe a la conspiración de un conjunto de villanos fñacilmente localizables, o de héroes, es una proyección del esfuerzo que nos impone comprender cómo los cambios en la estructura de la sociedad abren oportunidades a las diferentes élites, y cómo las diferentes élites las aprovechan o las ignoran. Aceptar uno u otro punto de vista –toda la historia como una conspiración o toda la historia como algo sin rumbo fijo- es evitar el esfuerzo de comprender las realidades del poder y los caminos de poderoso.”

Citando a Churchill: “Todos somos gusanos, pero yo soy una luciérnaga”. Es lo que el profesor Sherwin Rosen llamó, en un artículo de 1981, “la Economía de las superestrellas”. Otros dos profesores de la misma universidad, Steven Kaplan y Joshua Rauh, analizaron que en 1995 había 1.259 deportistas que ganaban más de medio millón de dólares anuales y sólo 37 ganaban más de 5 M $. En 2004, eran 2.000 y 369 deportistas, respectivamente. ¿Quiénes son esos 6.000 poderosos? Los líderes políticos de las principales potencias, los ejecutivos clave de las 2.000 primeras compañías, los 1.000 archimillonarios del planeta, los artistas, científicos, académicos y escritores más influyentes y los líderes religiosos de las principales confesiones.

Las dos caras del poder. “Con frecuencia, el poder surge del hecho de estar en el lugar apropiado en el momento oportuno. A veces, surge no del carácter sino de los defectos de la personalidad: la crueldad, el obsesivo compromiso con una sola idea o la codicia”.

Grandes corporaciones. En 2007, el PIB mundial fue de 47 B $. Las ventas de las 250 principales empresas fue de 14’87 B $, un tercio del PIB mundial. Las de las cinco mayores (Wal-Mart, ExxonMobil, Shell, BP, GM) fue de 1’5 B $, una cifra superior al PIB de todas las naciones con excepción de siete. De las economías más poderosas (PIB o ventas de más de 50.000 M $), que son 166, 60 son países y 106 empresas: 53 en Europa, 38 en Estados Unidos, 8 en Japón. Las 2.000 compañías más grandes del mundo venden conjuntamente por 27 B $ y poseen activos de 107 B $ (según McKinsey, el volumen de activos negociados en el mundo es de 140 B $). Concentración: si en 1983, las 500 mayores compañías suponían el 15% del PIB global, 25 años más tarde se ha más que duplicado hasta casi el 40%. Un poder extraordinariamente concentrado.

“Para los miembros de la clase superior, hay algo más valioso que el oro, la plata, las piedras preciosas o el petróleo: el acceso. La importancia del acceso surge del hecho de que la única cosa que ni el dinero ni el poder pueden comprar es el tiempo. (…) El acceso y la exclusividad van de acuerdo y, en muchos aspectos del estilo de vida de la clase superior, significan lo mismo”. Y Rothkopf añade: “Las comunidades de liderazgo se conectan a través de todos los grupos de poder importantes en las empresas y las finanzas, la política y el complejo militar-industrial, las artes y el mundo de las ideas. De hecho, esas conexiones son una característica distintiva de los miembros de la clase superior, como la riqueza o la posición social. Investíguelas, y encontrará una serie eslabonada de conexiones que vinculan a grupos notablemente diversos. Estas conexiones reducen los grados de separación entre las personas, permitiéndoles acceder a otras cuando lo necesitan, operar en el nivel más alto y eficiente posible y, al hacerlo, mantener sus estatus; porque el acceso es celosamente protegido por las personas que lo poseen.”

El libro trata la desigualdad (con el caso de Chile, la economía más eficiente y abierta de Iberoamérica y una de las de mayor desigualdad: el 20% más rico concentra el 67% de la riqueza nacional, el 20% más pobre no supera el 1%). “El punto más débil de la globalización es el desequilibrio entre la esfera nacional de los gobiernos y la naturaleza global de los mercados. Un sistema económico saludable requiere de un delicado compromiso entre ambas partes. Si usted avanza demasiado en una dirección, puede tener un sistema autárquico y proteccionista. Si avanza demasiado en la otra dirección, tendrá una economía mundial inestable, con poco apoyo social y político para aquellos que se supone que debe ayudar” (Daniel Rodrik, Harvard).

Hace un siglo, la desproporción entre países ricos y pobres era de 9 a 1. Ahora es de 100 a 1. El PIB per capita de Luxemburgo es 267 veces el de Guinea-Bissau (en los 70, la proporción entre EEUU y Bangladesh era de 88 a 1). El coeficiente Gini de mundo es 65, según Milanovic en La era de las desigualdades.

Es también la desigualdad de la suerte: en EEUU, hay menos de un 2% de probabilidad de que una persona cuyos padres están en el 60% inferior de renta termine en el 5% superior. Los estadounidense nacidos de padres en el 20% inferior tienen un 40% de probabilidad de permanecer en ese nivel (Tom Herz, American University). Y en Europa, la movilidad es menor.

Retribución de la Alta Dirección: en EEUU, la remuneración del Consejero Delegado ha crecido más de 4 veces desde 1993 y es 364 veces el sueldo de un empleado medio (10 veces la proporción de finales de los 70). Será por la escasez del talento directivo, por las comisiones de retribuciones de los consejos (llamadas por Warren Buffet en alguna ocasión, “obedientes perritos falderos”), por la conexión entre los propios ejecutivos…

El poder, siempre según Rothkopf, proviene de la ambición (y en su caso, de la codicia) y de la inercia. Es el poder de los apellidos, de las instituciones, del dinero (en el primer trimestre de 2007, el principal donante con más de 500.000 $ en contribuciones a campañas presidenciales en EEUU fue… Goldman Sachs. Los 9 siguientes: UBS, Credit Suisse, Merrill Lynch, Morgan Stanley, Lehman Brothers, Bear Stearns y dos fondos), de la política, de la fuerza (militar) o de las redes (tejido conectivo).

Finalmente, el libro dedica 15 páginas al Foro Económico Mundial de David y 6 a Bilderberg y la Comisión Trilateral (a las que califica como “dos reuniones de ancianos”), además de menciones a la IGC (Iniciativa Global de Clinton), al Club Bohemian Grove de California, al Foro Boao de Asia y a la reunión de padres e hijos de América Latina (promovida por Carlos Slim).

Para “llegar a ser miembro de la clase superior”, Rothkopf propone 8 claves:
- Haber nacido varón (en un planeta en el que el 51% son mujeres, sólo el 6’3% del poder es femenino)
- Ser un baby boomer (sólo el 3% de la clase superior tiene menos de 40 años y el 45% supera los 60. La edad media es 58 años).
- Remontar las raíces culturales de Europa: EEUU tiene el 17% de todos los poderosos. 10 naciones (además de EEUU, China, Gran Bretaña, India, Brasil, Rusia, Alemania, Japón, México y Francia) representan el 57%. Asia es ya un tercio del total… y creciendo.
- Haber asistido a una universidad de élite: el 30% ha asistido a una de las 20 universidades más prestigiosas, encabezadas por Stanford, Harvard y Chicago. Mientras que el 9% de los estadounidenses posee estudios de postgrado, el 4/5 de los poderosos lo tienen. Sólo el 2% no tiene ni educación secundaria.
- Entrar en la empresa o en las finanzas: el 63% de los poderosos se dedica al comercio o las finanzas. El 18%, a la política. Al ejército, el 7% y los líderes religiosos, el 4%. El 2% es “el poder en la sombra”.
- Tener una base de poder institucional: menos del 2% de la clase superior no están asociados con una compañía, un gobierno, una iglesia, un medio de comunicación, una fundación, una red terrorista… de la cual obtienen poder y lo proyectan.
- Ser rico: el 60% de la élite del poder son millonarios.
- Ser afortunado: la respuesta es la suerte, al menos en parte.

¿Hay una “psicopatología del éxito”? La novena regla es, para el autor, desearlo con todas tus fuerzas. Si bien la gran mayoría de los poderosos actúa con sensatez, abundan los obsesivos (independientes y concienzudos), los narcisistas (emocionalmente retraídos y muy desconfiados) y otras alteraciones asociadas con el poder (como asumir riesgos excesivos: adictos a las endorfinas).

