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sábado, 21 de octubre de 2017

Concordia, tan necesaria para el Talento colectivo


Anoche estuvimos viendo la ceremonia de entrega de los premios Princesa de Asturias, presidida por S. M. el Rey Felipe VI. Una fiesta del Talento, una sinérgica combinación de excelencia humana y cosmopolitismo en la globalización, que este 2017 se han concedido a:
- Adam Zagajewsky (letras). Poeta y ensayista que nació en la actual Ucrania, se formó en Cracovia y posteriormente en París y Estados Unidos. Ha denunciado como pocos el totalitarismo, desde “la difícil sencillez” y los juegos de palabras.  
- la selección nacional de rugby de Nueva Zelanda (los “All Blacks”, en deportes). Con más de 77% de victorias a lo largo de su historia, son ejemplo emblemático de los valores del deporte y del trabajo en equipo. Hace pocas semanas comentaba el libro ‘Legacy’ sobre lo que nos han enseñado los All Blacks.  
- la Hispanic Society (cooperación internacional). Con sede en Nueva York, fundada en 1904 por el gran Archer Milton Huntington, ha sido el semillero del talento de miles de hispanistas con su colección de arte, cartografía y joyas bibliográficas. Amor a la Hispanidad a través de la cultura.
- Grupo LIGO: Kip Thorne, Rainer Weiss y Barry Barish (investigación científica y técnica). Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales. Un ecosistema de más de 1.000 científicos para detectar las ondulaciones espacio-tiempo que Albert Einstein predijo en su Teoría de la Relatividad. Sus descubrimientos merecieron el elogio de Nature (2016) como el hallazgo más importante del año. 
- William Kentridge (artes), dibujante sudafricano (Johannesburgo, 1955) cuyo padre fue abogado defensor de Nelson Mandela. Ha mezclado el dibujo con el cine, el videoarte o la performance, para plasmar la realidad de la preciosa nación “arcoíris”.
- Les Luthiers (comunicación), argentinos sin fronteras, después de una carrera profesional de medio siglo. El humor desde la ironía, la parodia, el relato y la música. Uno de los grupos más queridos por todos nosotros. Si no has visto ‘el sendero de Warren Sánchez’, no te lo pierdas. www.youtube.com/watch?v=vjh3uMYvzQQ
- Karen Armstrong (ciencias sociales). Esta investigadora británica (Wildmoor, 1944) fue monja y se pasó al estudio de las religiones comparadas. Su libro ‘Buda. Una biografía’ es muy recomendable. La compasión, el amor, como nexo común de las grandes religiones, más allá de rituales y morales específicas.
- la Unión Europea (concordia). Desde los tratados de París de 1951, este conjunto de naciones (28, actualmente) han hecho posible el mayor periodo de paz y democracia del continente a lo largo de la historia. Promovida por Robert Schumann y Jean Monnet, hoy vive una crisis de identidad que amenaza su futuro. Estuvieron los máximos dirigentes del Consejo (Donald Tusk), de la Comisión (Jean Claude Juncker) y del Parlamento Europeo (Antonio Tajani). Este último, en un magnífico castellano, demostró su amor a Asturias y a España, poniendo como caso la defensa de empleos de Tenneco en Gijón.
Ocho galardones enormemente merecidos.
Nuestro Rey Don Felipe se dirigió a los asistentes y especialmente a los premiados y les agradeció que “con su genio y su compromiso nos ayudan a acercarnos a algunos de los aspectos más positivos de la vida, de nuestra existencia, de nuestro mundo”. Porque “es en los momentos peores, en los más difíciles, cuando frecuentemente y de manera más nítida evocamos todo lo positivo, lo bueno; todo lo que, siendo intrínseca y profundamente humano, nos hace mejores y nos llama a ser más justos, más honrados y a tener más confianza”. Optimismo inteligente, libertad creadora, en “el arte, la literatura, la ciencia, la cultura, el pensamiento, la solidaridad y la concordia”. Estos premios “dan testimonio de la importancia del esfuerzo, de perseverar en el buen camino para culminar las obras valiosas, las que más duran y merecen la pena” y puso como ejemplo a esas “personas cuya tarea siempre busca los mejores frutos, los de las virtudes más elevadas y los mayores talentos de los seres humanos”.
