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jueves, 18 de septiembre de 2008

Mejorar la productividad

Otro día ajetreado y apasionante, en un par de ciudades de España.

Leo en el periódico económico semanal Dossier Empresarial un artículo de Gema Albendea titulado La deficiente FP española perjudica la productividad. Se refiere a un estudio del Instituto de Empresa Familiar, Crecimiento y Productividad. 50 propuestas para mejorar la productividad española. Según el director del IEF Fernando Casado, lo que más le preocupa a los empresarios españoles es que “no vemos ningún factor de crecimiento que pueda impulsar nuestra economía.

Según este estudio, los principales obstáculos que frenan la productividad son el absentismo laboral y la insuficiente calidad de la educación española, sobre todo la vinculada a la Formación Profesional (FP). En términos cuantitaivos, el absentismo supone para el 37% la principal barrera a la mejora de la productividad; el constante incremento de los costes laborales, el 33%; la insuficiente oferta de mano de obra preparada en el mercado laboral, el 20%. El 10% restante se reparte en insuficiente formación de la plantilla (4%), problemas de movilidad laboral (2%) y otros (4%).

Según este informe, el 50% de las empresas consultadas sufren un absentismo de entre el 2% y el 4%. “Además, no son extraños los centros de producción en las que el absentismo supera el 10%”.

Nunca reconoceremos lo bastante la labor de las empresas familiares en el desarrollo de nuestra economía. Por ello, informes como éste son de una relevancia especial. Y conviene examinar sus conclusiones con detenimiento.

Un alto grado de absentismo es consecuencia principalmente de un liderazgo necesitado de mejora. El absentismo suele ser elevado en grupos de trabajo en los que el clima laboral no es precisamente de satisfacción, rendimiento y desarrollo. Por varios motivos. En aquellos profesionales que caen en enfermedades (por no hablar del estrés, el agobio, la ansiedad), las emociones juegan un papel determinante. Por tanto, más del 70% de un determinado clima laboral está relacionado con los comportamientos de quien dirige el equipo. Si la economía española desea mejorar (reducir) sus niveles de absentismo, lo que ha de mejorar es la calidad directiva a todos los niveles de las empresas. Líderes profesionales, que saben mandar, orientar, cohesionar, implicar, capacitar, gestionar y representar a sus colaboradores generan entornos de alto rendimiento en los que el absentismo es bajo.

Por si esto fuera poco, absentismo, rotación y compromiso suelen ir de la mano. En general, los entornos en los que el absentismo es alto (mal clima laboral) sufren de altos niveles de rotación. Y si esto no ocurre (“de aquí no se va nadie, pero el absentismo es alto”), lo que tenemos es un bajo nivel de compromiso. Las personas no abandonan la compañía (porque están bien pagados, por inercia, por comodidad, por cobardía), pero no dan lo mejor de sí mismas (absentismo emocional), con nefastas consecuencias sobre el servicio al cliente, la innovación, el trabajo en equipo y en definitiva la creación de valor.
Además, un 57% de las empresas familares tiene "problemas para encontrar mano de obra".

Desgraciadamente, desde un enfoque de “Teoría X” (los trabajadores son vagos y maleantes y deben ser controlados), el absentismo es culpa de los profesionales. Un enfoque nada competitivo ni productivo. Desde un enfoque de “Teoría Y” (los trabajadores son personas honestas, que cumplen con sus obligaciones, que desean hacer su mejor posible), la clave es generar un ambiente de apreciación, de mérito, de desempeño. A desconfianza genera desconfianza. Y para recibir confianza (y compromiso) lo primero que hemos de hacer es otorgarla.

Por otro lado, las empresas (pequeñas, medianas y grandes) han de involucrarse en la calidad de la enseñanza, especialmente la formación profesional. No pueden quedarse cruzadas de brazos, lamentándose de que la FP sea mala, de que España invierta en educación sólo el 4’3% del PIB cuando la media de la OCDE es del 5’4%. Las empresas han de participar activamente en la formación de sus futuros profesionales, demandando una FP más práctica, más conectada con las empresas, más formación y más profesional.

¿Cuáles son las propuestas del IEF? Introducir cláusulas en los convenios que penalicen el absentismo, reducir en dos puntos la aportación a la Seguridad Social de las empresas con niveles de absentismo inferiores al 1%, permitir a las mutuas de trabajo financiar y gestionar las altas y bajas laborales para aquellas compañías con cifras superiores al 3%. Control, penalización, subvención… No parece el camino más adecuado para la innovación y el talento.

EL IEF denuncia en el estudio que la productividad de la Administraciones públicas es tres veces menor que en el sector privado. ¿Cómo resolverlo? Según este informe, a través de una “ventanilla única” que permita reducir y simplificar la burocracia y genere un cambio cultural en el cuerpo de funcionarios.

Pues vaya. Está comprobado que la productividad es en más de un 60% cuestión de calidad directiva, de la capacidad que tienen los jefes de dirigir con eficiencia y eficacia. También en el sector público. El cambio cultural es imprescindible, pero no se logra a través de una ventanilla única, sino con la misión, visión y valores apropiados, con comportamientos observables ligados a esos valores, incentivando (de muchas maneras, no sólo a través de la retribución) las conductas coherentes con el cambio pretendido y desincentivando las rutinas contrarias al cambio. Es una labor de claridad, de orientación, de comunicación. De Liderazgo.

1 comentario:

Miriam dijo...

Muchas empresas buscan mejorar su productividad y mejorar la eficiencia, es cierto que los jefes tienen un papel muy importante, sobretodo según las deciiones que tomen dentro de la empresa. No obstante, siempre existen herramientas que se pueden implementar en el negocio gracias a profesionales como es el caso de Grupo Euclides, una consultoría experta en mejorar productividad y reducir costes.