En fin, un libro muy interesante. Para el profesor Rothkopf, ni siquiera en los países democráticos la meritocracia es lo que parece.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Comida de Inmortalidad

Hoy hemos tenido la tradicional –y no por ello menos importante- comida de navidad. La hemos celebrado en el restaurante Kikuyu, situado en la calle Bárbara de Braganza, cerca de la oficina (al otro lado del Paseo de Recoletos). Un año más, después de magníficas experiencias en La Paella Real, en Edelweiss, en La Central Cervecera, en Minotauro... Celebrar es parte de la vida.

Este tipo de comidas "de empresa" son un buen indicador del clima del equipo. Hoy hemos tenido algunos compañeros que no han podido venir (inevitable, porque la hemos convocado con poco tiempo) y también otros que, a pesar de los pesares, han venido a la hora del aperitivo a compartir abrazos con nosotros ya que no podían cancelar los compromisos que tenían. Se les agradece mucho el esfuerzo.
En fin, una cosa divertida y moderada. Se ve que la edad ya pesa.

Por la tarde, ya en casa, he estado leyendo Brand Immortality (La inmortalidad de la marca) de Hamish Pringle y Peter Field, expertos británicos en marcas. Estos expertos británicos inician este libro citando al genial Woody Allen: “No quiero alcanzar la inmortalidad a través de mi trabajo. Quiero alcanzarla no muriéndome”. Así debe ser.

Según nos cuentan Pringle y Field, las marcas representan, por término medio, el 12% del valor de las compañías (en algunas empresas, hasta el 70%). Según un informe de 2005, el 78% de las Fortune 500, el 72% del valor de las FTSE 350 y el 35% de todas las empresas en bolsa son intangibles.

Para Paul Ormerod, todas las empresas acaban muriendo, pero no tiene por qué pasar lo mismo con las marcas (si se gestionan adecuadamente). Una marca es una promesa en la mente del cliente. Desde Apple hasta Zanussi, hay muchos ejemplos de éxito. Los autores han analizado 880 casos empresariales del IPA (Instituto de Practicantes de Publicidad del Reino Unido) y demostrado que la longevidad de una marca depende de la “cuota de voz” de la misma. Si la cuota de voz es menor que la cuota de mercado y la marca no es líder, se juega su supervivencia. De vez en cuando, ha de reinventarse. Por eso la innovación es clave.

Confianza, ingenio, innovación... "cuota de voz" para que una marca como Eurotalent (a punto de cumplir los siete años) siga viva y coleando. Intangibles que se ponen de manifiesto, de una forma u otra, en una comida de navidad como la de hoy.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Pesimismo heleno y Talento sexy

Magnífico día en Madrid. El termómetro ha alcanzado los 26º y estábamos a 8º por la noche. Más propio de primavera que “de lo más crudo del crudo invierno”.

El País narra los Quince días al borde del abismo. Las revueltas siguen en Grecia, el país más pesimista de la Unión Europea. Corrupción rampante (el primer ministro Kostas Karamanlis, del partido Nea Demokratía, ha pedido disculpas), un paro juvenil del 23% y un sueldo medio menor de 700 euros. Siete de cada diez griegos creen que el país va por mal camino, según el Eurbarómetro publicado el jueves. Y el diario Ta Nea resalta: “La cuestión no es si Grecia tiene un mal gobierno, porque un mal gobierno puede cambiarse en las próximas elecciones, sino si Grecia se ha convertido en un país ingobernable”. Lástima. La cuna de nuestra civilización está en una crisis profunda.

También en El País, entrevista al Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernandez Ordóñez. El titular: “La desconfianza es total”. Porque “el mercado interbancario no funciona y se generan círculos viciosos: los consumidores no consumen, los empresarios no contratan, los inversores no invierten y los bancos no prestan…” Precisamente la falta de confianza puede alargar el final de esta crisis.

En la parte de Negocios del mismo periódico, excelentes los artículos de Carmen Alcaide Es urgente ayudar a las pymes (que suponen el 99’8% de las empresas españolas) y de Mario Armero Audacia contra crisis: “Tengo para mí que el fuuro nacional vendrá marcado por la capacidad de actuar sobre lo que suelen llamarse las cuatro Íes: Innovación en personas y tecnología: Inspiración en liderazgo y esperanza; Inclusividad (un nuevo modelo económico) e Integridad, para evitar los excesos del pasado”. Tengo una gran admiración tanto por Carmen como por Mario y estoy plenamente de acuerdo con sus ideas.

En El Mundo, Definitivamente Shakespeare, un artículo de Pilar Ortega que pone de manifiesto la coincidencia del Teatro Selecto en una muy cuidada edición de Ángel-Luis Pujante y la biografía de Peter Ackroyd (casi 800 páginas). Por no hablar del Hamlet que actualmente se interpreta en el Teatro María Guerrero de Madrid (y que no pienso perderme).Shakespeare siempre está de moda, pero ahora más que nunca.

En el Magazine de El Mundo, entrevista de Elena Pita a Vicente del Bosque, seleccionador nacional de fútbol: “Soy muy, pero que muy competitivo. Otra cosa es que no lo exprese”.

En el ABC, Antonio Astorga se hace eco del Concierto de Navidad para la Fundación Padre Arrupe que dirigió Inma Shara el viernes 20 con la Orquesta Sinfónica Checa en el Hotel Auditórium de Madrid. Mi admirada Inma acaba de dirigir ante el Papa en el Vaticano. Como ella suele decir (y se pone de manifiesto en la entrevista, “la música es el lenguaje universal de los sentimientos, el lenguaje del corazón. Es capaz de anularte el raciocinio”. Felicidades una vez más, querida maestra.

En Público, en las páginas de Culturas, S. Brito comenta el estreno de Estómago, del brasileño Marcos Jorge, Espiga de Oro de la Seminci. Es la cuarta película más taquillera del año en Brasil (no me la pienso perder). El director de la cinta considera que “las buenas comidas se acabn convirtiendo en mierda, y el poder hace lo mismo con las personas”.

Y en XL Semanal (revista de La Razón y La Vanguardia), entrevista a Helen Mirren, 63 años, una de las grandes damas del cine británico. Óscar por su papel de la Reina de Inglaterra en The Queen. Su próximo proyecto es una adaptación al cine de La Tempestad (Shakespeare, de nuevo). Su última película, Love Ranch, dirigida por su marido Taylor Hackford, en el que interpreta a la Madame de un burdel, una prostituta veterana. Dice: “la experiencia me ha enseñado que entre mujeres hay que tener ojo con las puñaladas solapadas” y “el talento me parece muy sexy. Los hombres despiertos, vivos, con inquietudes, me chiflan”. Interesante.

Dejo para comentar estos días El País Semanal con las imágenes del año y el Anuario Marca 2008, en el mejor año de la historia del deporte español.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Valiente cine europeo

Esta mañana he estado viendo en DVD En un mundo libre, la última película de Ken Loach, escrita por Paul Laverty. Se estrenó aquí el pasado 22 de febrero. En la línea con las películas anteriores de Loach (Agenda oculta, Lloviendo piedras, Tierra y Libertad, La canción de Carla, Sólo un beso o El viento que agita la cebada), se trata de cine de denuncia social. Su peli La cuadrilla, que vi en su día con José Antonio Sáinz, fue muy importante en la fundación de Eurotalent.

La cinta va de una profesional de una agencia de trabajo temporal, Angie (Kierston Wareing) que es despedida a pesar de cumplir objetivos (o precisamente porque los cumple y no le pagan el bonus). Entonces decide montar su propia empresa con su amiga Rosie (Juliet Ellis), para colocar a trabajadores inmigrantes. Angie posee ambición, fuerza, ideales (como muchas de las protagonistas de los films de Loach). Según se presenta la propia película: "En un mundo libre..." es una historia ambientada en la realidad anglosajona actual, presidida por el "milagro" de la flexibilidad laboral, la globalización, los dobles turnos de trabajo, los salarios bajos y muchos consumidores felices y despreocupados: nosotros.

