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miércoles, 23 de abril de 2014

El talento de los personajes de Shakespeare, en el día del libro


Este año he disfrutado de Sant Jordi, el día del libro y de la rosa, en el Principado de Asturias. Taller de Liderazgo en el Club Asturiano de la Calidad con más de 50 profesionales de empresas asturianas por la mañanita y dos procesos de Coaching Estratégico por la tarde, para regresar a Madrid en el vuelo de las 20,30 horas. A diferencia de otros años, no he podido estar en la Ciudad Condal (que hoy estaría bellísima), si bien me queda la alegría de que el libro “Del Capitalismo al Talentismo” ha sido de los más regalados en el día. Centenares de directivos de las principales empresas de nuestro país lo tienen desde hoy gracias a ManpowerGroup. Mi gratitud a Marta, Mariano, Emma, l@s más de 50 directiv@s con los que he trabajado en Oviedo y mis compañer@s de ManpowerGroup.
Hoy se cumple el 450º aniversario del (supuesto) nacimiento de William Shakespeare. Javier Villán hace en El Mundo un análisis de la obra del bardo. “El eje de sus personajes, la razón de su existencia, es el poder, que con frecuencia semeja una patología sin remedio”. Creo, modestamente, que más que el poder, la clave de la obra shakespeariana es la traición, esa estupidez humana de querer ganar a corto para perder a medio y largo plazo (nunca me cansaré de citar al maestro José Antonio Marina y su idea de la ética como “la forma más inteligente de vivir”). Villán nos recuerda a Macbeth y su ansia de acaparar el poder; Falstaff, el bufón, el placer; Hamlet, la locura fingida; Shylock, el judío engañado; Yago, la astucia, el manipulador; Rey Lear, el poder perdido; Ricardo III, la lujuria; las mujeres; Ofelia, Lady Macbeth, Cleopatra, Gertrudis…
“Shakespeare y el Desarrollo del Liderazgo” es uno de los libros de los que me siento más orgulloso de escribir. La historia de un taller (workshop) para directivos, un viernes al mes en distintos Paradores emblemáticos, tras visionar las (versiones cinematográficas) de las obras de Shakespeare. Una reflexión sobre las emociones y la pasión, el poder y la autoridad moral, los equipos, la victoria y los grandes temas humanos.  
En el día del libro han de estar presentes Miguel de Cervantes y William Shakespeare. El humanismo, tanto tiempo después, le debe mucho al mejor dramaturgo de todos los tiempos y al inmortal novelista que plasmó nuestra quijotesca forma de ser como ninguno. Esta noche, después del fútbol, volveré a ver “Miguel y William”, la comedia de Inés París con Elena Anaya y Juan Luis Galiardo. Un divertido relato sobre lo que ojalá hubiera sido pero no fue, el encuentro entre el bardo y el héroe de Lepanto…

martes, 22 de abril de 2014

Cómo Guardiola ha "reinventado" el Bayern


Jornada en La Rioja con mi compañero Jaime Guibelalde, una gran persona y un excelente profesional. Hemos estado con el DG de una gran empresa, muy innovadora y de una imponente solidez financiera, con un plan de crecimiento ilusionante y ambicioso. Por eso, es muy consciente de la necesidad de desarrollar el liderazgo en su organización a todos los niveles. Y hemos comido (estupendamente, como no puede ser de otra manera en Logroño) con un Director de RRHH de planteamiento avanzado y estratégico. Hemos estado en la oficina de Manpower, junto a la calle mayor (muy interesante el recuerdo a la gran película de Bardem y al último oficio de la Inquisición, de 1610) y la Catedral, en pleno Camino de Santiago. Mi agradecimiento a los compañeros de Manpower en la capital riojana.
He llegado a Madrid a tiempo para ver el partido de ida de las semifinales de la Champions, entre el Atlético de Madrid y el Chelsea. Dos grandes entrenadores, Simeone (con quien tendré el placer de conversar durante dos horas pasado mañana, ante los directivos de una de las principales entidades de nuestro país) y Mourinho, que ha planteado un partido netamente defensivo. La solución, en la vuelta en Stamford Bridge. Es muy posible que el Atleti dé allí la sorpresa.
