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sábado, 25 de mayo de 2013

El dinero puede comprarlo todo... menos lo realmente valioso


Hoy hemos asistido Zoe y yo a la comunión de mi sobrina y ahijada Cristina. Una ceremonia muy emotiva, un convite muy animado y después, en casa de mi hermana y mi cuñado, una reunión muy entretenida.
He estado leyendo Lo que el dinero no puede comprar. Los límites morales del mercado, de Michael J. Sandel. El Dr. Sandel (Minneapolis, 1953) es catedrático en Ciencias Políticas de la Universidad de Harvard, uno de los autores de referencia en filosofía política (y uno de los 25 pensadores más influyentes del mundo según Le Nouvel Observateur) y su curso sobre la justicia desde hace dos décadas en Harvard es uno de los más populares.
Lo que el dinero no puede comprar comienza precisamente con lo que sí puede comprar: desde celdas más cómodas en una prisión, acceso de un (mal) estudiante a una prestigiosa universidad (si sus padres hacen generosos donativos) a cazar animales en peligro de extinción. “Vivimos en una época en que casi todo puede comprarse o venderse. A lo largo de las tres últimas décadas, los mercados, y los mercados de valores, han llegado a gobernar nuestras vidas como nunca antes lo habían hecho. Y esta situación no es algo que hayamos elegido deliberadamente. Es algo que casi se nos ha echado encima”. Sandel lo llama TRIUNFALISMO DEL MERCADO. Algunos lo llamamos Tardocapitalismo, la fase final de una era.
El problema, para el autor, es el paso de la economía de mercado al de la “sociedad de mercado”. “una economía de mercado es una herramienta –valiosa y eficaz- para organizar la sociedad productiva. Una sociedad de mercado es una manera de vivir en la que los valores mercantiles penetran en todos los aspectos de las actividades humanas. Es un lugar donde las relaciones sociales están hechas a imagen del mercado”. ¿Cómo se ha llegado a esto? Para Sandel, mediante la persistencia del poder y prestigio del pensamiento mercantil y el rencor y el vacío del discurso público.
Por eso precisamente nos plantea un debate moral sobre los límites del mercado. En los capítulos siguientes nos habla de cómo librarse de las colas (en espectáculos, con los carriles Lexus, reventa de volantes de citas médicas), de los incentivos (esterilización por 300 $ a mujeres drogadictas, niños a los que se paga por leer o sacar buenas notas),  
Sandel cita al Premio Nobel Gary Becker y su libro de 1976, Enfoque económico del comportamiento humano. “He llegado al convencimiento de que el enfoque económico es un enfoque comprehensivo que puede aplicarse a todo el comportamiento humano”. Un servidor tuvo la suerte de coincidir con el Dr. Becker en Eurofórum hace años. No hablamos de dinero, sino de nuestra pasión compartida por los Chicago Bulls, que acababan de ganar un nuevo anillo de la NBA (algo que el dinero, evidentemente, no puede pagar). Michael J. Sandel, además de a Gary Becker, debería citar a nuestro Antonio Machado: “Todo necio confunde valor y precio”.
