jueves 16 de julio de 2009

Sala, Milenium, Barcelona

Puente aéreo a Barcelona de las 8 de la mañana. Al llegar a la ciudad condal, hablo con Sebastià Castells, gerente de AEDIPE Catalunya, que me comenta el programa predefinitivo del Congreso Internacional de Dirección de Personas que tendrá lugar del 22 al 24 de octubre en Port Aventura. Tiene toda la pinta de que será uno de los mejores de todos los tiempos.

Leo en el avión matinal la entrevista de la contraportada de El País a Xavier Sala i Martin, Catedrático de Economía de la Universidad de Columbia y Presidente de la Comisión Económica del Barça, que ha intervenido en el Encuentro Financiero Internacional de Caja Madrid. A Sala le preocupa que “cuando coinciden crisis y pánico (como en el pasado otoño), tendemos a olvidar lo aprendido. Por ejemplo, lo malos que son los déficit. Y en la UE y en EEUU estamos en unos déficit insostenibles. Pasamos del problema de la crisis al de la deuda, y lo malo de la deuda es que se tiene que pagar”. Un desempleo del 20% significa, según este economista, que cuatro de cada cinco van a seguir trabajando. Pero se consume y se invierte menos por razones psicológicas, de pesimismo y malestar. “Por eso es importante el liderazgo, para que la gente no funcione guiada por el miedo.” El liderazgo es, en esencia, “decir la verdad y hacer lo que es necesario”. Por ello, hace falta “un plan. Se han aprobado medidas sin coherencia intelectual entre ellas y eso es un error. Zapatero tenía que haber presentado un plan integral que diera la impresión de que sabía lo que hacía”. Para que el 20% que está en paro vuelva al sistema productivo, “yo ligaría el subsidio a que el parado se reciclara. Dejaría de llamarlo subsidio y lo llamaría, no sé, 18 meses de clases, no de paro. Un año y medio aprendiendo, lo que sea: Excel, trabajo bancario, a ser camarero, lo que sea… todo menos pensar que se va a volver a la construcción. El mundo de 2006 ha desparecido. Todo ha cambiado. Hay que ir a la flexiseguridad, a proteger al trabajador, no al puesto de trabajo. Ahí está Dinamarca, en plena crisis, con un 4% de desempleo”. Efectivamente. Liderazgo, Estrategia, Aprendizaje, Empleabilidad. Por ahí deberíamos ir.

Por la tarde, ya en Madrid, Cine Fórum organizado por APD con la película Milenium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres, patrocinado por Creade Lee Hecht Harrison. La sala del Cinesa Proyecciones, completamente llena (las invitaciones se agotaron en día y medio). Antes de la película, Enrique Sánchez de León (DG de APD) ha puesto en contexto la exitosa trilogía de Stieg Larsson y la película de la primera parte, un servidor ha conectado estos “Hombres que no amaban a las mujeres” (Misóginos) con “Los hombres que no amaban a sus empresas” porque hipotecan su futuro y las claves del éxito de Milenium: un estilo periodístico (fresco, ágil, valiente) y el submundo violento y maltratador en la Suecia desarrollada, limpia t solidaria. Nekane Rodríguez (DG de Creade Lee Hecht Harrison) ha partido de la idea de que “lo contrario del amor no es el odio, sino el miedo” y ha invitado a los asistentes a reflexionar sobre la:

- Libertad de elección: Como ante determinadas circunstancias y presiones cada uno decide responder, Lisbeth ante las agresiones a su madre decide matar, Harriet , huir y Mikael ser fiel a sus principios y deja el periódico.
- Sobre la importancia de la confianza y el perdón en la reacción de Lisbeth con su madre
- Sobre el liderazgo y el legado, al igual que en la educación en el liderazgo el legado es la base fundamental , aquí sobre como el hijo decide ser peor que el padre.
- Sobre la necedad entendida como no saber cosas que alguien debería saber, como la mujer del asesino y la madre.
- Me quedo con la frase de Lisbeth ante el asesino y en la conversación con Mikael en la que dice: "lo ves como victima cuando era verdugo", creo que el victimismo que tienen hoy las empresas y las personas frente a las circunstancias es enorme.
- Con las interpretaciones de la misma realidad, entendido como Henrik Vanger entiende las flores que recibe cuando la idea con la que son enviadas es completamente diferente.
- Sobre la importancia de todas estas variables en que no haya una visión común en las compañías y los consejeros luchen solo por sus intereses personales.
- Sobre el miedo que paraliza o el miedo que moviliza a mejorar.
- Sobre el Talento oculto en imágenes o talantes no adecuados a los patrones convencionales.

Me encantan estas iniciativas de Responsabilidad Social (Responsabilidad Cultural) para la ciudadanía. APD organizará el Cine Fórum sobre la segunda parte de Milenium (La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina) el 21 de octubre.

miércoles 15 de julio de 2009

Buika, Saramago y los empreñadores

Primera sesión de coaching a un estupendo directivo en Sevilla. Tres horas como espejo de un ejecutivo consciente de que se encuentra en una encrucijada vital. Ni se imagina lo bien que le van a venir estos seis meses de desarrollo personalizado.

Hoy me han dado la magnífica noticia de que vamos a trabajar con una de las más grandes compañías españolas, líder absoluto en su sector. Es la primera vez en 22 años de consultoría que trabajo para ellos, lo que me llena de placer. Y empezamos en septiembre, nada menos.