Afortunadamente, Ken Loach nos está solo en este modelo europeo de cine valiente.
- Gomorra, de Matteo Garrone basado en el libro de Roberto Saviano (5 premios del cine europeo: mejor película, director, actor, guión y fotografía) nos enseña cómo actúa la Camorra de Nápoles y Caserta. “Una realidad angustiosa, demoledora y dolorosa”.
- La también italiana Il Divo (cinco nominaciones a los premios europeos; premio al mejor actor, Toni Servillo) denuncia a un ser oscuro, frío y maquiavélico llamado Giulio Andreotti, siete veces Presidente del Gobierno de Italia.
- La ola (Die Welle), película alemana de Dennis Gassel de la que he hablado en este blog hace unos días, analiza la posibilidad (no tan remota como pensamos) de que la autocracia vuelva a nuestras vidas. Ha sido la nº 1 en la taquilla germánica.
- La clase (Entre les murs), Palma de Oro del festival de Cannes 2008 y candidata al Óscar a la película de habla no inglesa, se estrena aquí el 16 de enero. Trata de un joven profesor de niños de 14-15 años en un barrio conflictivo, ante alumnos a los que trata de enseñar los valores de la democracia.
También podríamos incluir en este apartado El niño con el pijama a rayas, que nos recuerda las atrocidades del nazismo.

Películas enormemente interesantes. Conmovedoras, valientes. Que ayudan dsde la reflexión a mejorar este mundo.

En nuestro país, probablemente la más valiente del año ha sido Todos estamos invitados, de Manuel Gutiérrez Aragón, con guión del propio Manuel Gutiérrez Aragón y Ángeles González-Sinde. Es un relato sobre el conflicto vasco sin pelos en la lengua.
A su manera, también denuncian temas sociales Una palabra tuya, dirigida por Ángeles González-Sinde (4 nominaciones a los próximos Goya), Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda, basada en la novela de Alberto Méndez, 15 nominaciones a los Goya) o El patio de mi cárcel (un drama de reclusas de Belén Macías). Es curioso: veteranos como Cuerda o Gutiérrez Aragón y talento femenino como Ángeles González-Sinde o Belén Macías.
Me alegro mucho de esta valentía del cine europeo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

La biología del desempeño

Mañana acaba la primera edición del MPA (Executive MBA con la P de Personas) y como broche de oro está impartiendo este fin de semana Silvia Damiano (Silvia Molina). Se trata de una extraordinaria consultora argentina que lleva muchos años afincada en Sydney, Australia, y que tuve el placer de conocer en Johannesburgo en el Encuentro Mundial de Inteligencia Emocional (10-12 de septiembre de 2007), donde dio una conferencia sobre The Emotional Ride (El viaje emocional). Dado que queríamos que el MPA fuera verdaderamente internacional, le pedimos a Silvia que se convirtiera en uno de los profesores del Master. Es las últimas cinco semanas ha estado/estará en Argentina, Colombia, España, Alemania y la India antes de volver a Australia.

Silvia Damiano dirige Blip Group (www.blipgroup.com), una consultora hermana especializada en Desarrollo Organizativo, con una metodología muy innovadora: el trébol de cuatro hojas: Experiencia, Flexibilidad, Creatividad y Diferencia. Está especializada en aprendizaje a través del desarrollo de la inteligencia emocional. Según Gina Hadju, responsable de formación y desarrollo del Institute of Chartered Accountants, “Silvia Damiano es el genio creativo tras el Blip Group, la compañía con el enfoque más fresco al aprendizaje de adultos que he visto nunca. Los productos que ella diseña son divertidos, experienciales, sólidos. He visto momentos de aprendizaje profundo en sus talleres que no creía posible en personas de cierta edad”.

En su página web puede leerse el artículo El cambio personal lleva al cambio cultural, que Silvia Damiano publicó en la revista Training & Development (abril del 2007). Relata la experiencia de cambio en el Westpac Bank. Según Michelle Novis, del mencionado banco australiano, “iniciar un cambio cultural no es cosa de una única acción. No se puede cambiar una cultura sólo a través de la formación. Necesitas crear un contexto que ayude a las personas a aprender y a crecer. El programa de formación ha de ser apoyado por muchas otras intervenciones. En Westpac hemos introducido los comportamientos como medida clave en la gestión del desempeño, directamente ligada a la retribución variable. Hemos lanzado el concepto de “Vivir nuestros valores” a través de la comunicación, la inducción y la educación. Creemos firmemente en la importancia de crear un entorno laboral equitativo y diverso”. Silvia Damiano nos cuenta en el artículo que, desde su experiencia, “la transformación cultura sólo es posible si todas las personas, incluyendo el primer ejecutivo, se implican en el proceso”. Herramientas como el feedback de 360º permiten incrementar la “escucha estratégica” en la organización. Otras conductas dañinas, como la dilación, la incapacidad para expresar las propias ideas, la evitación en la toma de decisiones o el exceso de control se reducen o eliminan desde la evaluación del desempeño y el desarrollo a través del modelo del trébol: Inteligencia racional (conocimientos y habilidades, que conocemos como Aptitud), Inteligencia emocional (Actitud), Inteligencia cultural (Sinergias) e Inteligencia espiritual (Valores).
Otra particularidad del Blip Group es que miden la rentabilidad para la empresa cliente de los programas de desarrollo que emprenden.

Silvia ha impartido hoy en el MPA La biología del desempeño. Está basado este concepto en La biología de las creencias, del profesor Bruce Lipton (biólogo celular, profesor de Stanford, autor de un excelente libro con ese título). Un libro imprescindible en estos momentos.

Taika Ramé explica en su blog Ser siendo el 12 de septiembre de 2008 que
“La epigenética está ahora en voga, se trata de toda una corriente de la biología que estudia la influencia del medio ambiente y las condiciones exteriores sobre los genes, el ADN humano. Epigenética significa literalmente, “control sobre la genética”; estos estudios han revolucionado la manera en que los científicos pensamos que está controlada la vida. ¡Los genes NO son nuestro destino! Las influencias del medio ambiente, incluyendo la nutrición, el estrés y las emociones, pueden modificar los genes, sin cambiar la secuencia básica del ADN, y más asombroso aún, estas modificaciones pueden pasar a las nuevas generaciones.” Y resume su propuesta a partir de El genio en tus genes, de Dawson Church.

En 1982, Lipton comenzó examinando los principios de la física cuántica y cómo se integraban a su entendimiento de los sistemas de procesamiento de información de las células. Produjo una serie de estudios innovadores sobre la membrana celular, que revelaron que esta capa externa de las células es un homólogo orgánico de un chip de computadora, el equivalente celular del cerebro humano. Sus estudios en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford entre 1987 y 1992 revelaron que el medio ambiente, el cual opera a través de la membrana celular, controla el comportamiento y la fisiología de la célula, apagando y encendiendo a los genes.
Estos estudios en conjunto con otros llevados a cabo por más científicos dieron origen al nacimiento de la Epigenética, conectando los campos que estudian la mente con los que estudian el cuerpo humano. Aplicó un concepto básico de la física cuántica al campo de la biología celular, se trata de que “el universo cuántico es un set de probabilidades susceptible a los pensamientos del observador”. Mientras que la biología celular tradicional se ocupaba de las moléculas físicas que controlan la biología, Lipton se centró en los patrones químicos y electromagnéticos a través de los cuales la energía en la forma de nuestros pensamientos y creencias pueden afectar nuestra biología, incluyendo el genoma humano.
Sus descubrimientos indican que la mente controla las funciones del cuerpo y eso implica que nuestros cuerpos pueden ser modificados a medida que cambiamos nuestra manera de pensar. Nuestras creencias interactúan con la infinitud de probabilidades del universo cuántico, y éstas afectan las células de nuestros cuerpos, contribuyendo a la expresión de diferentes potenciales genéticos.
El mecanismo descrito funciona así: Existen proteínas que están a ambos lados de la membrana celular. Las proteínas de la superficie externa de las células son receptivas a las fuerzas externas, incluso a los cambios bioquímicos en el cuerpo producto de los diferentes tipos de pensamientos y emociones. Estos receptores externos afectan a su vez a las proteínas internas de la célula, alterando su estructura molecular. Los dos tipos de receptores funcionan como un enrejado que se puede contraer y expandir. El grado de expansión determina el tamaño y la forma de las moléculas -llamadas proteínas emisoras- que pueden pasar a través de dicho enrejado. Las proteínas juntas, el complejo receptor-emisor por sí mismo, actúa como un suiche molecular, aceptando las señales del ambiente celular que “desenvuelven” el ADN, desactivando la “funda” de proteínas que lo cubre.
A diferencia de lo que se creía hasta hoy, los descubrimientos de Lipton indican que el ADN no es precisamente el que controla la biología de las células sino precisamente esta funda de proteínas que lo cubre, y que es la responsable del encendido o apagado de los genes. Y esta funda depende más de las señales del medio ambiente que se dan afuera y adentro de la membrana celular, que de la información genética en sí misma.