El catedrático de Harvard contrapone la definición de economía de Samuelson, que trata de la distribución de bienes materiales, con la de Greg Mankiw: “Una economía es sencillamente un grupo de personas que interactúan unas con otras cuando hacen una vida”. Levitt y Dubner, en su Freakonomics, declaran que la teoría económica no trata de la moralidad. “La moralidad representa el modo como nos gustaría que el mundo se comportara, y la ciencia económica representa el modo como realmente se comporta”. Dos precisiones: hay tantas morales como culturas; sin embargo, la ética es universal. Y como dice el maestro José Antonio Marina, “la ética es el modo más inteligente de vivir”. Por tanto, una aspiración permanente para quienes utilizan su inteligencia (racional y ejecutiva).
Sandel aclara que la amistad, el honor o los galardones prestigiosos (el Príncipe de Asturias, la Champions) no se pueden comprar. Y se refiere al sociólogo británico Richard Titmuss y su The Gift Relationship (1970). Donde las donaciones de sangre son voluntarias (GB, por ejemplo) el sistema funciona mejor que donde están mercantilizadas (EE UU). Echo en falta que no hable del Amor, así, con mayúsculas. “Can’t buy my love”, que cantarían los Beatles.
Mi caso favorito del libro es el de Lawrence Summers, que sería rector de Harvard. Invitado a pronunciar la oración matinal en la Iglesia Conmemorativa de Harvard, habló de cómo contribuir la economía puede contribuir a las cuestiones morales. “La base de muchos análisis económicos es que el bien común es un agregado de las muchas valoraciones del bienestar individual, y no algo que pueda valorarse aparte”. Un error de base. “Todos somos altruistas hasta cierto límite. Los economistas como yo entienden el altruismo como un bien valioso y raro que necesita ser conservado. La mejor manera de conservarlo es diseñar un sistema en el que los deseos de las personas sean satisfechos por individuos que son egoístas y reservar ese altruismo para nuestras familias o nuestros amigos y para los muchos problemas sociales de este mundo que los mercados no pueden resolver”. Que Summers es un temerario (en sus explicaciones) y un jeta (en sus conductas) es algo bien probado. Sandel considera que “el altruismo, la generosidad, la solidaridad y el civismo no son como mercancías que disminuyen con el uso. Son como músculos que se desarrollan y fortalecen con el ejercicio”. Mi buen amigo Joxe Mari lo dice mejor: “El que se da, no se vacía”.
Afortunadamente, aunque quisiéramos (que sería una estupidez) una sociedad en la que todo estuviera a la venta, el Talento (que es Capacidad por Compromiso en el Contexto adecuado) no es mercantilizable, especialmente en el componente de entusiasmo, pasión, energía ligado al compromiso. Las personas generosas lo hacen porque quieren. Y el amor, que es lo que derrota al miedo, nunca será objeto de compraventa.  
Pero volvamos a la comunión de mi sobrina. Seguro que el presupuesto ha sido elevado, desde el traje al convite. Pero se da la circunstancia (y siempre se dará) que lo más valioso de este acto, desde la ilusión de la contrayente al cariño de sus familiares y amigas no se puede comprar. Así es la vida, tan maravillosa, por mucho que el capitalismo en su agonía (y ciertos economistas pretenciosos) se empeñen en lo contrario.