Trabajo en equipo. “Quiero resaltar –dijo– que en varias categorías, esa gran obra se caracteriza por cualidades como la colaboración sincera, el esfuerzo conjunto, por el trabajo en equipo, y por la unidad de propósitos, que siempre contribuyen a que se logren los resultados más altos y exitosos”. Y añadió Felipe VI: “Nuestros premiados saben bien qué significa trabajar en equipo, sumando fuerzas y talento, buscando el éxito común, compartiendo conocimiento, entusiasmo y esfuerzo”.
Me gusta mucho la palabra “concordia”. La asocio inevitablemente a Adolfo Suárez y la transición española (en la glorieta que lleva su nombre, junto al campus Miguel de Unamuno de la Universidad de Salamanca, puede leerse: “la concordia fue posible”). Proviene de “cor, cordis” en latín (corazzón), del sufijo “-ia” (cualidad) y del prefijo “con” (junto a, globalmente) y como sabes significa “acuerdo, convenio, relación pacífica”. Armonía, reciprocidad, unión. Un acto voluntario y consciente de talento colectivo.
La búsqueda de la concordia es parte de la inteligencia social. Hace 25 años, el sociólogo Robert Putnam comprobó cómo y por qué la democracia funciona mejor en unos contextos que en otros, a partir del análisis de una veintena de gobiernos regionales italianos desde los años 70. La clave es el llamado “capital social”, que se compone de ética (valores compartidos), prioridades claras (y bien estructuradas), un buen sistema de resolución de conflictos, instituciones decentes, confianza mutua, participación cívica y lo que el maestro José Antonio Marina denomina “metapolítica” (reflexionar inteligentemente sobre los propios procesos sociales). Te animo a leer, en El Confidencial, el artículo de JAM sobre Inteligencia Social publicado esta semana: www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/educacion/2017-10-17/inteligencia-social_1461830/
Comentaba ayer en la sesión de Coaching de Equipo el modelo de negociación de Roger Fisher y William Ury (“Getting to yes”, Obtenga el Sí) que parte de diferenciar intereses y posiciones. Como ejemplo clásico, los acuerdos de Camp David (17 de septiembre de 1978) firmados por el presidente de EE UU, Jimmy Carter, el de Egipto, Anwar el Saddat, y el primer ministro israelí, Menachem Begin. Tras 12 días de negociaciones secretas, llegaron a un acuerdo histórico. En principio, las posiciones eran antagónicas: la península del Sinaí egipcia o israelí. Sin embargo, los negociadores de ambas partes habían estudiado en Harvard con Fisher y Ury. ¿Los intereses (los “para qués”)? Egipto quería el desierto del Sinaí porque, desde la época de los faraones, había formado parte del país; Israel no deseaba los misiles árabes tan cerca de Jerusalén. Sadat había viajado por sorpresa a Israel en noviembre de 1977 para mejorar la maltrecha economía de su país (inversiones norteamericanas). Los acuerdos fueron que Israel abandonaría el Sinaí, devolviendo la plena soberanía a Egipto… que no podría mantener apenas tropas allí. Beneficio mutuo para ambas partes. El Tratado puso fin a largos años de hostilidades.
Necesitamos concordia en los países, las ciudades, las empresas, nuestras relaciones. “Lo contrario del amor no es el odio, es la indiferencia. Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia. Lo contrario de la fe no es la herejía, es la indiferencia. Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte” (Elie Wiesel, escritor húngaro superviviente de los campos de concentración, premio Nobel de la Paz 1986).
Mi recuerdo a Federico Luppi, fallecido ayer. Concha de plata del Festival de San Sebastián (1997), le recordaremos por ‘Un lugar en el mundo’, ‘Martin Hache’, ‘Cronos’, ‘Lugares comunes’… Emigró a España en 2001 por el corralito, se hico muy popular como excelente actor.  