Por tanto:
1. Las células tienen MEMORIA. Aprenden a través de la experiencia, de su contacto con el medio que las rodea, y luego guardan una memoria que les permite adaptarse mejor y anticiparse a los cambios en las condiciones. Es decir, son INTELIGENTES. ¡Esta memoria incluso se mantiene intacta en las células de los órganos donados!
2. Las células sin genes (células enucleadas, les quitan el núcleo donde está el ADN) aún presentan cierto control “inteligente” de sus procesos, es decir que el ADN no controla su biología ni el núcleo es el cerebro de la célula como se había creído hasta ahora. Se ha descubierto que el verdadero cerebro de la célula está en su membrana, quien convierte las señales ambientales en comportamientos que permiten la supervivencia de todo el cuerpo humano; somos un conjunto de células.
3. Estudios del genoma han indicado que los seres vivos comparten sus genes no sólo entre individuos de la misma especie -a través de la reproducción y que luego pasan los genes a sus hijos- sino entre individuos que no son de la misma especie. Esto ha sido una adaptación evolutiva para aumentar la supervivencia de los seres vivos en el planeta ya que los genes son memorias físicas de las experiencias aprendidas por todos los organismos vivos.
4. Los peligros de la ingeniería genética y de los alimentos transgénicos saltan a luz con estos nuevos descubrimientos ya que la modificación de los genes de un tomate -por ejemplo- no se detiene con los tomates sino que altera la biosfera entera de maneras incontrolables. Se sabe que cuando un humano ingiere un alimento modificado genéticamente, los genes artificialmente creados de dicho alimento se transfieren dentro de las bacterias benéficas de su intestino y modifican los genes de dichas bacterias. ¡Luego nos asombramos porque existe tanta gente alérgica o intolerante a alimentos como el trigo, la avena, el arroz, la leche, que han sido el sustento nutritivo de la humanidad durante siglos! ¿Por qué antes sí se podían comer y ahora no?
5. La medicina está en guerra con los microorganismos ignorando el hecho de que muchas BACTERIAS son IMPORTANTES para nuestra salud. Por ejemplo, las bacterias que viven en el estómago son esenciales para nuestra supervivencia. El uso de los antibióticos es nocivo para la salud porque son ASESINOS INDISCRIMINADOS, matan eficientemente tanto a las bacterias que son necesarias para sobrevivir como a las bacterias malas que deterioran tu salud.
6. Se ha demostrado que la evolución de los seres vivos depende más de la interacción entre las especies que de la interacción entre los individuos de una misma especie. En otras palabras, si el ser humano quiere sobrevivir tiene que ocuparse también de su relación con los otros seres vivos del planeta tierra y no sólo entre los humanos.
7. El mundo natural experimenta hoy el sexto mayor evento de extinción de su historia. En esta ocasión, la causa no es extraterrestre -como el famoso meteorito que produjo la extinción de los dinosaurios- sino es por la acción de uno de los organismos animales que habitan la tierra: EL SER HUMANO.
8. Los científicos que siguen a Darwin están cometiendo los mismos errores que él. Su problema es que subestiman al medio ambiente y le han dado más importancia a la determinación genética, es decir, a la creencia de que los genes controlan la biología humana. Esta falsa creencia no sólo ha causado que el dinero para las investigaciones se invierta más en ese campo equivocado sino que también ha cambiado la forma en que nosotros pensamos acerca de nuestras propias vidas. Cuando tú crees que los genes controlan tu vida tienes una excusa para considerarte víctima de tu propia herencia.
9. Hay enfermedades que sí son causadas por un gen, pero los malestares humanos producidos por un solo gen, equivalen a menos del dos por ciento de las que sufre la población mundial. La mayoría de la gente viene a este mundo con genes que deberían permitirles vivir una vida feliz y saludable. Las dolencias más comunes actualmente como la diabetes, la enfermedad del corazón y el cáncer no son el resultado de un solo gen sino de la interacción entre múltiples genes y sobre todo de los factores medio ambientales.
10. Constantemente los medios de comunicación y la gente en general confunden el significado de dos conceptos diferentes: correlación y relación causa-efecto. Correlación significa que una “cosa” está ligada a una enfermedad determinada, mientras que una relación causa-efecto implica que esa misma “cosa” controla directamente la enfermedad. Por eso se ha pensado que la mayoría de las enfermedades tienen una causa genética [hereditaria] y que por tanto no podemos hacer nada para defendernos de ellas o para curarnos; las personas viven en un constante miedo esperando el día en que sus genes actúen contra ellos y se enfermen mortalmente. El cáncer es un buen ejemplo.
11. La idea de que los genes controlan la biología humana es una suposición que NUNCA ha sido probada, por el contrario, ha sido rebatida por las últimas investigaciones epigenéticas. El control genético se ha convertido en una metáfora de la sociedad, queremos creer que los ingenieros genetistas son los nuevos “magos” médicos que pueden curar enfermedades y también lograrán crear nuevos Einstein y Mozart para la humanidad. Pero una metáfora no es una verdad científica, allí está el problema estructural.
12. Los organismos vivos se distinguen de los novivos porque se pueden mover; son animados. Entender la naturaleza de la vida debe pasar por entender primero cómo las proteínas terminan generando movimiento a la célula; el secreto de su movimiento está también en las cargas electromagnéticas de las proteínas que son las responsables del movimiento-comportamiento generado, no el ADN como se ha pensado hasta ahora. En el cromosoma, el ADN forma el núcleo, y las proteínas cubren el ADN como una funda. Cuando los genes están cubiertos por esta funda de proteínas, su información NO puede ser leída. Esto indica que la presencia o ausencia de dicha funda proteínica es la que realmente CONTROLA la actividad de los genes, y las proteínas están a su vez controladas por las señales del medio ambiente. Somos entonces más dependientes del medio ambiente que de los genes, eso pone al medio ambiente en PRIMER LUGAR de importancia. Con la ayuda de las nuevas ciencias y sus avances hemos pasado de una teoría que le daba primacía a los genes a una nueva que se la da -y dará cada vez más- al medio ambiente.
13. El proyecto del genoma humano ha encontrado resultados sorprendentes; se pensaba que a cada proteína le correspondía un gen por lo que esperaban que el genoma estuviera compuesto por 120.000 genes y encontraron que sólo consistía en aproximadamente 25.000. ¡Más del 80% del ADN que esperaban los científicos NO existe! El concepto una proteína-un gen era la piedra angular del determinismo genético durante mucho tiempo y se ha descubierto que es una hipótesis falsa. El proyecto genoma humano ha logrado poner sobre la mesa de discusión que la evolución de las especies desde las más simples hasta el humano no se logró usando más genes, sino a través de la interrelación genética entre organismos [entre especies]. Ya no se pueden usar los genes para explicar por qué los humanos estamos en el tope de la cadena evolutiva ni tampoco para explicar por qué nos enfermamos, cómo nos comportamos, etc.