Vuelta en AVE desde Sevilla. Ayer compré (de hecho, me encontró a mí al salir de las escaleras mecánicas de la FNAC) la edición especial de Niña de Fuego, de la cantante Buika. Todo un descubrimiento. Concha Buika es una deliciosa cantante de flamenco y jazz (“Jazz is it was; Flamenco as it can be”, ha escrito de ella The New York Times) nacida en Palma de Mallorca de familia guineana, amante de la copla y con tres maravillosos discos: Buika, La niña Lola y Niña de Fuego. Pura magia. La edición que compré ayer incluye dos CDs (Niña de Fuego y Aquí hay amor), (con una versión de Volver en directo espectacular) un poemario y fotos. En su web oficial (www.buika.net) podemos leer pensamientos memorables, como “Artista no es el que canta o pinta, sino el que hace de su vida una obra de arte”. Maravilloso.

Eduardo Martínez Rico, este gran amigo escritor y periodista, me manda su artículo publicado ayer en El Norte de Castilla, El escritor profeta: “Hace poco tuve la oportunidad de oír una conferencia de José Saramago. Me apetecía mucho escucharlo en directo; no lo hacía desde antes de su premio Nóbel, cuando fui a la presentación de su libro 'Viaje a Portugal' en la facultad de Filosofía y Letras de la Complutense, donde estudié. Me acuerdo que me dieron un folleto de esa presentación, a la entrada del metro. Saramago era un escritor bastante menos famoso que ahora, pero ya había publicado muchos libros y era prestigioso.
Yo había hojeado, que no leído, 'La balsa de piedra', y acababa de comprar precisamente 'El evangelio según Jesucristo', que había levantado una gran polvareda en Portugal. Era un escritor distinto, imaginativo, profético y con un gran aspecto de sabio y de hombre bueno, con el ceño siempre fruncido, como enfadado con el mundo.
Siempre recuerdo que aquel Paraninfo de la Facultad de Filosofía y Letras estaba vacío, que se podía contar con los dedos de las manos a los asistentes, y cómo cambió eso cuando ganó el Nóbel.
Me acuerdo que después de su presentación de 'Viaje a Portugal ' hubo una ronda de preguntas. Yo le pregunté por qué Viaje a Portugal y no Viaje por Portugal. No recuerdo lo que me contestó, pero creo que le gustó la pregunta. Tenía en la memoria el Viaje a la Alcarria, de Cela, y el mismo Saramago en su intervención citó los viajes de Cela y lo importantes que habían sido para su libro.
Saramago pertenece a un tipo de escritor que si no lo remediamos puede morir con él. No lo conozco en su vida privada, pero la impresión que da es la de un hombre libre, que piensa lo que dice y que ha colocado la literatura y el pensamiento, los grandes ideales, por encima de él, como algo que le sirve para vivir y que él defiende siempre. Es el escritor-conciencia, el escritor-sabio, que sabe que se puede equivocar pero que proclama lo que cree que debe proclamar.
Vivimos en tiempos peligrosos en los que el escritor se ha convertido ya en un bien de consumo. El libro es como cualquier otro producto, y el escritor una fábrica de productos. Pero la literatura, por su propia esencia, vive de, por y para el ser humano. Se sirve del hombre y sirve al hombre. El que los libros se compren y se vendan forma parte de otra lógica, y está muy bien. El escritor debe asumir el juego del mercado, del dinero, etc. Pero el escritor, por ser quién es, por haberse especializado en este campo, lo cual puede sonar mal pero se entiende bien, tiene la obligación de decir y recordar lo que otros no ven, porque no lo perciben o porque no quieren hacerlo.
La figura de Saramago, ya de ochenta y muchos años, está llena de venerabilidad. Sólo su presencia significa algo particular, mucho, y llena de respeto a los que la tienen delante. Sus palabras, a veces desenfadadas y ligeras, tienen de vez en cuando cargas de profundidad poderosas. Si las dijera otro sonarían diferente, pero baste que las diga Saramago para que cobren una gran dimensión.
El otro día que le escuché dijo, por ejemplo, que «las palabras no son inocuas», llamando a la responsabilidad de los que trabajan en los medios de comunicación. Por supuesto, y más todavía, pero de distinta manera, esto vale para un escritor. Todos debemos medir nuestras palabras, seleccionarlas bien, apuntar bien, y todos sabemos lo difícil que es esto. Con qué frecuencia decimos lo que no queremos decir, porque es complicado acertar con la medida exacta.”