viernes, 24 de mayo de 2013

La soberanía, en el Talentismo


Esta tarde, revisión de procesos de Coaching en Zaragoza, dentro del Programa de Liderazgo Estratégico y Coaching Ejecutivo de ESIC en la ciudad del Ebro. Y por la mañana he participado en un debate sobre el talento, su desarrollo y la educación en ESIC de Pozuelo, dentro del programa ESIC Actualidad. Gracias, Juan Pablo y Esther, por esta iniciativa tan interesante. Pronto podrás ver este debate con José Miguel Ucero, compañero de la Escuela de Negocios y ex jefe de desarrollo de RRHH en Enasa/Pegaso e INH/Repsol, en la web de ESIC (http://esic.edu/actualidad/).
Ayer, además de preparar varios temas (entre ellos el debate y varias propuestas), hice el itinerario FNAC – El Corte Inglés – Casa del Libro en la zona de Nuevos Ministerios, para comprobar lo bien distribuidos que están tanto “Messi, Falcao y Cristiano Ronaldo” como “El per-verso libro de las carencias del alma” y almorcé mano a mano con uno de los pensadores que más admiro. Disfruté de lo lindo.
He estado leyendo el libro ¿Perdiendo el control? La soberanía en la era de la globalización, de Saskia Sassen. La profesora Sassen (1949), socióloga de la Universidad de Columbia, es Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2013. Es una de las mayores especialistas en globalización, inmigración, ciudades globales (incluyendo el fenómeno del terrorismo), impacto de las nuevas tecnologías y gestión del cambio social.
En ¿Perdiendo el control? Saskia Sassen recoge una serie de conferencias de 1996, en las que propone un nuevo sistema económico centrado en los flujos transfronterizos y en las telecomunicaciones globales, que afecta a la soberanía y la territorialidad exclusiva. “Sostengo que, en estas condiciones, la globalización ha implicado una desnacionalización parcial del territorial y un trasvase, también parcial, de algunos componentes de la soberanía del estado a otras instituciones, a entidades supranacionales y al mercado global de capitales.”
Como nos recuerda la autora, el término soberanía, que parte de Aristóteles, pasa por Bodin y Hobbes, por las revoluciones americana y francesa, sufre un gran cambio en nuestros días. Pasó del gobernante al pueblo (la soberanía popular en el estado-nación) y ahora se está desnacionalizando por las prácticas corporativas. Sí, en el Talentismo la globalización es una realidad. “La formación de un mercado global de capitales representa una concentración de poder capaz de influir en la política económica nacional de los gobiernos y, por extensión, en otras políticas también.” La Sasser cita a Keynes: “El desarrollo del país es un subproducto de las actividades de un casino”. Endeudamiento y escaso poder de los gobiernos para regular sus economías.
¿Es el mercado global de capitales una amenaza para la democracia? La autora opina que “es necesario restablecer el equilibrio”.
La inmigración pone a prueba el nuevo orden. Los gobiernos suelen ser permisivos con los capitales y restrictivos con los inmigrantes, cuando “la globalización económica desnacionaliza la economía y la inmigración renacionaliza la política”. Según el Urban Institute de Washington, los inmigrantes en EE UU aportan 30.000 M $ en impuestos más de lo que reciben en prestaciones sociales.
Ayer en El País el filósofo Daniel Innerarity publicaba El gobierno de los otros, que comenzaba así: “Vivimos con la sensación de ser gobernados por otros. Poderosas presiones exteriores —desde la dudosa autoridad de los mercados hasta el creciente intrusismo de la comunidad internacional, pasando por los actuales desequilibrios de la Unión Europea que han instaurado una hegemonía alemana o el simple hecho de la afectación, el contagio y la mutua exposición que forman parte de nuestra condición global— parecen convertir el ideal de autogobierno democrático en una promesa que las actuales condiciones no permiten cumplir.”
Es más, “en el plano global se va configurando una opinión pública mundial más vigilante y una comunidad internacional más intrusiva, con errores por exceso (como la invasión de Irak en 2003) o por defecto (las dudas frente Siria en estos momentos, por ejemplo).” En la Unión Europea, el vocabulario dominante incluye supervisión, coordinación, armonizaciones, riesgos compartidos, intervención, exigencias, vigilancia, pactos vinculantes, créditos, regulación, salvamentos, disciplina, sanciones… “El modo como se impone la austeridad en Europa es un ejemplo de erosión de nuestra comunidad democrática, mientras que la actual vigilancia democrática sobre Hungría constituye un deber para salvaguardar los valores de la Unión Europea.”
“En un mundo interdependiente, hemos de pasar de una soberanía como control a una soberanía como responsabilidad.” “Ser responsable únicamente respecto del propio electorado puede ser una forma de irresponsabilidad cuando se dañan intereses de otros que de algún modo forman parte de los nuestros. ¿Actúa conforme a los principios democráticos Angela Merkel cuando pretende asegurarse la reelección a costa de graves daños sociales en los países con los que comparte un proyecto de integración y una larga trayectoria de cooperación?”. Innerarity ve “el gobierno de los otros” lleno de oportunidades de democratización, pero también amenazas desde el punto de vista de la justicia. “El nuevo lenguaje de la interdependencia, especialmente en el seno de la UE, debería estar articulado por conceptos como deliberación, equilibrio, mutualización, solidaridad, autolimitaciones, confianza, compromisos, responsabilidad…” “Se acabaron los espacios delimitados de la soberanía: tenemos que irnos acostumbrado a que nos digan lo que tenemos que hacer, lo que únicamente resulta soportable si también nosotros podemos intervenir en las decisiones de los otros. Una cosa es que esas intervenciones hayan de estar justificadas y equilibradas por una lógica de reciprocidad y otra que podamos volver a una relación de sujetos soberanos.”
Recuerdo cuando en los 80, en la asignatura de Teoría del Estado, el profesor Tierno Galván, por entonces alcalde de Madrid, nos hablaba de la “souveraineté”, el derecho exclusivo del poder político sobre una zona geográfica y/o un grupo de personas (el concepto es de Jean Bodin, 1576). En el Talentismo, el pueblo ha de seguir siendo soberano, por mucho que entidades supranacionales beneficiosas como la Unión Europea o fenómenos como la globalización nos planteen un cambio de escenario.