Lo que ha hecho Silvia Damiano, de manera genial, es llevar las ideas de Bruce Lipton y la epigenética al campo organizativo, al terreno empresarial. Formidable.

jueves, 18 de diciembre de 2008

El polvorón

Programa doble. Por la mañana, presentación de los resultados de la encuesta de clima al equipo de la dirección de recursos humanos de una de las principales empresas de Andalucía. Una compañía innovadora, entre las preferidas para trabajar en toda España, que ha avanzado radicalmente el ambiente de trabajo en los últimos cuatro años y que es muy consciente de que todavía ofrece muchas oportunidades de mejora, que va a aprovechar. Por la tarde, ya en Madrid, cinco horas de trabajo sobre valores con una compañía nacional, entre las más grandes de su sector. En ambos casos he disfrutado un montón de directivos y organizaciones que avanzan en estos momentos tan difíciles.

En el AVE de vuelta a la capital de España, en la comida estaba incluido un polvorón de la Estepa, para mí el primero de la temporada. Es como un comienzo oficial de la navidad, aunque las calles están engalanadas con motivos navideños desde hace varios días y ya se han celebrado varias comidas y cenas de negocio.

Por otro lado, me ha alegrado conocer por la prensa que el parlamento europeo ha desestimado la propuesta que abría la puerta a la jornada laboral de 65 horas (sí, de 65 horas). Votaron en contra 421 diputados (se necesitaban 393 para acabar con la propuesta), entre ellos todos los eurodiputados del PSOE y el PP, que celebraron juntos con champán la victoria parlamentaria. Una gran noticia. Necesitamos defender el sistema del bienestar de la Unión Europea, un ejemplo de civilización.

La noticia, según la Agencia EFE, es la siguiente: “España trata en estos momentos de recabar el apoyo de otros países de la UE para frenar la posible ampliación hasta 65 el tope de horas de trabajo semanal, una propuesta que para el ministro español de Trabajo, Celestino Corbacho, acerca a Europa "más al siglo XIX que al siglo XXI". El ministro, que ha abandonado Luxemburgo rumbo a Ginebra antes del fin de la reunión con sus homólogos comunitarios, ha cargado con dureza contra la reforma de la directiva de Tiempo de Trabajo que los Veintisiete tratan de sacar adelante hoy. "Creo que es una regresión en la agenda social, me ha sorprendido mucho que se hable de 65 horas laborables a la semana y que además se diga que es un avance social", ha indicado. Para Corbacho, esta medida es "algo que a los ciudadanos y a las ciudadanas les va a costar entender". "Que Europa no se sorprenda después si los ciudadanos se distancian cada vez más" de la Unión, ha advertido en declaraciones a los periodistas. El ministro ha explicado que es posible que hoy se introduzcan modificaciones al texto presentado por la Presidencia de turno eslovena -al que España se opone, pero que es considerado positivo por una mayoría de países-, pero ha afirmado que probablemente éstas no afectaran "al tema de fondo, que son las 65 horas". Corbacho ha asegurado que el Gobierno "sólo reconsideraría su posición si las enmiendas que hubiera fuesen de fondo", porque cree que el nuevo tope de 65 horas que sería posible en caso de acuerdo entre el empleado y el empresario supone "una regresión en la agenda social". Por ello, España trata de recabar apoyos en contra de la directiva, después de que los que fueran sus principales aliados -Francia e Italia- hayan cambiado su postura en los últimos meses. Corbacho admitió, no obstante, que es poco probable que el texto pueda ser bloqueado, pues hay una clara mayoría de países a favor. El ministro ha criticado que, tal y como está planteada la propuesta de la directiva, la negociación entre el trabajador y el empresario sobre la jornada laboral sería individual y "nunca de carácter colectivo". Además, ha denunciado la "contradicción" que supone el texto, pues una de sus bases debería ser "garantizar la salud y la calidad de vida de las trabajadoras y los trabajadores". Por ello, ha asegurado que España va a trabajar para que la propuesta sea modificada en su tramitación en el Parlamento Europeo y ha instado a los eurodiputados a que tengan en cuenta las elecciones europeas del próximo año en las que tendrán que pedir el voto a los ciudadanos. "Espero que el Parlamento Europeo no acepte esta propuestas tal como puede salir hoy de aquí", ha añadido. En cuanto a la situación del sector sanitario, que ha acelerado la negociación de los países, Corbacho ha asegurado que todos reconocen que hay sectores que necesitan una singularidad de horario, pero aseguró que las guardias de los profesionales deberían considerarse tiempo de trabajo. El Tribunal de Justicia de la UE ha reiterado en distintas sentencias que los periodos inactivos de las guardias deben ser considerados dentro de la jornada laboral, frente a la posición de la mayoría de países que lo rechaza por el coste que la medida implicaría para los sistemas públicos de Sanidad. El ministro español ha señalado que el marco europeo debería ser "de protección", aunque luego pudiesen introducirse diferencias nacionales.”

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Vaya semanita

Viaje a Sevilla, a trabajar con clientes de la ciudad hispalense.

En el AVE de ida, he aprovechado para ver los mejores sketches de Vaya semanita, el programa de humor de ETB con Andoni Agirregomezkorta, Itziar Lazkano, Manuel Elizondo, Diego Pérez, Javier Antón, Susana Soleto, Laura de la Calle, Iker Gartza, Antonio Salazar y Raúl Poveda. 2 DVDs para pasártelo genial.

En la contraportada del video, los de Vaya Semanita nos cuentan:

“Literalmente, ¡esto es para partirte la caja! Toma asiento… pilla tus palomitas con una cervecita bien fresquita y deja que nosotros hagamos el resto.

No vamos a dejar títere con cabeza, ni tópico sin vapulear, porque aquí no se libra ni Dios. Los personajes más desternillantes, los sketches más hilarantes harán que se te desencaje la mandíbula con tanta carcajada… aunque a lo mejor también te plasman una amarga sonrisa, ya que no te vas a librar ni tú de esta.

Nos vamos a cachondear de tu vida en pareja… o de tu infame soltería. A los políticos les damos un buen repasito y a los famosillos de tercera los ponemos a caldo.

La burla y la insolencia son nuestra bandera… esperamos que tengas buen humor para encajar nuestras parodias sobre tu triste situación laboral (más o menos como la de todos) o lo patético que resulta el sector hipotecario en España.

PD: Pedimos perdón por anticipado. Esto es como un “Parental advisory”, pero a la española. Nuestro “humor canalla” puede resultar insultante, pero eso es parte de nuestro encanto. Rogamos disculpes las molestias.”

Total, 270 minutos de puro humor. Sketches como La bella y la bestia contada por Arzallus, Los nichos de protección oficial (porque no tienes dónde caerte muerto), La vida sexual de los vascos, Telegoma y Telemuerte (el secreto está en la guadaña), Por qué cantamos los vascos (para no discutir), etc. Lo he pasado de maravilla. Un vídeo muy recomendable.

martes, 16 de diciembre de 2008

La "nueva" chica Bond

Se ha convertido en una tradición navideña que la APD y Eurotalent felicitemos a nuestros amigos con un Cine Fórum navideño. Lo hicimos el año pasado con El Orfanato (y al parecer, le dimos suerte a la película: 7 Goyas y récord de recaudación) y este año con la última de 007, Quantum of Solace. El Cine Capitol, con unas 700 localidades, estaba a rebosar. Una magnífica intuición del DG de APD, Enrique Sánchez de León, que prefería una peli comercial y entretenida.

Antes de empezar la película, Enrique Sánchez de León, con su especial elegancia y encuentro personal (es sin duda en su caballerosidad el “Bond” de los directivos españoles, si se me permite esta broma navideña) se ha dirigido al público felicitándonos las fiestas y comentando que, hartos de la tan cacareada crisis, habíamos elegido una cinta de evasión. Y que de ella se podían extraer, cómo no, lecciones de management y liderazgo.

Después me ha cedido la palabra. En menos de 5 minutos he propuesto a nuestros amigos que estaban en la sala (impresiona compartir un cine con centenares de conocidos) algunas ideas sobre este Quantum of Solace.

