Páginas vistas en total

domingo, 21 de septiembre de 2008

Los "cuatro fantásticos" y VCB

Domingo intensamente deportivo. Rafa Nadal, el tenista número uno del mundo, se ha comportado como todo un torero. En la semifinal de la Copa Davis, ganó el primer partido el viernes a Sam Querrey por 6-7, 6-4, 6-3, 6-4. Tras la victoria de Ferrer y la derrota del dobles, Nadal tenía que ganar hoy a Andy Roddick, que ha sido nº 1 del mundo y es el nº 1 del equipo estadounidense. Y así lo ha hecho: 6-4, 6-0, 6-4. Después, Feliciano López ha ganado el quinto partido a Sam Querrey. 4-1. España jugará su sexta final de Copa Davis (la cuarta en los últimos diez años), tras eliminar a los vigentes campeones, Estados Unidos. La plaza de toros de Las Ventas ha sido un marco sensacional para estos partidos. Toreros, toreros, toreros. El equipo ha dado la vuelta al ruedo. “Muchísimas gracias por lo que nos habéis hecho vivir”, ha dicho Rafa Nadal. “Y a por la final”. “Esperemos volver aquí con la ensaladera y entregárosla a todos vosotros”, comentó David Ferrer. Emilio Sánchez-Vicario, el capitán, ha destacado a todos y cada uno de los miembros del equipo. Qué bien nos lo han hecho pasar a los aficionados al tenis y a los españoles en general.

Pau Gasol, la estrella de la NBA, campeón del mundoy subcampeón olímpico con España, ha estado viendo los partidos de tenis de la Copa Davis y haciendo promoción con la firma automovilística coreana Ssangyong en el pabellón del Real Canoe Club. Comentó que le haría ilusión ganar el anillo con los Lakers.

Fernando Alonso también ha estado este fin de semana en Madrid. Tres días antes de disputar las pruebas del Gran Premio de Singapur, que se celebrará de noche, el piloto asturiano dos veces campeón del mundo compitió en karts con tres alumnos becados por Universia en un circuito de 400 metros junto a la puerta cero del Santiago Bernabeu. Le acompañaron unas 5.000 personas. Una hora y media antes, entregó las becas de su patrocinador junto al Presidente del Banco Santander, Emilio Botín, y al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.

Y por la tarde, final de la Vuelta Ciclista a España en el Paseo de la Castellana. La última etapa, de 102 kilómetros, entre San Sebastián de los Reyes y Madrid. 131 supervivientes. “La Vuelta se parece al Tour”, dicen los comentaristas de Telemadrid. Cruzan la meta a las 6 menos cuarto de la tarde. Alberto Contador ha ganado la “triple corona”: la Vuelta, il Giro y el Tour, algo que sólo han conseguido otros cuatro ciclistas en la historia: Gimondi, Merckx, Anquetil y Bernard Hinault. 44 años después, el mismo país gana las tres grandes vueltas: en 1964 fue Francia, en 2008 ha sido España (además, Sastre ganó el Oro Olímpico).

Además de triunfar por equipos (fútbol, fútbol-sala, baloncesto, balonmano, hockey hierba, hockey patines, natación sincronizada), tenemos a “los cuatro fantásticos”: Rafa Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso y Alberto Contador. Todos por aquí en el día de hoy.

Por la mañana he ido a ver Vicky Cristina Barcelona. Esperaba mucho de esta película, y por ello he salido algo decepcionado. Fotogramas le ha dado tres estrellas sobre cinco, y eso es lo que creo que merece. El proyecto se inició en diciembre de 2005, cuando Jaume Roures (Mediapro) anunció que produciría la peli. En febrero de 2007 Antena 3 compró los derechos de emisión por televisión y Penélope Cruz y Javier Bardem se apuntaron al elenco. Un mes más tarde, Rebeca Hall (Vicky) y Scarlett Johansson (Cristina), se unen por parte americana y Javier Aguirresarrobe, director de fotografía. El rodaje se inició el 9 de julio del año pasado. Primero en Barcelona, luego en Asturias, hasta finales de agosto. En mayo de 2008 se estrenó, fuera de concurso, en el festival de Cannes y la premiére fue el pasado 18 de septiembre en el Festival de San Sebastián, también fuera de concurso. Ayer hubo una gala en el Auditori de Barcelona ante 1.500 invitados.

Los cinéfilos españoles amamos en general el cine de Woody Allen, pero hemos de reconocer que en esta Vicky Cristina Barcelona el director neoyorkino nos ha tomado bastante el pelo en esta ocasión. La cinta es una especia de postal de la ciudad condal (por algo el Instituto de Cultura de Barcelona concedió un crédito de un millón de euros), pero no capta suficientemente la esencia de la capital catalana, sino que la convierte en una especie de Nueva York del Mediterráneo, con bistrots, intelectuales bebiendo vino y visitando galerías (“En Estados Unidos, la gente se volverá loca con la ciudad. Amigos míos a los que he mostrado el film ya me han dicho que les encantaría ir de viaje”, ha declarado Woody Allen a Fotogramas). Lo de Oviedo, mejor no mencionarlo: el Hotel Reconquista, el puerto de Avilés, un poco de Santa María del Naranjo y una visión nocturna de los jardines de la ciudad.

Una supuesta reflexión sobre el amor, con dos personalidades distintas: la convencional Vicky, a punto de casarse con un neoyorkino aburridísimo y que prefiere la estabilidad a la pasión, y la aventurera Cristina, que no sabe lo que quiere pero sabe lo que no quiere. Van a Barcelona (Vicky estudia un Master en Identidad Catalana, Cristina hace fotos artísticas). Y allí conocen a un pintor excéntrico y seductor, Juan Antonio, y posteriormente a su ex mujer, Mª Elena. Todo ello entre una canción tontorrona de un grupo barcelonés llamado Giulia y los Tellarini, mucha música de guitarra (temas tan conocidos como Entre dos aguas, de Paco de Lucía) y demasiada voz en off, que parece que nos muestra un vídeo de Barcelona más que el argumento de una historia.

Manohla Dargis, en The New York Times, ha escrito: “Bañada en una luz tan seductoramente dorada y melosa que estarás tentado a lamer la pantalla. (...) Aunque es un viaje encantador, acompañado por la belleza del paisaje y de su estelar reparto (...) resuena, con implacable melancolía, una sensación de pérdida." Si tenemos que destacar la fotografía (que es de Aguirresarrobe, una maravilla), pues mal vamos. Y Carlos Boyero en El Mundo se ha limitado a comentar: "Tan divertida como inteligente, tan conscientemente ligera como maliciosa, un catálogo muy sabio de las cosas que pueden ocurrir en el amor y en el deseo". Sí, es inteligente, maliciosa, ligera y algo sabia. Bardem y Pe demuestran su oficio y Scarlett Johansson, la musa de Woody Allen, está flojísima.

En fin, veremos como funciona comercialmente (esperemos que bien). Mediapro ha anunciado que producirá tres películas más de Allen y Wallenstein está distribuyendo la actual en los Estados Unidos. No cabe duda de que Woody Allen es, a sus 73 años y tras cuatro décadas haciendo cine (38 películas –creo que las he visto todas-, 3 Óscars y 21 candidaturas), todo un genio, pero también que en Vicky Cristina Barcelona no ha puesto precisamente toda la carne en el asador, como guionista y como director. Rafa Nadal sí pone todo su esfuerzo, todo su compromiso, en lo que hace. Woody Allen vive bastante de las rentas.