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martes, 31 de marzo de 2015

El DAFO de España 2014-15


Jornada en Madrid, antes de pasar unos días en Inglaterra: Londres, Oxford, Cambridge, Stonehenge, Strattford, Windsor, Bath… hasta el lunes de la Semana que viene. Es la “Semana Santa” cultural que le gusta a mi hija Zoe.
El pasado viernes, en el RH Club de APD, hablé brevemente de la competitividad de nuestro país según el Informe del Foro Económico Mundial (WEF). Y es que estamos creciendo (al 2’5%) y generando empleo. Sin embargo, tenemos enormes oportunidades en la reinvención de nuestro modelo de crecimiento.
El WEF divide el Modelo de Competitividad Global en tres apartados: economías dirigidas por un factor (“factor-driven economies”), por la eficiencia (“efficiency-driven economies”) y por la innovación (“innovation-driven economies”). Ni que decir tiene que como economía europea deberíamos apostar por la innovación más que por ser los más baratos.
En términos generales, España ocupa el puesto nº 35 de los países analizados (un puesto bajo para la 14ª economía del mundo, que será la 18ª en 2050). En términos de Eficiencia es la 31ª; en Innovación la 39ª y en factores la 42ª.
La clave de los factores son los bloques I al IV: Instituciones (somos los 73º), Infraestructuras (9º), Macroeconomía (121º) y Salud y educación primaria (34º).
La clave de la eficiencia son los bloques V al X: Educación superior (29º), Eficiencia del mercado de bienes (75º), Eficiencia del mercado laboral (100º), Desarrollo del mercado financiero (91º), Preparación tecnológica (27º) y Tamaño de mercado (14º).
La clave de la innovación son los bloques XI y XII: Profesionalidad de los negocios (38º) e Innovación propiamente dicha (37º).
En términos de DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades), así estamos en 2015:
Puntos fuertes (entre los mejores 15 países del mundo) en Baja Inflación (1º), Incorporación de estudiantes de secundaria (2º), Escuelas de Negocios (3º), Infraestructuras ferroviarias (4º), Esperanza de vida e Incorporación de estudiantes de primaria (7º), Incorporación de estudiantes superiores (8º), Puertos (9º), Aeropuertos (10º), Carreteras y Disponibilidad de científicos e ingenieros (11º), Tamaño del mercado (14º). En definitiva, Educación en cantidad (que no calidad, salvo las Business Schools) e Infrestructuras.
¿Dónde tenemos las mayores oportunidades de mejora (por debajo del puesto 100 en el mundo? Capital riesgo (100º), Financiación a través del mercado local (102º), Capacidad del país para atraer talento (103º), Transparencia del gobierno (105º), Capacidad del país para fidelizar talento (107º), Solidez bancaria (112º), Dispendio en el gasto gubernamental (113º), Prácticas de selección y desvinculación (116º), Confianza en nuestros políticos (117º), Flexibilidad salarial (117º), Impuestos (127º), Retribución ligada a la productividad (127º), Deuda pública (130º), Efectos fiscales desincentivadores de la inversión (130º), Efectos fiscales desincentivadores de trabajar (130º), Acceso al préstamo (132º).
Somos el país 50º en corrupción (el 90º en la pública), el 97º en independencia judicial, el 83º en terrorismo (y el 44º en crimen organizado), el 84º en ética, el 94º en protección al accionista, el 52º en inversión en I+D (el 58º en colaboración universitaria en I+D) y el 88º en calidad del sistema educativo.
Y en términos empresariales, el 56º en “on the job training”, el 54º en políticas anti-monopolio, el 52º en absorción empresarial de las tecnologías, el 39º en marketing, el 99º en tiempo para montar un negocio, el 71º en orientación al cliente, el 93º en cooperación entre trabajadores y empresa, el 82º en uso eficiente del talento, el 57º en aprovechamiento del talento femenino, el 96º en capacidad de delegar… y el 59º en Calidad Directiva (y bajando, desde el puesto 27º antes de la Crisis).
Así es el DAFO de España hoy por hoy. Mucho por hacer todavía. En el Top 30 de la Competitividad Mundial Suiza (por 6º año consecutivo), Singapur, Estados Unidos, Finlandia, Alemania, Japón, Hong Kong, Holanda, Reino Unido, Suecia, Noruega, Dinamarca, Taiwan, Canadá, Nueva Zelanda, Bélgica, Luxemburgo, Austria, Australia, Francia, Irlanda, Corea, Israel, Estonia e Islandia. 15 países europeos (entre ellos, todos los nórdicos), los dos norteamericanos, dos de Oceanía y seis asiáticos. Ninguno latino.  