Hoy, Diego Torres publicaba un artículo muy interesante sobre el encuentro de mañana, en el Santiago Bernabéu, entre el Real Madrid y el Bayern Múnich. Es éste:
“Los técnicos del Madrid elaboraron un voluminoso informe del Bayern de Guardiola y lo pusieron a disposición del entrenador, Carlo Ancelotti. La conclusión a la que llegaron todos fue pesimista: la mejor versión del Madrid nunca podría superar a la mejor versión del equipo alemán. A la espera de que el Bayern tenga un mal día, mañana miércoles, estos son los puntos más examinados.
» Tres interiores para la noria. El esquema básico de 4-3-3 gira alrededor de tres interiores, cuyos ejecutantes pueden ser Lahm, Kroos, Schweinsteiger, Müller, Götze y Thiago. En opinión de Ancelotti, el trío que mejor interpreta esta función es Kroos, Lahm y Schweinsteiger. Cuando juega Thiago la línea de volantes gana creatividad pero se ralentiza el juego. La titularidad del español habría dado aire a la defensa del Madrid. Pero Thiago está lesionado.
» La variante de Guardiola. En el 4-3-3 del Bayern de Heynckes, el movimiento sorpresivo más frecuente lo hacían los laterales proyectándose en ataque mientras los extremos se metían hacia adentro. Este modelo, según Ancelotti, era controlable formando dos líneas de cuatro. Pero Guardiola ha desarrollado una variante que el Bayern ejecuta de un modo asombroso para multiplicar las líneas de pase y llegar al área contraria con muchos hombres para presionar y desequilibrar. Sucede cuando Lahm se incrusta entre los centrales, que a su vez se desplazan a las bandas, empujando a los laterales, Rafinha y Alaba, hacia posiciones interiores del medio campo. Cubierta su zona por los laterales, Kroos y Schweinsteiger avanzan hacia la frontal del área a combinar con el punta mientras los extremos se abren a las rayas. Ancelotti cree que estas sincronizaciones son prácticamente imparables: el marcador que va al hombre pierde la referencia y el que marca en zona corre el riesgo de que le ganen la espalda. El informe se ha detenido en estas maniobras. Destaca la categoría de Alaba (el lateral izquierdo) para ejercer de volante y moverse entre líneas con el oficio de un Xavi. A Ancelotti también le llama la atención Rafinha, un defensa que hace el tránsito del lateral al medio campo con una convicción y una solvencia tal que solo se entiende gracias a una importante labor de adiestramiento. Ahí se nota el talento pedagógico de Guardiola.
» Schweinsteiger incómodo. Los técnicos del Madrid detectan que el invento de Guardiola tiene un punto débil. Cuando Schweinsteiger sube al ataque formando una línea de tres frente al área con el nueve y el otro interior, se siente incómodo. Estos jugadores, abastecidos por los extremos y los laterales, deben hacer desplazamientos combinados para dar apoyos, desmarcarse y generar espacios entre líneas. Schweinsteiger, que ha sido extremo y mediocentro, no siempre se adapta: tarda en pensar y frena los movimientos del resto.
» La especialidad de Götze. Götze es técnica y tácticamente un superdotado pero le falta ambición. Su problema es mental. Sin embargo, es el mejor en el arte de circular entre líneas como tercer volante de ataque.
» La doble misión de Lahm. Ancelotti observa que cuando Schweinsteiger se bloquea, Guardiola suele cambiar sobre la marcha, retrasándolo a la posición de Lahm y adelantando a Lahm a la mediapunta. Así, el capitán, que el año pasado ejercía de lateral, cumple dos funciones dispares: mediapunta y administrador de la zaga como pivote defensivo.