jueves, 23 de mayo de 2013

Felicidad, Talentismo, Liderazgo y cultivo del talento


Estoy encantado con la primera recepción del libro “Messi, Falcao y Cristiano Ronaldo. Tres ejemplos increíbles para potenciar y cultivar tu talento y el de tus hijos”. A Leonor Gallardo, en el primer día de publicación, la han entrevistado en Radio Nacional, TV Castilla La Mancha (“En camisa de once varas, con Radomir Antic desde China), la COPE y para ESPN desde Buenos Aires. Han salido reseñas en Sport, ABC, La Tribuna de Albacete y de Toledo. Y solo en un día…
Firmaremos ejemplares de este libro Leonor y un servidor el 9 de junio de 12 a 13 horas en la Feria del Libro de Madrid, en la caseta 150 (Editorial Planeta). Durante el fin de semana anterior, tendré también el honor de firmar “El per-verso libro de las carencias del alma” el sábado 1 de junio de 19 a 20 horas en la misma caseta 150 con Yolanda Sáenz de Tejada, la mejor poeta de España.
Asimismo, estaré el 21 de junio en A Coruña, en el IV Congreso de la Felicidad en el trabajo, dirigido por Belén Varela. ¡Cómo no voy a asistir a este gran evento con Belén, con Santi Vázquez y con toda la buena “tribu” de la felicidad en el trabajo de Galicia, de España y del mundo entero!
No podré estar, desgraciadamente, en el II Leadership Forum Galicia que también se celebra en “la ciudad en la que nadie es forastero” (la de la Torre de Hércules, la del Depor) el 31 de mayo y el 1 de junio. Allí compartirán su sabiduría mis buenos amigos Emilio Duró, Mónica Esgueva, Sergio Fernández, Enrique García Huete, Alejandro Hernández, Ángel López-Naranjo, Teresa Perales, Patricia Ramírez, Montse Sánchez-Agustino, Santiago Vázquez, José María Vázquez-Pena, Myriam Carrel, Javier Carril. Un plantel impresionante, junto a gestores de personas de Renault, El Pozo, CCamina… Mi felicitación al Ayuntamiento de A Coruña, a la Diputación y a la Xunta por apoyar un congreso tan importante. Marcan un camino pionero en el turismo de aprendizaje.
Y hoy mismo, en el nº 103 de Executive Excellence que se ha entregado con el Cinco Días, junto a estupendas entrevistas al Premio Nobel de Economía 2011 Christopher Sims, a la CEO de ONO Rosalía Portela, al presidente de Deloitte Fernando Ruiz, a la experta en management Pilar Jericó, y con opiniones de Mar Raventós (Codorniú), Jacinto Cavestany (BT), Fernando Prado (Reputation Institute), Miguel Carmelo (UEM), Pablo Herráiz (Eurest), Valentín de Miguel (Accenture), José Carnero (Kitchen), Luis Soler y Vicente Segura (Odgers Berndtson), Francisco Alcaide (experto en management) y la profesora Lourdes García-Salmones, la recomendación del libro “Del Capitalismo al Talentismo”. Mi agradecimiento a Deusto Business School, que lo ha convertido en “libro de texto” para los profesionales de sus In Company (Iberia, El Corte Inglés, etc). Y a todos lo que lo habéis leído.
Este país nuestro y este mundo es cada vez más dual. Un@s poc@s leen, se actualizan, asisten a cursos, aprenden constantemente. La mayoría, se sienta de brazos cruzados a esperar a que pase la tormenta. Ni lee, ni estudia, ni aprende; se queja. Estamos en un mundo nuevo y la añoranza es un error.        