lunes, 30 de marzo de 2015

La productividad en la empresa. Ser positiv@ es ser productiv@


Dos jornadas en Madrid, lunes y martes, antes del viaje a Londres durante seis días. Muy útiles para avanzar en el nuevo trimestre del año, que promete ser apasionante.
He estado leyendo ‘La productividad en la empresa. Lecciones para ser más eficiente y competitivo’, del doctor en psicología y psiquiatra, profesor adjunto del IE Enrique Reig Pintado. Un texto en cinco partes: la productividad con rostro humano, la productividad en el mundo latino, el Liderazgo como opción que permite la productividad trascendente, el modelo de productividad Reig-Raccanello y el por qué y para qué de la productividad.
En la introducción, el autor nos recuerda tres conceptos griegos de gran valor: aristós (propósito llevado a un fin), areté (la culminación excepcional, la excelencia) y la eudaimonia (la felicidad como vida bien vivida). Y las sabias palabras de Aristoteles: “Somos lo que hacemos día a día, de modo que la excelencia no es un acto sino un hábito”. Reig se centra en la latinidad como cultura y en el modelo EFQM, con sus agentes facilitadores (Liderazgo, Política y estrategia, Personas, Alianzas y recursos, Procesos) y sus resultados (en los clientes, en las personas, en la sociedad, en el rendimiento). Lo latino se sintetiza en las palabras de Salustio: “Con concordia, las cosas crecen; con desunión, las cosas grandes se derrumban”. Por eso Jenofonte nos enseñó que “la tripulación de una galera convenientmente guiada puede hacer un viaje en la mitad de tiempo que le tomaría a una tripulación mal conducida, además de que los hombres estarían más contentos y más entusiastas respecto a su rendimiento”. Tal es el poder del Liderazgo, de la Calidad Directiva.
José Ángel Gómez Cabrera, ingeniero petrolero con gran experiencia en PEMEX, nos habla de las claves en la generación de ideas innovadoras y productivas. El profesor Reig considera la motivación como “la principal responsable de la manifestación de talento” y la productividad humana como algo que ocurre “cuando se concilia el proyecto personal interior de una persona con el proyecto del entorno laboral al cual intenta integrarse internamente”. Por eso el talento adquiere una dimensión social.
El talento se cultiva en un contexto productivo, de innovación. “La vía correcta es la equidad”. El Liderazgo, por ello, es Inteligencia Contextual. “Las cosas solo tienen el valor que les damos” (Moliére). “Un pueblo que valora más sus privilegios que sus principios perderá pronto los dos” (Eisenhower).
Enrique Reig y Kristiano Raccanello (instituto Bernardo Quintana de México) han analizado los rasgos del trabajador productivo: Compromiso con la organización (interno), Autoconfianza (interno), Motivación (externa), Responsabilidad (interno), Congruencia (interna), Capacidad (interna) y Actitud (interna). Como no puede ser de otra manera, un perfil muy coincidente con el de la “clase creativa” de Richard Florida. Locus de control + motivación externa (o “no desmotivación” por parte del jefe, que sería más apropiado).
La cultura latina se caracteriza, según los autores, por siete rasgos: Autoridad del padre, apoyo mutuo, hospitalidad, emotividad, flexibilidad/tolerancia, sobremesa (charla relajada) y afectividad. Junto a esos mimbres, nos complican la existencia la inconsistencia, resentimiento, sumisión y evasión. Un diagnóstico certero y valiente.
El modelo de productividad para el entorno latino tiene tres partes:
A.   Liderazgo: el líder tiene en cuenta lo humano, el territorio y la empresa (la organización productiva). La ruta del proceso de dirección incluye adquisición de habilidades, conciencia ética, disciplina para la forja del carácter, aprendizaje (autovigilancia y autocrítica), construcción de relaciones productivas y de alta calidad, aplicación de elementos de liderazgo transformador (carisma, estimulación intelectual, individualización, inspiracion).
B.    Comunicación (“el barro del que están hechas todas las cosas”). “Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice”. “Lo que causa problemas no es tanto lo que la gente ignora como lo que saben y no es verdad” (Mark Twain). “La mayoría de las desgracias de los hombres provienen de no hablar claro” (Albert Camus).
C.    Estrategia (“la selección del mejor camino para llegar a la meta”). Los planes estratégicos se desarrollan basados en un propósito y se despliegan a las acciones planificadas (Mintzberg).