“Enseñar no quiere decir mostrar”. Federico Luppi en ‘Lugares comunes’: www.youtube.com/watch?v=oKBGfpHCbYc “Pónganse como metas enseñarles a pensar”. “Despierten en sus alumnos el dolor de la lucidez. Sin límites, sin piedad”. Y la escena con la bibliotecaria Tutti Tudela: www.youtube.com/watch?v=tTsRMX-50YA “Experiencia no implica conocimiento. Yo no sé nada de mujeres. Las pocas mujeres que conocí en mi vida las admiré, intenté descifrarlas. Nunca dejaron de ser un misterio. Nunca dejaron de sorprenderme. Creo que lo único importante es disfrutar de su presencia. No me di cuenta enseguida, pero un tiempito después aprendí a escucharlas, a valorar los silencios, las miradas… esos momentos en los que parece que no pasa nada y pasa un mundo. Aprendí a respetar su intuición, su inteligencia, y aprendí a amarlas”.
La canción de hoy es de Chayanne: ‘Dejaría todo’ www.youtube.com/watch?v=uMrN1W4ryoE Me gustó la versión flamenca de Tete ayer en ‘La Voz’: www.youtube.com/watch?v=8EVtBMEeKAw  

viernes, 20 de octubre de 2017

La paradoja del poder alemán


He disfrutado mucho del Coaching de Equipo ayer y hoy. Incluso hemos tenido la oportunidad, debido al buen tiempo, de celebrar un par de horas al aire libre en una parte de reflexión utilizando los modelos de David Rock (la SCARF o bufanda) y de Silvia Damiano (i4: inspirador, integrador, imaginativo e intuitivo). De nuevo mi gratitud a todo el equipo de Dirección, con el Director General como líder.
‘La paradoja del poder alemán’ de Hans Kundnani, es un magnífico libro sobre el país germánico que domina Europa. Director editorial del Consejo para las Relaciones Internacionales, ha desarrollado su carrera periodística en The Guardian, The Observer, Financial Times y el suplemento literario de The Times.
“La historia nunca se repite, pero siempre regresa”, escribe José Ignacio Torreblanca, profesor de Ciencia Política, en el prólogo. Kundnani parte de la unificación de Alemania y proclamación del Reich en Versailles (enero de 1871). En ese momento Alemania contaba con 41 M de habitantes, Francia con 36 M, Austria-Hungría 35’5 M, Gran Bretaña 31 M; Rusia, 77 M. La posición central (Mittellage) fue desestabilizadora. En 1882, Berlín era “la capital diplomática de Europa”. El nacionalismo romántico fue definiendo lo germánico como opuesto a Occidente. Dos años más tarde, en 1884, Bismarck dio “un salto hacia fuera, hacia el mundo”. La nueva Westpolitik subyugó a muchos alemanes. El Kaiser estaba convencido de que Gran Bretaña sólo se lo tomaría en serio si contaba con unas fuerzas navales fuertes. Tras la I Guerra Mundial, Alemania quedó diezmada pero no destruida. En 1922, firmó el tratado de Rapallo con la Unión Soviética. Al año siguiente, la hiperinflación dejó al país traumatizado. Y Hitler llegó al poder en 1933. En otoño, abandonó la Liga de las Naciones, en 1936 envió tropas a la Renania desmilitarizada y en 1939 tenía la fuerza militar suficiente para volver a perseguir la hegemonía en Europa. Sabía por la experiencia de la guerra anterior que no podía abrirse a dos frentes, pero fue engañada por Stalin.
La República Federal alemana fue la sucesora legal del Tercer Reich y se debatió entre el idealismo y el realismo. Había perdido la mitad de su tamaño y recursos propios como el carbón. La seguridad colectiva había sustituido al equilibrio de poderes. La política exterior alemana se movió en dos ejes: uno geográfico y otro histórico. En la Guerra Fría, durante los primeros 20 años los democristianos integraron a Alemania Occidental en el bloque europeo. El liberalismo de centro-derecha puso el foco en la idea de libertad; el nacionalismo de centro-izquierda, en la idea de paz. Tanto la Westbindung de Adenauer como la Ostpolitik de Willy Brandt fueron un éxito: la desmilitarización llevó a la potencia económica.