miércoles, 22 de mayo de 2013

La reputación de una buena empresa


Justo Villafañe es catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, director de Merco (Monitor Español de Reputación Corporativa), presidente ejecutivo de Villafañe & Asociados y autor de varios libros sumamente interesantes: La buena reputación. Claves del valor intangible de las empresas, Quiero trabajar aquí, Imagen positiva y La gestión profesional de la imagen corporativa. Admiro mucho al Dr. Villafañe, es el referente de la Reputación Corporativa y he tenido el privilegio de realizar actividades con él y con su equipo.
Su libro más reciente es La buena empresa. Propuesta para una teoría de la Reputación Corporativa. En el prólogo, Isidro Fainé, presidente de La Caixa, comenta: “En el contexto actual, escribir un libro sobre la reputación empresarial como paradigma de la buena empresa supone un ejercicio valiente para mirar más allá de los resultados cortoplacistas y las modas corporativas”. Ciertamente; lo que ocurre es que “la fortuna ayuda a los audaces”. La propuesta del autor, según Isidro Fainé, es un salto de la parálisis depresiva a la acción constructiva, lo que le agradecemos los lectores. Para ello, la Confianza, que se basa en la interdependencia. El prologuista cita al romano Juvenal, “la integridad de un hombre se mide solo por su conducta”, para trasponerlo a la reputación corporativa, su conducta y la integridad de sus gestores.
1. La reputación como paradigma de la buena empresa. En el MERCO 2012, en la reputación corporativa pesan la calidad de la oferta comercial (2803%), resultados económico-financieros (21’5%), dimensión internacional (15’6%), Ética y RSC (10’8%) e Innovación (10’8%). Para diferenciar reputación de imagen, Justo Villafañe utiliza una frase de Abarham Lincoln: “La reputación es como un árbol y la imagen como su sombra. La imagen es lo que percibimos, el árbol es la realidad”.
2. La gestión de la reputación corporativa. Reputación = Realidad corporativa + Reconocimiento. El Dr. Villafañe pone como ejemplos de PERCO (Plan Estratégico de Reputación Corporativa) Mercadona, Iberdrola y Repsol (el 1º PERCO es del BBV, 1999).
3. La gobernanza de la empresa. “La crisis actual es una crisis de gobernanza”. Los valores para superar la crisis son Seguridad, Ética y transparencia, Confianza e Innovación.
4. El enfoque reputacional de la marca. La marca incluye identidad corporativa (SER), el comportamiento corporativo (HACER), la cultura corporativa (PENSAR), la marca en sí (PROMETER) y la reputación (SER RECONOCIDOS). Para construir marcas con reputación hacen falta beneficios funcionales (calidad percibida, garantía), sociales (perfil ético, RSC) y emocionales (relevancia, simpatía) con variables secundarias en cada caso.
5. La reputación interna. Es la intersección de la dimensión axiológica (cultura corporativa) y la estratégica (proyecto estratégico). Según el MERCO Personas, una buena empresa para trabajar aúna calidad laboral (salario, desarrollo profesional, motivación y reconocimiento, relación con los mandos inmediatos, conciliación de la vida personal y laboral), marca empleador (imagen en la sociedad, atracción del talento, recomendación, éxito empresarial, sector atractivo) y la reputación interna (valores éticos y profesionales, igualdad y diversidad, liderazgo de la alta dirección, identificación con el proyecto empresarial, orgullo de pertenencia).
6. La gestión reputacional del liderazgo (GRL). Es una exigencia actual. El libro nos presenta el círculo virtuoso entre líder y empresa en Inditex, Santander, Mercadona, Repsol, Telefónica, Iberdrola, Caixabank o El Corte Inglés. Prolíder es el programa de Villafañe para la reputación de los líderes empresariales, que se elabora ininterrumpidamente desde 2005 (mi enhorabuena a Sandra Sotillo, directora de Prolíder).
7. El riesgo reputacional. El libro nos presenta una taxonomía de riesgos reputacionales y el método de las “escalas de riesgo”.
8. Monitores de reputación e intangibles. Entre ellos, el MERCO, las Most Admired Companies (Fortune), BEst Global Brands (Interbrand), Best place to work, etc.