En la productividad es esencial el elemento humano (“la productividad interior”). “Prefiero el bastón de la experiencia al carro rápido de la fortuna” (Pitágoras).  La selección: “Para aumentar la productividad es absolutamente necesario incorporar a los mejores trabajadores” (Jack Welch). Autoconocimiento, responsabilidad y aprovechamiento del potencial (“Sabemos lo que somos, pero no lo que podemos llegar a ser”, Shakespeare).
El libro incluye casos muy interesantes como los de Nubiola (Barcelona, 1914), Infun  (Sant Vicenç dels Horts, 1970), Moysa (“a caring company”). “La naturaleza no hace nada en vano” (Aristóteles).
Desarrollo del Talento: la productividad como capacitación. El sabio de Estagira, ya mencionado, apelaba a la Templanza como justo medio frente a los instintos.
Para Enrique Reig y Fernando Siliceo (México), la motivación es Energía + Dirección + Valor añadido por el esfuerzo + Legitimidad moral  
El modelo de productividad parte de la Autoconfianza y Compromiso que multiplica por cuatro factores (Congruencia, Disposición al desempeño, Preparación y Actitud) siendo el resultado mayor que la Intensidad de Resistencia al desempeño productivo (Falta de autoconfianza, Miedos, Prejuicios, Ignorancia).
Un libro y un modelo muy interesantes, que concluye el director del instituto Bernardo Quintana, Bernardo Quintana Kawage, con dos citas preciosas de Hegel (“Nada grande se ha hecho en este mundo sin una gran pasión”) y de Joseph Joubert (“La ternura es el reposo necesario de la pasión”). Pasión y Ternura, grandes fuentes de productividad.
Gracias a Enrique Reig Pintado y a Bernardo Quintana, así como a Alfonso Siliceo, Isaac Jauli, Ceferí Soler, Juan Requejo, Kristiano Raccanello, Juan Ramos Pemán, Enrique Reig Salazar, José Ángel Gómez Cabrera, Luis Blanck y Fernando Siliceo que han participado activamente como colaboradores de esta estupenda obra.
La productividad, ya sabes, es en más del 60% Calidad Directiva y está ligada, en un 90%, a las emociones (a la inteligencia intrapersonal e interpersonal). “Ser positiv@ es ser productiv@” (Barbara Fredrickson). 