En 1990 la reunificación reabrió la cuestión alemana. La “potencia  central”(Zentralmacht, Hans Peter Schwartz) suscitó los recelos de algunas potencias europeas. Si la Europapolitik de la Alemania de los 90 se caracterizó por la continuidad, la política exterior fue sometida a muchos cambios. Una década después era “una república diferente”. En la primavera de 2003, EE UU invadió Irak y las relaciones se envenenaron. El “camino alemán” (Deutscher Weg) se opuso el “camino americano”. Los germanos habían preferido a Europa.
Economía y política. En 1998, cuando Schroeder llegó al poder, el desempleo alcanzaba el 9% (1’7 M de desempleados). Mantuvo los límites del déficit presupuestario, transformó la industria, elevó los salarios sólo un 1’1%. La contribución de las exportaciones al PIB de Alemania pasó del 33% en el 2000 al 48% en 2010; un enorme superávit comercial. “La esencia de la nación alemana será un día la salvación del mundo” (Emmanuel Geibel, 1861).
La crisis griega desde 2010 colocó a Alemania en una posición extraordinaria sin precedentes en la UE. Para los germanos, era fruto de la irresponsabilidad fiscal y por ello utilizó el mercado de la deuda para reforzar la disciplina fiscal en la eurozona. En junio de 2011 el primer ministro chino Wen Jibao visitó Berlín con 13 ministros para un diálogo “de gobierno a gobierno”; una negociación interministerial del más alto nivel. Martin Wolf lo ha llamado “Chermany”. El enfoque chino-alemán de la crisis provocó desacuerdos con EE UU. Joseph Stigliz, premio Nobel de Economía, dijo en 2010 que quien pensara que China era un problema tendría que pensar que Alemania también lo era.
Alemania vivió la “helenización” de la crisis del euro; en el Consejo Europeo de 2012 François Hollande, Mario Monti y Mariano Rajoy unieron fuerzas para desautorizar a Alemania. Entre 2006 y 2010, Alemania se convirtió en el tercer exportador de armas convencionales, tras EE UU y Rusia, con el 11% del mercado (Francia, 7%; GB, 4%).
Alemania es una paradoja, a la vez potente y débil. Dependiente de los mercados, hace valer su poder económico y no el militar. Es la “semihegemonía geoeconómica”. Inofensiva en geopolítica, poderosa en la economía. Interesada en la supervivencia del euro, no desea la unión política ni bancaria. La crisis de Ucrania y la anexión de Crimea (febrero de 2014) supuso un golpe estratégico que le obliga a revisar su liderazgo. La crisis de los refugiados de verano de 2015 aún no se ha superado. Lo que parece claro es que “Europa no se puede gobernar desde Berlín”, porque Alemania no está dispuesta a ser el hegemón del continente.
Una canción alemana ganadora de Eurovisión, ‘Euphoria’ de Loreen: www.youtube.com/watch?v=bcnWysA9gxo  Hoy le dedico esta entrada del Blog a ElenaHernándezz (@elenahernandezz), que sé que lo lee y le encanta el país germano.

jueves, 19 de octubre de 2017

¿Puede cambiar de verdad la gente? Últimos descubrimientos sobre la personalidad


Estupenda primera jornada de Coaching de Equipo con el Comité de Dirección de una importante empresa cliente hoy en Alicante. Mi agradecimiento a todo el equipo. A pesar de que algunos de sus miembros llevan más de dos décadas juntos, están descubriendo el valor de una Visión compartida (ambiciosa, ilusionante), de un Enfoque profesional de análisis de problemas y toma de decisiones (aprovechando las fortalezas características de cada uno), de Roles compartidos (a través de herramientas como los estilos de aprendizaje y el diversigrama), de la Confianza (como “cuenta corriente emocional”, Stephen Covey) y el Compromiso (con reglas concretas), de la “team learnability” (capacidad de aprendizaje como equipo) y del dinamismo del entorno (parrilla ERAC para implantar una “estrategia de océano azul”). Como dice el DG, esta empresa está pasando del notable a la matrícula de honor. Es un honor colaborar en el proceso.