Un libro muy completo, a la última en lo que a la reputación corporativa se refiere. En este cambio de época, necesitamos una hoja de ruta como ésta para que nuestras empresas salgan fortalecidas. Gracias a Justo y a todo el equipo por ello.     

martes, 21 de mayo de 2013

Messi, Falcao y Cristiano Ronaldo para cultivar tu talento y el de tus hijos


Segunda jornada en la sede de Deusto Business School en Madrid para trabajar en el desarrollo del talento de los colaboradores (el líder-coach). Está más que claro que l@s líderes que no desarrollen efectivamente el talento de los miembros de sus equipos no serán considerado realmente como tales. Hace falta que conozcan el proceso de acompañamiento, el reconocimiento, las herramientas y las habilidades de coaching dentro del liderazgo.
Precisamente hoy ha llegado a las librerías nuestro nuevo libro (de la Dra. Leonor Gallardo y un servidor) Messi, Falcao y Cristiano Ronaldo. Tres formas increíbles de cultivar tu talento y el de tus hijos.
Se trata de una investigación seria y rigurosa sobre cómo han cultivado su talento los tres mejores jugadores del momento. Prólogo de Radomir Antic (el único que ha sido entrenador de los tres equipos de estos cracks) y Epílogo de Gabriel Masfurroll (presidente de la F. Laureus España y VP de la Fundació FCB) y de sus hijos Gaby (experto en gestión hospitalaria) y Paola (consultora de Deloitte). Muchas gracias a los cuatro por su participación y su enorme generosidad, y a Yolanda Sáenz de Tejada por una portada muy especial.
En la primera parte hemos analizado por qué estos jugadores son “de otro planeta”, en diez puntos:
1.    Unos logros increíbles.
2.    Capacidad de anticipación.
3.    La historia personal que les ha traído hasta aquí. Los primeros años.
4.    San Jorge (Messi, Méndez) y los “dragones”.
5.    Coaches, parejas y otras cosas del querer.
6.    A golpe de “clásicos”.
7.    Estandartes de sus selecciones.
8.    ¿Saben los héroes lo que realmente sienten? (su inteligencia emocional).
9.    Forjar una identidad.
10.Pesadillas del enemigo.
En la segunda parte, hemos hecho un paralelismo entre el cultivo del talento de estos tres maravillosos jugadores y el de la flor más cara y selecta del mundo, el azafrán. Son las diez claves prácticas para cultivar tu talento:
1.    Descubre tu verdadera vocación.
2.    Intégrate en un entorno tónico, no tóxico.
3.    Dedícate en cuerpo y alma a lo que te gusta.
4.    Conviértete en diferente.
5.    Perdona a quienes te ofenden.
6.    Cuenta con la ayuda de un coach (mejor dos, y sucesivos) para cuajar.
7.    Saborea lo que te ofrece la vida.
8.    Consigue que te recoja alguien influyente.
9.    Dedica al menos diez mil horas (dos veces) a formarte y desarrollarte.
10.Genera una marca poderosa.

Impresionantes las ilustraciones de Javier Gómez. Las vas a disfrutar mucho. Creemos sinceramente que redondean un texto que puede resultar muy útil, con un prólogo y un epílogo muy valiosos.
Sé que Leonor tiene hoy varias entrevistas en los medios, y que Messi, Falcao y Cristiano Ronaldo está levantando una gran expectación a ambos lados del Atlántico.
Entre las seis ciudades más felices del mundo (según el último estudio), Río de Janeiro, Sidney, Barcelona, Amsterdam, Melbourne y Madrid. Tres continentes, diferentes culturas. ¿Qué tienen en común? Las seis respiran fútbol.