Sí, las palabras no son inocuas y el compromiso se demuestra día a día. De eso va emprender. Joan Elías (Lovework) me envía de su blog Emprender en positivo: “Una de las alternativas para salir de la crisis es, literalmente, emprender. Es decir, crear un negocio propio. Muchas personas hemos visto en esta alternativa, una puerta para cruzar el umbral de trabajar para otros a trabajar para uno mismo.
En el pasado era una utopía para mucha gente por la falta de oportunidades y recursos. Hoy en día, oportunidades y recursos los hay por todas partes. Los Ayuntamientos de todas las ciudades tienen cursos, ayudas y dan facilidades para poder hacerlo. Incluso las organizaciones empresariales y los sindicatos lo hacen. Sin embargo, parece que en el futuro, la mayoría quiere trabajar para otros y si puede ser para el Estado, mejor. Las últimas encuestan manejaban datos claros sobre el deseo (en más del 60%) de la población joven, de ser funcionario.
En un principio, da la impresión que trabajar para el Estado es mucho más seguro que en una empresa propia y por supuesto (tal como están las cosas) en una multinacional. Sin embargo, emprender (como metáfora de una actitud) también puede ser una buena alternativa para encontrar trabajo (propio o ajeno). Utilizando este concepto, las actitudes frente a la vida podrían resumirse en dos: los emprendedores y los “empreñadores”.
Por una parte tendríamos los emprendedores en actitud. Es decir, aquellos que trabajando para si mismos o para otros, buscan en su labor diaria la idea que les permita tirar hacia delante, proponer nuevos proyectos y solucionar viejos conflictos. No importa si el negocio es suyo o no. Ellos están en el negocio de la colaboración, el compromiso y la integridad.
Por otra parte tendríamos a los “empreñadores”. Gente que trabajando para ellos (los hay) o para los demás (los hay a capazos) están frenando iniciativas, creando mal rollo y quejándose siempre de que alguien (que no son ellos) generan conflictos imposibles de solucionar.
El “empreñador”, el molestoso, el quejica, el tocanarices está por todas partes. Hay emprendedores que cuando se vuelven empresarios se convierten en ellos. Hay empleados que cuando tienen una oportunidad, se esconden detrás de alguna mesa para ejercer y otros, que nacieron así, no saben hacer otra cosa que soplar en contra de todo.
Veo un nuevo negocio: comercializar espejos que respondan a la pregunta: espejito, espejito, ¿yo que soy, emprendedor o “empreñador”?”

¿Se puede reconvertir a un “empreñador” en emprendedor? Sí, por supuesto que sí… si quiere. Sólo si quiere (“When there is a will, there is a way”, según el dicho). Si no, no hay nada que hacer (una lección de humildad para los coaches de corazón).
Rodéate de emprendedores (por cuenta ajena o propia) y no de “empreñadores”, quejicas tóxicos sin remedio. Protagonistas, no víctimistas. No hay otra forma de disfrutar de la vida (con “empreñadores” no se pueden hacer obras de arte) y hacer algo útil por la comunidad.

martes 14 de julio de 2009

Sevilla, balcón de Sócrates


Celebro el 14 de julio, la toma de la Bastilla, con un AVE a Sevilla. Voy escuchando sendos CDs de dos cantantes a las que admiro mucho, los “grandes éxitos” de Rosana y “Lo mejor de tu vida” de Tamara. Preciosos. Me quedo con una maravillosa , muy jazzística, versión de Tamara de una canción compuesta por Armando Manzanedo que popularizara la gran Rocío Durcal, “Cómo han pasado los años”.

Cómo han pasado los años
cómo cambiaron las cosas
y aquí estamos lado a lado
como dos enamorados
como la primera vez.
Cómo han pasado los años
qué mundo tan diferente
y aquí estamos frente a frente
como dos adolescentes
que se miran sin hablar.
Si parece que fue anoche
que bailamos abrazados
y juramos un te quiero
que nos dimos por entero
y en secreto murmuramos
nada nos va a separar
Cómo han pasado los años
las vueltas que dio la vida
nuestro amor siguió creciendo
y con el nos fue envolviendo
Habrán pasado los años
pero el tiempo no ha podido
hacer que pase lo nuestro.
Si parece que fue anoche
que bailamos abrazados
y juramos un te quiero
que nos dimos por entero
y en secreto murmuramos
nada nosva a separar.
Cómo han pasado los años
las vueltas que dio la vida
nuestro amor siguió creciendo
y con el nos fue envolviendo
Habrán pasado los años
pero el tiempo no ha podido
hacer que pase lo nuestro.


Leo entretanto El balcón de Sócrates, de José María Barrio, profesor de Antropología Pedagógica de la Universidad Complutense, considerado una de las figuras de la actual filosofía de la educación. La tesis que presenta en esta obra es muy clara: es imposible educar desde la actitud de relativismo escéptico que domina el actual contexto cultural europeo. Hemos de volver al diálogo significativo, al arte de la mayéutica, al pensamiento de Sócrates y Aristóteles. “La educación se produce en el diálogo –esto ya lo sabemos desde Sócrates- pero éste no surge únicamente de hablar el mismo lenguaje, sino sobre todo de hablar de lo mismo. Sin embargo, “la palabra ya no es un instrumento para descubrir la realidad y su relieve –lo bueno, lo justo, lo bello- sino para manipularla y para dominar a los demás”. El nihilismo postmodermno y postilustrado desactiva las fuerzas de una cultura que amenaza desmoronarse al dejar “sin sentido” la pregunta por el sentido y el anhelo de trascendencia. El profesor Barrio nos propone actualizar la convergencia aristotélica entre ética, economía y política. “La amistad es una virtud, o algo acompañado de virtud, y además es necesario para la vida”. Qué distinto del individualismo imperante. “Lo propio de la política es emprender actividades en común, y sobre todo una: el diálogo”. Efectivamente, sin verdad no hay paideia, ni praxis, ni ethos.