» Centrales vulnerables. Guardiola emplea tres centrales: Javi Martínez, Dante y Boateng. El informe dice que los tres son lentos y tienen lagunas de concentración. En el Madrid creyeron que el Bayern ficharía un central rápido, capaz de sostener una defensa alta, tal y como pide Guardiola. No fue así y Ancelotti admite que, contra pronóstico, las carencias no se manifestaron. Dante, Boateng y Martínez evolucionaron por encima de su naturaleza. Lahm, por su rapidez e inteligencia táctica, es el efecto corrector.
» Los extremos. Robben y Ribéry forman la línea de más nivel del Bayern. Ancelotti está muy preocupado porque cree que, en ausencia de Arbeloa, ninguno de sus laterales tiene oficio de mastín. Al cuerpo técnico le urge la recuperación de Marcelo para sustituir al atribulado Coentrão.
» Müller o Mandzukic. La mejor noticia para el Madrid sería la titularidad de Mandzukic. El croata es un excelente nueve convencional pero no encaja en el juego de Guardiola porque no comprende los movimientos y estorba. Pepe y Ramos le frenarían sin problemas. Más dificultades crearía Müller, el mejor intérprete de la punta del sistema. Juzgan los técnicos que Müller ataca los espacios con calidad, sus controles son imprevisibles, su conducción torpe y su definición magnífica.”
Sí, el talento pedagógico de Guardiola para desarrollar a sus jugadores y hacer un auténtico equipo. Ya estamos analizando la Dra. Leonor Gallardo (estos meses, en el Reino Unido como profesora) y un servidor el trabajo de Pep en el Bayern para publicar, no dentro de mucho tiempo, “Liderazgo Guardiola II”. Te iremos informando.
Hasta entonces, ojalá veamos en Lisboa una final española entre merengues y colchoneros. 

lunes, 21 de abril de 2014

Quién es realmente un líder y el Método de Víctor Valdés


Mi buen amigo Jorge me ha recomendado un interesante artículo de Enrique Rojas, “Quién es un líder”, que apareció en ABC el 4 de abril. Es el siguiente:
Decía el director de cine americano George Lucas, en una entrevista que leí de él, que le gustaría hacer las películas que le hubiera gustado ver. Quisiera escribir un artículo breve, ordenado y que lo pudiera entender todo el mundo, sobre cuáles deben ser los principales ingredientes de un líder. El ser psiquiatra tiene la ventaja de que uno está acostumbrado a bucear en la vida ajena y a perforar superficies. A fijarse con mucha atención en la conducta. Lo importante en esta vida no es tener buenas cartas, sino saber jugarlas. El que no sabe lo que quiere no puede ser feliz.
El término líder procede del inglés, leader, que significa guía, jefe, el que va dirigiendo a un grupo, el que conduce y abre camino, el que tira y arrastra de los demás. ¿Cuáles son esas características a las que aludo en el título del presente artículo?
1. Debe tener una personalidad atrayente. Toda personalidad es transparente y opaca. Clara y difusa. De perfiles bien definidos y a la vez imprecisa. Pero aquí lo que hay que destacar es su capacidad de seducción: una mezcla de hechizo, carisma, admiración, cordialidad, que nos arrastra y empuja hacia él. Es como imán que nos atrae y que es capaz de llevar a su terreno a mucha gente y convencerla con sus ideales. Las palabras mueven, el líder arrastra.