Ya me contarás qué te parece cuando leas Messi, Falcao y Cristiano Ronaldo. Tres ejemplos increíbles para cultivar y potenciar tu talento y el de tus hijos. Sé que lo harás.

lunes, 20 de mayo de 2013

Cómo puedes aprender de Apple a que triunfe tu Marca


Hoy lunes y mañana martes tengo el privilegio de trabajar en la sede madrileña de la Deusto Business School con los profesionales de “el grande de los grandes almacenes”, para que mejoren como líderes-coaches. Es esencial que profesionales de tanta posición y responsabilidad impulsen su liderazgo desarrollando el talento de sus colaboradores. Muchas gracias al equipo de DBS por contar conmigo en este Experto Universitario en comercio retail.
Ayer estuve leyendo un libro muy interesante, Appleízate. Deja tu huella en los demás siguiendo los principios de Steve Jobs, de Álvaro Ojeda. El profesor Ojeda, informático y titulado en Innovación por el IESE, ha sido compañero en Arthur Andersen, director de innovación de Reale Seguros y docente en ICAI, ICADE e IE y en la actualidad da clases en la Fundación de Innovación Bankinter.
Me ha gustado del libro el modelo (echo de menos en muchos libros presuntamente de management la falta de modelos) en siete pasos:
- Conexiones: ¿cuáles son los productos bajo tu marca personal? (particularmente, prefiero el concepto de “Marca profesional”, que no es exclusivo de profesionales libres). Desde el iYo al iAbuel@, pasando por el iHij@, iMadre o iPadre, iAmig@, iEspos@, iHerman@, iJefe/a, iEmplead@... “Conecta puntos y… ¡conseguirás un producto!”. Identifica tu liderazgo en todos y cada uno de tus “productos”.
-  Detalles: Jobs firmó un contrato con Xerox para conocer ampliamente el PARC. Detalles, detalles y más detalles.
- Estética: “La belleza se define como la manifestación estética de una idea” (Hegel). El diseño tiene que reflejar la esencia del producto. ¿Cómo es la estética de tus productos?
- Innovación: “La innovación es lo que distingue a un líder de los demás” (Steve Jobs). Apple vende ilusiones, momentos mágicos, experiencias únicas, un estilo de vida digital. “La innovación es la búsqueda continua de la perfección, de una pasión por los detalles, del deseo de simplificar al máximo y de esa obsesión por la experiencia del usuario”. Acostúmbrate a introducir novedades en tu vida.
- Simplicidad, “la suprema sofisticación” (Leonardo da Vinici). Sencillez y simplicidad, porque la forma sigue a la función.
- Experiencia de usuario: “Pensamos que nuestro trabajo es asumir la responsabilidad de una completa experiencia de usuario” (Steve Jobs). No todo son aptitudes y habilidades, sino “poner en valor todas las aptitudes en las relaciones con los demás mediante experiencias positivas”. ¿Dejas buen sabor de boca en las personas con las que conversas?
- Fans. “Ser el más rico del cementerio no es lo que más me importa. Acostarme por la noche y pensar que he hecho algo genial; eso es lo que más me importa” (Steve Jobs). ¿Cuál es tu club de fans? Deja tu huella en los demás, como hizo Jobs.
Lo que más me ha gustado del libro, las historias de Apple, compañía que el autor conoce muy bien. No me han gustad tanto los relatos de “emprendedores españoles”.
Muchas gracias, Álvaro, por abrirnos los ojos y por mostrarnos lo que podemos admirar de Apple Computer para aplicarlo a nuestras propias marcas.   