Estoy con José Mª Barrio: desde el nihilismo banal, sólo queda hueco para el espectáculo. Sin embargo, hay esperanza. El autor cita al maestro Laín Entralgo: “la relación educativa es una dual y conjunta posesión de la verdad y de sí mismo: Enseñando el maestro y aprendiendo el discípulo, uno y otro aprenden a convivir en la verdad y en una personal, compartida y mutuamente donadora posesión de sí (…) Sólo aquél que a través de esa chispa en la mirada del discípulo ha llegado a sentir tenuemente en su propia alma esa sutil, fugaz y amenazada impresión de eternidad, sólo ese -os lo aseguro- sabe con personal certeza lo que de veras es la vocación de enseñar”. Y concluye Barrio: “Hacer algo por otro es más importante que cambiar el mundo. Quizá, en el fondo, no hay otra forma que lograr un cambio en el mundo que realmente valga la pena”.

En Sevilla, la ciudad que aparece en más óperas de la historia, comienzo mi personal viaje por los “1.000 sitios que ver (o revisitar, en muchos casos) antes de morir”. Tras la jornada (cierra a las 20.30 horas), decido encaminarme al Museo de Bellas Artes, el mejor museo de Andalucía y una de los dos mejores pinacotecas del país. Desde la Giralda, el taxi me lleva junto a los Reales Alcázares por los jardines de María Luisa (pasando por la universidad, antigua fábrica de tabacos) hacia el Guadalquivir, por el paseo de Colón (Torre del oro, Plaza de toros de la Maestranza) hasta la plaza del museo, con un monumento a Murillo. Es el antiguo convento de la Merced Descalza fundado por San Pedro Nolasco en terrenos cedidos por el rey Fernando III tras conquistar Sevilla. Convertido en museo en la primera mitad del XIX con motivo de la desamortización, las aportaciones de grandes filántropos y la labor de la Junta de Andalucía (57 obras incorporadas en los últimos 15 años) lo han convertido en una gran pinacoteca, que se conserva magníficamente. Destaca la pintura y escultura sevillana del siglo XV y los grandes maestros del barroco sevillano, Valdés Leal, Bartolomé Esteban Murillo y Francisco Zurbarán (especialmente, San Hugo en el refectorio de los cartujos). También he disfrutado de los Velázquez, Goya, del retrato de Gustavo Adolfo Bécquer realizado por su hermano Valeriano, de las obras de Zuloaga

Desde el pasado 17 de junio y hasta el 13 de junio, el museo exhibe una exposición del Settecento veneciano. 51 obras de Antonio Palestra, Antonio Bellucci, Marco y Sebastiano Ricci, Gian Antonio Pellegrini, Rosalba Carriera, Jacopo Amigoni, Gian Battista Tiepolo, su hijo, Gian Domenico, Carlevarijs, Canaletto, Bellotto, Marieschi, Guardi, Cimaroli, Zuccarelli y Zais. Impresionante esta muestra de arte del siglo XVIII; procedente de una decena de museos italianos.

Con una temperatura mucho más benigna de lo habitual en el verano de la ciudad, me he encaminado por la calle Alfonso XII a la famosísima calle Sierpes (paradita por la librería Beta, en el número 25 de la calle, un antiguo teatro preciosamente conservado), hasta la Plaza de San Francisco, donde se encuentra el Ayuntamiento. De ahí por la Avenida de la Constitución, por donde circula el tranvía (y donde está la FNAC) hasta la Catedral.

Sevilla tiene un color especial. Como dice la canción:

Me da igual cantar en Sierpes que en la Plaza Nueva.
Pasear por esas callecitas tan estrechas.
Quiero ser un vagabundo más,
tapado por estrellas
que alumbran mi ciudad.

Me senté en una plaza llena de colores,
y aspiré el suave aroma que dejan las flores,
al amanecer.
Quiero ser un vagabundo más,
tapado por estrellas que alumbran mi ciudad.

Recorrer senderos del parque de María Luisa, y tirar
piropos que se eleven con la brisa
al amanecer.

Compartir en la noche un momento,
compartir en silencio
el deseo de vivir.

Y jugar
a ser paloma que cruza Triana,
ser jardín entre naranjos blancos de azahares.
Compartir en la noche un momento,
compartir en silencio
el deseo de vivir.

Me da igual cantar en Sierpes que en la Plaza Nueva."

Qué suerte tener tan cerca Sevilla.

lunes 13 de julio de 2009

El gurú del emprendizaje

Mamma mía cómo va este mes de julio. Los días 13 como el de hoy suelen darme “buena suerte”. Propuestas para cuatro empresas del IBEX (sí, proyectos pequeñitos pero muy interesantes), coaching de equipo para el Comité de Dirección de una multinacional de energías renovables, entrevista para el número de agosto de Actualidad Económica y café con un amigo consultor, experto en innovación, además de una reunión con el DG de una ONG que está haciendo una labor extraordinaria en África y comida con otro DG de una gran empresa tecnológica.

He leído este fin de semana en la revista Inc. un reportaje sobre Paul Graham, considerado “el gurú de las Stara-ups”. Ha montado 145 empresas en la última década. Su compañía, Y Combination, es una mezcla de fondo de capital riesgo y escuela de negocios. Invierte, asesora y alimenta a unas 40 nuevas empresas cada año. Apenas dedica unos 25.000 dólares por Start-up, pero les aporta sabios consejos, presentaciones a inversores, colaboración técnica y un sentido de comunidad. A sus 44 años, según la revista, Graham posee un doctorado en informática y varios años de experiencia como artista visual. Antes de Y Combination había fundado Viaweb, que vendió a Yahoo por 49 millones de dólares. Sus reglas para un emprendedor de éxito: hazlo más pequeño, más barato y más rápido. El Bueno, Bonito y Barato del siglo XXI. Por lo demás, Y Combination ha creado desde 2005 unos 500 puestos de trabajo. Cuando se le pregunta qué le quita el sueño por las noches, Paul Graham contesta: “los miles de pequeños detalles provocan que 145 start-ups sean como tener 145 niños”. Y otra reflexión: “emprender es como que te golpeen en la cara repetidas veces. Pero trabajar para una gran empresa es como que te torturen con asfixia simulada (el término técnico es “waterboarding”)”.