2. Debe ser coherente, que entre lo que dice y lo que hace, que entre la teoría y la práctica de su vida exista una buena proporción, un equilibrio, conformidad entre el pensamiento y la realidad. Uno es lo que hace,no lo que dice. Habla la conducta y esa deja claro lo que somos. Trata de vivir en la verdad: no se miente a sí mismo ni a los demás. Es una persona verdadera. Aspira a no tener varias caras, sino que lucha, pretende y se esfuerza por no mostrar diferentes personalidades según el ambiente y la gente con las que se encuentra. Carece de contradicciones fuertes o al menos pone todo su empeño en que se desdibujen y pierdan solidez. Los cazadores de tesoros marinos tienen aquí buena presa. En una palabra: sinceridad de vida. También: autenticidad. Sabe que la ética es su soporte, como el arte de vivir con dignidad o el arte de usar de forma correcta la libertad. Liderar es servir. Es alguien auténtico, en quien se puede confiar, que no busca el aplauso ni el consenso, de ahí su grandeza. Por eso pasa de largo de las críticas que inevitablemente caerán sobre su figura. Hay solidez de piedra castellana. 3. Hay en él un buen equilibrio entre corazón y cabeza, entre los sentimientos y el mundo de los instrumentos de la razón. Sabe ser afectivo, emocional, vibrando con la alegrías y las tristezas que suceden a su alrededor y, a la vez, maneja bien la inteligencia: la lógica, la argumentación, el juicio ponderado. Como un rayo de sol que entra oblicuo por la ventana, haciendo brillar estos dos mundos complementarios, que le llevan a tener capacidad para superar adversidades y reveses de la existencia y tener una positiva filosofía de vida. Hay talento, orden, disciplina. Si es un líder de altura, de mucho nivel, llega a tener la sencillez de los sabios. Es la síntesis de lo esencial.
4. Estas personas tienen autoridad. Esta palabra procede del latín auctoritas y significa aquel que te hace crecer como persona. Que tira de ti hacia arriba, tratando de sacar lo mejor que llevas dentro. Es el arte de saber dirigir (sin querer hacerlo) y de hacerse obedecer. Es un referente. Un faro que ilumina y que sirve para aclarar el camino. Lo diré de una forma más categórica: la autoridad es la superioridad poseída por méritos propios y que es seguida por muchos. Supremacía, dominio, mando. Los clásicos distinguían dos ideas: auctoritas por un lado y potestas por otro. La primera es señorío, jefatura, imperio, prestigio, estimación, ser escuchado y observado para aprender, siendo capaz de proponer una doctrina de vida, que fascina y se hace sugerente. La segunda, se refiere al que manda y por eso tiene poder…, pero cuando deja de mandar, de estar en el poder, una vez suspendido en sus funciones, desaparece su fuerza y en el lenguaje coloquial lo decimos de forma gráfica: a fulanito se lo ha tragado la tierra. Todos lo vemos con cierta frecuencia, personas que tienen poder pero que no tienen autoridad. El que solo tiene poder manda, pero no gobierna.
5. El verdadero líder tiene capacidad para contagiar entusiasmo. Y además tiene un sentido positivo y sabe transmitir alegría. Su mirada aletea por encima de las dificultades y conflictos y sabe dar una visión optimista, a pesar de las dificultades y problemas que nunca faltan. No olvidemos que el pesimismo goza de un prestigio intelectual que no merece. El líder es una persona admirada en quien la gente confía, con capacidad de convocatoria y fuerza para ilusionar. La felicidad consiste en ilusión. Hay pocas cosas tan contagiosas como el entusiasmo. Pero el mundo está sumergido en una profunda crisis económica de proporciones gigantescas, de la que parece ser que estamos empezando a salir, aunque está dejando en nuestra sociedad notas dibujadas de melancolías rizadas de incertidumbres y alargadas en el tiempo. Un buen líder conoce la realidad pero mira con esperanza hacia delante. La esperanza es la virtud del caminante que sabe que va a llegar a la meta; es una mezcla de seguridad y certeza bien ajedrezadas. Hay empatía, buena capacidad para interactuar con él de forma positiva, sabe llegar a la gente de arriba y abajo. El líder debe ser un comunicador nato. Empuja, arrastra, se lleva a muchos a su lado con su mensaje de vida. 6. El líder es capaz de mostrar en público sus creencias, huyendo de lo políticamente correcto. Tiene el coraje de expresar lo que lleva dentro, aun a costa de caer mal o alejarse de lo que la mayoría espera que diga. Este punto es conflictivo, lo sé. Y difícil de llevar a cabo. Toda persona tiene dos facetas: la vida privada y la pública, la que es íntima y la que enseña a los demás. El líder es escrutado por la gente, que se cuela por los pasadizos de su ciudadela interior y si es alguien que está en la política, muchos periodistas entran en su vida y milagros para desguazarlo, mostrando al desnudo sus incongruencias y errores.