domingo, 19 de mayo de 2013

Tres veces El Gran Gatsby


Apenas pude quedarme al inicio de la comida organizada por los alumnos del Programa Superior de Coaching en Zaragoza. Tenía el AVE a las 15,45 horas, para volver a Madrid. Mi agradecimiento a ell@s, y a sus parejas, con quienes no pueden estar los viernes por la tarde y el sábado por la mañana. Bien saben que la inversión merece la pena. En concreto, este fin de semana me siento especialmente satisfecho del empuje de un Coaching de Equipo (convertir un equipo de personas en un equipo de alto desempeño) bien hecho. Es una lástima que la mayor parte de los llamados equipos empresariales y deportivos no lo sean; sean, por improvsación, pseudo-equipos que no generan sinergias sino anti-sinergias (menores resultados que cada uno por separado). Quien algo quiere, algo le cuesta.
Estuve leyendo El gran Gatsby, considerada una de las mejores novelas de EE UU, ahora de moda por la nueva versión cinematográfica. Es la historia de Jay Gatsby, un caballero que vive en el West Egg, prototipo de los felices 20, un tiempo de felicidad entre la I Guerra Mundial (en la que, según el relato, sirvió Gatsby como teniente y en la que participó Fitzgerald realmente, pues abandonó Princeton en 1917 para tomar las armas) y la II. El retrato de uno de los “jóvenes tristes”, que organizaban fiestas con mucha frecuencia y se aburrían soberanamente.
Tiene mucha fuerza el comienzo de la novela: “Cuando era más joven y más vulnerable, mi padre me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces. “Siempre que tengas deseos de criticar a alguien”, me dijo, “recuerda que no a todo el mundo se le han dado tantas facilidades como a ti”. Un consejo que sirve para todo Occidente.
Nikk Carraway, el que cuenta la historia, aprendió de su padre a “tender a ni juzgar a nadie”; el único límite de esa tolerancia era precisamente Gatsby, “que representaba todo aquello que desprecio sinceramente”. Gatsby tenía “una de las raras sonrisas con inagotable capacidad para tranquilizar que sólo se encuentran cuatro o cinco veces en toda una vida”. Un tipo duro, joven y elegante que compró una mansión para tener a Daisy, su primer y único amor, al otro lado de la bahía. Que quería ser más rico que Dios para recuperarla. Por otro lado, Daisy estaba casada con Tom Buchanan, que la trataba como una reina. Sin embargo, sigue fascinada con Gatsby. “Todos nos imaginamos poseedores, al menos, de una de las virtudes cardinales; en mi caso, creo ser una de las pocas personas honradas que conozco”. “A diferencia de Gatsby y de Buchanan, yo carecía de una mujer cuyo rostro incorpóreo flotase a lo largo de las oscuras cornisas y de los cegadores anuncios luminosos”.
En el canal Paramount, a las 23.45 h, pude ver El gran Gatsby en la versión de Robert Redford y Mia Farrow (1974). Un film un tanto anodino, pero con un Redford pleno de estilo. He leído en Cinemanía que esta versión era una promesa de altar de Robert Evans, el jefe de la Paramount, a su esposa Ali McGraw (Love Story). Tan tantear a Warren Beatty y Robert Redford, fue Coppola el director y Redford el protagonista. En esto, Ali McGraw se había ido con Steve McQueen, Faye Dunaway renunció y la sustituyó Mia Farrow, embarazada de tres meses. “Redford se pasaba horas escuchando las noticias. Estaba más preocupado por el Watergate que por la película”. “Escribir el guión de ‘El Gran Gatsby’ sólo me sirvió para dar de comer a mi familia una temporada” (Francis Ford Coppola). La peli funcionó bien económicamente (aunque no tanto como prometía) y ganó dos Óscars (dirección artística y banda sonora). Nicholson, Dunaway, Evans y Robert Towne (que se negó a adaptar esa obra maestra) ganaron estatuillas ese mismo año con Chinatown. Así se escribe la historia.
Y aunque la crítica la ha puesto fatal, he ido esta mañana a ver El gran Gatsby dirigida por Baz Luhman. No me gusta demasiado el cine de este australiano nacido en Nueva Gales del Sur en 1962. Moulin Rouge, para mí la mejor que ha hecho hasta la fecha, es una colección de videoclips sin argumento. Su Romeo y Julieta es muy sosa. Australia, cansina hasta la extenuación.
Como esperaba poco, no he salido nada insatisfecho. El lirismo decadente de Buzman, tan de los años 20, tan causante del crack del 29, puede parecernos similar a la “exuberancia irracional” previa a nuestra crisis actual.

“Gatsby representa el sueño americano, reinventarte para ser alguien importante” (Leonardo di Caprio). Amén.