El último libro que ha caído en mis manos (y que me ha entrado por los ojos) es Piensa, es gratis, del publicista Joaquín Llorente. Son “84 ideas prácticas para potenciar el talento”. De entre todas ellas, me quedo con la mitad:

1. Pensar es nuestra energía suprema.
2. La suerte es el azar aprovechado (“La suerte es el cuidado de los detalles”, Winston Churchill).
3. El triángulo del éxito: una idea, bastante olfato y mucho coraje. El del fracaso: muchas ideas, bastante olfato y cero coraje (dicho en otros términos: cabeza, corazón y coj…)
4. El conocimiento es un motor parado. Lo que lo mueve es la actitud
6.Si quieres conocer a tu mejor profesor de energía, mírate al espejo
7. Los buenos recuerdos arrullan. Los grandes proyectos despiertan
10. En muchas empresas hay exceso de papel y déficit de piel
11. Si no sabes lo que persigues, nunca sabrás adónde vas
14. Si no ofreces un cielo, nunca tendrás creyentes
15. Una marca se hace creando actos de fe
21. A la competencia siempre hay que odiarla, pero jamás despreciarla
24. ¿Comes o te comen?
26. En la empresa sólo hay tres momentos: crecer, permanecer y diluirse
29. Sólo lo concreto motiva
32. Si no tienes credibilidad, no tienes zapatos. Y el camino está plagado de piedras
33. Sentir no es pecado: es el orgasmo del intelecto
35. El dial del consumo se mueve entre el 100% racional y el 100% emocional. Encontrar el punto es empezar a sintonizar con el consumidor
37. Los directivos de paso nunca consiguen ser directivos de peso
38. Un triunfador es mucho más que un trabajador: es un obseso
41. Las cosas no son lo que son, sino lo que la gente piensa que son
43. Hazle caso a Arquímedes: usa palancas
44. Vigila la calidad de tu energía. La positiva hace avanzar; la negativa frena y hace retroceder
47. ¿Eres conocido o reconocido?
51. Un objetivo concretado en más de dos líneas es una miopía
52. La gente sólo sigue lo que entiende
54. Si ante cada reto actúas como la gran oportunidad de tu vida, al final acabas encontrándola
56. La vida complica las cosas. Las personas y empresas eficaces lo son porque saben simplificarlas
57. Cuanto más limitado es un jefe, más limita a su equipo la posibilidad de pensar
58. De los errores no sólo hay que aprender: hay que ganar
64. El marketing es un sistema; la publicidad, un arte
65. La comunicación es el arte de hacerse entender
68. Avanzar es la mejor forma de no retroceder
70. La libertad crea expansión. Las limitaciones larvan mezquindad
72. Sin personalidad eres una mosca
73. Cada uno es la dirección que toman sus pensamientos
74. La vida es lucha. Si no te sientes luchador, considera el apearte
75. No hay democratización más provechosa que el hacer realidad los mejores frutos del talento
77. El éxito tiene un gran componente etílico: vigila que no te emborrache
78. Lo peor del miedo es que te derrota sin luchar
80. Todo negocio se sustenta en dos piernas: credibilidad y rentabilidad
81. ¿Mandas o convences?
85. Siempre hay que saber dar las gracias


Efectivamente. Muchas gracias, Joaquín, por un libro tan inteligente y tan didático. Creo que el mejor homenaje que podemos hacerte (después de comprar el libro, claro está) es seguir tus consejos.

domingo 12 de julio de 2009

Máster en cine... y en globalidad

Domingo de mediados de julio. Por la mañana,m he estado viendo Un novio para mi mujer, dirigida por Juan Taratuto con guión de Pablo Solarz. Está avalada como la comedia argentina de la temporada (la más vista, con 1’3 M de espectadores). Me encanta el cine argentino, porque sabe sacarle punta a la realidad con diálogos bien elaborados y magníficos actores. Nueve reinas, El hijo de la novia, Luna de avellaneda, Lugares comunes, Cama adentro, Iluminados por el fuego, Tiempo de valientes, ¿Quién dice que es fácil? o No sois vos, soy yo son algunos de los títulos más interesantes del nuevo cine argentino. La de hoy, Un novio para mi mujer, no me ha parecido divertida (no me reído en ningún momento) pero sí profunda. Bajo la trama de un chico que se quiere separar de su esposa, una quejica que no sale de casa, nos muestra una interesante reflexión sobre lo importante que es trabajar en algo que te gusta (más del 80% de quienes están empleados no disfrutan con su trabajo) y sentirse queridos. Genial el papel del “cuervo Flores” (Gabriel Goity), un cazador que conoce como nadie las artes de la seducción.

Me he “regalado”, con motivo del 45º aniversario, un Máster en Cine. En realidad, la posibilidad de ver lo mejor del cine español e hispanoamericano (siguiendo las pautas del libro Español de cine, de Antxon Salvador) y del cine europea (a través de las recomendaciones de Diego Moldes en su libro El cine europeo. Las grandes películas).