domingo, 29 de marzo de 2015

Cultura, Espectáculo y la máquina del fango


Mañana extraña por el cambio horario, que invitaba a pasear y comer al aire libre. Por la tarde hemos ido a ver ‘Focus’, con Will Smith y Margot Robbie. Una historia de estafadores y ladrones “de amor y lujo” ambientada en Nueva Orleans y Buenos Aires. Con un presupuesto de 50 M $, ha sido número uno en EEUU (el primer fin de semana recaudó más de 18 M $), ha ingresado más del coste en su país en un mes y ahora le espera el éxito internacional, por el tirón de Will Smith. Entretenimiento, sin más.
He estado leyendo la entrevista de Juan Cruz a Umberto Eco con motivo de su nueva novela, ‘Número Cero’, que saldrá a la venta el 9 de abril. En ella habla de “la máquina del fango”: los medios de comunicación para intimidar y chantajear a sus adversarios. Algo que no es nuevo, pero que han potenciado las redes sociales.
Umberto Eco (Alessandria, Piamonte, 1932) es un reputado filólogo que se atrevió con una novela ‘El nombre de la rosa’ (1980) que le convirtió en un fenómeno mundial (recuerdo precisamente haberla leído en un viaje a Italia; Aristóteles reivindicaba el poder de la risa, y escribió un libro sobre la Comedia que no nos ha llegado). Después vendría ‘El péndulo de Foucault’ y ensayos como ‘Apocalípticos e integrados’.
En su nueva obra muchos han querido ver una metáfora de Berlusconi (“aunque hay muchos en Italia”, aclara Eco). Pecorelli es un editor que pone en marcha un periódico que no acaba en los kioskos, pero sí en la mesa de un ministro. Así es “la máquina del fango”. En palabras de Umberto Eco, “para deslegitimar al adversario no hace falta que lo acuses de matar a su abuela o de que es un pedófilo; es suficiente con difundir sospechas sobre sus actitudes cotidianas”. El editor dice en la novela: “es que la noticia no existe, es el periodista el que la crea”. “Cuando se habla del malo, todos los periódicos tratan de hacer creer que se está hablando de otros” (Eco). Como “la realidad es más novelesca que la ficción”, la crisis del periodismo comenzó en los 50 y 60 con la televisión y ahora es más grave por internet. ¿Cómo se sale del fango? “Dando noticias acreditadas”. Eco no tiene miedo por él, sino por sus nietos (equipara el auge del nazismo por la frustración en Alemania con el del mundo musulmán actual). Los diarios actúan como si la red social no existiera; sin embargo, para este gran filólogo “la prensa todavía es garantía de democracia”.
La periodista Amber Lyon, ganadora del Emmy, ha denunciado que la CNN no ha difundido atrocidades de Bahrein después que ese país pagara a la cadena por tratarle favorablemente. “Me preocupa que se pastoree a los ciudadanos a un nuevo conflicto a través de coberturas selectivas…”
En el mismo semanal, Gabriel García de Oro nos habla de la sociedad del rendimiento (‘La sociedad del cansancio’ de Byung Chui Han, de quien he hablado en este blog y en ‘Atrévete a motivarte’), del flow de Csikzentmihalyi y de la magia. “La magia no es otra cosa que la pasión. Y la pasión es el motor de la grandeza, la autorrealización y la maestría. Si descubrimos aquello que nos apasiona, seremos capaces de focalizar nuestra energía en ello”. “Los grandes bailarines no son geniales por su técnica. Son geniales por su pasión”.
Según la profesora Silvia Leal, apenas el 15% de las personas cuentan con esa pasión. Una lástima. Cuando carecemos de pasión, el rendimiento y la hiperactividad nos llevan a la ansiedad.
Cultura y espectáculo. He leído en El Mundo sobre la campaña “Estamos quemando España”. En la final de Gran Hermano VIP, por cada tuit (hubo 197.000), la imagen de un libro quemado: obras de Cervantes, Calderón, Lope… Más de 10 horas diarias de telebasura (entre ellas, Gran Hermano, que se ve el doble que el informativo más visto). La prensa rosa vende más de 20 veces más que las revistas de divulgación científica (Pronto, 4 M; Hola, 2’1 M; Muy Interesante, 200.000; National Geographic, 150.000; Fotogramas, 120.000). Kiko Rivera o Belén Esteban reciben más tuits (más de un millón) que cualquier líder político (David Cameron, 940.000; Hollande, 926.000; Rajoy, 745.000). España es líder en ediciones de Gran Hermano (la última, con 5 millones de seguidores) y en fracaso escolar. La Esteban, autora española del libro más vendido (100.000 ejemplares). La “princesa del pueblo” ha cobrado por semana 65.000 euros, el equivalente a lo que perciben 100 profesores de bachillerato por su labor educativa. Así es esta sociedad del espectáculo.  
¿Qué podemos hacer? “Hay que acostar a los niños leyéndoles un libro y no mirando la televisión”. Investigaciones del Stanford Center for Cognitive and Neurobiological Imaging demuestran que la lectura relajada ayuda a desarrollar la percepción para comprender el mundo que nos rodea y la lectura analítica aumenta el flujo sanguínea hacia todo el cerebro y particularmente hacia la corteza prefrontal, la región se ocupa de los procesos cognitivos para gestionar la atención y la realización de actividades complejas. Leer fomenta la empatía y la responsabilidad. El niño se desarrollar jugando, no viendo la tele.