Se trata de la 22ª película “oficial” de la saga (hay 3 no oficiales) y la 2ª con Daniel Craig de protagonista, que es el 6º actor que interpreta a 007. Es la secuela de Casino Royale, que recaudó más de 500 millones de dólares (récord en la filmografía Bond). Este Quantum of Solace ha hecho el mejor primer fin de semana en EEUU (70 M $), en Gran Bretaña (19 M euros) y en España (4 M euros). Se espera que la película supere los 600 M $ en taquilla.

El título proviene de un cuento corto de Ian Fleming. Significa “cantidad de consuelo”. En aquel texto, fleming escribía que en ciertas ocasiones “la cantidad de consuelo tiende a cero”. Es el viaje interior de 007 en busca de venganza por la muerte de su amada, con final de cierto lado oscuro.
Es un ejemplo de los tiempos que vivimos, de liderar en la incertidumbre. El villano, Dominic Greene, no es un loco a lo Goldfinger que desea destruir el mundo, sino un respetable hombre de negocios que forma parte de una compleja organización (Quantum) que acapara recursos naturales y quita y pone dictadores. La CIA y el MI6 se relacionan con Quantum y no tienen claro quiénes son sus aliados. Todo ello, con la música de Tosca (una ópera sobre la desconfianza). Es el paso de la “Guerra Fría” (donde nació Bond) a la “Sociedad Caliente”.

La “nueva chica Bond” no es una maciza como Úrsula Andress o Halle Berry ni un bellezón intelectual como Eva Green. Es M, la jefa de 007, personaje interpretado por la veterana Judi Dench. M está inspirada en el jefe de Ian Fleming, el Almirante John Godfrey; en Stella Riming, jefa del MI5 desde 1992 al 1996. Según el biógrafo de Ian Fleming, John Pearson, M viene de “Mother”. Animé a los asistentes a fijarse, no en el liderazgo de Bond (que es una especie de Terminator en esta ocasión), sino en el liderazgo de M, un talento femenino suave en las formas y decidido en sus planteamientos.

Judi Dench, a sus 74 años, ha realizado 76 películas más dos en preproducción en los últimos 50 años. Ha ganado un Óscar (por “Shakespeare enamorado”), 2 globos de oro y 6 BAFTA (Goyas del cine británico).

En la película (como en la anterior, Casino Royale), pueden escucharse varias frases sobre la Confianza y el valor de ésta.

“El dinero no es tan atractivo para nosotros como saber en quien confiar”, dice uno de los miembros de Quantum.

“No confías en nadie, ¿verdad, Bond? Seguro que has aprendido la lección”, le dice M.

“Lo primero que debería saber de nosotros es que tenemos gente en todas partes”, dice el Sr. White, miembro de Quantum.

“Creo que está cegado por una rabia incontenible, que no importa a quién haces daño. Cuando no distingues entre amigos y enemigos, es hora de dejarlo”, le dice M a Bond.

Si los amigos son importantes siempre, en este mundo tan necesitado de confianza lo son más que nunca.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Ultimátum semiológico

Este lunes hemos presentado en sociedad Eurotalent Sport, a través de una comida con un número limitado de periodistas especializados en temas empresariales. Ha sido una reunión francamente amena, con interlocutores encantadores e inteligentes. Raquel Casero, Leonor Gallardo, José Antonio Sáinz y un servidor –junto a Lola Salado, la responsable de imagen y comunicación de Eurotalent- hemos estado comentando el paralelismo entre empresa y deporte, en ese ánimo de fomentar la Profesionalidad en el deporte y la Deportividad en la empresa, con un enfoque humanista de alto rendimiento.

Ayer estuve viendo Ultimátum a la Tierra, una de las películas más taquilleras de estas navidades. Es una de ciencia-ficción, sobre extraterrestres que quieren acabar con el planeta (bueno, en realidad, con los seres humanos, culpables de cargarse este ecosistema). La cinta no es nada del otro jueves, pero se deja ver y aunque los protagonistas (Keanu Reeves y Jennifer Connelly) no destacan demasiado, sí lo hacen los de reparto, especialmente los veteranos Kathy Bates (que encarna a la secretaria de defensa estadounidense) y John Cleese (un científico, Premio Nóbel por sus investigaciones sobre el altruismo biológico). “Cuando se está al borde del precipicio, uno cambia”.

Ultimátum. Esta noche he recuperado en Internet un gran texto del maestro Umberto Eco, titulado Para una guerrilla semiológica, que se incluye en su libro La estrategia de la ilusión (1987).