7. El líder es modelo de identidad. A la gente que sigue sus pasos le gustaría parecerse a él, hay algo que le empuja en esa dirección y le lleva a imitarlo de algún modo. El verdadero líder te ayuda a ser mejor. Te influye en positivo para sacar lo mejor de tu persona, para remover en el álbum de tu vida y extraer los mejores recuerdos. Es la fuerza de la credibilidad. Quiero terminar oteando tres figuras estelares de abajo hacia arriba: el profesor, el maestro y el testigo. El profesor enseña una disciplina, explica una materia y se queda ahí. El maestro enseña lecciones que no vienen en los libros, su magisterio se esconde tras sus palabras y sus gestos; al alumno avezado le gustaría parecerse a él, hay algo sumergido en su conducta que le atrae con magnetismo. El testigo es una lección abierta de vida, un ejemplo a seguir, un camino claro por donde uno puede andar. Nuestra sociedad necesita más testigos que maestros; vidas verdaderas, más que gentes que explican teorías. Uno es lo que hace, no lo que dice.
Termino. No quiero dejarme en el tintero un matiz, la diferencia que hay entre líder e ídolo. Pueden confundirse o superponerse los conceptos. El líder es la autoridad conseguida por una trayectoria ejemplar, que es seguida de forma racional por una cierta mayoría. Arrastra, convence, atrae, lleva a muchos en esa dirección. Tener liderazgo significa influir de forma psicológica, cultural e intelectual. El ídolo es alguien que es seguido por mucha gente de forma emocional y que se convierte casi en una divinidad social y está muy relacionada en nuestra sociedad con el deporte en sus distintas facetas; lo suelen fabricar los periodistas. Tener idolatría por una persona significa casi adorarle y tiene una influencia especialmente física y social.”
Ayer estuve viendo “El lado oscuro del carisma de Hitler”, un documental de la BBC. Fascinante. El carisma (en realidad, presencia, porque no es un don magnético innato, sino algo que se entrena) puede servir para el bien o para el mal, como el caso de los nazis. En cualquier caso, Adolf Hitler siempre mantuvo sus locas ideas (que plasmó en “Mein Kampf”); lo que cambió fue el contexto: la derrota alemana en la I Guerra Mundial, el crack del 29, la depresión… Un momento desesperanzado de la historia en el que se buscan mesías.
Y he estado leyendo “MétodoV. Gestiona la presión y alcanza tus objetivos”, de Víctor Valdés. Es el libro en el que el portero titular del FC Barcelona, además de tercer capitán y portero de La Roja, nos cuenta cómo entrena su mente.
Para VV, el gran enemigo es la presión, porque puede transformarse en ansiedad. Víctor llegó a los 10 años a La Masía, y a los 31 está en el cénit de su carrera profesional. Debutó con el primer equipo en la temporada 2002-2003 y desde entonces ha ganado 6 Ligas y tres Champions, un Mundial y un Europeo de selecciones, y el Trofeo Zamora (al portero menos goleado) en cinco ocasiones, cuatro de ellas consecutivas. Toda una Marca Profesional, que al final esta temporada marchará a otra competición europea.
Su método se basa en una premisa tan sencilla como inteligente: “Si no tengo nada que perder, solo puedo ganar”. Se trata de una escalera con ocho peldaños:
1.     Diseña tu escalera de objetivos.
2.     Simplifica tu vida con humildad.
3.     Adquiere hábitos saludables.
4.     Entrena, entrena, entrena.
5.     Llena tu cesto (con qué cuentas en tu vida si las cosas salen mal).
6.     Visualiza el momento crucial.
7.     Afronta el momento crucial con pasotismo.
8.     Gestiona el éxito y plantéate nuevos retos.
Que el método funciona lo prueban los logros de Víctor Valdés como portero menos goleado de Primera en cinco temporadas, con 895 minutos sin encajar un gol (superando a Miguel Reina), más de 500 partidos oficiales con el primer equipo del FC Barcelona y más partidos de Champions que su ídolo, Oliver Kahn. Pero, como el propio Víctor dice, “sigo sin acostumbrarme al éxito, porque sé que si lo hago dejaré de valorarlo”.