Vivimos en un mundo híperVUCA en el que el cambio se va a multiplicar por 6 en los próximos 3 años, lo que requiere de una transformación individual y colectiva sin precedentes. ¿Seremos capaces?
He estado leyendo, a este respecto, un interesante artículo en la web de Psycholgy Today: ‘¿Puede cambiar de verdad la gente?’, del Dr. Seth Gillihan.
El autor parte del término “Personalidad”, utilizado para describir rasgos consistentes en el tiempo y en el espacio, como la extraversión. Como predictor de comportamientos, nos aportan una idea general sobre la forma en la que pensamos y actuamos. Las nuevas investigaciones demuestran que la personalidad puede cambiar a largo plazo, por ejemplo para ser más estables y emocionalmente inteligentes a medida que maduramos. Se trata de un proceso de desarrollo natural de varios años.
Roberts y su equipo se han preguntado si el tratamiento puede cambiar la personalidad “en un corto periodo de tiempo”, centrándose en los “cinco grandes”: extraversión, estabilidad emocional, apertura, consciencia y agradabilidad. Después de analizar en profundidad más de 200 estudios sobre tratamiento (desde medicaciones a psicoterapia) junto con un grupo de control con una duración media de seis meses (lo que suele ser un proceso de coaching), los resultados han concluido que:
- el tratamiento puede cambiar la personalidad. Se trata de cambios de corto y medio alcance, de forma destacada. Los efectos son independientes del género y la edad.
- los cambios de personalidad se mantienen durante el tiempo. En la mayoría de los casos, el seguimiento demuestra que la transformación perdura 6 meses después. Incluso un año o más.
- algunos rasgos de personalidad responden mejor a los tratamientos. El efecto más importante es el de la estabilidad emocional (lo opuesto a la neuroticidad); el menor, la apertura a nuevas experiencias. Curiosamente, el segundo mayor cambio es el de la extraversión-intraversión (citando a William James, padre de la psicología, “el pájaro no canta porque sea feliz, es feliz porque canta”). No depende sólo del rasgo, sino de la intervención. Por ejemplo, tratamientos contra la ansiedad o la depresión incrementan la estabilidad emocional.
- distintos tipos de intervenciones logran el cambio de personalidad. Aunque las terapias de apoyo y cognitivas logran efectos mayores, otros tipos de tratamiento también funcionan (la medicación es la de menor efecto, por cierto).
- la transformación personal depende del propósito del tratamiento. No por casualidad, las personas que han sido tratadas por ansiedad o desórdenes de la personalidad son las que más cambian, en tanto que las que sufrían desórdenes alimenticios o toxicológicos las que menos.
- Las implicaciones de estos descubrimientos son que los cambios de personalidad pueden lograrse en menos tiempo del que creíamos (hasta en cuatro semanas, si los objetivos están claros). A los dos meses, un tratamiento adicional no consigue mayores cambios.     
Es posible que las personas cambiemos… si realmente queremos. Por ejemplo, un episodio de depresión puede reducir el nivel de estabilidad emocional. Un tratamiento eficaz contra la depresión permite recuperar los niveles de estabilidad emocional previos al problema. Es la consciencia de la situación la que permite que se resuelva.
El Dr. Gillihan concluye: “Si piensas en iniciar una terapia porque no eres la persona que solías ser, los beneficios del tratamiento son claros: te sentirás mejor porque serás una mejor versión de ti misma”.
Esta mañana, en la primera jornada de coaching de equipo, les he recordado a los participantes la distinción entre temperamento, carácter y personalidad que aprendí del maestro José Antonio Marina (nuestro mentor de educación y generación del talento impartirá una MasterClass el próximo 7 de noviembre en Valencia).