“No hace mucho tiempo que para adueñarse del poder político en un país era suficiente controlar el ejército y la policía. Hoy, sólo en los países subdesarrollados los generales fascistas recurren todavía a los carros blindados para dar un golpe de estado. Basta que un país haya alcanzado un alto nivel de industrialización para que cambie por completo el panorama: el día siguiente a la caída de Kruschev fueron sustituidos los directores de Izvestia, de Pravda y de las cadenas de radio y televisión; ningún movimiento en el ejército. Hoy, un país pertenece a quien controla los medios de comunicación.
Si la lección de la historia no parece lo bastante convincente, podemos recurrir a la ayuda de la ficción que, como enseñaba Aristóteles, es mucho más verosímil que la realidad. Consideremos tres películas norteamericanas de los últimos años: Seven Days in May (Siete días de mayo), Dr. Strangelove (Teléfono rojo, volamos hacia Moscú) y Fail Safe (Punto límite). Las tres trataban de la posibilidad de un golpe militar contra el gobierno de Estados Unidos, y, en las tres, los militares no intentaban controlar el país mediante la violencia de las armas, sino a través del control del telégrafo, el teléfono, la radio y la televisión.
No estoy diciendo nada nuevo: no sólo los estudiosos de la comunicación, sino también el gran público, advierten ahora que estamos viviendo en la era de la comunicación. Como ha sugerido el profesor McLuhan, la información ha dejado de ser un instrumento para producir bienes económicos, para convertirse en el principal de los bienes. La comunicación se ha transformado en industria pesada. Cuando el poder económico pasa de quienes poseen los medios de producción a quienes tienen los medios de información, que pueden determinar el control de los medios de producción, hasta el problema de la alienación cambia de significado. Frente al espectro de una red de comunicación que se extiende y abarca el universo entero, cada ciudadano de este mundo se convierte en miembro de un nuevo proletariado. Aunque a este proletariado ningún manifiesto revolucionario podría decirle: «¡Proletarios del mundo, uníos!» Puesto que aún cuando los medios de comunicación, en cuanto medios de producción, cambiaran de dueño, la situación de sujeción no variaría. Al límite, es lícito pensar que los medios de comunicación serían medios alienantes aunque pertenecieran a la comunidad.
Lo que hace temible al periódico no es (por lo menos, no es sólo) la fuerza económica y política que lo dirige. El periódico como medio de condicionamiento de la opinión queda ya definido cuando aparecen las primeras gacetas. Cuando alguien tiene que redactar cada día tantas noticias como permita el espacio disponible, de manera que sean accesibles a una audiencia de gustos, clase social y educación diferentes y en todo el territorio nacional, la libertad del que escribe ha terminado: los contenidos del mensaje no dependerán del autor, sino de las determinaciones técnicas y sociológicas del medio.
Todo esto había sido advertido hace tiempo por los críticos más severos de la cultura de masas, que afirmaban: « Los medios de comunicación de masas no son portadores de ideología: son en sí mismos una ideología.» Esta posición, que he definido en uno de mis libros como «apocalíptica», sobreentiende este otro argumento: No importa lo que se diga a través de los canales de comunicación de masas; desde el momento en que el receptor está cercado por una serie de comunicaciones que le llegan simultáneamente desde varios canales, de una manera determinada, la naturaleza de esta información tiene poquísima importancia. Lo que cuenta es el bombardeo gradual y uniforme de la información, en la que los diversos contenidos se nivelan y pierden sus diferencias.
Recordaréis que ésta es también la conocida posición de Marshall McLuhan en Understanding Media. Salvo que, para los llamados «apocalípticos», esta convicción se traducía en una consecuencia trágica: el destinatario del mensaje de los mass-media, desvinculado de los contenidos de la comunicación, recibe sólo una lección ideológica global, un llamado a la pasividad narcótica. Cuando triunfan los medios de masas, el hombre muere.
Por el contrario, Marshall McLuhan, partiendo de las mismas premisas, llega a la conclusión de que, cuando triunfan los medios de masas muere el hombre gutenbergiano y nace un hombre diferente, habituado a «sentir» el mundo de otra manera. No sabemos si este hombre será mejor o peor, pero sabemos que se trata de un hombre nuevo. Allí donde los apocalípticos veían el fin de la historia, McLuhan observa el comienzo de una nueva fase histórica. Pero es lo mismo que sucede cuando un virtuoso vegetariano discute con un consumidor de LSD: el primero ve en la droga el fin de la razón, el otro el inicio de una nueva sensibilidad. Ambos están de acuerdo en lo que concierne a la composición química de los psicodélicos.
En cambio la cuestión que deben plantearse los estudiosos de la comunicación es ésta: ¿Es idéntica la composición química de todo acto comunicativo?
Naturalmente, están los educadores que manifiestan un optimismo más simple, de tipo iluminista: tienen una fe ciega en el poder del contenido del mensaje. Confían en poder operar una transformación de las conciencias transformando las transmisiones televisivas, la cuota de verdad en el anuncio publicitario, la exactitud de la noticia en la columna periodística.
A éstos, o a quienes sostienen que the medium is the message, quisiera recordarles una imagen que hemos visto en tantos cartoons y en tantos comic strips, una imagen un poco obsoleta, vagamente racista, pero que sirve de maravilla para ejemplificar esta situación. Se trata de la imagen del jefe caníbal que se ha colgado del cuello, como pendentif, un reloj despertador.
No creo que todavía existan jefes caníbales que vayan ataviados de tal modo, pero cada uno de nosotros puede trasladar este modelo a otras varias experiencias de la propia vida cotidiana. El mundo de las comunicaciones está lleno de caníbales que transforman un instrumento para medir el tiempo en una joya «pop».
Si esto sucede, entonces no es cierto que the medium is the message: puede ser que la invención del reloj, al habituarnos a pensar el tiempo en forma de un espacio dividido en partes uniformes, haya cambiado para algunos hombres el modo de percibir, pero existe indudablemente alguien para quien el «mensaje-reloj» significa otra cosa.
Pero si esto es así, tampoco es cierto que la acción sobre la forma y sobre el contenido del mensaje pueda modificar a quien lo recibe; desde el momento en que quien recibe el mensaje parece tener una libertad residual: la de leerlo de modo diferente.
He dicho «diferente» y no «equivocado». Un breve examen de la mecánica misma de la comunicación nos puede decir algo más preciso sobre este argumento.
La cadena comunicativa presupone una fuente que, mediante un transmisor, emite una señal a través de un canal. Al extremo del canal, la señal se transforma en mensaje para uso del destinatario a través de un receptor. Esta cadena de comunicación normal prevé naturalmente la presencia de un ruido a lo largo del canal, de modo que el mensaje requiere una redundancia para que la información se transmita en forma clara. Pero el otro elemento fundamental de esta cadena es la existencia de un código, común a la fuente y al destinatario. Un código es un sistema de probabilidad prefijado y sólo en base al código podemos determinar si los elementos del mensaje son intencionales (establecidos por la fuente) o consecuencia del ruido. Me parece muy importante distinguir perfectamente los diversos puntos de esta cadena, porque cuando se omiten se producen equívocos que impiden considerar el fenómeno con atención. Por ejemplo, buena parte de las tesis de Marshall McLuhan acerca de la naturaleza de los media derivan del hecho de que él llama «media», en general, a fenómenos que son reducibles a veces al canal, a veces al código y a veces a la forma del mensaje. El alfabeto reduce, según criterios de economía, las posibilidades de los órganos fonadores y de este modo provee de un código para comunicar la experiencia; la calle me provee de un canal a lo largo del cual puedo hacer viajar cualquier comunicación. Decir que el alfabeto y la calle son «media», significa no considerar la diferencia entre un código y un canal. Decir que la geometría euclidiana y un traje son "media", significa no diferenciar un código (los elementos de Euclides son un modo de formalizar la experiencia y de hacerla comunicable) de un mensaje (un traje determinado, en base a códigos indumentarios -de convenciones aceptadas por la sociedad-, comunica una actitud mía respecto a mis semejantes). Decir que la luz es un media significa no advertir que existen, por lo menos, tres acepciones de «luz». La luz puede ser una señal de información (utilizo la electricidad para transmitir impulsos que, según el código morse, significan mensajes particulares); la luz puede ser un mensaje (si mi amante pone una luz en la ventana, significa que su marido está ausente); y la luz puede ser un canal (si tengo la luz encendida en la habitación, puedo leer el mensaje-libro). En cada uno de estos casos el impacto de un fenómeno sobre el cuerpo social varía según el papel que juega en la cadena comunicativa.
Siguiendo con el ejemplo de la luz, en cada uno de estos tres casos el significado del mensaje cambia según el código elegido para interpretarlo. El hecho de que la luz, cuando utilizo el código morse para transmitir señales luminosas, sea una señal -y que esta señal sea luz y nada más- tiene en el destinatario un impacto mucho menos importante que el hecho de que el destinatario conozca el código morse. Si, por ejemplo, en el segundo de los casos citados, mi amante usa la luz como señal para transmitirme en morse el mensaje «mi marido está en casa» pero yo sigo refiriéndome al código establecido precedentemente, por el que «luz encendida» significa «marido ausente», lo que determina mi comportamiento (con todas las desagradables consecuencias que supone) no es la forma del mensaje ni su contenido según la fuente emisora, sino el código que yo uso. Es la utilización del código lo que confiere a la señal-luz un determinado contenido. El paso de la Galaxia Gutenberg al Nuevo Pueblo de la Comunicación Total no impedirá que se desencadene entre yo, mi amante y su marido el eterno drama de la traición y de los celos.