Me ha gustado MUCHO el Método de Víctor Valdés y el libro en el que lo ha plasmado. Mi gratitud al autor, a su mujer Yolanda y sus hijos Dylan, Kai y Vera, a su editor (que es el mío, el gran Roger Domingo) y a sus coaches: Van Gaal, Rijkaard, Guardiola… VV escribe que “el coaching” (el entrenamiento) es innegociable. Para tod@ líder debe ser así. 

domingo, 20 de abril de 2014

No es (solo) magia, es Inteligencia Social


Esta mañana he ido al cine y he recibido una muy grata sorpresa, “Mejor otro día” (A long way down), interpretada por Pierce Brosnan, Toni Colette, Aaron Paul, Imogen Poots y Sam Neill. Es la historia de cuatro personas que se encuentran durante la víspera de Año Nuevo en uno de los edificios más altos de todo Londres (la Fleet Tower) con la intención de suicidarse saltando al vacío. Ellos son Martin (Pierce Brosnan), un famoso personaje de la TV caído en desgracia. Maureen (Toni Collette), una madre soltera con problemas. Jess (Imogen Poots), una descarada adolescente, y JJ (Aaron Paul), un joven músico que sobrevive como repartidor de pizzas. Los cuatro están desesperados, pero deciden hacer un pacto: no saltar y ayudarse entre ellos, al menos hasta San Valentín, para intentar pasar juntos ese momento tan difícil de sus vidas.” Basada en una obra de Nick Hornby (el autor de “Alta Fidelidad” y “Un niño grande”), es simpática, fresca, muestra giros inesperados y sales del cine con un buen sabor de boca. Muy recomendable.
He estado disfrutando del último libro de mi buena amiga Elsa Punset, “El mundo en tus manos. No es magia, es Inteligencia Social”, que acaba de aparecer y ya está nº 1 en la lista de No Ficción. Elsa lo merece.
La autora le dedica el libro a Irene Fernández Metti (que la introdujo en la teoría de los drivers –motivadores- y parte de una cita de Boris Cirulnik, la referencia en resiliencia: “La paradoja de la condición humana es que solo logramos ser nosotros mismos bajo el influjo de los demás”.
Elsa comparte con sus lectores dos claves de la neurociencia para transformar la información en conocimiento: combinar entretenimiento y conocimiento (el punto álgido en la curva de aprendizaje está entre el aburrimiento y el estrés, es decir, en la fluidez) y hay que entrenar la mente (coaching) de la misma forma en que hemos aprendido a entrenar el cuerpo. Una vez que la mente ha aprendido algo, cuesta mucho desaprenderlo (por eso es tan difícil cambiar).
La autora estructura la obra en cuatro apartados:
- “Bienvenidos al mundo. Por qué los demás nos importan tanto”. Sí, nuestro cerebro es la clave de nuestro éxito, nos enseña Elsa Punset. Y nos habla de la importancia de la infancia (cita las investigaciones de John Bowlby, el concepto de “imprinting”, impronta, de Konrad Lorenz y los estilos de apego). “La relación inicial entre uno mismo y los demás sirve como patrón para las relaciones futuras”. El libro incluye un test para que comprobemos si somos de relaciones ansiosas (estilo de apego inseguro), seguras o evitativas/distantes (estilo de apego inseguro). El 60% de las personas mantienen relaciones seguras y positivas con los demás, 20% son evitativ@s y el 20% restante, insegur@s (Phillip Shaver y Cindy Hazan). ¿Se puede cambiar? Por supuesto, con esfuerzo. ¿Qué porcentaje lo logra? En torno al 20% (puro Pareto). El reto vital es el equilibrio entre creatividad y seguridad.