sábado, 28 de marzo de 2015

La Buena Gente y la Buena Suerte


Tuve el honor y el placer de participar ayer por la mañana en la sexta edición del RH Club Madrid, un espacio de convivencia entre directores de Recursos Humanos, como muy bien lo definió Ignacio Pascua, de la APD. Mi agradecimiento a Ignacio y a tod@s l@s participantes en este Club, en el que debatimos el Ciclo Estratégico del Talento y la Dirección Humanista.
Por la tarde, el honor de participar en la inauguración de la cuarta edición del PSLICE (Programa Superior de Liderazgo Innovador y Coaching Ejecutivo) en ESIC Zaragoza. El Coaching sigue ganando adeptos y, más allá del intrusismo habitual, hay quienes apuestan por la formación y el desarrollo rigurosos en programas como éste. Mi gratitud a Winnie Schindler, Noelia, Ana y Mª José, Sonia, Javi, Javier, Fernando, Carmen, Montse, Laura, Eileen, Carlos, Mónica, Juan Luis, Emmanuel y Manuel.
Esta noche de sábado he ido al Teatro Rialto con mis buenos amigos Mar y Enrique a ver una espléndida función, ‘Buena Gente’. Se trata de una de las más premiadas de Broadway (Good People), creada por David Lindsay-Abaire (‘El agujero del conejo’, Premio Pulitzer) y está en la cartelera madrileña desde el pasado 11 de febrero.
Interpretada por Verónica Forqué, Juan Fernández, Pilar Castro, Susi Sánchez y Diego París y dirigida por David Serrano (‘Días de fútbol’), cuenta la historia de Margarita, una mujer de casi 60 años que no ha tenido demasiada suerte en la vida (es madre soltera de una chica discapacitada de 40), que nació y sigue viviendo en un barrio marginal, que va al bingo con sus amigas y que coincide con un compañero de colegio (y antiguo novio), Raúl, que se ha convertido en un prestigioso oftalmólogo y vive en una lujosa urbanización. Es una reflexión valiente, profunda y muy amena sobre la diferencia de clases, sobre la suerte en la vida y sobre la mentalidad ganadora frente a la de escasez.
En palabras de David Serrano, “Para interpretar un texto escrito casi como si fuera un reportaje debido a su extrema verosimilitud era fundamental contar con un reparto capaz de tener esa verdad encima del escenario, y les aseguro que si escribir algo tan realista resulta harto complicado es aún más difícil conseguir transmitir esa veracidad al ponerlo en pie. Así que solo puedo dar gracias por haber tenido – sí, yo sí la tuve – la suerte de contar un reparto tan excepcional como el que están a punto de ver sobre el escenario. Su trabajo y toda la puesta en escena ha sido concebido para que el espectador se asome a la vida de estas buenas gentes y que para que, aunque sea durante tan solo un instante, sientan que no están en un teatro, sino en casa de Margarita y de sus compañeros. Ojalá hayamos conseguido que nuestra función también sea pura vida.”
Se trata de una obra que no te puedes perder. En Broadway la representó la gran Frances McDormand y estuvo nominada a dos Tonys (ganó el de mejor actriz). Después se ha representado en Los Ángeles, San Luis, Madison, Houston, Rochester y Milwauke, y en Europa en Frankfurt y Londres.
“Esto es lo que vuelve loca a la gente: toda persona es una narradora de historias, que vive rodeada de sus historias y las historias de otros, que ve todo lo que pasa a través de las mismas; y que trata de vivir su vida como si estuviera contando una historia” (Jean Paul Sartre).
Es lo que en psicología se denomina “teoría de la atribución”. Los seres humanos nos atribuimos lo bueno que nos pasa (si hemos triunfado, lo consideramos fruto del esfuerzo) y creemos que es culpa de terceros lo malo (si hemos fracasado, es por culpa de la suerte y de agentes externos). El “Teatro del Mañana” Centauro de Canadá (Montréal, 2012-13) ha elaborado un breve texto (6 páginas) para profesores sobre ‘Buena Gente’: www.centaurtheatre.com/downloads/Centaur_GoodPeople.pdf
¿Cuáles son los principales temas de la obra?
1.     Las relaciones de clase
2.     El sueño americano
3.     El éxito: ¿duro trabajo o pura suerte?
4.     La Responsabilidad Social
5.     La Filantropía como Lujo
6.     Las comunidades humanas
7.     Lo “políticamente correcto”
8.     Los estereotipos de clase
9.     Las historias que vivimos
10.  El relato como forma de imitación
11.  La verdad y la memoria
12.  La intersección entre las mitologías personal y nacional
No olvidemos nunca que la Buena Suerte es suma de Preparación y Oportunidad. “La fortuna ayuda a las mentes preparadas”.
El teatro como fuente de reflexión y de inspiración. Mi enhorabuena a David y a su reparto: Verónica, Pilar, Susi, Juan y Diego. Muy buen@s actores/actrices y muy “buena gente”.