Español de cine. Lo que hay que ver, de Antxon Salvador, recopila las más de 250 películas imprescindibles de España e Hispanoamérica, desde el cine sonoro hasta hoy. En casi 300 páginas, recoge las cintas que hay que ver, desde La mujer del puerto (1933), Nobleza baturra (1935) y Vámonos con Pancho Villa (1935) hasta Volver, La soledad, Matar a todos, REC, XXY, El orfanato, Historias extraordinarias, Camino y La teta asustada. 41 películas argentinas, 3 bolivianas, 6 chilenas, 5 colombianas, 13 cubanas, 1 ecuatoriana, 127 españolas, 1 estadounidense, 44 mexicanas, 4 peruanas, 3 uruguayas y 7 venezolanas. 255 películas rodadas en castellano en los últimos 76 años.

El cine europeo. Las grandes películas es un compendio del mejor cine del continente (exceptuando el nacional) desde 1930 hasta nuestros días. Cintas de René Clair, Joseph von Sternberg, Fritz Lang, Dreyer, Jean Vigo, Hitchcock, Eisenstein, Bresson, David Lynch, Vittorio de Sica, Carol Reed, Rossellini, Jacques Tati, Visconti, Laurence Olivier, Kozintsev, Goddard, Fellini, Antonioni, Polanski, David Lean, Joseph Losey, Truffaut, Orson Welles, Bergman, Rohmer, Marco Bellochio, Kurosawa, Buñuel, Kubrick, Andrezj Wajda, Ettore Scola, Werner Herzog, Richard Attenborough, Claude Chabrol, John Boorman, Giuseppe Tornatore, Peter Greenaway, Patrice Leconte, Kenneth Branagh, Michael Radford, Roberto Benigni, Tavernier, Manoel de Oliveira, Paul Verhoeven, Cristian Mungiu… 307 grandes películas que uno no debería perderse en esta vida.

En total, más de 550 pelis de dos continentes que espero ver a una media de 10 al mes (en algo más de cinco años, una carrera como las de antes). Todo un Máster en cine.

Y por si esto fuera poco, otro “postgrado”, siguiendo las recomendaciones de la escritora de viajes Patricia Schultz en 1.000 sitios que ver antes de morir. Visitar los 1.000 sitios en los próximos 25 años, antes de que cumpla 70. Partiendo de cero. 23 países europeos (incluyendo los 19 días de España), 17 africanos, 7 de Oriente próximo, 20 asiáticos, 9 de Oceanía, 2 de Norteamérica, 16 de Latinoamérica y 27 del Caribe.

Empiezo el martes, con Sevilla, a la que Patricia Schultz dedica dos páginas.

sábado 11 de julio de 2009

Tomarse un respiro

Necesitamos un respiro. Es el consejo en portada del número de julio-agosto de la revista Capital (magnífica, una vez más). En ella, una entrevista de Juan Llobell a Gabriel Masfuroll, Presidente de USP Hospitales y uno de nuestros mejores emprendedores: “Los fracasos que más daño hacen no son los profesionales sino los de las personas que te defraudan” y otra de Rafael Pascual a Mar Raventós, Presidenta de Codorniu, la empresa más antigua de España: “Comparada con otras, la crisis actual es poca cosa para nosotros”. Análisis de Mapfre (Rebelde con causa, de Rafael Pascual), de Pescanova (que “mira a tierra firme”, de Amaia Arteta), de la industria vitivinícola (“El vino cambia de color”, por Pilar Pérez), de la innovación en Israel (por Alfonso Pérez), de Comarth, que construye vehículos eléctricos (por Valentín Bustos) y de la nueva Ford con Allan Mullaly. El especial de portada, sobre la necesidad de descansar: “Stop al estrés tras un año catastrófico Llega la hora de descansar. Salir de la iudad habitual, ver el mar, hacer deporte… La bombona de oxígeno de las vacaciones es más necesaria que nunca para los directivos, nos cuenta Jordi Benítez. El propio Jordi entrevista a Luis Rojas Marcos (“hay que disfrutar de las cosas pequeñas”) y nos aporta cinco consejos: Una semana no basta, el descanso de verdad llega después; Asumir que se ha acabado la parafernalia, el pedaleo y el pelotazo, No pasar las vacaciones con amigos del trabajo; aprovechar tiempos muertos para revisar las propias alternativas y Hacerse con un buen libro que ayude a levantar el ánimo. Geoff Colvin (de Fortune) considera que ésta es La hora de los líderes valientes. Y varios especiales de verano en la revista: la gastronomía extremeña (por Pilar Pérez), Málaga, ciudad genial, Viajes a la carta, de Amaia Arteta y Alfonso Pérez (con cruceros para todos los bolsillos) y Oportunidades en la crisis. Como muestra, me quedo con los consejos de Stanely Bing (pseudónimo de un ejecutivo estadounidense) sobre lo que deberíamos haber aprendido en esta crisis (y olvidaremos):
- La economía es un manojo de sandeces
- Donde hay dinero, suele haber sinvergüenzas
- Las leyes son idiotas
- Confiamos en Dios. Todos los demás pagan en efectivo.
- Los ricos no son como las otras personas, por ejemplo, como usted
- La prensa es el perro ladrador de la clase dirigente
- Nada dura eternamente
- El desayuno es la comida más importante del día
- Acabamos de olvidarnos de todas esas cosas

De nuevo, a Consuelo Calle y su equipazo (los redactores Juan, Amaia, Jordi, Valentín, Rafael, Alfonso y Pilar, además del director de arte, los maquetadores, fotógrafos e ilustradores) le ha salido un número redondo, para comprar (imprescindible), leer detenidamente en la playa, la piscina o donde sea y guardar. Un número lleno de ideas frascas y de actualidad empresarial.