- “Un mundo demasiado grande para mí”. Me gusta la aseveración de Elsa: “El amor que no se expresa no sirve de nada; y para que un buen abrazo tenga un efecto químico debe durar al menos 6 segundos”. Elsa trata la soledad (sentirse sol@, independientemente de las condiciones externas y objetivas), de Frieda Fromm-Reinchmann, contemporánea de Freud (“la soledad es la carencia de intimidad”) y del experto John Cacioppo (Universidad de Chicago). También incluye el test y la escala de la soledad de UCLA. En EEUU, un tercio de los mayores de 45 años se sienten crónicamente solos. En Canadá o en España es el 25%. El tamaño medio de l@s amig@s íntim@s ha pasado de 2’94 (en 1985) a 2’08 (en 2004). El impacto de la soledad es emocional, mental y físico. Tribu: los experimentos de Henri Tajfel y John Turner (teoría de la identidad social) demuestran que favorecemos irracionalmente a los miembros de nuestro propio grupo. “Primero categorizamos, luego nos identificamos con nuestra categoría y, por fin, nos comparamos con los demás grupos, siempre a favor del nuestro, lo que eleva nuestra autoestima”. Lo hacemos con naturalidad. “Preguntarle a la gente cómo se siente puede ser tan importante como preguntarle cuánto gasta” (Arthur Stone, NYU). Vivimos “el declive del Capital Social” (Robert Putnam). La paradoja de internet es que los supuestos amigos tienen apariencia de intimidad, pero no realidad. “Necesitamos nuevas competencias para una nueva forma de comunicarnos”.
- “La cara oscura de la luna. Estrategias para sobrevivir en la jungla humana”. No estamos programados para dañar conscientemente a quienes consideramos inocentes (Joshua Green, Princeton). Elsa también cita a Jonathan Haidt y su “moral dumbfounding” (desconcierto moral), nuestra dificultad para explicar ciertas creencias morales (que son hábitos culturales). Está demostrado que “ser generos@s con los demás nos ayuda a sobrevivir” (Steven Pinker). Incluso los bebés muestran señales de moralidad (Paul Bloom y Karen Wynn). El antropólogo cultural Richard Shweder ha analizado, como categorías morales, el respeto a la divinidad, a la comunidad y a la autonomía. Finalmente, Elsa trata “la banalidad del mal” (Hannah Arendt), la obediencia a la autoridad (Stanley Milgram) y “la banalidad del heroísmo” (Phillip Zimbardo). “Debemos amarnos o morir” (W. H. Auden).
- “El descanso del guerrero. Come, reza, ama”. Elsa Punset nos ofrece pautas para evitar el agotamiento mental (Christina Maslach y Susan Jackson) y el agotamiento emocional o burnout (Maslach y Michael Leiter). La autora se pregunta “¿Qué intentan decirme mis emociones?” y responde: “La ansiedad dice: ¿de qué tienes miedo? La tristeza pregunta: ¿qué has perdido? La ira interroga: ¿cómo te han atacado, a ti o a tus valores? La alegría celebra: ¿qué has ganado?”. El estrés nos envejece (como se demuestra en el libro “Real Age” de Michael Roizen). Elsa nos ofrece un plan de entrenamiento para trabajar la energía vital, los seis pasos para ser más creativ@, la rueda de la salud maorí (mente, emociones, cuerpo e inspiración)  y la teoría de los motivadores, de Irene FM.
“No es magia, es inteligencia social”, proclama Elsa Punset. Estoy de acuerdo, en el sentido de que no es algo milagroso, que sucede por puro azar. Sin embargo, la magia es una forma elevada de comunicación (James George Frazer, “La rama dorada”) y, como dijo, Arthur C. Clarke, “toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”).
Empezamos la Semana Santa en un lugar mágico (Los Ojos del Guadiana) con gente estupenda, y lo he finalizado con una buena película (Mejor Otro Día) y un libro mágico (El Mundo en tus manos). Gracias, Elsa, y a tod@s los que lo habéis hecho posible.