Marina nos recuerda que el carácter, desde la antigua Grecia, es el conjunto de hábitos que configuran una personalidad. Los buenos hábitos se llaman virtudes, y los malos, vicios. La Virtud (la areté, como decían los griegos) era la suma de fortalezas intelectuales (como el pensamiento crítico, el razonamiento, la argumentación, la creatividad) y fortalezas morales: la tenacidad, la conciencia moral, la capacidad de elegir, la valentía, la capacidad de resistir el esfuerzo y aplazar la recompensa… Carácter que, en griego, se denominaba “Ethos”.
Por eso, José Antonio Marina nos enseña que hay tres niveles diferenciados. La personalidad recibida (género, habilidades intelectuales básicas, temperamento). La personalidad aprendida (mediante la experiencia y el aprendizaje): carácter. La personalidad elegida, por el proyecto de vida. “Si no fuéramos libres, nuestra personalidad y nuestro carácter se confundirían”, explica Marina. Libertad es Responsabilidad. Afortunadamente, somos libres (el libre albedrío está indisolublemente ligado al humanismo, como explicaba un servidor en ‘El triunfo del Humanismo en la empresa’). Sin embargo, aprovechamos poco esa libertad para cambiar a mejor.
Mi gratitud a todas las personas que me habéis dado la enhorabuena por la entrevista de Maite Sáenz que ha sido portada del número 127 (octubre) de ORH. Un honor representar a ManpowerGroup y comentar con Maite la Learnability (Aprendibilidad) como requisito de supervivencia organizativa.
Como canción, por aquello de los cambios, ‘Nothing is gonna change…’ en la versión de Glenn Medeiros (1987): www.youtube.com/watch?v=kybeq2dWBf8 

miércoles, 18 de octubre de 2017

La Historia, antídoto contra la manipulación. La realidad imita al arte.


¡Qué estupenda la presentación del nuevo libro (el séptimo, su cuarta novela) de Teresa Viejo, Animales Domésticos, en el Aula Cultural de El Corte Inglés en la Plaza del Callao! Rodeada de amig@s comunes, como Mago More, José María Gasalla, Fernando Romay, Cipri Quintas, Gema Hassel-Bein… Animales Domésticos es una novela (comentada, no “spoileada” en este Blog) que no te debes perder. Una historia de infidelidades con la mujer como protagonistas. Una caja (de Cola Cao, que guarda las galletas) que una vez que la abres… Gracias, Teresa, por un acto tan emotivo, cariñoso y profundo. Seguro que es la primera de muchas presentaciones de tu exquisito libro sobre las heridas emocionales y lo que podemos hacer para ¿curarlas?
Hoy por la mañana en Madrid, en la Talent Tower, con el equipo de Right Management avanzando en su Propuesta de Valor (la Calidad Directiva, con modelo propio, como principal elemento de transformación; la Carrera Profesional como aspiración humana de aprendibilidad y felicidad). AVE a las 14,10 h a Valencia para mantener en la ciudad del Turia una sesión de coaching en nuestra oficina de Navarro Reverter con uno de los CEOs más prometedores de nuestro país. Y tren (Euromed) a Alicante a las 19,25 desde Joaquín Sorolla para hacer Coaching de Equipo allí mañana y pasado. Un equipo es un grupo humano que genera sinergias, y eso no se puede improvisar.
He estado leyendo sendas entrevistas de Laura Fernández al ganador y la finalista del premio Planeta 2017. No suelo leer estas novelas, pero este año tienen una pinta especial.
Javier Sierra ha ganado con ‘El fuego invisible’, una historia sobre la búsqueda del Grial. Leyó su primer premio Planeta cuando tenía 16 años (‘En busca del unicornio’, de Juan Eslava Galán) y precisamente ese autor quien le entregó el galardón. Dice que con los 600.000 € del premio va a comprar tiempo, y “tranquilidad para seguir”. En 2006, con ‘La cena secreta’ (sobre el cuadro de Leonardo) entró en el top ten de los más vendidos según The New York Times. Su pasión por lo histórico ke viene de Umberto Eco (‘El nombre de la rosa’) y Juan José Benítez (‘Caballo de Troya’).