En esto estamos como en la Liga de fútbol (entre el Madrid de los nuevos galácticos y el Barcelona del triplete). Aunque en realidad no compiten, puesto que sus lectores son en general diferentes (no en el caso de un servidor), Capital y Emprendedores prestan un gran servicio a la comunidad desde un periodismo de calidad. El equipo de Alejandro Vesga nos ofrece en su número de julio un amplio reportaje sobre el Día del Emprendedor, análisis de empresas que van “viento en popa” como Puig, Bama, Buyvip… Javier Escudero y Rafael Galán escriben sobre La sabiduría del error. Un especial sobre Emprender en solitario y muchas oportunidades de verano. Julia Coronas nos presenta los libros que podríamos leer aprovechando estos días: Marca personal (Andrés Pérez Ortega), Te haré una oferta que no podrás rechazar (Michael Franzese), Cómo hablar bien en publico (Dale Carnegie), Empresario en un minuto (Ken Blanchard), Inteligencia Ecológica (Daniel Goleman), El líder interior (Stephen Covey), Anticrisis (Gabriela Revel), Y después de la crisis ¿qué? (Jacques Attali), La crisis explicada a sus víctimas (Carlos Salas), Cimas y Valles (Spencer Johnson), El error positivo (Rafael Galán y Javier Escudero), Go! Franquicia (Eduardo Tormo), Culturas innovadoras 2.0. (Juan Carrión), Aprender a innovar en una pyme (Luis Berastain), Piensa, es gratis (Jaime Llorente), ¿Te atreves? (Lofti El-Ghandouri), Creo, luego creo (Jordi López Datell), Pioneras (Isabel Llorens y Carlota Mateos), La empresa según Homer Simpson (Fernando Montero y Rafael Galán), La Roja. El triunfo de un equipo (Leonor Gallardo y un servidor), Los números del elefante (Jorge Díaz), El reino de la humildad (Juanma Roca), El viajero del siglo (Andrés Neumann), Generación sándwich (Milagros Álvarez Gortari), El jardín de Hipatía (Olalla García), Manual de la oscuridad (Enrique De Hériz), El violín del diablo (Joseph Gelinek), Todos mis hermanos (Manel Estiarte), Diario de una mentirosa (Patry Frands) y Las mentiras de lo paranormal (Jorge Alcalde). 30 libros para este verano. En lo que al management se refiere, gusta comprobar que junto a los gurús americanos (Goleman, Covey, Johnson, Dale Carnegie, Blanchard) aparecen cada vez más compatriotas (Leonor, Juan, Juanma, Jordi, Fernando, Rafael, Javier, Jaime, Luis, Manel…). Por dos a uno. Estamos en la "edad de oro" del management español.

En la prensa diaria, Jack Welch se refería ayer en El Economista a Los nuevos empresarios. Nos anuncia que “la recesión acabará en EEUU en algún momento de 2010” y que “tras la crisis, se preferirá el autoempleo o trabajar en empresas en las que uno pueda confiar, no en grandes organizaciones”. En Expansión & Empleo, Tino Fernandez cree que Las empresas los prefieren senior (es “la recuperación del seniority”) y Montse Mateos entrevista a Robert Thomas (Accenture): “Las redes sociales son más fiables que Google”. Vicente Blanco, consultor y excompañero de Eurotalent, escribe una tribuna sobre Prescindir del talento, el error de la crisis.

Y en Cinco Días, este fin de semana hay tres entrevistas muy interesantes: a Luis Atienza, Presidente de Red Eléctrica; Tomás Iriondo, DG de GAIA (Cluster del País Vasco): “La crisis fomenta nuevos modelos de gestión”; Francisco Luzón, responsable de la División América del Banco Santander: “La banca de América latina es una de las mejores del mundo”. En las páginas de Empleo y Directivos del mismo periódico, Paz Álvarez y Rosario Correro analizan el talento femenino, la propia Paz se plantea sobre el supuesto sentido común del G-8 (Berlusconi regaló a cada mandatario un libro que cuesta más de 100.000 euros) y José Medina (Presidente de Odgers Berndtson Iberia) propone Acabar de una vez con la crisis, y nos sugiere estos “tónicos del espíritu”:

1. Sé como Jenofonte. Como hizo el general griego en el Anábasis o retirada de los diez mil, en las dificultades, crécete y usa eficazmente el poco o mucho poder que tengas. Juega tus naipes con aplomo y eficacia. No te bloquees ni desperdicies nervioso el poder de que dispongas.
2. La situación parece desesperada, pero no seria. Que no te puedan las cosas. Que no te contagien, sin perder tu responsabilidad.
3. Optimismo, convicción y perserverancia. Volvemos al socorrido ejemplo del agua que termina horadando la roca gota a gota.
4. El comparativo es más fuerte que el superlativo. Ya está bien de tantas marchas fúnebres. Ya hemos tocado fondo y, poco a poco, empezamos a remontar.
5. Navegar con esperanza y llegar a puerto. Remar hasta la otra orilla, sobre olas, crisis e incertidumbres. Las mujeres, como la de la historia, parecen mejor equipadas que los hombres para dirimir con las dificultades en estas tesituras.
6. No te quedes catatónico ni inmovilizado. Actúa, usando la cabeza. Si tienes ganas de llorar, llora un poco, sécate las lágrimas y muévete.
7. Sé como Antifonte de Atenas. Contagia tu optimismo a los demás. A él le cedieron una casa en Corinto a cuya entrada se leía: "Aquí vive un hombre que cura a la gente con palabras".