En este sentido, la cadena comunicativa descrita antes deberá transformarse de esta manera: el receptor transforma la señal en mensaje, pero este mensaje es todavía una forma vacía a la que el destinatario podrá atribuir significados diferentes según el código que aplique.
Si escribo la frase "No more", aquel que la interprete a la luz del código lengua inglesa la entenderá en el sentido más obvio; pero les aseguro que, leída por un italiano, la misma frase significaría «nada de moras», o bien «no, prefiero las moras»; pero, si en lugar de un sistema de referencia botánico, mi interlocutor apelase a un sistema de referencia jurídico, entendería «nada de moras (dilaciones)»; y si usase un sistema de referencia erótico, la misma frase sería la res- puesta «no, morenas» a la pregunta «¿Los caballeros las prefieren rubias?».
Naturalmente, en la comunicación normal, entre persona y persona, relativa a la vida cotidiana, estos equívocos son mínimos: los códigos se establecen de antemano. Pero hay también casos extremos como, en primer lugar, la comunicación estética, donde el mensaje es intencionalmente ambiguo con el fin preciso de estimular la utilización de códigos diferentes por parte de aquellos que estarán en contacto con la obra de arte, en lugares y en momentos diferentes.
Si en la comunicación cotidiana la ambigüedad está excluida y en la estética es por el contrario deseada, en la comunicación de masas la ambigüedad, aunque ignorada, está siempre presente. Hay comunicación de masas cuando la fuente es única, centralizada, estructurada según los modos de la organización industrial; el canal es un expediente tecnológico que ejerce una influencia sobre la forma misma de la señal; y los destinatarios son la totalidad (o bien un grandísimo número) de los seres humanos en diferentes partes del globo. Los estudiosos norteamericanos se han dado cuenta de lo que significa una película de amor en tecnicolor, pensada para las señoras de los suburbios y proyectada, después, en un pueblo del Tercer Mundo. Pero en países como Italia, donde el mensaje tele-visivo es elaborado por una fuente industrial centralizada y llega simultáneamente a una ciudad industrial del norte y a una perdida aldea agrícola del sur, en dos circunstancias sociológicas separadas por siglos de historia, este fenómeno se registra día a día.
Pero basta incluso con la reflexión paradójica para convencerse de este hecho: cuando la revista Eros publicó, en Estados Unidos, la famosa fotografía de una mujer blanca y un hombre de color, desnudos, besándose, imagino que, si las mismas imágenes hubieran sido transmitidas por una red televisiva de gran difusión, el significado atribuido al mensaje por el gobernador de Alabama y por Allen Ginsberg habría sido diferente. Para un hippie californiano, para un radical del Village, la imagen habría significado la promesa de una nueva comunidad. Para un seguidor del Ku Klux Klan el mensaje habría significado una tremenda amenaza de violencia carnal.
El universo de la comunicación de masas está lleno de estas interpretaciones discordantes; diría que la variabilidad de las interpretaciones es la ley constante de las comunicaciones de masas. Los mensajes parten de la fuente y llegan a situaciones sociológicas diferenciadas, donde actúan códigos diferentes. Para un empleado de banco de Milán la publicidad televisiva de un frigorífico representa un estímulo a la adquisición, pero para un campesino en paro de Calabria la misma imagen significa la denuncia de un universo de bienestar que no le pertenece y que deberá conquistar. Es por esto que creo que en los países pobres incluso la publicidad televisiva puede funcionar como mensaje revolucionario.
El problema de la comunicación de masas es que hasta ahora esta variabilidad de las interpretaciones ha sido casual. Nadie regula el modo en que el destinatario usa el mensaje, salvo en raras ocasiones. En este sentido, aunque hayamos desplazado el problema, aunque hayamos afirmado que «el medio no es el mensaje», sino que «el mensaje depende del código», no hemos resuelto el problema de la era de las comunicaciones. Si el apocalíptico dice: «El medio no transmite ideologías, es la ideología misma; la televisión es la forma de comunicación que asume la ideología industrial avanzada», nosotros sólo podremos responder: «El medio transmite las ideologías a las que el destinatario puede recurrir en forma de códigos que nacen de la situación social en la que vive, de la educación recibida, de las disposiciones psicológicas del momento.» En tal caso, el fenómeno de las comunicaciones de masas seria inmutable: existe un instrumento extremadamente poderoso que ninguno de nosotros llegará jamás a regular; existen medios de comunicación que, a diferencia de los medios de producción, no son controlables ni por la voluntad privada ni por la de la colectividad. Frente a ellos, todos nosotros, desde el director de la CBS y el presidente de Estados Unidos, pasando por Martin Heidegger, hasta el campesino más humilde del delta del Nilo, somos el proletariado.
Sin embargo, creo que el defecto de este planteamiento consiste en el hecho de que todos nosotros estamos tratando de ganar esta batalla (la batalla del hombre en el universo tecnológico de la comunicación) recurriendo a la estrategia.
Habitualmente, los políticos, los educadores, los científicos de la comunicación creen que para controlar el poder de los mass-media es preciso controlar dos momentos de la cadena de la comunicación: la fuente y el canal. De esta forma se cree poder controlar el mensaje; por el contrario, así sólo se controla el mensaje como forma vacía que, en su destinación, cada cual llenará con los significados que le sean sugeridos por la propia situación antropológica, por su propio modelo cultural. La solución estratégica puede resumirse en la frase: «Hay que ocupar el sillón del presidente de la RAI», o bien: «Hay que apoderarse del sillón del ministro de Información», o: «Es preciso ocupar el sillón del director del Corriere.» No niego que este planteamiento estratégico pueda dar excelentes resultados a quien se proponga el éxito político y económico, pero me temo que ofrezca resultados muy magros a quien espere devolver a los seres humanos una cierta libertad frente al fenómeno total de la comunicación.
Por esta razón, habrá que aplicar en el futuro a la estrategia una solución de guerrilla. Es preciso ocupar, en cualquier lugar del mundo, la primera silla ante cada aparato de televisión (y, naturalmente, la silla del líder de grupo ante cada pantalla cinematográfica, cada transistor, cada página de periódico). Si se prefiere una formulación menos paradójica, diré: La batalla por la supervivencia del hombre como ser responsable en la Era de la Comunicación no se gana en el lugar de donde parte la comunicación sino en el lugar a donde llega. Si he hablado de guerrilla es porque nos espera un destino paradójico y difícil, a nosotros, estudiosos y técnicos de la comunicación: precisamente en el momento en que los sistemas de comunicación prevén una sola fuente industrializada y un solo mensaje, que llegaría a una audiencia dispersa por todo el mundo, nosotros deberemos ser capaces de imaginar unos sistemas de comunicación complementarios que nos permitan llegar a cada grupo humano en particular, a cada miembro en particular, de la audiencia universal, para discutir el mensaje en su punto de llegada, a la luz de los códigos de llegada, confrontándolos con los códigos de partida.
Un partido político, capaz de alcanzar de manera capilar a todos los grupos que ven televisión y de llevarlos a discutir los mensajes que reciben, puede cambiar el significado que la fuente había atribuido a ese mensaje. Una organización educativa que lograse que una audiencia determinada discutiera sobre el mensaje que recibe, podría volver del revés el significado de tal mensaje. 0 bien, demostrar que ese mensaje puede ser interpretado de diferentes modos.
Cuidado: no estoy proponiendo aquí una nueva forma de control de la opinión pública, todavía más terrible. Estoy proponiendo una acción para incitar a la audiencia a que controle el mensaje y sus múltiples posibilidades de interpretación.
La idea de que un día habrá que pedir a los estudiosos y educadores que abandonen los estudios de televisión o las redacciones de los periódicos para librar una guerrilla puerta a puerta, como provos de la recepción crítica puede asustar y parecer pura utopía. Pero si la Era de las Comunicaciones avanza en la dirección que hoy nos parece más probable, ésta será la única salvación para los hombres libres. Hay que estudiar cuáles pueden ser las formas de esta guerrilla cultural. Probablemente, en la interrelación de los diversos medios de comunicación, podrá emplearse un medio para comunicar una serie de juicios sobre otro medio. Esto es lo que en cierta medida hace, por ejemplo, un periódico cuando critica una transmisión de televisión. Pero, ¿quién nos asegura que el artículo del periódico será leído del modo que deseamos? ¿Nos veremos obligados a recurrir a otro medio para enseñar a leer el periódico de manera consciente?
Ciertos fenómenos de «contestación de masa» (hippies o beatniks, new bohemia o movimientos estudiantiles) nos parecen hoy respuestas negativas a la sociedad industrial: se rechaza la sociedad de la Comunicación Tecnológica para buscar formas alternativas de vida asociativa. Naturalmente, estas formas se realizan usando medios de la sociedad tecnológica (televisión, prensa, discos...). Así no se sale del círculo, sino que se vuelve a entrar en él sin quererlo. Las revoluciones se resuelven a menudo en formas pintorescas de integración.
Podría suceder que estas formas no industriales de comunicación (de los love-in a los mítines estudiantiles, con sentadas en el campus universitario) pudieran llegar a ser las formas de una futura guerrilla de las comunicaciones. Una manifestación complementaria de las manifestaciones de la comunicación tecnológica, la corrección continua de las perspectivas, la verificación de los códigos, la interpretación siempre renovada de los mensajes de masas. El universo de la comunicación tecnológica sería entonces atravesado por grupos de guerrilleros de la comunicación, que reintroducirían una dimensión crítica en la recepción pasiva. La amenaza para quienes the medium is the message podría entonces llegar a ser, frente al medio y al mensaje, el retorno a la responsabilidad individual. Frente a la divinidad anónima de la Comunicación Tecnológica, nuestra respuesta bien podría ser: «Hágase nuestra voluntad, no la Tuya.
A los españoles históricamente se nos ha dado bien la guerra de guerrillas, no cabe duda.