Estoy con Javier Sierra en que hay “una especie de complejo hispánico respecto a lo que viene de fuera” (probablemente será una consecuencia indeseada de lo que Ortega y Gasset llamó “tibetanización de España” desde Felipe II). Por ello, cuando le llaman “el Dan Brown español” él desearía que a DB le llamaran “el Javier Sierra americano”.
La idea de esta novela proviene del MNAC (Museu Nacional d’Art de Catalunya) y más concretamente de los ábsides de Taüll, donde aparece un grial incandescente, que el autor conectó con ‘La lámpara maravillosa’ de Valle Inclán. “El Santo Grial fue un instrumento de propaganda. Se utilizó para la Reconquista. Nos movemos por símbolos desde la Edad Media (…) El símbolo apela al sentimiento y eclipsa la razón. Conocer la Historia te hace entender el momento en el que estás, y a la vez , bien leída, es un antídoto contra cualquier forma de manipulación”.
A Javier Sierra le encanta pensar que “todo tiene un sentido” (el seudónimo que utilizó fue Victoria Goodman, “la victoria del hombre bueno”). El poder de la palabra le obsesiona. “Creo que el escritor es consciente de su poder cuando deja de escuchar historias y empieza a contarlas”. Además, en la novela al parecer hay un debate sobre cómo se crea un best-seller (precisamente ayer tarde comentaba con mi amigo Rubén Turienzo sobre el tema) y qué ocurre cuando pasa el tiempo (¿se convierte en “alta literatura”?
‘Niebla en Tánger’, de la abogada Cristina López, ha sido la finalista (125.000 € de premio). La historia de Flora Gascón, que está “huyendo de su vida”. Tiene un trabajo (que no un empleo) que no le gusta y no puede dejar por motivos económicos, un matrimonio que no funciona (cree que con más de 40 años no le surgirán nuevas oportunidades), quiere tener hijos, soporta presiones sociales que le impiden ser libre. Una aventura con un hombre es el inicio de un viaje de transformación. “La ficción deforma la realidad”. La obra es un homenaje a ‘La vida perra de Juanita Narboni’ de Ángel Vázquez (que ganó el Planeta) y a ‘La continuidad en los parques’ de Cortázar, en el que la vida continúa en la novela que se lee. Como a Óscar Wilde, a Cristina le encanta pensar que “la naturaleza imita al arte”. El hombre de esta novela al parecer es como un fantasma, que aparece y desaparece.
Fluidez. ¿Cuál es tu “Grial”? ¿Cómo es tu “viaje de transformación”?
Una realidad muy desigual. 13 millones de personas, el 28% de la población española, está en riesgo de pobreza según datos de Eurostat. España es el tercer país europeo que más ha crecido, tras Grecia y Chipre. El índice Arope considera riesgo de pobreza cumplir con uno de los requisitos: ingresos inferiores a 684 € por persona o 1.700 € por familia (de cinco miembros), privación material severa, baja intensidad en el trabajo (dos horas diarias). En 2016, 345.000 personas menos que el año anterior. El Gobierno se ha propuesto como objetivo reducir en 1’5 M el número de personas en esta lamentable situación antes de 2019. En términos de desigualdad, el 10% más rico obtiene la misma renta que la mitad de la población española, lo que convierte a nuestro país en uno de los más desiguales de la UE.
En honor a Javier Sierra y Cristina López (leeré vuestras novelas, me han atraído), ‘History repeating’ (2009) de PropellerHeads con Shirley Bassey. www.youtube.com/watch?v=yzLT6_TQmq8 “They say the next big thing is here,/ That the revolution's near,/ But to me it seems quite clear/ That's it's all just a little bit of history repeating” (…) “And I’ve seen it before./ And it’ll see it again”.