Serenidad, Optimismo, Convicción, Perseverancia, Influencia… Con esos mimbres hemos de elaborar nuestro cesto personal… aprovechando el respiro de verano.

viernes 10 de julio de 2009

Ciudades para vivir

Si ayer me hacía eco de un muy interesante artículo de la revista Fortune sobre los mejores consejos (por cierto, el miércoles fue investido Doctor Honoris Causa de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo el editor Francisco Pérez González, que desde Taurus ha incorporado a la cultura española la obra de Teilhard de Chardin, de Kart Rahner, de la Escuela de Francfort (Walter Benjamín, Theodor Adorno, Mark Horkheimer), de Fernando Savater y Francisco Calvo Serraller, entre muchos otros; nos recomendó que “para salir adelante hay que leer mucho y ser emprendedor”), hoy lo hago sobre el último número (julio-agosto) de la revista británica Monocle y su informe anual sobre las mejores ciudades para vivir.

El podio lo ocupan Zurich (un plan urbanístico extraordinario, un aeropuerto muy conectado -170 destinos-, 100 galerías y 50 museos, vida nocturna, una arquitectura innovadora, 3 Zaras y 4 Starbucks, la primera alcaldesa lesbiana reconocida), Copenhague (educación gratuita, aeropuerto con 112 destinos, 35% de ciudadanos van en bici, desarrollo urbano) y Tokio (zonas verdes, transporte público puntual y fiable, 8 Zaras y 129 Starbucks, una inversión de 1’2 M euros en “incubadoras” empresariales).

Del 4º al 10º puestos, Munich, Helsinki, Estocolmo, Viena, París, Melbourne y Berlín. Y del 11º al 25º, Honolulu, Madrid, Sydney, Vancouver, Barcelona, Fukuoka, Oslo, Singapur, Montreal, Auckland, Ámsterdam, Kyoto, Hamburgo, Ginebra y Lisboa. En total, 15 ciudades europeas, 4 asiáticas, 3 norteamericanas (2 canadienses y la capital de Hawai) y 3 de Oceanía.

Madrid ocupa el 12º lugar: el año pasado fue proclamada por la revista la ciudad con mejor calidad de vida; destaca su hospitalidad al viejo estilo. Hay un árbol por cada 6 habitantes y se están invirtiendo 220 M euros en rehabilitar 40.000 viviendas en el centro. Con una población de 3’27 M y un área metropolitana de 5’85 M de personas, su aeropuerto tiene 162 destinos, el mayor metro de Europa tras Londres, 127 cines con 671 pantallas, el mayor porcentaje de zonas verdes del continente, 2.850 horas de sol al año –el doble que Zurich, 1.000 más que Copenhague-, 43 Zaras y 40 Starbucks. ¿Qué le recomienda la revista para mejorar? “Madrid necesita mejores conexiones aéreas con Asia y Oriente Medio”. Estoy de acuerdo.

Barcelona ocupa el puesto 15º. Una ciudad de 1’5 M de habitantes (el área metropolitana es de 5 M), un aeropuerto con 112 destinos (la nueva T1 permitirá la llegada de 30 M de visitantes adicionales), el mejor entretenimiento de Europa, edificios innovadores, 2.500 horas de sol anuales, la mayor cantidad de paneles fotovoltaicos, la expansión del puerto, 12 Zaras y 16 Starbucks. Recomendación de Monocle: “Aunque relajemos las leyes anti-tabaco, algunos bares deberían abrir las ventanas de vez en cuando”.

Es curioso este ranking. Toda la Europa del Este, Asia continental, África, Estados Unidos continental e Iberoamérica están fuera del Top 25. Dentro de Europa. encontramos 4 capitales escandinavas, 3 alemanas, 3 ibéricas (2 españolas, 1 portuguesa). Ninguna británica, ninguna italiana, ninguna belga.

¿Cómo sería la ciudad ideal del planeta (siempre según Monocle)? Un 27% de Zurich por la escala y las conexiones, un 23% de Copenhague por la infraestructura y la disposición soleada, un 15% de Tokio por sus oportunidades, un 10% de Sydney por la comida y las vistas, un 10% de Kyoto por su escala íntima, un 10% de Munich por su aeropuerto y un 5% por su línea urbana.

Tenemos que sentirnos orgullosos de las ciudades europeas, y en concreto de las españolas. Por cierto, cuando en esta revista le preguntan a Olli-Pekka Kallasuvo, Consejero Delegado de Nokia, qué hace a una ciudad perfecta en términos empresariales, responde: “Las personas son el elemento más importante, la disponibilidad de gente para trabajar para y con nosotros, y nuestra base de socios. La infraestructura, por supuesto, y un poco de sol no viene mal”. Clase Creativa. Estupendo. Y por ello, destaca Beijing. Boston y Berlín.